{"id":5370,"date":"2024-07-01T17:08:28","date_gmt":"2024-07-01T20:08:28","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5370"},"modified":"2024-07-01T17:08:40","modified_gmt":"2024-07-01T20:08:40","slug":"de-regreso-a-las-cautivas-por-georgina-pecchia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/07\/01\/de-regreso-a-las-cautivas-por-georgina-pecchia\/","title":{"rendered":"De regreso a Las Cautivas \u2013 Por Georgina Pecchia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s de una temporada en Madrid, \u201cLas cautivas\u201d volvi\u00f3 a hacer temporada en Buenos Aires. \u00bfPor qu\u00e9 sigue siendo significativa esta obra en la escena teatral porte\u00f1a?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Graciela Silvestri define la palabra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">patria <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">como \u201cuna condensaci\u00f3n de im\u00e1genes y afectos\u201d: no es una figura con l\u00edmites fijos, dice, sino una acci\u00f3n conjunta vinculada con una promesa, el bien com\u00fan. Mariano Tenconi parece asentir a esta definici\u00f3n, y decide retomar los or\u00edgenes de la literatura argentina y el teatro para construir nuevos mitos y refundar nuestra sentida <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">patria<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El siglo XIX argentino, a\u00f1os en los que est\u00e1 situada la obra \u201cLas cautivas\u201d, est\u00e1 signado por el desplazamiento de diversas fronteras, la circulaci\u00f3n de ideas y personas a trav\u00e9s de barcos, cartas, viajes. Las idas y venidas de Europa con el fin de acercar la civilizaci\u00f3n al Nuevo Mundo; las salidas al desierto para ocupar tierras, enfrentarse a la indiada, eliminar los cuerpos desechables; incluso las corridas de los propios malones imprimen en el suelo el temblor sobre el que se va construyendo el convulsionado territorio argentino. Esta serie de movimientos fue la base sobre la cual comenz\u00f3 a gestarse el Estado argentino como tal, y, por sobre todas las cosas, donde comenz\u00f3 a crecer la necesidad de establecer una tradici\u00f3n, una identidad nacional. Estos desplazamientos sobre los que se fund\u00f3 la tradici\u00f3n argentina \u2014y sobre los que se fundan tambi\u00e9n la patria\u2014 aparecen en la literatura argentina y est\u00e1n protagonizados por varones. Nos reconocemos y vanagloriamos de los viajes de Sarmiento y Echeverr\u00eda a Europa, festejamos la audacia de Mansilla en sus encuentros con los indios, nos compadecemos de las vueltas de Mart\u00edn Fierro en la frontera y empatizamos con la rebeld\u00eda del Juan Moreira de Guti\u00e9rrez atravesando la provincia de Buenos Aires. Es necesario enmarcarse en la tradici\u00f3n de esta literatura para plantear nuevos mitos en la construcci\u00f3n de esta identidad en eterna disputa \u00bfQu\u00e9 rol ocupan las mujeres decimon\u00f3nicas en la consolidaci\u00f3n de una nueva Argentina? \u00bfQu\u00e9 protagonismo tienen las mujeres en la transmisi\u00f3n de una lengua? Son algunas de las preguntas que brotan de la obra de teatro \u201cLas cautivas\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2734\ufe0e<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tres elementos en la obra teatral me devuelven al pasado y me disponen de manera diferente: el cuerpo, la palabra y la escenograf\u00eda. No postulan a una dominaci\u00f3n colonial de una fuerza sobre la otra, como suele leerse en la literatura argentina del S. XIX y XX, sino como un encuentro a trav\u00e9s del amor.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El comienzo es as\u00ed, Celine Blanc, una joven francesa, es secuestrada por un mal\u00f3n el d\u00eda de su casamiento. Al llegar a la tribu, a punto de ser violada \u2014como comienza el cl\u00e1sico \u201cLa cautiva\u201d de Esteban Echeverr\u00eda\u2014, una india llamada Rosalila la salva. En este acto, las dos mujeres quedan liberadas, y se fugan a trav\u00e9s de la geograf\u00eda pampeana.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La figura cl\u00e1sica de la cautiva, que se introduce desde la mitolog\u00eda griega, en la obra es redefinido. Celine Blanc es liberada. \u201cToda empresa de colonizaci\u00f3n de territorio y delimitaci\u00f3n de fronteras siempre incluy\u00f3 la toma de cautivos. La mujer raptada simboliza la posibilidad de la destrucci\u00f3n de una cultura. Ya no hablar\u00e1 m\u00e1s su lengua materna, olvidar\u00e1 su nombre de origen y aceptar\u00e1 otro\u201d (Cristina Iglesia). En la historia argentina el rapto de lo ind\u00edgena tiene como resultado el mestizaje. En la obra teatral no es la barbarie la que intenta colonizarse, ambas son cautivas del amor. En el desconocimiento de la otra, trazan un nuevo recorrido juntas sin caer en el guadal pantanoso de la historia. Ning\u00fan cuerpo domina al otro, pero ese amor tiene un conflicto. Rosalila \u2014la mujer que representa la cultura de los pueblos originarios\u2014, y Celine \u2014la cultura francesa dominante del momento\u2014, no hablan la misma lengua. No pueden entenderse. Tenconi Blanco refuerza esta distancia idiom\u00e1tica en escena. Las cr\u00f3nicas del viaje de ambas mujeres son contadas por separado. Primero un mon\u00f3logo de Celine y despu\u00e9s uno de Rosalila, y as\u00ed sucesivamente. Ambas lenguas conviven y tienen su espacio, no se superponen. Lejos de la dominaci\u00f3n, este relato parece proponer en la vinculaci\u00f3n de las mujeres una alternativa pac\u00edfica al encuentro colonial.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNueva Argirop\u00f3lis\u201d, un corto de Lucrecia Martel (dejo el <\/span><a href=\"https:\/\/play.cine.ar\/INCAA\/produccion\/1507\"><span style=\"font-weight: 400;\">link<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> por si lo quieren ver), hace un juego muy interesante tambi\u00e9n para reflexionar sobre las lenguas mapuches, pilag\u00e1s, qom, y su incomprensi\u00f3n por parte de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n argentina. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Esta ficci\u00f3n cuestiona la hegemon\u00eda del espa\u00f1ol como idioma, y plantea preguntas sobre la propiedad de la tierra y el lenguaje en la construcci\u00f3n de la identidad nacional argentina. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Las diferentes comunidades en el corto planean en secreto una migraci\u00f3n a tierras <\/span><b>que no tienen due\u00f1os<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">: islas que emergen en el Delta del Tigre por la misma sedimentaci\u00f3n de la tierra a trav\u00e9s de los r\u00edos. Martel sugiere, a trav\u00e9s de este movimiento, que las lenguas aut\u00f3ctonas tienen el poder de desafiar las estructuras de poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lo que me parece m\u00e1s interesante de estos planteamientos est\u00e9ticos, es la revisi\u00f3n del pasado para proponer nuevas escenas de la historia con mujeres libres. Cuerpos e idiomas colonizados por el amor. Estas ficciones nos permiten imaginar e impactan en lo real, redefiniendo modos de subjetividad. Permiten entrever una transformaci\u00f3n a futuro desde el pasado: utop\u00edas, mitos, posibilidades. La realidad tambi\u00e9n est\u00e1 tejida de ficciones. Incluso hoy, m\u00e1s que nunca con los peligrosos juegos discursivos de los medios actuales, vemos c\u00f3mo se establece el poder a trav\u00e9s de ficciones criminales. \u201cLas cautivas\u201d parece apostar a ficcionalizar la realidad para borrar la opresi\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLo que la literatura percibe no es tanto un estado de las cosas (hip\u00f3tesis realista)\u201d, dice Daniel Link, \u201csino un estado de la imaginaci\u00f3n. Si todav\u00eda se lee, si todav\u00eda existen consumos culturales como los libros es precisamente porque en los libros se busca adem\u00e1s del placer, algo del orden del saber: saber c\u00f3mo se imagina el mundo, cu\u00e1les son los deseos que pueden registrarse qu\u00e9 esperanzas se sostienen y qu\u00e9 causas se pierden.\u201d\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2734\ufe0e<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El \u00faltimo punto de an\u00e1lisis: la escenograf\u00eda. Hay pocos elementos en escena que asisten a las convenciones teatrales mediante la s\u00edntesis: una piedra representa un mirador, un \u00e1rbol, un caballo y m\u00e1s. Parece tomar \u2014con una maquinaria que puede resultar arcaica hoy en d\u00eda, pero que en su momento era la \u00faltima novedad en efectos especiales\u2014 los elementos escenogr\u00e1ficos de los comienzos del teatro en la Grecia antigua con los cambios de fondo a trav\u00e9s de telones m\u00f3viles. Un dispositivo que se fue perfeccionando. Estas marcas de \u00e9poca con innovaciones tecnol\u00f3gicas, junto a la escena isabelina en Italia, fijan la entrada en la modernidad: se comienzan a tomar en cuenta las innovaciones tecnol\u00f3gicas y cient\u00edficas impulsadas por Cop\u00e9rnico.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Esta obra plantea una hip\u00f3tesis a trav\u00e9s del amor: \u00bfse puede dar una armon\u00eda entre el avance tecnol\u00f3gico, el pensamiento racional y una civilizaci\u00f3n que escuche los ritmos de la naturaleza? El planteo de una convivencia entre el pensamiento occidental y el pensamiento m\u00e1gico ind\u00edgena no llega a dar una respuesta. Al menos plantea una utop\u00eda posible dentro del contexto actual, donde las comunidades originarias son expulsadas de sus territorios y los recursos naturales escasean por la extracci\u00f3n de litio, el norte global impone las condiciones de desarrollo al sur a trav\u00e9s de deudas impagables. Esta obra es una revisi\u00f3n a los procesos de colonizaci\u00f3n que siguen existiendo y que son necesarios seguir explorando.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Las actuaciones y el texto tambi\u00e9n parecen vislumbrar un teatro a la italiana. Lorena Vega interact\u00faa con el p\u00fablico en su performance. La dramaturgia juega con la metateatralidad: \u201cEstas personas crean pantomimas, hacen meneos y hablan cristiano. Ellos padecen dolor y nadie ve mortificaci\u00f3n; cabalgan pero no se perciben caballo; combaten pero las espadas son de ca\u00f1a; mueren, y despu\u00e9s est\u00e1n de pie, ofrendando saludos (\u2026) Seguro se trata de Hechiceros, gente que hace ritos que sirven para transformar la forma que miramos la Naturaleza\u201d (Tenconi Blanco). En este fragmento, no solo podemos apreciar un texto de car\u00e1cter shakespeariano \u2014que tambi\u00e9n aparece en la elecci\u00f3n de los nombres para las cautivas: Rosalila y Celine, que toma de la obra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">As you Like<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> del mismo autor\u2014 si no tambi\u00e9n se hace referencia al origen del teatro, la tragedia griega, pensada para fundar mitos. La literatura argentina del S. XIX, a su manera, construy\u00f3 tambi\u00e9n su propia mitolog\u00eda\u2014marcada por la negaci\u00f3n indigenista y la admiraci\u00f3n positivista francesa\u2014. La propuesta est\u00e9tica y contextual de Mariano Tenconi Blanco en \u201cLas cautivas\u201d no solo nos sumerge en un teatro que evoca \u00e9pocas pasadas, sino que con estos giros disruptivos parece invitar al espectador a una reflexi\u00f3n, cuestionarnos las narrativas dominantes de nuestra historia y cultura. Al situar la acci\u00f3n en el S. XIX argentino, periodo marcado por la construcci\u00f3n de una identidad nacional que relegaba a las mujeres y negaba la presencia ind\u00edgena, Tenconi Blanco nos invita a reflexionar sobre el legado de esa \u00e9poca en el presente. Al igual que el teatro cl\u00e1sico, donde las mujeres eran excluidas \u2014tanto autoras como int\u00e9rpretes\u2014, esta obra nos lleva a confrontar las limitaciones impuestas a las mujeres y comunidades originarias en la representaci\u00f3n cultural y pol\u00edtica. As\u00ed, \u201cLas cautivas\u201d se convierte en un espacio de resistencia y reimaginaci\u00f3n, donde la historia se desentierra para ser reescrita desde nuevas perspectivas. En un mundo donde las luchas por la equidad de g\u00e9nero y el reconocimiento de la diversidad cultural son urgentes, esta obra nos desaf\u00eda a mirar hacia atr\u00e1s para construir un futuro m\u00e1s inclusivo, donde las voces marginadas encuentren su lugar en el escenario de la historia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong>Georgina Pecchia<\/strong><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda: <span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLa vuelta del mal\u00f3n&#8221; de <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00c1ngel Della Valle<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de una temporada en Madrid, \u201cLas cautivas\u201d volvi\u00f3 a hacer temporada en Buenos Aires. \u00bfPor qu\u00e9 sigue siendo significativa esta obra en la escena teatral porte\u00f1a?\u00a0 Graciela Silvestri define la palabra patria como \u201cuna condensaci\u00f3n de im\u00e1genes y afectos\u201d: no es una figura con l\u00edmites fijos, dice, sino una acci\u00f3n conjunta vinculada con una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":5371,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[396],"tags":[],"class_list":["post-5370","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teatro"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5370"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5370\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5374,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5370\/revisions\/5374"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5371"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}