{"id":5287,"date":"2024-05-28T09:07:48","date_gmt":"2024-05-28T12:07:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5287"},"modified":"2024-08-21T16:49:12","modified_gmt":"2024-08-21T19:49:12","slug":"cartografia-abierta-sobre-revistas-de-artista-de-daniela-hermosilla-z-por-jorge-polanco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/05\/28\/cartografia-abierta-sobre-revistas-de-artista-de-daniela-hermosilla-z-por-jorge-polanco\/","title":{"rendered":"Cartograf\u00eda abierta \u2013 Sobre Revistas de artista de Daniela Hermosilla Z. \u2013 Por Jorge Polanco"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cCuando se estudian esas transformaciones hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones econ\u00f3micas de producci\u00f3n y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jur\u00eddicas, pol\u00edticas, religiosas, art\u00edsticas o filos\u00f3ficas, en una palabra las formas ideol\u00f3gicas en que los seres humanos adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo\u201d.\u00a0\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Karl Marx<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLa construcci\u00f3n de la vida pasa hoy mucho m\u00e1s por la fuerza de los hechos que por las convicciones (\u2026) La eficacia literaria significativa solo puede conseguirse en una alternancia rigurosa de la acci\u00f3n y la escritura; tiene que cultivar en octavillas, folletos, art\u00edculos de peri\u00f3dico y carteles formas modestas, que se ajustan mejor a su influencia en comunidades activas que el pretencioso gesto universal del libro\u201d.<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Walter Benjamin<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El 2017, reci\u00e9n llegado a Valdivia, junto a Rodrigo Gom\u00e9z Mura y Claudia Monsalve, montamos una exposici\u00f3n de Guillermo Deisler y una lectura de poes\u00eda. La muestra contemplaba impresos inusuales: como un libro cruz o ejemplares de red postal. Era una manera de establecer una continuidad con el grupo Trilce. En 1972, en Valdivia se hab\u00eda reunido una exposici\u00f3n de poetas pintores: Luis Oyarz\u00fan, Enrique Lihn y el mismo Deisler. Si uno piensa en revistas, la confabulaci\u00f3n entre poes\u00eda y arte, y las tensiones pol\u00edticas vinculadas a la creaci\u00f3n, Valdivia conforma un espacio sugerente en las psicogeograf\u00edas del pa\u00eds. As\u00ed lo comprendi\u00f3 tambi\u00e9n Laura Coll, ex compa\u00f1era de vida de Deisler que, con generosidad, viaj\u00f3 al encuentro junto a parte de la obra y particip\u00f3 en un coloquio sobre diversos tipos de ediciones que remontaban hasta la lira popular. Quedamos con la idea de armar una publicaci\u00f3n. Como los anarquistas, habitualmente se dice que, si se junta un grupo de poetas, aparece la intenci\u00f3n de formar una revista. Ediciones Mimbre, por ejemplo, creada por Alicia Galaz, Oliver Welden, Ariel Santib\u00e1\u00f1ez, editada por Deisler, entre otros, conform\u00f3 un grupo de trabajo en los sesenta que permiti\u00f3 publicar a varios poetas en formatos artesanales. Es lo que se ha reiterado con el tiempo. He visto a varios amigos comenzar as\u00ed: Inubicalistas, Alquimia, Xilema, Casa de barro, la revista Piedra de la locura, y ahora, de manera digital, otras m\u00e1s ef\u00edmeras que las impresas. Poetas que se juntan y crean por un tiempo, a veces en periodos largos, otros breves, formas de confabular y agitar poes\u00eda sin que a nadie le falte o sobre.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La escritura po\u00e9tica es como la maleza en un pa\u00eds que se pretende ordenado y limpio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lo siento, estoy partiendo por el final. Me encuentro dialogando con las \u00faltimas p\u00e1ginas del libro de Daniela. Los grupos de los sesenta, entrevistados en ese importante libro de Soledad Bianchi <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La memoria: modelos para armar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, me han atra\u00eddo tanto en las formas de construcci\u00f3n pol\u00edtica como en el modo de leer, es decir, el entramado cultural como un legado de pr\u00e1cticas. Cuando la poes\u00eda se abre a la manera de un paisaje, uniendo en un horizonte cine, m\u00fasica, cr\u00edtica, pl\u00e1stica (as\u00ed se llamaba en ese entonces) y los diversos formatos impresos. Como advierte Daniela, m\u00e1s all\u00e1 de su localizaci\u00f3n, las revistas se\u00f1alan un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">donde<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, constelando y expandiendo una red que atraviesa fronteras.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Quisiera seguir esta pista de la maleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Existen distintas maneras de entrar a un libro. Desde los atributos, g\u00e9neros, el simple placer, estudio, juicios o evaluaciones, entre muchas otras; cuando Daniela me invit\u00f3 a esta presentaci\u00f3n, pens\u00e9 en el trabajo que pod\u00eda disponer esta publicaci\u00f3n como un registro de las recepciones historiogr\u00e1ficas que a\u00fan faltan por construir en Chile, no como el recuento de un anticuario \u2014aunque estos \u00faltimos tambi\u00e9n tienen sus atributos interesantes\u2014 o la noci\u00f3n de un pasado lejano, que ha quedado alojado como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mero pasado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, es decir, sin conexi\u00f3n con el presente; sino m\u00e1s bien como la necesidad de conformar un tejido denso de filtraciones y construcciones pol\u00edticas que permiten la conversaci\u00f3n infinita sobre ideas y sensibilidades.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Las \u201crevistas de artistas\u201d desde ya plantean un problema: \u00bfqu\u00e9 se entiende por \u201cart\u00edstico\u201d en la conjugaci\u00f3n con \u201crevistas\u201d? Este apellido, frente a la orfandad de otros tipos de revistas, abre desde el principio un horizonte de problemas por el cual transita el arte. No se trata de un concepto o una definici\u00f3n, sino una discusi\u00f3n que merodea el libro de Daniela desde las primeras p\u00e1ginas al final. Siempre al borde, las revistas desean agrietar el l\u00edmite a trav\u00e9s de soluciones que buscan salir del arte, sin dejar de serlo. Es un raro fen\u00f3meno que atraviesa gran parte de los nombres citados: muchas veces aburridos de galer\u00edas, del elitismo visual, de las exclusiones nacionales, las sociedades de consumo y, en general, la Instituci\u00f3n-arte, las \u201crevistas de artista\u201d parecieran plasmar una tesitura <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">donde <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">los creadores buscaron un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">lugar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, creando pr\u00e1cticas imaginativas que confabulan para dise\u00f1ar otros modos de vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A medida que fui avanzando en el libro y la gran cantidad de documentaci\u00f3n pesquisada por la investigadora, asomaba interiormente el ritmo de un leitmotiv: la frase de Marx sobre c\u00f3mo cada generaci\u00f3n se hace consciente del conflicto del capitalismo, indagando modos de resolverlo. Una tarea infinita, un legado de incomodidad con el orden vigente, establecido en diferentes periodos y partes del mundo, donde cada grupo de creadores se une para responder a su manera al capital, gracias a un deseo de intensificar arte y vida. Es un modo de perfilar un hacer, de articular experiencias, por medio de una \u00f3rbita de trabajos y energ\u00edas en la construcci\u00f3n com\u00fan.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Ya sea en Europa, Estados Unidos o Latinoam\u00e9rica, el mercado del arte se trama a partir de una producci\u00f3n, circulaci\u00f3n y exhibici\u00f3n de la mercanc\u00eda. Su fetichismo opera como un aplanamiento de la vida (Debord llamaba a este fen\u00f3meno \u201cproletarizaci\u00f3n\u201d); las pr\u00e1cticas descritas por Daniela de Alejandro Vigo, Clemente Pad\u00edn, Miguel \u00c1ngel Guere\u00f1a, Ulises Carri\u00f3n, entre muchos otros, se re\u00fanen en una caja de herramienta que sirve como consejos o campos de prueba a las nuevas generaciones de indisciplinadxs. En tanto expanden y crean experiencias, lxs artistas intentan resolver el problema de la econom\u00eda pol\u00edtica de la enajenaci\u00f3n como mercanc\u00eda. Al leer este libro, se muestra c\u00f3mo las revistas han colaborado en el complot del arte en la conformaci\u00f3n y difusi\u00f3n colectiva de ideas, experiencias expectantes y figuras exploratorias. Incluso, cuando Ulises Carri\u00f3n se recluye y convierte su casa en un gran archivo de consulta, el paradigma de la revista sigue operando como una biblioteca m\u00f3vil que articula la intriga de im\u00e1genes, palabras, gestos y otras maneras de leer la cultura de subversi\u00f3n, es decir, desmontando el rev\u00e9s de una trama que engrana las posibilidades de nuestras existencias. Quiz\u00e1s todo esto tenga que ver con los modos de mirar: una p\u00e1gina de Mallarm\u00e9 se puede abrir como la bailarina de Mauricio Amster o se puede cerrar como los avisos econ\u00f3micos de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El mercurio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Si se lee desde este perfil, como constelaciones de pr\u00e1cticas desde la segunda mitad del siglo veinte, el formato ejemplar es el eje de los tres grandes cap\u00edtulos del libro; y, a la vez, Ulises Carri\u00f3n es el poeta que merodea al trasluz los prismas de lectura. Si bien se expanden procedimientos y orbitan otras maneras de entender el impreso \u2014como la incorporaci\u00f3n de la performance\u2014, la revista y publicaciones en papel conforman el engranaje de letras e im\u00e1genes. De cierto modo, reporta un aspecto no dicho, pero sugerente: la manera c\u00f3mo las revistas permitieron la articulaci\u00f3n de una red internacional de \u201cexpatriados\u201d y autoexiliados latinoamericanos. Si este libro hubiese tenido un mapa, Am\u00e9rica y Europa asomar\u00edan entrelazados por puntos muy lejanos, graficando pr\u00e1cticas subversivas y respuestas a reg\u00edmenes totalitarios. A diferencia de lo que usualmente se piensa, el asentamiento de muchos latinoamericanos en Europa se torna complejo cuando se escapa de la violencia cultural de la regi\u00f3n. El ostracismo puede resultar perjudicial para muchos escritores. Retomar trabajos de creatividad, como los que describe Daniela, implica una energ\u00eda y convicci\u00f3n que concita el reconocimiento en las impuras huellas del \u201corigen\u201d. Nadie los espera; lxs artistas son innecesarios. Pero como observa Daniela, en los grupos que se asentaron en Inglaterra, Holanda o Bulgaria, el arte correo y las revistas conformaron pr\u00e1cticas comunitarias y amistosas, consoladoras y placenteras \u2014en algunos casos\u2014, que renuevan el arte en el lugar anterior a todo g\u00e9nero o disciplina: la conversaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Entre las caracter\u00edsticas de las revistas, como la serialidad, la artesan\u00eda y el trabajo constelado, uno de los rasgos m\u00e1s sugerentes \u2014a mi modo de ver\u2014 es que funcionan en bloque. Como se muestra en el libro, al conformarse de manera colectiva, el bloque permite un modo de operar que resiste en parte a la jerarquizaci\u00f3n social; aunque no siempre se cumple, su funci\u00f3n segmentada ofrece una imaginaci\u00f3n coral. La multiplicidad adquiere el car\u00e1cter de un todo; a pesar de que muchas veces no se alcanza a sobrepasar el primer n\u00famero, persiste la expectativa del \u201ccontinuar\u00e1\u2026\u201d. Es una diferencia sutil con el libro moderno, es decir, con la autor\u00eda celebrada como genialidad; su car\u00e1cter extraterritorial le da un rasgo org\u00e1nico cuando el origen se desalambra y el lugar revisteril crea un espacio p\u00fablico.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En esta borradura de la pertenencia, asoma un aspecto no abordado historiogr\u00e1ficamente en el libro (no es su prop\u00f3sito): el tejido anterior a los cincuenta, con las migraciones de artistas y poetas hacia Latinoam\u00e9rica; as\u00ed como las revistas tempranas creadas por anarquistas criollos o poetas subversivos (Pablo De Rokha o Zigmund Remenyik, por ejemplo), algunos unidos con h\u00fangaros, espa\u00f1oles o polacos, cuando se organizaron imprentas, publicaron formas revolucionarias de experiencias art\u00edsticas y ayudaron a construir una imaginaci\u00f3n popular. En estas vanguardias simult\u00e1neas, la cronolog\u00eda estalla y el arte deja de ser arte. Exploraciones en el conflicto y revistas que lucharon por resolverlo, como puede observarse en las cartograf\u00edas abiertas por el actual libro. Al construir este atlas, Daniela no solo repone una memoria cultural, sino tambi\u00e9n el recorrido por el trayecto de vidas imaginadas. Seguir contando el cuento; dibujar los brotes de la maleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por <strong>Jorge Polanco Salinas<br \/>\n<\/strong><\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Texto le\u00eddo en la presentaci\u00f3n del libro en Libros del Gato Caulle, Valdivia, el\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">20 de enero de 2024<\/span><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de James Abbe<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Sobre: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-5288 alignleft\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/9789566203407_p0_v1_s1200x630-3798332097.jpeg\" alt=\"\" width=\"317\" height=\"473\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/9789566203407_p0_v1_s1200x630-3798332097.jpeg 422w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/9789566203407_p0_v1_s1200x630-3798332097-201x300.jpeg 201w\" sizes=\"auto, (max-width: 317px) 100vw, 317px\" \/><\/span><\/p>\n<p>Revistas de artista. Reflexiones desde su legado documental<br \/>\nDaniela Hermosilla Z.<br \/>\nMetales Pesados<br \/>\nSantiago<br \/>\n2023.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCuando se estudian esas transformaciones hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones econ\u00f3micas de producci\u00f3n y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jur\u00eddicas, pol\u00edticas, religiosas, art\u00edsticas o filos\u00f3ficas, en una palabra las formas ideol\u00f3gicas en que los seres humanos adquieren conciencia de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":100,"featured_media":5289,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5287","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/100"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5287"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5287\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5294,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5287\/revisions\/5294"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5289"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}