{"id":5263,"date":"2024-05-16T13:01:29","date_gmt":"2024-05-16T16:01:29","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5263"},"modified":"2024-05-16T13:01:29","modified_gmt":"2024-05-16T16:01:29","slug":"fundido-a-negro-sobre-los-abandonos-de-russell-banks-por-miguel-angel-gutierrez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/05\/16\/fundido-a-negro-sobre-los-abandonos-de-russell-banks-por-miguel-angel-gutierrez\/","title":{"rendered":"Fundido a negro \u2013 Sobre Los abandonos de Russell Banks \u2013 Por Miguel \u00c1ngel Guti\u00e9rrez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Leonard Fife es una especie de mezcla entre Frederick Wiseman y Werner Herzog, un gringo autoexiliado en Canad\u00e1 para supuestamente evadir la guerra de Vietnam, un cineasta dedicado al documental pol\u00edtico con destellos formales (para evitar ser catalogado como un cineasta de National Geographic). Fife es actualmente un cineasta canonizado, su obra goza de la salud y actualidad que su cuerpo ya no tiene, relegado en un asilo al cuidado de su enfermera Rene\u00e9 y su esposa Emma.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La \u00faltima novela que public\u00f3 Russell Banks, quien muri\u00f3 el a\u00f1o pasado a sus 82 a\u00f1os, se encarga de retratar r\u00e1pidamente a su protagonista Leonard Fife. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los abandonos <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">lo sigue en su larga confesi\u00f3n a Malcolm, un cineasta que lo idolatra y defenestra al mismo tiempo, quien realiza un documental sobre \u00e9l pagado por la televisi\u00f3n canadiense.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">R\u00e1pidamente Fife cuenta cu\u00e1l es su motivaci\u00f3n a participar de este documental: \u201cLa confesi\u00f3n, seguida del arrepentimiento y la expiaci\u00f3n, conduce al perd\u00f3n. Ese es su plan, su \u00fanico objetivo ahora. Su \u00faltima esperanza, en realidad.\u201d Se pone por primera vez frente a c\u00e1mara, volvi\u00e9ndose una cabeza parlante \u2013su cuerpo yace en una silla de ruedas\u2013 que rememora casi toda su vida de juventud: un primer matrimonio fallido, un hijo abandonado, reproches, envidias, otro matrimonio destrozado (por \u00e9l, siempre por \u00e9l) y as\u00ed sucesivamente Russell Banks nos va ponchando, como un montajista avezado, entre el pasado y el presente de su protagonista.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lentamente Fife nos hace entender de qu\u00e9 se arrepiente, de por qu\u00e9 a pesar de que pareciera que su entorno lo respeta y quiere, \u00e9l se odia profundamente. Como lectores somos testigos de un juicio autoimpuesto por un acusado al que nadie parece escuchar en serio, ya sea porque piensan que por su edad o su estado de salud est\u00e1 derrapando y lindando con la senilidad, o porque no sirve para los prop\u00f3sitos hagiogr\u00e1ficos de la pel\u00edcula institucional, o incluso porque para nadie es amable ver a un viejo azot\u00e1ndose con los recuerdos: \u201cPor primera vez en la vida ha descubierto que est\u00e1 solo en el mundo, que siempre ha estado solo y lo estar\u00e1 hasta el fin de sus d\u00edas. Solo e ignorado\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Fife sin embargo anhela el perd\u00f3n, y no por mera cuesti\u00f3n de salvataje, sino porque desea ser amado como el tipo horrible que es. Quiere que Emma se entere de todo lo que hizo mal y que luego lo siga queriendo. El desvar\u00edo del recuerdo lo atrapa en un torbellino verborr\u00e1gico, Malcolm sigue rodando, pide que que las c\u00e1maras no dejen de grabar, sabe (y lo aprendi\u00f3 de Fife) que el cine presenta involuntariamente sus mejores escenas y que la pantalla tiene reservada una atracci\u00f3n especial para aquellos que sufren dentro de ella. De todas formas pareciera que a nadie le importa lo que Fife efectivamente est\u00e1 diciendo: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 molestarse en intentarlo? \u00bfPor qu\u00e9 no quedarse en silencio sentado en la silla de ruedas, en la caja negra, y ver y o\u00edr c\u00f3mo se van desgranando sus recuerdos sin auditorio, sin nadie que lo escuche? De todos modos, casi est\u00e1 muerto y olvidado\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Ante la constataci\u00f3n del r\u00e1pido descenso a la muerte Fife acelera, se entrampa, atropella sus palabras (ac\u00e1 aparece lo mejor de la prosa de Banks), y decide que se va a ir as\u00ed, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">trayendo todo de vuelta a casa <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">como dec\u00eda su ex amigo Bob Dylan, junto a quien conoci\u00f3 a Joan B\u00e1ez. \u201cFife ha empezado a hablar de su pasado de forma tan detallada y sincera \u2013aunque todo resulte un poco confuso y fragmentado\u2013 que Malcolm no cree tener m\u00e1s remedio que seguirlo hasta el final del laberinto, lleve adonde lleve. Malcolm empieza a ver que puede convertir el metraje en una pel\u00edcula realmente original, tan profunda y art\u00edstica como una de Werner Herzog. O como un film de Leo Fife.\u201d Y quiz\u00e1s sea ese el legado de Fife, volver un reportaje glorificador e institucional en una pel\u00edcula atractiva, sean verdad o no las cosas dichas al borde del delirio, as\u00ed quiz\u00e1s el cine perdona lo que la vida no pudo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La vida termina de la misma forma que el cine, y la novela lo repite: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Fundido a negro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Por\u00a0<strong>Miguel \u00c1ngel Guti\u00e9rrez<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-5264\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/978841834293-3661343280-674x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"424\" height=\"644\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/978841834293-3661343280-674x1024.jpeg 674w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/978841834293-3661343280-197x300.jpeg 197w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/978841834293-3661343280.jpeg 724w\" sizes=\"auto, (max-width: 424px) 100vw, 424px\" \/><\/p>\n<p>Los abandonos (<em>Foregone)<br \/>\n<\/em>Russell Banks<br \/>\nTraducci\u00f3n de Benito G\u00f3mez Ib\u00e1\u00f1ez<br \/>\nSexto piso<br \/>\n340 pp.<br \/>\n2023<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leonard Fife es una especie de mezcla entre Frederick Wiseman y Werner Herzog, un gringo autoexiliado en Canad\u00e1 para supuestamente evadir la guerra de Vietnam, un cineasta dedicado al documental pol\u00edtico con destellos formales (para evitar ser catalogado como un cineasta de National Geographic). 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