{"id":5251,"date":"2024-05-08T12:46:54","date_gmt":"2024-05-08T15:46:54","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5251"},"modified":"2024-11-25T17:56:52","modified_gmt":"2024-11-25T20:56:52","slug":"lo-privado-y-lo-publico-en-los-patios-interiores-del-eixample-por-camila-blavi-contreras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/05\/08\/lo-privado-y-lo-publico-en-los-patios-interiores-del-eixample-por-camila-blavi-contreras\/","title":{"rendered":"Lo privado y lo p\u00fablico en los patios interiores del Eixample \u2013 Por Camila Blavi Contreras"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El loteo interior es todo lo opuesto a lo que ves desde las avenidas. L\u00edneas trazan divisiones irregulares, patios interiores en los que a veces es dif\u00edcil comprender d\u00f3nde inician y d\u00f3nde acaban, mucho menos desde d\u00f3nde se accede a ellos. Frente al primero despu\u00e9s de esta ventana hay una piscina, pero desde aqu\u00ed no se puede ver. \u201c\u00a1Splash! \u00a1splash! se escucha en verano\u201d me dice la due\u00f1a de casa. Al costado, un patio a superior altura donde en las tardes se ven ni\u00f1os jugando a la pelota \u00bfc\u00f3mo llegaron all\u00ed? no es una pregunta que pueda responder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cCerd\u00e1 no buscaba la divisi\u00f3n, todo lo contrario\u201d es lo primero que me dicen al llegar a vivir al Eixample, refiri\u00e9ndose al creador de la planificaci\u00f3n urbana de dicho barrio ubicado en el centro de Barcelona. Estos interiores fueron dise\u00f1ados para ser p\u00fablicos, para el uso y recreaci\u00f3n de la comunidad. Fachadas continuas, edificios con no m\u00e1s de cuatro plantas de altura, manzanas organizadas como un tablero de ajedrez interrumpido a veces por diagonales para mejorar la circulaci\u00f3n. Patios interiores pensados para el encuentro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por la ma\u00f1ana est\u00e1 todo tranquilo, los escasos \u00e1rboles dan albergue a p\u00e1jaros que, si bien hablan una lengua que no comprendo, es c\u00e1lida como una madre que desea serlo. Se hacen notar volando entre hojas verde oscuro y flores p\u00farpura. Ventanas cerradas, persianas abajo. Una mujer mayor barre su lote, impecable en un vestido azul con un escote en la espalda. Al finalizar, cuelga pala y escoba en un gancho anclado al muro a una distancia perfecta del suelo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Est\u00e1n los interiores peque\u00f1os, esos t\u00faneles alargados que dejan entrar algo de luz a las habitaciones, donde a la hora de comer los olores de las cocinas se mezclan creando men\u00fas ins\u00f3litos, incomibles. Alguien tira la cadena del inodoro. Una mujer muele ajo en un mortero y le habla a un ni\u00f1o en una lengua a trav\u00e9s de la que no comprendo el amor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lo que deber\u00eda haber sido de hasta cuatro plantas seg\u00fan la planificaci\u00f3n de Cerd\u00e1, ha trazado l\u00edneas irregulares que separan del cielo a las edificaciones, de derecha a izquierda tenemos: seis, siete, cinco, ocho, seis, seis, siete, cinco y siete, sin contar las azoteas. Ropa de colores s\u00f3lidos, neutros, pasteles, sin estampados ni flores, cuelga frente a las ventanas. Se abre una cortina,\u00a0 una mujer en pijama sale al balc\u00f3n, le pega el sol en el cuerpo, apoya en la baranda sus codos y el interior la absorbe otra vez. Al mismo balc\u00f3n sale una chica m\u00e1s joven, se sienta en una silla, come con rapidez. Pantalones blancos, polera sin mangas, negra. Escucho el sonido de su cuchara golpear el cuenco. Cereales con leche, de seguro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Un poco m\u00e1s de setenta patios interiores han sido recuperados desde los ochenta, en la necesidad de darle m\u00e1s \u00e1reas verdes a una Barcelona con alt\u00edsima densidad de poblaci\u00f3n. Leo noticias en donde me entero de estos interiores p\u00fablicos, doy con un par de direcciones y me dispongo a encontrarlos. Es un medio d\u00eda soleado, la gente camina con pausa por C\u00f3rcega, hace las compras. Paso frente al Hospital Clinic, sigo hasta Urgell. Google Maps indica que la entrada al jard\u00edn se encuentra en un 365. La gente sigue caminando naturalmente, con una seguridad de sus coordenadas de destino que a\u00f1oro. Me devuelvo hasta Villarroel, tal vez algo no v\u00ed. Nada. Subo hasta Par\u00eds, doy vuelta a la manzana. Me cuestiono si el significado de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">p\u00fablico<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> para los catalanes es el mismo que para esta extranjera reci\u00e9n llegada: tal vez son espacios de uso solo para las comunidades de los edificios que los bordean. No quiero perder la esperanza y voy a buscar otro que se supone est\u00e1 en Rosell\u00f3. Elijo retomar C\u00f3rcega y de pronto, se abre ante m\u00ed antes de llegar a Casanova, Montserrat Figueras. \u201cLa magia existe\u201d me digo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Camila Blavi Contreras<\/strong><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de Joan Carles<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El loteo interior es todo lo opuesto a lo que ves desde las avenidas. L\u00edneas trazan divisiones irregulares, patios interiores en los que a veces es dif\u00edcil comprender d\u00f3nde inician y d\u00f3nde acaban, mucho menos desde d\u00f3nde se accede a ellos. 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