{"id":5242,"date":"2024-05-06T13:34:53","date_gmt":"2024-05-06T16:34:53","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5242"},"modified":"2024-05-06T13:35:21","modified_gmt":"2024-05-06T16:35:21","slug":"carta-al-amante-ido-y-a-dios-por-narcisa-hirsch","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/05\/06\/carta-al-amante-ido-y-a-dios-por-narcisa-hirsch\/","title":{"rendered":"Carta al amante ido y A-Dios \u2013 Por Narcisa Hirsch"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Carta al amante ido<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero gracias a tu ausencia. Ella, la ausencia se hace visible porque antes hab\u00eda una presencia, una presencia significativa, larga y de a ratos muy bella, er\u00f3ticamente y afectivamente bella y sutil.<br \/>\nUna presencia, la tuya, que me cambi\u00f3 la vida, tanto, que perd\u00ed el miedo al abismo, me ayudaste a vivir. Y a vivir a tu lado sin red&#8230; Fue un aprendizaje.<br \/>\nEso me salv\u00f3 cuando lleg\u00f3 tu ausencia, porque tu ausencia no es cualquier ausencia, te ausentaste por algo no tan habitual:<br \/>\nTe ausentaste por la vejez, la m\u00eda.<br \/>\nFue raro, porque desde siempre yo sab\u00eda que ten\u00eda que ocurrir y vos tambi\u00e9n.<br \/>\nLos dos sab\u00edamos, no sab\u00edamos cu\u00e1ndo, pero sab\u00edamos.<br \/>\nEra natural, la vida es p\u00e9rdida.<br \/>\nYo te perd\u00ed a vos, pero vos tambi\u00e9n me perdiste a m\u00ed.<br \/>\nNos perdimos mutuamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLa vejez entonces: es algo que ocurre una sola vez. Una sola vejez y con ella una sola y absoluta soledad, (Borges dixit) como en la infancia.<br \/>\nLa infancia y la vejez son lugares de fronteras, de l\u00edmites.<br \/>\nSomos, soy, por la vejez &#8220;Lo Otro&#8221;<br \/>\nPas\u00e9 a ser para vos: lo otro, aniquilada radicalmente como singularidad, como mujer, como donadora de sentido, como objeto de deseo, como due\u00f1a de erotismo.<br \/>\nDej\u00e9 de ser para vos y por lo tanto para todos los dem\u00e1s, dej\u00e9 de &#8220;ser&#8221; esa mujer, esa singularidad amante y entend\u00ed&#8230;<br \/>\nEntend\u00ed que ese era el momento preciso, que era necesario que yo ya no fuese.<br \/>\nEntend\u00ed&#8230; La luz de la raz\u00f3n iluminaba esa escena.<br \/>\n\u00bfPara qui\u00e9n tendr\u00eda que ser, para qui\u00e9n tendr\u00eda que estar?<br \/>\nEl cuerpo, mi cuerpo, ya no ten\u00eda funci\u00f3n alguna.<br \/>\n\u00bfY el alma?<br \/>\nDice Spinoza: &#8220;El alma es la idea de un cuerpo&#8230;&#8221;<br \/>\nO sea que el alma es lo ideal y el cuerpo es lo real.<br \/>\nY entre esos dos polos hay una tensi\u00f3n extrema.<br \/>\nEl cuerpo, mi cuerpo es lo real, \u00bfy mi alma?<br \/>\nNo s\u00e9&#8230; De lo ideal no sabemos nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLo que s\u00e9, es que en los Sue\u00f1os de la Raz\u00f3n digo:<br \/>\nBasta&#8230;<br \/>\nY en contra de esos sue\u00f1os y de esas razones, el cuerpo, mi cuerpo perdura.<br \/>\n\u00bfPorqu\u00e9, para qu\u00e9, para qui\u00e9n?&#8230; \u00bfPorqu\u00e9?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando vos dijiste: hasta ma\u00f1ana y no volviste nunca m\u00e1s,<br \/>\nno me diste una respuesta, tampoco pregunt\u00e9.<br \/>\nEse: &#8220;hasta ma\u00f1ana&#8230;&#8221;, fue s\u00f3lo el comienzo, el comienzo de tu ausencia y el comienzo del Porqu\u00e9&#8230; esa tierra de nadie.<br \/>\nY en esa tierra de nadie no hab\u00eda nada, excepto la nuda vida,<br \/>\nLA NUDA VIDA, esa puta, con su grotesco erotismo y su indiferente aullido, con su exceso, con su dominio y su terrorismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nY ah\u00ed estoy en ese campo de batalla y la pregunta:<br \/>\nPara qu\u00e9 seguir siendo, para qu\u00e9 si ya fui.<br \/>\nTodo ya fue, el amante y con \u00e9l, todo lo que aun podr\u00eda ser,<br \/>\nya fue.<br \/>\nPor lo tanto tu ausencia es lo justo, se hizo justicia.<br \/>\nEn tu lugar, yo hubiera hecho lo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPero no termina ah\u00ed, porque quiz\u00e1s, hoy, ahora, despu\u00e9s de no recibir nunca una respuesta a ese porqu\u00e9, podr\u00eda decir, con Heidegger: &#8220;Del m\u00e1ximo peligro puede venir la salvaci\u00f3n&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nDel no tener que ser para vos y por lo tanto para los otros,<br \/>\ndel no tener que pertenecer a vos y por lo tanto al mundo,<br \/>\nde no tener deudas con dios&#8230; de ese estado&#8230; surge una liviandad, una liviandad en la que caigo libremente&#8230; sin v\u00e9rtigo y sin telos&#8230; en lo abierto.<br \/>\nY hay, en esa liviandad y en esa ca\u00edda, en algunos breves instantes, una sensaci\u00f3n de plenitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nSi tu presencia fue fuerte, tu ausencia, esa negatividad,<br \/>\nabre espacios sorprendentes, novedosos.<br \/>\nSoy due\u00f1a ahora de ese topos no limitado por vos,<br \/>\ny la posibilidad de una creatividad que necesita vac\u00edo.<br \/>\nEsa posible creatividad y ese vac\u00edo, todo te lo debo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEntonces:<br \/>\nGracias por no estar.<br \/>\nLo tuyo fue un acto de amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2734\ufe0e<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">A-DIOS<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nHace bastante que no nos vemos, hace bastante que no s\u00e9 nada de Vos, estar\u00e1s seguramente en otras cosas que nada tienen que ver con este mundo o estar\u00e1s quiz\u00e1 en uno de tus largos retiros, donde cada tanto te intern\u00e1s a meditar. S\u00e9 que es una herej\u00eda escribirte pero lo cierto es que \u00faltimamente he pensado en Vos de una manera inusual. Tu presencia ha sido demasiado fuerte como para acercarme as\u00ed como as\u00ed, o como quien escribe a un amigo, por eso no es nada f\u00e1cil el encuentro.<br \/>\nTu presencia, tan fundamental, se ha hecho ausencia, una ausencia apenas percibida, apenas anunciada. Has entrado en un cono de sombra&#8230;.\u00bfQu\u00e9 decirte? La creaci\u00f3n ya no depende de Vos, tampoco de m\u00ed, por suerte. Ha pasado a ser un acontecer casi an\u00f3nimo. La trascendencia ya no es tema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPero volviendo a lo que quiero decirte: siento que el desamparo de tus criaturas ha afectado nuestra relaci\u00f3n, ha puesto en duda tu benevolencia, porque ha corrido demasiada sangre al r\u00edo: la nuestra. \u00bfD\u00f3nde estabas Vos a la hora de la sangre? \u00bfD\u00f3nde a la hora de tantas plegarias? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 hoy nuestro estado de gracia, nuestra exaltaci\u00f3n m\u00edstica, nuestro &#8220;hierogamos&#8221;? \u00bfD\u00f3nde nuestra uni\u00f3n sagrada? \u00bfPor qu\u00e9 fuiste s\u00f3lo hombre y nunca mujer? \u00bfPor qu\u00e9 tu sabidur\u00eda ha sido el sacrificio de tus criaturas, empezando por el hijo? \u00bfPor qu\u00e9 el sacrificio de tu hijo? De todos tus hijos. \u00bfNo sab\u00edas que tu pueblo, el jud\u00edo, ese pueblo que hab\u00eda logrado hacer de vos la m\u00e1xima abstracci\u00f3n no pod\u00eda nunca reducir tu imagen a un hombre desnudo y carnal, colgado de una cruz?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfHabr\u00e1s visto que nuestras urgencias son cada vez mayores? \u00bfHabr\u00e1s visto que nuestras almas no cesan de a\u00f1orar el para\u00edso perdido? \u00bfHabr\u00e1s visto que la condici\u00f3n humana es atroz y eso en el mejor de los casos? \u00bfHabr\u00e1s visto?<br \/>\nPero si te escribo hoy, es porque yo he visto, que no solamente nosotros estamos solos, sino que Vos, aparentemente tan pleno, tambi\u00e9n est\u00e1s desamparado, quiz\u00e1 m\u00e1s desamparado a\u00fan. Veo que tambi\u00e9n nosotros te hemos dejado. \u00bfHabr\u00e1 sido por eso que necesitaste hacerte hombre? \u00bfHacerte mortal? Entiendo tu tristeza. Lo que no entiendo es tu rencor. Tu ira ha sido una desmesura y el castigo demasiado cruel. Si tanto sufrimiento ha sido una revancha por haberte dejado, esa revancha ha sido un exceso. Entiendo que tu soledad es m\u00e1s grave que la nuestra. Entiendo que ver alejarse a aquellos que tu ira ni siquiera hab\u00eda rozado, es ingrato. Entiendo que los hombres que te quedan, aparentemente son indiferentes y que su acto cotidiano es la traici\u00f3n. Han inventado otros dioses, otras teolog\u00edas. Entiendo que los pocos que te son fieles, abusan de vos, generalmente te reclaman solo en la angustia y cuando sus precarios recursos de poder han fallado. Entiendo que son los menos los que te aman, porque el amor no es el lado m\u00e1s fuerte de tus criaturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nCulpa tuya. \u00bfNunca te has preguntado por qu\u00e9 es as\u00ed? \u00bfNunca te has preguntado que quiz\u00e1 algo tengas que ver? Porque lo nuestro fue distinto: nosotros por Vos hemos sacrificado lo m\u00e1s amado, hemos quedado mudos de dolor, pidiendo que nos absuelvas. Pero Vos estabas siempre distante, siempre preocupado por tu poder, la banalidad de tu omnipotencia y tu inmortalidad. Aunque m\u00e1s no sea, hubiera sido un gesto de cortes\u00eda, sentir tu mirada. Pero como dice Pedro Vargas:<\/p>\n<blockquote><p>\n&#8220;Es en vano pedirte que vuelvas, porque siempre has mentido, jur\u00e1ndonos amor, Nosotros, en cambio, sabremos perdonarte. Sabremos perdonarte, sin guardar rencor.<br \/>\nSi al fin con el tiempo el olvido curar\u00e1 las penas. Sigue feliz tu camino. Y que te vaya bien.&#8221;<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n(Claro que aqu\u00ed falta la melod\u00eda, siempre tan dulce, pero imagino que la podr\u00e1s recrear).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTe aseguro que no ha sido f\u00e1cil crecer en esta &#8220;oscura noche del alma&#8221;, en este desapego, libres como part\u00edculas de polvo arrojadas al universo, un universo fr\u00edo, negro e indiferente. Tirados a un final, a un absoluto final. Vivir un rato y estar muertos para siempre. No ha sido f\u00e1cil olvidarnos de Vos. No ha sido f\u00e1cil aceptar la temporalidad de una vida terrenal, afanosa y artificialmente estirada, cuando alguna vez hubo un tiempo infinito para las almas, aunque ellas, las almas, fueran pecadoras. Porque en una \u00e9poca hab\u00eda una Divinidad, hab\u00eda lo Sagrado. Y esa Divinidad, y eso &#8220;lo Sagrado&#8221;, suced\u00eda por mediaci\u00f3n tuya. Lo Sagrado era tu donaci\u00f3n, tu donaci\u00f3n al mundo. Entiendo que de ser mediador de esa Divinidad pasaste a ser una mera guarder\u00eda de almas, un padre envejecido y cansado, aburrido de tanta criatura lisiada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPasaste adem\u00e1s a ser algo peor, pasaste de ser el Jehov\u00e1 iracundo y arbitrario, pero fuerte y viril, un verdadero padre, a ser &#8220;le bon Dieu&#8221;, un anciano castrado con aspecto de pap\u00e1 Noel. Tu imagen decadente de estampita de primera comuni\u00f3n dio el golpe final a tu esplendor. Ese fue el fin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nA m\u00ed me toc\u00f3 esa \u00e9poca. No me sent\u00ed convocada por Vos. Me sent\u00ed completamente desamparada y tuve que replegarme sobre m\u00ed misma en un intento de uni\u00f3n m\u00edstica con el universo, con esa oscura noche del alma&#8230; Igual y por cortes\u00eda, te digo gracias. Gracias por el arte que nos dejaste, por la luz en las catedrales y por los muros de las capillas del campo. Gracias por tu imagen en el lienzo y por las voces que te alaban en las pasiones, las de Bach. Gracias por las campanas que se oyen en los valles. Y por la paz de los senderos en los antiguos monasterios. Gracias por la religiosidad que pudiste despertar en algunos que pudieron as\u00ed transfigurar su realidad. Y gracias por haberme olvidado, gracias por decirme A-dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong>Narcisa Hirsch (1928\u20132024)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los editores agradecen a la Filmoteca Narcisa Hirsch, gracias a quienes pudimos ver los cortometrajes de Narcisa en una calidad \u00f3ptima, y quienes imprimieron estas cartas para acompa\u00f1ar las funciones y nos autorizaron a publicarlas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta al amante ido Primero gracias a tu ausencia. Ella, la ausencia se hace visible porque antes hab\u00eda una presencia, una presencia significativa, larga y de a ratos muy bella, er\u00f3ticamente y afectivamente bella y sutil. Una presencia, la tuya, que me cambi\u00f3 la vida, tanto, que perd\u00ed el miedo al abismo, me ayudaste a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":5243,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,114],"tags":[],"class_list":["post-5242","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine","category-epistolario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5242"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5242\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5246,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5242\/revisions\/5246"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5243"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}