{"id":5235,"date":"2024-05-02T14:48:47","date_gmt":"2024-05-02T17:48:47","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5235"},"modified":"2024-05-02T14:48:47","modified_gmt":"2024-05-02T17:48:47","slug":"a-proposito-de-ferrari-por-miguel-angel-gutierrez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/05\/02\/a-proposito-de-ferrari-por-miguel-angel-gutierrez\/","title":{"rendered":"A prop\u00f3sito de Ferrari \u2013 Por Miguel \u00c1ngel Guti\u00e9rrez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Nunca he podido amar la velocidad, como experiencia f\u00edsica me da miedo, como s\u00edntoma de \u00e9poca me produce repulsi\u00f3n. Para los amantes de la velocidad seguramente la aparici\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ferrari <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Michael Mann habr\u00e1 supuesto una promesa parcialmente incumplida, los fan\u00e1ticos de la F\u00f3rmula 1 probablemente se quedaron con las ganas de ver m\u00e1s carreras y motores llevados al l\u00edmite de la t\u00e9cnica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ferrari, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">por m\u00e1s que tenga alguno de estos elementos, se trata de otra cosa, es \u2013y digo esto con un poco de insolencia\u2013 una biograf\u00eda cuyo disfraz es el melodrama, y lo deja en claro desde la primera escena: Adam Driver, Ferrari, despierta con una mujer, la besa y cauteloso se levanta de la cama, cruza el pasillo y ve a un ni\u00f1o durmiendo, al que tambi\u00e9n besa. Sin hacer mayor ruido sale de la casa, una bella casa de campo a la que tocan los primeros rayos del sol, abre la puerta del auto, quita el freno de mano y lo empuja levemente, unos veinte metros, hasta que ya est\u00e1 suficientemente lejos de la casa para encender el motor y no despertar a nadie. \u00a1Qu\u00e9 padre de familia! \u00a1Qu\u00e9 tipo considerado!\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero nada de eso, Ferrari llega a la ciudad, a su oficina, y nos encontramos con que lo espera Pen\u00e9lope Cruz, su socia y esposa, con una pistola en la mano, reclam\u00e1ndole alguna desprolijidad financiera que pone en riesgo, nuevamente, el porvenir econ\u00f3mico de la familia. La casa de campo, claro est\u00e1, es de la amante; el ni\u00f1o dormido, un hijo no reconocido. Mann, quiz\u00e1s pecando de pedagogo, nos muestra \u2013como en casi toda su filmograf\u00eda\u2013 que la gente no es mala ni buena sino que responde a contextos e impulsos espec\u00edficos. Y si Ferrari nos pareci\u00f3 un tipazo y ahora un tipo horrible, es porque justamente puede ser \u2013y es\u2013 las dos cosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lo mismo pasa con el personaje de Pen\u00e9lope Cruz, Laura Ferrari, por momentos una arp\u00eda despiadada, otras veces sost\u00e9n de todo lo que se toca. As\u00ed como la mirada de Vitalina Varela en la oscuridad se nos queda grabada para siempre, la de Pen\u00e9lope Cruz en el cementerio visitando la tumba del hijo muerto produce lo mismo. Esa tristeza, honda, rumiada m\u00e1s no digerida, la acompa\u00f1a siempre, en el amor y en la violencia, en la rosca y en el sexo. Al contrario de Enzo Ferrari, Laura sabe que la vida est\u00e1 incompleta y que siempre lo va a estar mientras \u00e9l intenta, a veces con m\u00e1s o menos \u00e9pica, seguir construyendo su futuro y su imperio. El dominio t\u00e9cnico de la velocidad parece ser lo m\u00e1s grande que puede controlar, descartado para siempre de una vida familiar estable y sana, con Laura o su amante, con el recuerdo del hijo muerto o el futuro incierto del que est\u00e1 creciendo, con los pilotos muertos y los autos hechos mierda, con las carreras ganadas y los negocios perdidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Con Michael Mann siempre se trata de psic\u00f3patas. Solo el individuo cl\u00ednicamente antisocial puede sostener la agresividad del capitalismo y reproducirlo para su conveniencia. El negocio ya no se trata de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">gentlemans, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es de pillos, de despiadados, de los que est\u00e1n dispuestos a pagar la muerte ajena con el \u00e9xito propio. Es la gran diferencia que hay entre \u00e9l y Maserati, \u201c\u00e9l participa de las carreras para vender m\u00e1s, yo vendo m\u00e1s para poder correr en las carreras\u201d: ya no se trata de m\u00e1s o menos plata, para Ferrari nunca fue ese el dilema, todo es legado. Por eso el hijo muerto con su ausencia cruza toda la pel\u00edcula, porque es la imposibilidad del legado; y por eso el hijo vivo, no reconocido, no puede ser a\u00fan el legado. El presente le pertenece a Enzo Ferrari y a su imponente, triste y desquiciada existencia, a su quimera sobregirada, a su patio de muertos, a sus amores, odios y desventuras.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Miguel \u00c1ngel Guti\u00e9rrez<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nunca he podido amar la velocidad, como experiencia f\u00edsica me da miedo, como s\u00edntoma de \u00e9poca me produce repulsi\u00f3n. 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