{"id":5212,"date":"2024-04-23T12:06:00","date_gmt":"2024-04-23T15:06:00","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5212"},"modified":"2024-04-23T12:10:34","modified_gmt":"2024-04-23T15:10:34","slug":"sobre-celebracion-de-javier-del-cerro-por-alexis-figueroa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/04\/23\/sobre-celebracion-de-javier-del-cerro-por-alexis-figueroa\/","title":{"rendered":"Sobre Celebraci\u00f3n de Javier del Cerro \u2013 Por Alexis Figueroa"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tras unos versos de lectura descubro que el poeta ha llenado su espacio de animales. Leo peces, perros, p\u00e1jaros, cangrejos, m\u00e1s peces, m\u00e1s perros, m\u00e1s potros. Leo insectos invisibles. Leo algas, incluso un bagre. Leo los animales y su pasi\u00f3n por el alba. Y todo esto, engastado, rodeado de colores c\u00e1lidos, olas y adjetivos vivificantes en una suerte de carrusel en el que el poeta gira, uno m\u00e1s en esta especie de comunidad universal de buena venturanza withmaniana. Aunque sospecho que Rosseau y tambi\u00e9n Thoreau circulan por ah\u00ed. Esto, nada m\u00e1s sea por acumular referencias y nombres, de artistas que han vivificado un esp\u00edritu similar. Tambi\u00e9n, a veces, ciertamente, en algunas descripciones podr\u00eda imaginar estar pintado en un paisaje playero de Rosseau. Extra\u00f1a apuesta en estos tiempos en que la poes\u00eda asiste de primera mano a su pulsi\u00f3n deconstructiva, demasiado alejada de la simpleza del yo. Y con esto me refiero a un yo no amenazado ni tampoco amenazante sino -oh sorpresa en estos tiempos, de capas m\u00faltiples y entremezcladas- m\u00e1s bien en directo contacto con la felicidad de s\u00ed. Porque en estos poemas la presencia vital es un yo l\u00edrico, que celebra y canta, entremedio de palomas, teros, chercanes, gorriones, chincoles parados en un laurel blanco, aunque otros, lo hagan desde una ventana, en la cual el poeta afirma poder verlos. \u00bfSe <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ve<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> el poeta a s\u00ed mismo, cantando y emplumado en la ventana? Otra presencia permanente es el mar. El mar con sus olas, su sonido, el mar extendido en las playas que visita, el mar, con su cat\u00e1logo de luz, bajo las dos claras ocasiones del d\u00eda: atardecer y amanecer, que marcan el traj\u00edn de la existencia moment\u00e1nea. Y entre todos estos elementos, el poema, actuando como una bit\u00e1cora sentimental, una bit\u00e1cora de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">cierta felicidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> estrictamente de orden personal, compartida v\u00eda el texto por el ansia de expresar, cantar. Conozco a Javier y lo que hoy leo es como un mensaje en una botella estelar, que trajo las se\u00f1as de un planeta distante, muy diferente al Coquimbo norte\u00f1o, des\u00e9rtico y portuario en donde se cri\u00f3. El de este poema, es otro mar. Y el planeta no es el de la luna roja al norte de Chile. Javier, acaso, en alg\u00fan momento fue un pez y naci\u00f3 en la oscuridad. Pero ya no.<\/span> <i><span style=\"font-weight: 400;\">Est domus in terris clara quae voce resultat; Ipsa domus resonat, tacitus sed non sonat hospes; Ambo tamen currunt hospes simul et domus una<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400;\">dice Sinfosio en su enigma y bien que el poeta es hoy un pez en distinto mar. Leo en otro texto y otro libro:<\/span> <i><span style=\"font-weight: 400;\">Anemonas (aguas vivas) y los ovoides caparazones de los caracoles adornaban la playa.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Al parecer el poeta, en el que el ser humano y el l\u00edrico parecen convivir en directa, amable y hermosa comuni\u00f3n, ha ido entreverando hace a\u00f1os, su gloriosa plenitud. Por lo general, acaso, tal vez, es posible, la poes\u00eda posmoderna distingue el mundo ya como una amenaza o como un espect\u00e1culo y en el caso de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Celebraci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Javier, no hay rastro de ello. Basta aqu\u00ed con la existencia cotidiana, iluminada por el gozo de vivir.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Alexis Figueroa<\/p>\n<p><\/strong>Fotograf\u00eda de James Abbe<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-5214\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Celebracion-1.png\" alt=\"\" width=\"475\" height=\"639\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Celebracion-1.png 475w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Celebracion-1-223x300.png 223w\" sizes=\"auto, (max-width: 475px) 100vw, 475px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Celebraci\u00f3n<span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Javier del Cerro<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Pr\u00f3logo de Thomas Harris y ep\u00edlogo de \u00c1lvaro Ruiz<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Pampa Negra Ediciones, Colecci\u00f3n Pleamar<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">16,5x21cms, 48p\u00e1gs., 2023.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Tras unos versos de lectura descubro que el poeta ha llenado su espacio de animales. 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