{"id":5191,"date":"2024-04-12T14:41:25","date_gmt":"2024-04-12T17:41:25","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5191"},"modified":"2024-04-12T14:41:37","modified_gmt":"2024-04-12T17:41:37","slug":"shakespeare-julieta-y-yo-por-alejandro-droznes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/04\/12\/shakespeare-julieta-y-yo-por-alejandro-droznes\/","title":{"rendered":"Shakespeare, Julieta y yo \u2013 Por Alejandro Droznes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La primera vez que pronunci\u00e9 su nombre fue por casualidad. Hab\u00edamos estado vi\u00e9ndonos durante cierto tiempo pero yo nunca la hab\u00eda llamado por su nombre<span style=\"font-weight: 400;\">: <\/span>ni entero ni en diminutivo. Y quiz\u00e1 hubiese seguido as\u00ed hasta que, obligado por el azar, tuve que hacerlo: iba por la calle chateando con ella, justo acababa de mandarle un audio, y de repente me pareci\u00f3 verla. De hecho la chica que tanto se le parec\u00eda estaba escuchando un audio: probablemente el que yo acababa de mandarle. Entonces grit\u00e9 \u201c\u00a1\u00bfJulieta?!\u201d y ella se dio vuelta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed fue que pronunci\u00e9 su nombre por primera vez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2734\ufe0e\u2734\ufe0e\u2734\ufe0e<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La versi\u00f3n definitiva de <i>Romeo y Julieta<\/i> se escribi\u00f3 hacia 1595 o 1596 y vio la luz p\u00fablica al poco tiempo. Como todo el resto de la producci\u00f3n de Shakespeare respir\u00f3, al nacer, una atm\u00f3sfera de taberna: el p\u00fablico era m\u00e1s bien grueso, hecho de marineros y mercaderes, y apenas buscaba entretenimiento. Solamente despu\u00e9s, con el correr de los siglos, empezar\u00eda a considerarse que ese conjunto de tragedias, comedias y sonetos constitu\u00eda el l\u00edmite superior del arte humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero fueron los literatos que resaltaron los primores del estilo: la forma exuberante, la sintaxis audaz, el vocabulario frondoso. Pero despu\u00e9s ya se empez\u00f3 a pensar que, m\u00e1s que un dramaturgo inasible y un empresario teatral exitoso, Shakespeare hab\u00eda sido un fil\u00f3sofo, un te\u00f3logo, un profeta, un sabio y un Dios. Hab\u00eda tocado todos los timbres del universo, hab\u00eda presentido todo y, perpetuamente actual como la naturaleza, hab\u00eda comprendido todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed las cosas, hubo quienes se acercaron a <i>Romeo y Julieta<\/i> para encontrar teor\u00edas del amor, el destino o el tiempo. Otros, la comprobaci\u00f3n de teor\u00edas psicol\u00f3gicas (Harold Bloom escribi\u00f3 que Shakespeare es el psic\u00f3logo original y Freud el ret\u00f3rico tard\u00edo). Otros, motivos para pol\u00e9micas o jubileos. Otros ideas para pensar la posmodernidad, el estructuralismo, el feminismo o los estudios <i>queer<\/i>. Otros, argumentos para \u00f3peras. Otros belleza l\u00edrica. Otros la invenci\u00f3n de lo humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo, en cambio, ir\u00eda a buscar algo m\u00e1s humilde: la Julieta elemental. El principio eterno. El ejemplar que, en medio del gran r\u00edo de Julietas que resbalan por el tiempo, marc\u00f3 el nombre y le dio su vibraci\u00f3n, su acento, su fulgor y su estremecimiento. La precursora y referencia de las que vendr\u00edan. El molde. El fondo. La primigenia y arquet\u00edpica. La Julieta que, con la excusa de una ventana, se elev\u00f3 sobre un amante que tambaleaba, a su vez, con la excusa de una escalera. La que dijo para los siglos venideros: conmigo el amor ser\u00e1 imposible y el romance ser\u00e1 tragedia y la pasi\u00f3n absoluta y la felicidad breve y la intensidad m\u00edtica y la sexualidad cat\u00e1strofe. La que dijo: conmigo no se vive sino que se muere. La que dijo: conmigo sentir\u00e1s todo aquello que no experimentar\u00e1s nunca. La que inaugur\u00f3 la raza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2734\ufe0e\u2734\ufe0e\u2734\ufe0e<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Reacio a leer teatro, hab\u00eda pasado toda mi vida sin interesarme por Shakespeare. Las desventuras de Lear, Macbeth y Hamlet transcurr\u00edan en una dimensi\u00f3n paralela a la m\u00eda. No me atra\u00edan el tedioso listado inicial de los personajes, la divisi\u00f3n por escenas, el detalle circunstanciado de qui\u00e9n entra y qui\u00e9n sale molestando en cada p\u00e1gina, el coro con aires griegos, las notas al pie que obstruyen el texto y, a pesar de tratarse de un cl\u00e1sico, la impresi\u00f3n general de fiebre que pod\u00eda intuir antes de haber le\u00eddo siquiera una p\u00e1gina. Adem\u00e1s semejante literatura merec\u00eda ser le\u00edda en el idioma del poeta, y eso era imposible dado mi nivel de ingl\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero cuando pas\u00f3 lo que pas\u00f3 y el nombre se llen\u00f3 de significado y muchas cosas se llenaron de tristeza y los objetos empezaron a definirse por haberla conocido o no (esta prenda s\u00ed estuvo cerca de ella, aquella vela no), la Julieta de Shakespeare empez\u00f3 a interesarme. No solamente porque era la \u00fanica disponible (estaba, por cierto, m\u00e1s a mano que la que yo hab\u00eda conocido<span style=\"font-weight: 400;\">)<\/span> sino tambi\u00e9n porque, quiz\u00e1, la italiana ideal de fines del siglo XVI podr\u00eda explicar a la argentina real de principios del siglo XXI. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda decirme <i>Romeo y Julieta <\/i>sobre lo que yo hab\u00eda vivido? M\u00e1s precisamente: \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda decirme la Julieta de Shakespeare sobre la Julieta que me hab\u00eda tocado en suerte? M\u00e1s breve: \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda decirme Julieta sobre Julieta? Y entonces s\u00ed empez\u00f3 a valer la pena indagar en la espesa savia del cl\u00e1sico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2734\ufe0e\u2734\ufe0e\u2734\ufe0e<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo, por si no hubiera quedado claro, la estaba buscando. Ya\u00a0 me la hab\u00eda cruzado una vez, as\u00ed que la buscaba apenas sal\u00eda a la calle (hab\u00eda diez barrios entre su casa y la m\u00eda) y la buscaba en mi tel\u00e9fono: ya hab\u00eda recorrido nuestro chat de ida y vuelta y ya hab\u00eda escuchado y borrado sus audios. La extra\u00f1aba cada instante del d\u00eda y de la noche y, lo que es incluso peor, al recordarla le daba un sentido profundo a todo lo que ella hac\u00eda o, m\u00e1s bien, hab\u00eda hecho. Era rid\u00edculo. Y si iba a ser rid\u00edculo entonces lo que ten\u00eda que hacer era darle un sentido profundo al nombre, que era justamente lo que ella no hab\u00eda elegido (y que adem\u00e1s, en tanto algo puramente recibido, era s\u00edmbolo de su belleza). Julieta era parecida a nada pero en el origen pod\u00eda, quiz\u00e1, haber un significado. Julieta era inclasificable pero se llamaba Julieta. Esa era su parte inmortal, y yo bien pod\u00eda inventar un nuevo campo de estudio: la etimolog\u00eda, caprichosa y hasta personal, del nombre propio<span style=\"font-weight: 400;\">. <\/span>Es verdad que la Julieta de la obra teatral pertenec\u00eda a la regi\u00f3n del arte y por lo tanto era supraterrena, pero esta tambi\u00e9n. Pod\u00eda, entonces, leer a Shakespeare, que no s\u00e9 si invent\u00f3 lo humano pero seguro invent\u00f3 la posteridad del nombre en cuesti\u00f3n. Perdido, era una buena idea volver al principio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2734\ufe0e\u2734\ufe0e\u2734\ufe0e<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Empec\u00e9 la lectura del drama que el universo aplaude desde el siglo XVI y r\u00e1pidamente se me hizo claro que el supuesto alimento espiritual del genio ingl\u00e9s iba a ser dif\u00edcil de procesar. La sensaci\u00f3n era de irrealidad. Adem\u00e1s la sola idea de que eso fuera m\u00fasica verbal me parec\u00eda inalcanzable. La traducci\u00f3n era de un tal Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde y obviamente me perd\u00eda todos los matices del original, del que solo percib\u00eda algunos vislumbres. Los sentidos laterales, los retru\u00e9canos y los juegos de palabras me pasaban por al lado. Un amigo me hab\u00eda dicho que al menos los latinismos me iban a sonar familiares por su cercan\u00eda con el castellano, pero estaba claro que no iba a poder aportar algo en el eterno debate sobre si Shakespeare fue, o no, un Dios que ilumin\u00f3 la tierra desde el art\u00edstico firmamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mejor parte consist\u00eda en imaginarme la Inglaterra en la que vivi\u00f3 Shakespeare (una Inglaterra en la que Shakespeare todav\u00eda no se escrib\u00eda Shakespeare sino Shakspere, Shakespear, Schakespeare, Shake-speare, Shakspeare) y en particular esos teatros suburbanos, londinenses, al aire libre y sin telones en los que bajo el rayo del sol se hac\u00edan las obras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en la tercera escena del primer acto Julieta aparece. Se hace rogar: la madre la llama y el ama de llaves le dice: \u201cya la mand\u00e9 venir. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 esta chica?\u201d. Entonces la Julieta que inici\u00f3 la estirpe dice: \u201c\u00bfQu\u00e9 hay? \u00bfQui\u00e9n llama?\u201d (<i>How now, who calls?<\/i>). Su madre le dice que el conde Paris la pretende y ha pedido su mano, y le pregunta: \u201c\u00bfpuede complacerte el amor de Paris?\u201d. Entonces Julieta le responde: \u201ctratar\u00e9 de gustarle, si el tratar mueve a gustar\u201d. La respuesta es impresionante y eso, el fulgor inteligente, fue lo primero que me hizo pensar \u201cpodr\u00eda ser ella\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Por\u00a0<strong>Alejandro Droznes<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera vez que pronunci\u00e9 su nombre fue por casualidad. Hab\u00edamos estado vi\u00e9ndonos durante cierto tiempo pero yo nunca la hab\u00eda llamado por su nombre: ni entero ni en diminutivo. 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