{"id":5188,"date":"2024-04-10T11:07:35","date_gmt":"2024-04-10T14:07:35","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5188"},"modified":"2024-04-10T11:07:52","modified_gmt":"2024-04-10T14:07:52","slug":"otra-tierra-por-jonnathan-opazo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/04\/10\/otra-tierra-por-jonnathan-opazo\/","title":{"rendered":"Otra tierra \u2013 Por Jonnathan Opazo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A\u00f1os atr\u00e1s fuimos al cine con Vivi a una funci\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Another Earth<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. El argumento de la peli, si mi memoria no me traiciona, es m\u00e1s o menos sencillo, aunque inquietante: por efecto de una extra\u00f1\u00edsima deformidad cosmol\u00f3gica, apareci\u00f3 junto al planeta Tierra otro de similares caracter\u00edsticas: otra Tierra. De all\u00ed el nombre. Todo en la cinta est\u00e1 filmado en un tono azul trist\u00edsimo. El planeta, que adem\u00e1s es visible como lo es para nosotros la Luna \u2013m\u00e1s de un personaje escruta el cielo con un telescopio casero\u2013, despierta en quienes lo contemplan una esperanza no del todo vana: que all\u00ed, en esa otra Tierra, el tiempo est\u00e9 levemente desfasado y todo lo que ocurri\u00f3 en esa Tierra, la original, pueda ser all\u00e1 una velada inscripci\u00f3n en el cuaderno del Destino. Esa Tierra, vamos captando a medida que avanza la historia, no s\u00f3lo es una ilusi\u00f3n \u00f3ptica sino tambi\u00e9n un planeta real: una complej\u00edsima red de vida en medio de un vasto universo donde somos, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sub specie aeternitatis<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una singularidad absoluta. A un f\u00edsico seguro le parecer\u00eda una aberraci\u00f3n. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Record\u00e9 esto luego de leer un aforismo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El libro de los amigos <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Hugo Von Hofmannsthal. Traduce Pablo Gianera: \u00abDebe haber una estrella en la que el a\u00f1o pasado existe en presente, en la que el siglo pasado sea este siglo, en la que siga el tiempo de las Cruzadas e igual con lo dem\u00e1s, todo en una cadena incesante: as\u00ed, firmemente unida, se muestra la eternidad ante nuestros ojos, como las flores de un jard\u00edn\u00bb. Entre citas de Napole\u00f3n, Pascal, Goethe y apuntes varios sobre escritura, este se me apareci\u00f3 como una piedra preciosa y extra\u00f1a. Los grandes aforistas \u2013Kafka, Lichtenberg, Canetti, por nombrar algunos\u2013 parecen escribir novelitas encapsuladas, cosmogon\u00edas de bolsillo, sagas para la billetera. Borges, Casares y Ocampo \u2013pienso\u2013 podr\u00edan haber incluido este en su antolog\u00eda de literatura fant\u00e1stica, as\u00ed como incluyeron esa frase de Leon Bloy que nos sugiere que los placeres de este mundo podr\u00edan ser los tormentos del infierno vistos al rev\u00e9s en un espejo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A Tamara Kamenszain le le\u00ed alguna vez que todo poema est\u00e1 escrito en presente. Los poemas, pienso aqu\u00ed, mientras escribo, pueden ser pensados como esas estrellas conjeturales que sugiere Von Hofmannsthal. Vienen a mi memoria, para poner un ejemplo, los versos de Gonzalo Mill\u00e1n donde Salvador Allende y V\u00edctor Jara vuelven a estar vivos y los obreros marchan otra vez por la Alameda. O en el Bello Barrio de Mauricio Redol\u00e9s, donde nadie discrimina a los chipriotas porque todos somos chipriotas. Tambi\u00e9n en las materias mistralianas, tan vivas en el poema como fuera de \u00e9l; en los santos de madera podrida que aparecen en los poemas de Rosabetty Mu\u00f1oz, poblados de termitas y augurios. Etc\u00e9tera. Puesto que el lenguaje nunca puede llegar a decirlo todo es que son infinitas sus posibilidades, infinitos los presentes que puede multiplicar. Las escrituras, para retomar una figura que mi amigo Jorge Polanco trae a colaci\u00f3n cada cierto tiempo, como constelaciones dispuestas para ser le\u00eddas y organizadas de acuerdo a criterios blandos, porosos, sin el peso museificador de lo can\u00f3nico.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En fin. Luego de ver esa pel\u00edcula caminamos un rato por las calles de esa ciudad de cuyo nombre no quiero acordarme. Seguro era primavera o el oto\u00f1o hab\u00eda comenzado hace poco. En una esquina nos encontramos a un hombre mayor instalado con un telescopio. Por unas monedas te permit\u00eda mirar la Luna, que seguro estaba llena o creciente. Fue como si la pel\u00edcula hubiera salido con nosotros del cine. Recuerdo que pagamos y vimos, con bell\u00edsima fidelidad, los cr\u00e1teres y otras figuras geol\u00f3gicas del sat\u00e9lite p\u00e1lido. All\u00ed, en los campos lunares, por supuesto, no hab\u00eda esperanza alguna de encontrar el presente desfasado donde, por ejemplo, mi abuela todav\u00eda tuviera, qu\u00e9 s\u00e9 yo, cincuenta y tantos, y aunque enferma, estuviera viva aun, con sus quejumbres y malestares, con su depre y sus clonas, pero viva. No. \u00c9ramos nosotros, el hombre con el telescopio, la superficie lunar amplificada por la mec\u00e1nica de espejos al interior del aparato, y la Tierra, absolutamente singular, expresi\u00f3n de la substancia primera con sus infinitos modos y atributos, la \u00fanica y necesaria substancia, Spinoza dixit.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Jonnathan Opazo<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A\u00f1os atr\u00e1s fuimos al cine con Vivi a una funci\u00f3n de Another Earth. El argumento de la peli, si mi memoria no me traiciona, es m\u00e1s o menos sencillo, aunque inquietante: por efecto de una extra\u00f1\u00edsima deformidad cosmol\u00f3gica, apareci\u00f3 junto al planeta Tierra otro de similares caracter\u00edsticas: otra Tierra. De all\u00ed el nombre. Todo en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":5189,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[382],"tags":[],"class_list":["post-5188","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5188","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5188"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5188\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5190,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5188\/revisions\/5190"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5189"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}