{"id":5030,"date":"2023-12-13T12:04:35","date_gmt":"2023-12-13T15:04:35","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5030"},"modified":"2025-03-18T17:17:20","modified_gmt":"2025-03-18T20:17:20","slug":"soplar-con-calma-la-madeja-al-rio-fui-por-una-aguja-de-mia-maurer-por-victoria-ramirez-m","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/12\/13\/soplar-con-calma-la-madeja-al-rio-fui-por-una-aguja-de-mia-maurer-por-victoria-ramirez-m\/","title":{"rendered":"Soplar con calma la madeja: Al r\u00edo fui por una aguja, de Mia Maurer \u2013 Por Victoria Ram\u00edrez M."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 500;\">A veces un libro de poes\u00eda es tambi\u00e9n una imagen. Al leer <\/span><i><span style=\"font-weight: 500;\">Al r\u00edo fui por una aguja<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 500;\"> de Mia Maurer, imagino la dificultad de enhebrar un trozo de hilo azul en un peque\u00f1o orificio. El ojo se coordina preciso con el \u00edndice y el pulgar para ajustarse a un \u00fanico espacio, mientras el resto del cuerpo se prepara: entrecerramos los ojos y nuestra concentraci\u00f3n se dirige a ese \u00fanico momento de exactitud. Encontrar las palabras adecuadas para decir lo que queremos decir es, a veces, como ese ejercicio sencillo en el que se nos va el esfuerzo de d\u00edas y de noches. En m\u00e1s de un sentido el trabajo de tejer se emparenta con el de la escritura. Se urde y se deshace el tejido de la escritura, mientras sabemos de la imposibilidad de comunicarnos en un sentido total. Cecilia Vicu\u00f1a se pregunta en su libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 500;\">Palabra e Hilo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 500;\">: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 500;\">\u00bfLa palabra es el hilo conductor, o el hilo conduce al palabrar?<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 500;\"> y en el siguiente verso pareciera darnos un tipo de respuesta, una esperanza: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 500;\">Ambas conducen al centro de la memoria, a una forma de unir y conectar<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 500;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 500;\">Quiero, entonces, recalcar la importancia del tejido y la escritura, anudadas en un volver siempre a la memoria. Mia Maurer escribe en la primera p\u00e1gina de este libro: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 500;\">la aguja no es \/un simple \/implemento \/de costura \/si me la trago \/puede \/coserme \/por dentro \/una aguja \/tambi\u00e9n \/es \/la forma \/m\u00e1s\/ peque\u00f1a\/ de\/ una\/ espada<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 500;\">. \u00bfPara qu\u00e9 sirve y c\u00f3mo se usa esa espada? Una espada hiere, cruza cuerpos, troncos, protege a quien la cuida. Con ello nos advierte la intervenci\u00f3n de la escritura en el cuerpo, y tambi\u00e9n su peligro. Que una aguja sea la forma m\u00e1s peque\u00f1a de una espada nos habla de la posibilidad de defensa y ataque, y del da\u00f1o que puede ocasionar un arma en miniatura, poderosa y al mismo tiempo m\u00ednima. En esa insignificancia reside su potencia. Al igual que la palabra, la aguja en un espacio reducido es una fuerza que a lo largo del tiempo genera un tejido fuerte y comunitario. Esto tiene un correlato adem\u00e1s en la edici\u00f3n que tuvo este libro, nutrido de talleres y editores, en Chile y M\u00e9xico.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 500;\">Lo colectivo es tambi\u00e9n un aspecto compartido entre la poes\u00eda y el tejido. Un verso ocurre muchas veces en los momentos menos esperados, en una conversaci\u00f3n, en un viaje en bus, en un paradero o en una fiesta. No hay manera de medir cu\u00e1nto la experiencia y la convivencia con otres nos ayuda a la potencialidad de la escritura. Lo importante, pareciera, es darle espacio a la intuici\u00f3n para permitirse o\u00edr, para dejar entrar lo importante y soltar lo que el texto nos pide o nos exige.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 500;\">En otro momento del libro la hablante indica: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 500;\">la ni\u00f1ez es un soplido de tigre \/que se relee infinitamente<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 500;\">. Pareciera ser que Mia Maurer vuelve en este poemario a distintos momentos de la memoria, en el que la infancia mantiene un lugar central. Las im\u00e1genes que arma son a veces extra\u00f1as, a ratos on\u00edricas, y por esa misma particularidad generan resonancia en quien las lee. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 500;\">Desfile de nube \/nido de cenote \/ojo de tortuga<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 500;\">, leemos como en un conjuro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 500;\">Hay otra imagen, mucho m\u00e1s personal, que se me viene a la mente cuando leo los poemas de Mia. Mi abuela materna, empe\u00f1osa tejedora, sol\u00eda desenredar los nudos de las madejas soplando, porque dec\u00eda que as\u00ed era m\u00e1s f\u00e1cil aclararlos. Con los a\u00f1os llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que esto s\u00ed era efectivo y en mi af\u00e1n por racionalizarlo quise pensar que se trataba de una forma de dar calma. Si se sopla se tiene la tranquilidad para desenmara\u00f1ar un nudo, para discernir las hebras como se aclaran las ideas de madrugada, con el silencio total, la cabeza despejada. Me parece que la calma es crucial para escribir, pero al mismo tiempo es un tipo intensificado de calma, concretado en una forma de conexi\u00f3n con el mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 500;\">Me es imposible eludir el hecho de que este libro est\u00e1 hecho con tipos m\u00f3viles en Ciudad de M\u00e9xico. Los tipos m\u00f3viles son piezas met\u00e1licas que contienen un car\u00e1cter o s\u00edmbolo especialmente esculpido. Cada letra ha sido impresa de forma lenta, y me pregunto qu\u00e9 consecuencias habr\u00e1 tenido en el lenguaje de estas p\u00e1ginas, c\u00f3mo este cocimiento gradual del poemario afecta nuestra lectura, y c\u00f3mo el territorio mexicano se inmiscuye. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 500;\">Balam, por qu\u00e9 migramos?<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 500;\"> se pregunta la hablante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 500;\">Quiero cerrar esta breve rese\u00f1a con una imagen final, la de los volcanes que aparecen varias veces en el libro. Como en un cuento encriptado leemos: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 500;\">al volc\u00e1n fui por un hacha\/ cosa que el volc\u00e1n no tiene \/o al menos \/no necesariamente \/pero escup\u00eda una flecha \/cosa que igual me serv\u00eda \/dej\u00e9 que rodara \/hasta mis brazos \/la acun\u00e9 \/hasta que se qued\u00f3 dormida<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 500;\">. Otra vez el arma, ya sea una aguja, un hacha o una flecha, en los poemas de la autora tienen un trato apaciguador, que de ninguna manera apaga el fuego de su potencia, sino que lo regula o lo conduce. Una aguja puede ser peligrosa como una espada, puede ensanchar r\u00edos, destruir monta\u00f1as, armar v\u00ednculos como t\u00faneles entre la Plaza Victoria en Valpara\u00edso y el Templo Mayor en M\u00e9xico, o entre el Parque Forestal y el Bosque de Chapultepec. Una aguja puede ser, finalmente, la forma m\u00e1s peque\u00f1a de una espada.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 500;\">Por <strong>Victoria Ram\u00edrez M.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Sobre:<\/p>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-5031\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Portada.jpeg\" alt=\"\" width=\"463\" height=\"491\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Portada.jpeg 966w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Portada-283x300.jpeg 283w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Portada-768x814.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 463px) 100vw, 463px\" \/><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>al r\u00edo fui por una aguja<br \/>\nMia Maurer<\/div>\n<div>Grabados de Claudia Kaatziza Cort\u00ednez<br \/>\nEditorial Librer\u00eda Escandalar<\/div>\n<div>Ciudad de M\u00e9xico, junio 2023<\/div>\n<div>Impreso con tipos m\u00f3viles y encuadernado a mano<\/div>\n<div>34 p\u00e1ginas<\/div>\n<div>PVP: $15.000<\/div>\n<div>El libro puede adquirirse directamente con su autora: <a href=\"mailto:mia.maurer.cortinez@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">mia.maurer.cortinez@gmail.<wbr \/>com<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces un libro de poes\u00eda es tambi\u00e9n una imagen. 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