{"id":4994,"date":"2023-11-29T12:46:01","date_gmt":"2023-11-29T15:46:01","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4994"},"modified":"2024-03-05T16:20:28","modified_gmt":"2024-03-05T19:20:28","slug":"imaginarios-que-se-arman-a-retazos-una-relectura-a-mas-alla-de-las-mascaras-de-lucia-guerra-por-jocelyn-zavala-alegria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/11\/29\/imaginarios-que-se-arman-a-retazos-una-relectura-a-mas-alla-de-las-mascaras-de-lucia-guerra-por-jocelyn-zavala-alegria\/","title":{"rendered":"Imaginarios que se arman a retazos. Una relectura a M\u00e1s all\u00e1 de las m\u00e1scaras, de Luc\u00eda Guerra \u2013 Por Jocelyn Zavala Alegr\u00eda"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Qu\u00e9 sab\u00edan ellos lo que era escribir a medias pensando todo el tiempo en el tamp\u00f3n que qued\u00f3 mal puesto y hiere las paredes de la vagina cada vez que uno distra\u00edda se apoya en el respaldo de la silla! \u00a1C\u00f3mo podr\u00edan siquiera imaginar esa mala jugada del cuerpo una docena de veces al a\u00f1o!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El personaje de Cristina pens\u00f3 en esto con los pechos hinchados, mientras le asaltaba un dolor punzante en el vientre, espalda y muslos. A las molestias propias del periodo hab\u00eda que sumarle otra preocupaci\u00f3n, pues el material dise\u00f1ado para contener el flujo ya superaba la carga de absorci\u00f3n recomendada por el fabricante. Todo en medio de una importante jornada en la que deb\u00eda desplegar sus habilidades de profesional exitosa mientras la sangre estaba a punto de exceder las proporciones del tamp\u00f3n. Esta escena es mucho m\u00e1s que un incidente\u00a0 en la secuencia de acontecimientos con los que Luc\u00eda Guerra construye la cotidianidad de su protagonista en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s all\u00e1 de las m\u00e1scaras <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(2017), mujer que en el relato se embarca en un proceso de rebeli\u00f3n en contra de las estructuras sobre las que se construyeron o, mejor dicho, otros construyeron su identidad: madre ejemplar, profesional eficiente y esposa servil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El libro desarrolla en casi cinco planas los d\u00edas m\u00e1s \u00e1lgidos del ciclo que, en el caso de Cristina, comenz\u00f3 con: \u201cesa temible depresi\u00f3n que usted tan bien conoce, se\u00f1ora\u2026\u201d en referencia al s\u00edndrome premenstrual que coarta la rutina del personaje. Luego vendr\u00edan los ganglios inflamados y la inevitable expulsi\u00f3n de la sangre, como es de esperar, en el momento menos id\u00f3neo y, para peor, en medio de una ajetreada semana laboral: \u201cNo sabe la regla que me lleg\u00f3 este mes\u201d, hubiera querido gritarle al ministro de Estado al que se dispon\u00eda a entrevistar, tal vez con la idea de lanzarle en la cara los tampones camuflados en la cartera como si estos fueran mercanc\u00eda de contrabando.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En la novela, cuerpo, cultura y escritura se trenzan de un modo similar al recorrido de la sangre antes de la liberaci\u00f3n del \u00f3vulo, de la misma manera en que son varios sistemas los que se comprometen en la intrincada ruta donde los \u00f3rganos interact\u00faan para asegurar la continuidad de la vida. Tomo esta met\u00e1fora llena de curvaturas para abordar no solo el camino de la sangre, enmara\u00f1ado y confuso, lleno de vac\u00edos ret\u00f3ricos determinados por los procesos subterr\u00e1neos. Para reconstruirlos es necesario valerse de retazos para recuperar\u00a0 aquello que no se ve y de lo que poco se habla. Extra\u00f1o fen\u00f3meno, porque en otros relatos existe la sangre buena, tanto as\u00ed que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Bebed todos de \u00e9l. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">La invitaci\u00f3n es sugerente, promovida por 12 hombres que, reunidos en torno a la mesa, contemplaron extasiados el fluido que les asegurar\u00eda la vida eterna. Esta visi\u00f3n de generosidad, se propag\u00f3 hacia los textos fundacionales, donde nos deleitamos con aventuras que involucraron la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">generosa sangre del Cid<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Luego de la lectura de Guerra es inevitable cuestionarse de d\u00f3nde se han cogido los trozos para construir un relato sobre el cuerpo menstruante. Es curioso, pero uno de los referentes m\u00e1s citados poco tiene que ver con la experiencia propia, con las evocaciones infantiles o, incluso, con las charlas educativas. Hablamos de la menarquia de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Carrie <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">como lugar com\u00fan<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">producci\u00f3n audiovisual basada en la novela de terror de Stephen King, quien llev\u00f3 a la pantalla grande a una horrorizada adolescente que no lograba comprender la naturaleza del l\u00edquido que por primera vez se escurr\u00eda entre sus piernas. El catalizador del conflicto, tanto de la novela hom\u00f3nima como de la pel\u00edcula, se impulsa a partir del primer sangrado y alcanza su cl\u00edmax derram\u00e1ndose abundante sobre la cabeza de la adolescente. Luego se cierra la trama. Sangre mala, sin duda:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\u00a0\u00a0-\u00a1REgla, RE-gla, RE-gla!\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Aturdida, Carrie permanec\u00eda inm\u00f3vil en el centro del c\u00edrculo que empezaba a formarse, las gotas de agua se deslizaban por su cuerpo. Se qued\u00f3 parada como un buen paciente, sabiendo que la broma era a su costa (como siempre), muda y desconcertada, pero no sorprendida. Sue experiment\u00f3 un asco creciente cuando las primeras oscuras gotas de la sangre de la menstruaci\u00f3n golpearon las baldosas del piso y formaron c\u00edrculos del tama\u00f1o de una moneda. -\u00a1Por el amor de Dios, Carrie, tienes el periodo! -grit\u00f3 Sue-. \u00a1L\u00edmpiate!<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tanto en el fragmento del bestseller como en el cine y la literatura en general, todo el material circulante evidencia los di\u00e1logos entre la realidad y los cuerpos. De esta manera hubo que aprender a leer entre l\u00edneas e indagar en el clich\u00e9 &lt;de ni\u00f1a a mujer&gt;, desplegando todo tipo de an\u00e1lisis a la cuent\u00edstica popular, desentra\u00f1ando simbolismos y estableciendo patrones\u00a0 como la manzana roja, la capa roja, los zapatos rojos, para hallar la gota de sangre que solo conocimos en la manipulaci\u00f3n de la rueca. En esas tensiones ocurridas en el proceso de la exploraci\u00f3n y b\u00fasqueda de la sangre, hallamos la moraleja de que nuestro futuro devendr\u00eda inevitablemente en desgracia. Estos retazos poco nos revelaron sobre la substancia en s\u00ed misma y mucho menos de su naturaleza, pero sus variantes fluyeron con fuerza por las vigorosas arterias de un bien nutrido corpus de novela policial, gore, y, todav\u00eda a\u00fan, las muy difundidas llagas del cuerpo martirizado de Cristo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por estos d\u00edas podr\u00eda no sonar muy subversiva la frase que marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n en la trayectoria que abri\u00f3 grietas en la identidad de mujer ejemplar con la que cargaba Cristina: \u201cLa verdad es que me aburr\u00ed de ser esa se\u00f1ora decente que deb\u00eda cumplir esos otros mandamientos no escritos en ning\u00fan libro sagrado\u201d. Sin embargo, la primera edici\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s all\u00e1 de las m\u00e1scaras<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en 1984 fue considerada una toma de conciencia, un gesto biopol\u00edtico donde muchos de los tab\u00faes existentes en torno a la pelvis se interpretaban como impuros y amenazantes. A poco menos de 40 a\u00f1os de su primera edici\u00f3n, la relectura a la novela de\u00a0 Luc\u00eda Guerra no deja de ser transgresora en un contexto en que la publicidad de los productos menstruales reci\u00e9n se aventuran a experimentar con sangre real, en un contexto en que una parte no menor de la poblaci\u00f3n mira con desconfianza el rol del Estado como promotor de una gesti\u00f3n menstrual libre y digna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Si por estos d\u00edas, ya muy avanzados en los dosmiles, la cr\u00edtica sigue pregunt\u00e1ndose sobre el lugar de los cuerpos en la narrativa actual, en referencia a la poca o casi nula presencia del trabajo f\u00edsico, esta lectura sigue llenando espacios en blanco, focalizando en aspectos de la vida que todav\u00eda se encuentran en las sombras. Nos anima a seguir explorando y debatiendo sobre el ilimitado debate del cuerpo, la identidad y la escritura, a indagar en nuevos pliegues que permitan extender la mirada a los cuerpos que sangran por diversas razones, mientras tratan de sobrevivir a la implacable temporalidad actual. Cuerpos que padecen mientras tratan de seguirle el paso a la vertiginosa cadena de producci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Por\u00a0<strong>Jocelyn Zavala Alegr\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4995\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/9789562600422-600x600-3804516582.jpeg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/9789562600422-600x600-3804516582.jpeg 600w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/9789562600422-600x600-3804516582-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/9789562600422-600x600-3804516582-150x150.jpeg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s all\u00e1 de las m\u00e1scaras<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Luc\u00eda Guerra<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">2017<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">105 pp<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Novela<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuarto Propio<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Qu\u00e9 sab\u00edan ellos lo que era escribir a medias pensando todo el tiempo en el tamp\u00f3n que qued\u00f3 mal puesto y hiere las paredes de la vagina cada vez que uno distra\u00edda se apoya en el respaldo de la silla! \u00a1C\u00f3mo podr\u00edan siquiera imaginar esa mala jugada del cuerpo una docena de veces al a\u00f1o! [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":96,"featured_media":4996,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[443],"tags":[],"class_list":["post-4994","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-resena"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4994","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/96"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4994"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4994\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5001,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4994\/revisions\/5001"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4996"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4994"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4994"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4994"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}