{"id":4956,"date":"2023-10-31T16:24:31","date_gmt":"2023-10-31T19:24:31","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4956"},"modified":"2024-11-12T14:23:12","modified_gmt":"2024-11-12T17:23:12","slug":"amado-don-armando-o-breve-resena-a-diario-enamorado-por-rodrigo-fernandez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/10\/31\/amado-don-armando-o-breve-resena-a-diario-enamorado-por-rodrigo-fernandez\/","title":{"rendered":"Amado don Armando o breve rese\u00f1a a Diario enamorado \u2013 Por Rodrigo Fern\u00e1ndez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cQu\u00e9 tranquilo quererte.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Tambi\u00e9n se sufre tranquilamente; <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>yo antes solo padec\u00eda agitado\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amado don Armando, carilargo de ojos hundidos, puntudo y de extra\u00f1o filo, autodespreciador que igual ama a la suya, a la diabla, de reojo, con la cruz en el bolsillo y no por eso sacramente, es usted uno de mis cat\u00f3licos favoritos y, disuelto ya en la tierra, me perdonar\u00e1 las ganas de hacer esta rese\u00f1a como si fuera una carta de amor, porque \u00bfqu\u00e9 es este libro sino un fantasma de los primeros amores que te lleva del brazo hacia el hermoso est\u00fapido de los veinte? Los veinte y su engrasada maquinaria mental de dialogar con la amada sin ella. Los veinte y la prosa atarantada, torpe; escrita o solo pensada: derrochadora, confesional y pat\u00e9tica. Gloriosamente pat\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como si el deseo pudiera relevar su misterio de tanto ser dicho, un joven don Armando Uribe -para m\u00ed siempre ser\u00e1s \u201cdon\u201d- gasta su tinta en el despecho eleg\u00edaco a Cecilia, repitiendo su nombre cual mantra y fundiendo su figura en la escritura diar\u00edstica entendida como un riguroso molestarse a s\u00ed mismo, por ejemplo as\u00ed: \u201cSe trata de que escriba este diario diciendo las cosas. Entonces dilas animal, y no empieces con se trata de\u201d. Se perfila aqu\u00ed ya no solo su prosa -r\u00e1pida, contestona, de punto seguido y generosa en punto y comas-, sino tambi\u00e9n el jazzeo de sus poemas, la rima que no rima, el contrapunto en la forma pero tambi\u00e9n en la dial\u00e9ctica bruta del proceder humano, porque est\u00e1 el don Armando que ama, el que lo reta por amar a lo loco, y al final el que relata el conflicto y vuelve al comienzo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escindirse para contrariarse, escribir como quien se pellizca la carne y remata su propio p\u00e1rrafo con un TONTO es, parecido a Levrero en <em>La novela luminosa<\/em>, algo as\u00ed como una foto movediza de nuestra din\u00e1mica inconsciente, esa con la que rumiamos cuestiones que no sabemos o no podemos decirnos. Don Armando niega la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n hasta que queda una habitaci\u00f3n y en el centro una cama perfectamente hecha con un joven peinado a la raya que mira el techo y dice: <em>Cecilia, por el amor de la Virgen, qui\u00e9reme<\/em>. O para ser m\u00e1s exactos: \u201cCecilia quiero verte pero sin que me cueste verte, sin que me vea obligado apenas me despida a iniciar un plazo de abstenci\u00f3n de ti (&#8230;) Quiero verte pero que quieras verme. C\u00f3mo eso no va a pasar\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay en estos tempranos diarios un mont\u00f3n de ternura: \u201cCreo que le gusto un poco, lo suficiente para m\u00ed; para estar contento si hablo con ella\u201c. Ternura desordenada y casta, pensamiento pecaminoso atajado, rezo de contrabando al eros, permiso convenientemente concedido de Dios para amarla a trav\u00e9s de invitaciones a leer juntos el Quijote, que son el tipo de panoramas que don Armando propone. El deseo juvenil lanzado como piedrazo redobla aqu\u00ed su encanto, pues es este un muchacho bastante inseguro, y al mismo tiempo, espeso y productivo en la conciencia de esa inseguridad. Hay aqu\u00ed una incesante b\u00fasqueda por ser elocuente e ingenioso. No necesariamente en el diario mismo, sino en sus encuentros sociales, largamente descritos en su c\u00f3mica inadecuaci\u00f3n (y, ya que pusimos todo lo bueno, por qu\u00e9 no decirlo: bastante aburridos en la excesiva descripci\u00f3n y apellidos con gui\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Suele aburrirnos de antemano lo desconocido, lo que no frecuentamos o usamos. Tiene el paisaje cat\u00f3lico el estigma de su historia, de su derramamiento de sangre y peor a\u00fan: de cierta fomedad colegial quiz\u00e1 ya insalvable. \u00bfC\u00f3mo, entonces, puede uno sentirse tan dentro de unos diarios en los que la misa es un evento fundamental, una de las pocas instancias que tiene don Armando para propiciar los encuentros con su amada? Quiz\u00e1 porque encontramos aqu\u00ed, igual que en el <em>Diario \u00edntimo<\/em> de Amiel o las <em>Confesiones<\/em> de San Agustin, una interioridad r\u00fastica como todas. Ya sea en la examinaci\u00f3n inmisericorde de la voluntad de un moralista europeo, en la autobiograf\u00eda pecadora (que incluye un robo de peras) de un obispo, o en la inscripci\u00f3n del enamoramiento juvenil en clave misterios cat\u00f3licos, lo que concierne al lector no es tanto esa trascendencia sino la manera en que, iluminada de golpe por la escritura cotidiana, \u00e9sta revela una misma torpeza, una misma ternura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Rodrigo Fern\u00e1ndez<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4958\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Diario-enamorado-199x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Diario-enamorado-199x300.jpeg 199w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Diario-enamorado.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Armando Uribe<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Diario enamorado<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Editorial: Catalonia<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Categor\u00eda: Literatura y ficci\u00f3n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A\u00f1o: 2003<\/span><\/p>\n<p>pp. 272<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cQu\u00e9 tranquilo quererte. 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