{"id":4836,"date":"2023-10-06T14:32:09","date_gmt":"2023-10-06T17:32:09","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4836"},"modified":"2023-10-06T14:32:22","modified_gmt":"2023-10-06T17:32:22","slug":"vultus-ad-vultum-tuum-sobre-apiachere-de-juan-manuel-silva-ciertas-consideraciones-para-la-traduccion-del-salmo-44-desde-la-version-al-latin-de-san-jeronimo-por-martin-lopez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/10\/06\/vultus-ad-vultum-tuum-sobre-apiachere-de-juan-manuel-silva-ciertas-consideraciones-para-la-traduccion-del-salmo-44-desde-la-version-al-latin-de-san-jeronimo-por-martin-lopez\/","title":{"rendered":"Vultus ad vultum tuum (sobre Apiachere de Juan Manuel Silva\u00a0+ ciertas consideraciones para la traducci\u00f3n del Salmo 44 desde la versi\u00f3n al lat\u00edn de San Jer\u00f3nimo) \u2013 Por Mart\u00edn L\u00f3pez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Ad libitum<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En terminolog\u00eda musical\u00a0<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">a piacere<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0(<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">a placer), indica que el ejecutante no sigue de forma estricta el tempo sino m\u00e1s bien a gusto de intensidad; tambi\u00e9n se usa como equivalente la expresi\u00f3n <em>a<\/em><\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">d libitum<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">(<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">a voluntad<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0o\u00a0<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">como guste<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">); libitum del l\u00edbido (deseo) que en la medicina antigua fuera ligado a las funciones y efectos de la bilis (<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">fuego interior<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">) producida en el h\u00edgado, cual fuera la gl\u00e1ndula tildada\u00a0<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">de las pasiones<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0y centro mediador en que se bisagran los \u00f3rganos del aliento y latido (Cielo) con los relativos a la digesti\u00f3n (Caca, Tierra). La nominaci\u00f3n de la escatolog\u00eda contiene en s\u00ed esta doble acepci\u00f3n, que desde la religi\u00f3n est\u00e1 ligada a la vida despu\u00e9s de la muerte en un sentido espiritual capaz de versar sobre los trances del alma despu\u00e9s de la muerte en las m\u00e1s variadas y celestiales din\u00e1micas dependiendo el credo, y por otro lado, desde el campo de la fisiolog\u00eda lo escatol\u00f3gico refiere derechamente a la materia fecal, unidas ambas concepciones por una etimolog\u00eda que describe a esta nominaci\u00f3n como el \u201cestudio de lo \u00faltimo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">&#8220;entonces canta el agua \/ como si faltara, dila verde \/ o desierto \/ el rayo es hermoso \/ aunque te corte \/ as\u00ed para cada quien lo que merece \/ fluye como el mar \/ sin due\u00f1o \/ y nadie mete tanta mula \/ nadie embacalla \/ tanto \/ el relato. \/ Fluye el animal desde el cigoto a la parrilla \/ y fluimos, es bonito \/ el cr\u00e9dito avanza \/ los precios \/ el valor \/ es el sol en la fotograf\u00eda \/ con todo vamos \/ hacia la ma\u00f1ana \/ con la se\u00f1al de la cruz \/ multiplica \/ divide\u201d (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cachen, se lo pite\u00f3<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Cl\u00ednamen<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">A piacere<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0implica en la obra de Silva Barandica un<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> margen de improvisaci\u00f3n al interpretar partituras fijadas por alguien m\u00e1s; el autor no escatima en la interpretaci\u00f3n de referencias, ya sea desde el anecdotario Zen a las conversaciones de bar o parrilla y hasta aquel riqu\u00edsimo, inigualable e incontenible libro escrito a pulso que es la poes\u00eda del habla chilena y sus piruetas inmanentes, y que la vanguardia europea del siglo XX persigui\u00f3 afanadamente en la premisa de la uni\u00f3n arte-vida mientras nosotros pose\u00edamos tal ecuaci\u00f3n como cultura innata. Pero lamentablemente esto ha ido en decrecimiento dado el arribismo hacia el primer mundo que hace proliferar el pudor de la propia identidad y su acervo blanqueando los tonos y formas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">No existen las referencias internas, solo son recursos demasiado interiorizados al punto de creerlos propios, pero no hacemos m\u00e1s que aprender y tergiversar palabras y modos que estaban aqu\u00ed antes que uno; pero la riqueza no subyace en la mera reproducci\u00f3n de estos patrones sino en su desv\u00edo, fuga o comparecencia dis\u00edmil. Uno ocupa voces que no son la propia, lo cual puede llevarse a cuestas con orgullo de pirata, pero a menudo es castigado burdamente a t\u00edtulo de una falta de originalidad que proviene del r\u00e9gimen de la novedad. La plena autonom\u00eda ling\u00fcistica es lo que practican quienes azotan sus cabezas en los loqueros, no es algo deseable en lo absoluto, es soledad y desarticulaci\u00f3n, es naufragio e imposibilidad de cultivo en su hist\u00e9rica <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">b\u00fasqueda<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0de lo sin <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">precedentes<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. Ahora bien, y como hemos mencionado, no basta con repetir, sino que est\u00e1 siempre dispuesta la tarea de dar con nuevos enigmas y frescuras en lo familiar. Usamos voces prestadas, recurrimos tanto a amigos como a fantasmas de continentes y <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00e9pocas<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0lejanas, organizamos una cena, y si bien no somos los invitados, dise\u00f1amos en cierto modo (aunque con amplios m\u00e1rgenes de descontrol) las conversaciones que tomar\u00e1n lugar, y eso es lo que podr\u00edamos llamar algo as\u00ed como el trabajo personal; <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">haciendo <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">de nosotros, no un nodo desde donde parte la obra, sino uno en el que se encuentran los influjos circulantes. Algo as\u00ed como ese extra\u00f1o choque de mundos que se expresa en un cumplea\u00f1os, y en el que se vuelve patente la descoordinaci\u00f3n de nuestras diversas facetas sociales reunidas a una misma vez en grupos humanos dispares; uno se ve desmenuzado en estas instancias, y dadas las dificultades de aunar de forma limpia al grupo uno se enfrenta por esta v\u00eda a las propias contradicciones, consumando la famosa premisa del rey del metro cuadrado, Carlos Cassely: \u201cNo tengo por qu\u00e9 estar de acuerdo con lo que pienso\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">&#8220;Mi padre muri\u00f3 el a\u00f1o pasado, una semana despu\u00e9s de que me sacaran las muelas del juicio. El vac\u00edo entre mi garganta y el resto de los dientes. La brisa que repite su voz como si fuera la m\u00eda. La rapidez con la que pierdo el inter\u00e9s en las cosas cuando se abre la flor de su perfume en mi bufanda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">(\u2026)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Mi padre muri\u00f3 el a\u00f1o pasado, una semana despu\u00e9s de retirar el acad\u00e9mico. La diferencia entre el resto de la serie de los dientes. La parte posterior, con una voz como la m\u00eda. La velocidad de su perfume en mi bufanda; si abro una flor, van a perder inter\u00e9s.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><\/p>\n<p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">(\u2026)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El a\u00f1o pasado, mi padre muri\u00f3 hace una semana: un acierto. El resto de la diferencia de la toma. Archivos de sonido que yo. La velocidad de su perfume en mi bufanda de pelo. Abre una flor. He perdido inter\u00e9s en las cosas.\u201d (<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">No es posible comunicar salvo fechas o datos 22 de octubre 2016, Google translator<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">).<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><\/p>\n<p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Apiachere o al tun tun<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El Salmo 44<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> en\u00a0la traducci\u00f3n del hebreo al lat\u00edn por parte del patrono de los traductores, San Jer\u00f3nimo, en el vers\u00edculo 9 dice as\u00ed:\u00a0<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Te mens anhelat, vultus ad vultum tuum\u2026 (La mente que anhela, mir\u00e1ndote a la cara)<\/span><\/em><i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">Ad vultum tuum<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0que -seg\u00fan estudios etimol\u00f3gicos- los hispanohablantes habr\u00edamos ido tergiversando (o m\u00e1s bien traduciendo) del \u201cmir\u00e1ndote (a dios) a la cara\u201d hacia:\u00a0<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">a bulto<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">, o\u00a0<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">al buen tun tun<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0La estrechez fon\u00e9tica explicar\u00eda la alteraci\u00f3n, pero \u00bfc\u00f3mo justificar una supuesta equivalencia entre mirar el rostro de Dios y hacer las cosas al ojo, al \u201cpor-aqu\u00ed-por-all\u00e1&#8221;?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Primero,\u00a0<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">La mente que anhela<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0(<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">te mens anhelat<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">)<\/span><\/em><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">porta\u00a0una mirada que es capaz de atravesar aquello a lo que aparenta dirigirse, y as\u00ed cuando alguien anda con la cabeza en las nubes, su vista no enfoca sino que pasa de largo hacia el infinito, difuminando todo l\u00edmite.\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Luego, la RAE define el hacer algo <\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">a bulto<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0o\u00a0<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">al tun tun<\/span><\/em><i><span style=\"font-weight: 400;\">,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0como hacer algo sin c\u00e1lculo previo,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0relacionado con aquello que se hace al voleo del oj\u00edmetro, y e<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">l oj\u00edmetro implica entrecerrarlos para clavar la mirada de modo que se concentre as\u00ed y todo dentro de la amplitud de m\u00e1rgenes que manejara a priori la falta de medidas concisas. El entrecerrado de ojos en el\u00a0<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">tun tun<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0alisa las terminaciones detalladas de las cosas redondeando a las formas en puras manchas o bultos, orden de lo bruto. Este \u201cclavar\u201d de la mirada ser\u00eda aquello que es hecho\u00a0<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">al tun tun<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">, lo cual es: clavando la concentraci\u00f3n en un punto un\u00edvoco pero de a varios golpes de martilleo: tun tun. La versi\u00f3n al lat\u00edn de San Jer\u00f3nimo capta muy bien el sonido de los tanteos en la musicalidad del texto, y\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">cabe destacar por lo dem\u00e1s las volteretas fon\u00e9ticas que se nos <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">sugieren<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, que me tomo la libertad de leer como un doble mensaje, contenido por un lado en la m\u00fasica y por otro en la literalidad, y cuya suma vendr\u00eda a darnos algo as\u00ed como: la mente anhelante,\u00a0mira fijo al rostro de dios tanteando por doquier (no de una vez ni en un lugar, ni en un solo rostro). Se nos cuela entonces que parte de la gracia de buscar a Dios podr\u00eda residir en jam\u00e1s encontrarlo, o al menos nunca de frente ni del todo, pues eso nos deja mirando por doquier.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Este fen\u00f3meno\u00a0trastocador de la lengua evolutiva no ha de verse como una mera jugarreta popular, sino como una traducci\u00f3n<em>\u00a0<\/em><\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">a la Pound<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">, en que la que no son las palabras sino el esp\u00edritu del texto lo que se rescata.\u00a0En resumidas cuentas, la pr\u00e1ctica del quehacer al tun tun ha de <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">rastrearse<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0a su fuente y devuelta, como: &#8220;Oh, Jehov\u00e1, a martillazos he de clavar mi mirada en tu rostro, tanteando en soslayos he de buscarlo, mir\u00e1ndote fijo doy vueltas por doquier\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Glosa<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces: desde la l\u00edbido que lleva el patr\u00f3n al cl\u00ednamen, Juan Manuel Silva Barandica opera con la ligereza del tun tun para frotarse en la iluminaci\u00f3n mientras circula en el hiperflujo cruzado de sus vulgas tonteras de gracia emergente que pueblan la vida contempor\u00e1nea en su inmanencia, depura el caldo de cabeza canalizando la manifestaci\u00f3n de un\u00a0chamullo riguroso y \u00e1gil con que se desenvuelve el habla local, volviendo a la falta de recursos la proliferaci\u00f3n de un ingenio inigualable en los centros del mundo, y haciendo de los malentendidos y confusiones una curiosa pero no menos potente fuente de virtud.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">&#8220;K de kilo \/ porque te faltan gramos pal \u00eddem. \/ K de Kirchner y Komodo \/ no c\u00f3modo, como es decir \/ que los chilenos nos damos vueltas \/ sin llegar al meollo: \/ 1. Seso (masa contenida en el cr\u00e1neo). \/ 2. M\u00e9dula (sustancia interior de los huesos). \/ 3. Fondo (parte principal y esencial de algo). \/ 4. Juicio o entendimiento. \/ El centro \/ el relleno \/ el jam\u00f3n o el queso \/ deste s\u00e1ndwich \/ lo mejor: lo que falta \/ aquello que escasea \/ m\u00e1s que sea \/ poco, pero loco \/ y al fondo gira \/ la rueda de la \/ bicicleta \/ m\u00e1s vieja \/ la injusticia. \/ Escoba. \/ En fin. \/ La vend\u00ed.\u201d (<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Bicivoladores<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><strong> Por Mart\u00edn L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre:<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"657\" height=\"1024\" class=\"alignleft size-large wp-image-4837\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Captura-de-Pantalla-2023-10-06-a-las-14.11.23-657x1024.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Captura-de-Pantalla-2023-10-06-a-las-14.11.23-657x1024.png 657w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Captura-de-Pantalla-2023-10-06-a-las-14.11.23-192x300.png 192w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Captura-de-Pantalla-2023-10-06-a-las-14.11.23-768x1198.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Captura-de-Pantalla-2023-10-06-a-las-14.11.23-985x1536.png 985w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Captura-de-Pantalla-2023-10-06-a-las-14.11.23.png 1012w\" sizes=\"auto, (max-width: 657px) 100vw, 657px\" \/><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Apiachere\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Juan Manuel Silva<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Libros La calabaza del diablo<\/span><\/p>\n<p>2023<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Ad libitum En terminolog\u00eda musical\u00a0a piacere\u00a0(a placer), indica que el ejecutante no sigue de forma estricta el tempo sino m\u00e1s bien a gusto de intensidad; tambi\u00e9n se usa como equivalente la expresi\u00f3n ad libitum(a voluntad\u00a0o\u00a0como guste); libitum del l\u00edbido (deseo) que en la medicina antigua fuera ligado a las funciones y efectos de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":71,"featured_media":4838,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[443],"tags":[],"class_list":["post-4836","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-resena"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4836","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/71"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4836"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4836\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4839,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4836\/revisions\/4839"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4838"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4836"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4836"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4836"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}