{"id":4825,"date":"2023-10-03T13:44:27","date_gmt":"2023-10-03T16:44:27","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4825"},"modified":"2023-10-03T13:44:46","modified_gmt":"2023-10-03T16:44:46","slug":"introduccion-a-la-tendencia-materialista-en-la-poesia-argentina-de-los-90-por-violeta-kesselman-ana-mazzoni-y-damian-selci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/10\/03\/introduccion-a-la-tendencia-materialista-en-la-poesia-argentina-de-los-90-por-violeta-kesselman-ana-mazzoni-y-damian-selci\/","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n a la tendencia materialista en la poes\u00eda argentina de los 90 \u2013 Por Violeta Kesselman, Ana Mazzoni y Dami\u00e1n Selci"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n a la tendencia materialista en la poes\u00eda argentina de los 90<\/strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La poes\u00eda de los 90 corri\u00f3 la doble suerte de haber sido a la vez muy le\u00edda y muy poco le\u00edda. Para una primera l\u00ednea de interesados, los textos que componen su corpus fueron acontecimientos que se enclavaron profundamente en la \u00e9poca y de alguna manera permitieron comprenderla. Sin embargo, es claro que los efectos de esta buena punter\u00eda, fuera de ese \u00e1mbito inicial, son mayormente desconocidos, y por lo tanto inocuos. La disimetr\u00eda es casi perfecta y da motivo a este libro. Vista en perspectiva, la importancia de la poes\u00eda de los 90 no depende solamente de que pueda medirse con los m\u00e1s altos est\u00e1ndares de la literatura argentina. Hay otra raz\u00f3n: en ella se encuentran percepciones muy agudas de la historia reciente. Con una fuerza que quiz\u00e1 no han tenido novelistas, ensayistas y artistas visuales, muchos de los poetas de los 90 supieron franquear las tem\u00e1ticas convencionalmente asociadas al g\u00e9nero, produciendo un conjunto de herramientas que se revela \u00fatil a la hora de pensar problemas pol\u00edticos, culturales e hist\u00f3ricos; contra el car\u00e1cter \u201cmonol\u00f3gico\u201d que Bajt\u00edn atribu\u00eda a la palabra po\u00e9tica, fueron capaces de entablar un di\u00e1logo cr\u00edtico con las diversas esferas de la vida social, desestimando los compromisos oraculares del g\u00e9nero. No se trata solamente de que podamos encontrar en la poes\u00eda una sintomatolog\u00eda social de la d\u00e9cada del 90; m\u00e1s bien sucede que algunas de las mejores ideas de esos a\u00f1os est\u00e1n escritas en verso. O para decirlo de otra manera: en sus puntos m\u00e1s altos la poes\u00eda de los 90 no s\u00f3lo encarna una coyuntura hist\u00f3rica, tambi\u00e9n la percibe, y ese es el signo elemental de su actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos entonces afinar la paradoja, la disimetr\u00eda, y ofrecer su formulaci\u00f3n cabal: buena parte de la poes\u00eda de los 90 trasciende, por su capacidad para articular problem\u00e1ticas de largo alcance, las cuestiones estrictamente literarias, pero es justamente fuera de ese c\u00edrculo donde su influjo cesa, se diluye y muere. Los nombres de esta antolog\u00eda pueden resultar obvios para ciertos lectores, mientras que a otros les parecer\u00e1n apenas familiares, si no directamente desconocidos. En paralelo, sucede a menudo que los libros m\u00e1s importantes son inhallables, porque se han agotado, siendo escasas las reediciones y restringida su circulaci\u00f3n. Este escenario prescribe tareas a la cr\u00edtica literaria: mientras que un libro compuesto exclusivamente de an\u00e1lisis no ayudar\u00eda a que estos textos, que formalizan problem\u00e1ticas culturales, pol\u00edticas e hist\u00f3ricas, encuentren un p\u00fablico m\u00e1s amplio, el muestreo panor\u00e1mico tampoco realzar\u00eda adecuadamente sus soluciones o sus puntos altos. Por esa raz\u00f3n, este libro no es un volumen de ensayos, ni un surtido de versos, sino una antolog\u00eda cr\u00edtica, que a la vez que razona el material, organiz\u00e1ndolo en n\u00facleos problem\u00e1ticos, lo promueve, republic\u00e1ndolo en cantidad. El lector, en resumidas cuentas, dispone de una amplia selecci\u00f3n de poemas (en ocasiones, de libros enteros) pertenecientes a siete autores argentinos que editaron sus primeros textos en la d\u00e9cada del 90.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esta antolog\u00eda no es la primera que se ocupa de la \u201cpoes\u00eda de los 90\u201d. Existen al menos dos que la preceden: <em>Poes\u00eda en la fisura<\/em> (Ediciones del Dock, 1995), compilada por Daniel Freidemberg, y <em>Monstruos<\/em> (Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2001), a cargo de Arturo Carrera. Estos trabajos, con sus diferencias, presentaban (en formato libro y para un p\u00fablico ajeno al circuito de lecturas y revistas especializadas) un material de reciente factura, desconocido por nuevo, y en consecuencia su armado enfatizaba el muestreo <em>panor\u00e1mico:<\/em> muchos autores, pocos poemas de cada cual y un pr\u00f3logo entre hist\u00f3rico y te\u00f3rico que propon\u00eda un resumen general de la poes\u00eda argentina joven. En cambio, nuestra antolog\u00eda, por razones de dataci\u00f3n, no est\u00e1 presentando ninguna \u201cnueva poes\u00eda\u201d (algunos textos pronto cumplir\u00e1n veinte a\u00f1os); en consecuencia, el sentido panor\u00e1mico-informativo que motiv\u00f3 los trabajos de Freidemberg y Carrera pierde pertinencia. Pasado el tiempo, parece ser m\u00e1s \u00fatil acentuar la funci\u00f3n <em>selectiva<\/em> de la antolog\u00eda. Freidemberg y Carrera se manejaron con un corpus compuesto mayormente de obras en germen, hecho que explica la generalidad tem\u00e1tica y conceptual de ambas selecciones; nosotros tenemos ante la vista obras m\u00e1s extensas y establecidas (aunque todav\u00eda en curso), lo que permite una particularizaci\u00f3n y puesta en foco de los autores y sus textos. <em>Poes\u00eda en la fisura<\/em> y <em>Monstruos<\/em> mostraban, deb\u00edan mostrar, treintenas de poetas en ascenso; <em>La tendencia materialista<\/em> separa siete con una obra ya desarrollada y reconocible. En efecto, si toda antolog\u00eda es objetable por aquello que deja fuera, esta lo es m\u00e1s que todas, porque extrema los criterios de selecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quedan entonces por exponerse los criterios que fundamentan este libro. Lo que nuestro trabajo quiere realzar es la <em>tendencia materialista<\/em> de la poes\u00eda de los 90. Estos poetas parecieran haber adoptado como propia la divisa de Hegel \u201cla verdad es concreta\u201d. En los muy distintos Juan Desiderio, Fabi\u00e1n Casas, Fernanda Laguna, Alejandro Rubio, Mart\u00edn Gambarotta, Washington Cucurto y Sergio Raimondi se nota la propensi\u00f3n a localizar los enunciados, a evitar las abstracciones, a determinar espacios y coyunturas, a sublimar los objetos de la percepci\u00f3n y los contenidos de las proposiciones, produciendo textos de una eficacia n\u00edtida y singularmente situados. La conciencia de que la poes\u00eda no tiene que aislarse del mundo pr\u00e1ctico y de la \u00e9poca presente es en estos siete autores lo suficientemente notoria como para que podamos referirnos a ellos apelando a una estructura adversativa: Juan Desiderio, por ejemplo, <em>no<\/em> tiene sus flashes m\u00edsticos sin tragarse las eses; Fabi\u00e1n casas <em>no<\/em> reflexiona sobre el paso del tiempo sin la ayuda de los discos de Led Zeppelin; Fernanda Laguna <em>no<\/em> escribe a partir del arte conceptual sin mostrar a una artista pl\u00e1stica vendiendo acr\u00edlicos arriba de una motito; Alejandro Rubio <em>no<\/em> revisita el g\u00e9nero sat\u00edrico sin \u201crecontracagarse\u201d en la clase media antiperonista; Gambarotta <em>no<\/em> trabaja a Saer desde Pound sin repensar las consignas de la militancia de los setenta; Cucurto <em>no<\/em> reescribe la poes\u00eda latinoamericana sin situarla a su vez en la estaci\u00f3n de tren del Once; Raimondi <em>no<\/em> examina el programa rom\u00e1ntico sin concordarlo con las inversiones petroqu\u00edmicas en Bah\u00eda Blanca. La tendencia materialista no implica que los autores traten \u00fanica y exclusivamente tem\u00e1ticas culturales, pol\u00edticas o hist\u00f3ricas. Significa que tienden a incorporar mediaciones de car\u00e1cter social en cada uno de los objetos percibidos. Los referentes nunca est\u00e1n simplemente \u201cah\u00ed\u201d, sino que aparecen cruzados por procesos y discursos que los delimitan, circunscriben y sit\u00faan. Por esa causa el tiempo por excelencia de estos textos es el presente, no entendido en oposici\u00f3n al pasado o al futuro, sino solo a lo intemporal, lo indeterminado, lo abstracto. La tendencia materialista es la tendencia a complejizar la percepci\u00f3n, siempre que se comprenda que \u201ccomplejizar\u201d significa volver m\u00e1s social, m\u00e1s real, m\u00e1s verdadero, el objeto percibido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos textos no son, por supuesto, los primeros ni los \u00fanicos en los que se pueda encontrar esta tendencia. Por otro lado, hay muchas maneras de eludir la atemporalidad y de ir a las cosas mismas, y es probable que la reuni\u00f3n de todas ellas no constituya lo que se dice una \u201cest\u00e9tica\u201d, un programa o una escuela. Como ocurre con frecuencia en la poes\u00eda de los 90, este grupo de autores no es m\u00e1s objetivista que neobarroco, no es m\u00e1s coloquial que l\u00edrico, no es m\u00e1s vanguardista que cl\u00e1sico. Lo que los vuelve convergentes no es exactamente un modo unificado de resolver los poemas, que en alg\u00fan caso pueden compartir, ni la filiaci\u00f3n a ciertos autores tradicionales, que generacionalmente fueron lectura obligada, sino la tendencia materialista que asoma en todo momento en sus obras y que es el sello distintivo de su actualidad y de su pertinencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces: la tendencia materialista s\u00f3lo puede realizarse materialmente. Se debe ser concreto, pero en relaci\u00f3n a un problema concreto y desde \u00e9l. En los textos seleccionados, los objetos, los pensamientos, los problemas, son aprehendidos desde cierto punto de vista, o lo que es lo mismo, con arreglo a determinada <em>percepci\u00f3n<\/em>. No habr\u00e1 que buscar en ellos tanto una percepci\u00f3n de la \u201ccultura\u201d como cosa separada, sino una percepci\u00f3n <em>cultural<\/em> de la \u00e9poca. Tampoco una rese\u00f1a de hechos pol\u00edticos, sino una percepci\u00f3n <em>pol\u00edtica<\/em> de la coyuntura. Tampoco, finalmente, una versificaci\u00f3n de acontecimientos hist\u00f3ricos, sino una percepci\u00f3n <em>hist\u00f3rico-econ\u00f3mica<\/em> del presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La forma tripartita de esta antolog\u00eda intenta reponer esos n\u00facleos: el cultural, el pol\u00edtico y el hist\u00f3rico-econ\u00f3mico. Esta organizaci\u00f3n busca darle m\u00e1s determinaciones a la convergencia materialista b\u00e1sica. De ah\u00ed que los autores est\u00e9n ordenados de acuerdo con un criterio l\u00f3gico m\u00e1s que alfab\u00e9tico, en torno a los temas que tratan y los puntos de vista que adoptan: as\u00ed, en la secci\u00f3n \u201cPercepci\u00f3n cultural\u201d se hallan las selecciones de poemas de Desiderio, Casas y Laguna; en la secci\u00f3n \u201cPercepci\u00f3n pol\u00edtica\u201d, las de Rubio, Gambarotta y Cucurto; en la secci\u00f3n \u201cPercepci\u00f3n hist\u00f3rico-econ\u00f3mica\u201d, la de Raimondi.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Estos tres grandes n\u00facleos no sugieren, por cierto, que los poetas limiten su campo de acci\u00f3n a un terreno \u00fanico, y que no puedan ser le\u00eddos como participando de alguno de los otros dos. La divisi\u00f3n es m\u00e1s explicativa que restrictiva: busca focalizar un aspecto de los textos antologados, el que nos ha parecido m\u00e1s productivo y predominante. Tampoco quieren, estos n\u00facleos, soslayar las peculiaridades de los autores agrupados, de modo que interpusimos, a la manera de breves pr\u00f3logos, unos textos destinados a particularizar la informaci\u00f3n sobre cada poeta, para que se vean las distintas formas de la tendencia materialista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo, en s\u00edntesis, fue menos armar una antolog\u00eda que un \u201crecorrido antol\u00f3gico\u201d por diversos complejos problem\u00e1ticos. En cierto modo, este libro selecciona problemas, m\u00e1s que poetas; su base est\u00e1 dada por la vigencia de los planteos y de los versos que los apuntalan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Historia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Como todo fen\u00f3meno, la poes\u00eda de los 90 tiene que ser comprendida por su base, es decir, por las relaciones sociales que la hicieron posible y que constituyen su historia. Desde esta premisa, conviene remontarse algunos a\u00f1os antes de esa d\u00e9cada, m\u00e1s puntualmente a 1986, con la aparici\u00f3n de <em>Diario de Poes\u00eda<\/em>. Fundado por Daniel Samoilovich, el <em>Diario<\/em> ten\u00eda un pie en Buenos Aires (Daniel Freidemberg, Jorge Aulicino y Jorge Fondebrider, entre otros) y otro en Rosario (Mart\u00edn Prieto y Daniel Garc\u00eda Helder, unos diez a\u00f1os m\u00e1s j\u00f3venes que el resto). Con un formato tabloide, un t\u00edtulo llano y la distribuci\u00f3n en kioscos (que supuso una tirada inicial de 7000 ejemplares), la publicaci\u00f3n se propon\u00eda expl\u00edcitamente ampliar el c\u00edrculo de lectores de poes\u00eda; Samoilovich la defini\u00f3 como un \u201ccruce entre una revista literaria tradicional y un suplemento de peri\u00f3dico; deb\u00eda ser una publicaci\u00f3n que se pudiera dar el lujo de dedicarle seis p\u00e1ginas a un ensayo o un poema bien largo (&#8230;) pero que no tuviera tampoco problemas en incluir lo que en periodismo se llama \u2018secciones de servicio\u2019\u201d.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Sin ser el \u00f3rgano de prensa de un grupo preexistente al proyecto, y con disensos internos, el <em>Diario<\/em> segu\u00eda una pol\u00edtica editorial clara: puesta en circulaci\u00f3n de autores hispanoamericanos m\u00e1s o menos contempor\u00e1neos (Juan L. Ortiz, Juana Bignozzi, Joaqu\u00edn Giannuzzi, Enrique Lihn); atenci\u00f3n a la producci\u00f3n de poetas j\u00f3venes;<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> revisi\u00f3n del modernismo anglosaj\u00f3n (T. S. Eliot, Ezra Pound, William Carlos Williams). Esta \u00faltima l\u00ednea proporcionaba las coordenadas del trabajo cr\u00edtico, muy importante en el <em>Diario<\/em>, y tambi\u00e9n los ejes de la producci\u00f3n po\u00e9tica de varios de los miembros del staff. De tal manera, quedaba delineado un espacio de lectura y escritura que se diferenciaba de las est\u00e9ticas predominantes en la poes\u00eda argentina de esos a\u00f1os: por un lado, el neobarroco, con Arturo Carrera, N\u00e9stor Perlongher y Emeterio Cerro como figuras salientes; por el otro, el neorromanticismo de la editorial \u00daltimo Reino y la corriente textualista de la revista <em>Xul<\/em>.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> A partir de la publicaci\u00f3n de textos po\u00e9ticos, debates y rese\u00f1as cr\u00edticas, el <em>Diario<\/em> result\u00f3 decisivo en la formaci\u00f3n de muchos de los poetas que comenzaron a escribir por esos a\u00f1os o poco despu\u00e9s. Tambi\u00e9n contribuy\u00f3 a difundir la producci\u00f3n de esos mismos autores. La importancia del <em>Diario<\/em> fue enorme entre fines de los 80 y mediados de los 90; por su tirada, garantizaba una visibilidad y una circulaci\u00f3n nacional imposibles de alcanzar por cualquier otro medio, y su prestigio era reconocido, en general, por todo el circuito. Para muchos poetas j\u00f3venes, publicar algunos poemas en sus p\u00e1ginas era preferible a sacar un libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero si bien el <em>Diario<\/em> represent\u00f3 un puntal b\u00e1sico de la poes\u00eda de los 90, no fue el \u00fanico. Los emprendimientos culturales ligados a la poes\u00eda empezaron a proliferar muy pronto, y tuvieron una incidencia inmediata en la formaci\u00f3n del campo. En 1989 se inaugur\u00f3, en la biblioteca Evaristo Carriego, el anexo de poes\u00eda Ra\u00fal Gonz\u00e1lez Tu\u00f1\u00f3n, a cargo de Juan Desiderio (que en el a\u00f1o 2000 pasar\u00eda a llamarse Casa de la Poes\u00eda, a cargo de Washington Cucurto y Daniel Garc\u00eda Helder). Muchos poetas j\u00f3venes, que hasta entonces hab\u00edan establecido contactos m\u00e1s bien accidentales o espor\u00e1dicos, coincidieron en el anexo, y participaron de numerosos talleres, charlas y seminarios.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Por medio de estas actividades, la Tu\u00f1\u00f3n cataliz\u00f3 la formaci\u00f3n de dos publicaciones que saldr\u00edan poco despu\u00e9s: las revistas <em>La Trompa de Falopo<\/em> (1990) y <em>18 whiskys<\/em> (1993). El staff de una y de otra era en gran medida el mismo (Daniel Durand, Rodolfo Edwards, Juan Desiderio, Fabi\u00e1n Casas, Dar\u00edo Rojo, Jos\u00e9 Villa, Laura Wittner, etc.), y las dos inclu\u00edan textos po\u00e9ticos y cr\u00edticos de sus miembros. En <em>La Trompa<\/em>, Desiderio public\u00f3 una primera versi\u00f3n de <em>La zanjita<\/em>, y en <em>18 whiskys<\/em> apareci\u00f3 <em>Segovia<\/em>, de Durand, dos textos que, por la novedad y calidad de sus soluciones formales, tuvieron influencia inmediata en sus contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La salida de <em>18 whiskys<\/em> implic\u00f3 un cambio profundo en el campo po\u00e9tico.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Si bien algunos de los que hac\u00edan la revista hab\u00edan sido o iban a ser publicados en el <em>Diario<\/em>, como Fabi\u00e1n Casas (que en 1990 hab\u00eda editado <em>Tuca<\/em> por Libros de Tierra Firme y era el m\u00e1s reconocido de los poetas j\u00f3venes), y ambas publicaciones compart\u00edan ciertos referentes, la <em>18 whiskys<\/em> les daba un tratamiento diferente, con un estilo m\u00e1s informal y menos orientado a lo pedag\u00f3gico. Un ejemplo: la selecci\u00f3n de poemas de Giannuzzi que apareci\u00f3 en el n\u00famero 3\/4 de la revista se llamaba \u201cJoaqu\u00edn Giannuzzi anima tu fiestita\u201d; este tono era impensable en el <em>Diario<\/em>. En el mismo sentido, <em>18 whiskys<\/em> rescataba con menos distancia al neobarroco; la entrevista al poeta chileno Diego Maquieira publicada en aquel n\u00famero ten\u00eda por t\u00edtulo el slogan \u201cSe puede ser barroco sin ser maric\u00f3n\u201d. De esta manera, se esbozaba un corrimiento de foco desde la discusi\u00f3n te\u00f3rica hacia la producci\u00f3n literaria, menos interesada en la evaluaci\u00f3n hist\u00f3rica de las tendencias est\u00e9ticas imperantes que en la reivindicaci\u00f3n de materiales aprovechables para la escritura. No s\u00f3lo hab\u00eda diferencia, sino tambi\u00e9n voluntad de diferencia de los poetas de <em>18 whiskys<\/em> con respecto al espacio del <em>Diario<\/em>. En primer lugar, <em>18 whiskys<\/em> s\u00ed fue el \u00f3rgano de difusi\u00f3n de un grupo preexistente, y naci\u00f3 justamente para publicar, en primer lugar, a sus propios integrantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dos salidas de la revista dieron difusi\u00f3n a los textos de Durand, Desiderio, Villa, Casas, Edwards y Wittner, entre otros, e instalaron definitivamente en poetas m\u00e1s j\u00f3venes dos ideas: primero, que no era necesario manejar al detalle el acervo de la cultura occidental para escribir buenos poemas; y a la vez, que la poes\u00eda pod\u00eda proveer una f\u00f3rmula literaria eficaz para plasmar ciertos materiales contempor\u00e1neos (el rock, el videoclip, las drogas). Con <em>18 whiskys<\/em>, la poes\u00eda apareci\u00f3 como la forma art\u00edstica mejor enclavada en el presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las revistas fueron una instancia primordial de conjunci\u00f3n y promoci\u00f3n de nuevos poetas, pero los talleres literarios no fueron menos determinantes. Como al un\u00edsono, se abrieron tres en el a\u00f1o 1990: el de Le\u00f3nidas Lamborghini en el Centro Cultural Recoleta, el de Diana Bellesi, y el de Arturo Carrera y Daniel Garc\u00eda Helder (1990-2000). Estos espacios no se agotaron en la formaci\u00f3n: tambi\u00e9n fueron puntos de convergencia que dieron lugar a una segunda camada de poetas (pocos a\u00f1os menores que los de <em>18 whiskys<\/em>) que estaban en contacto con po\u00e9ticas, tonalidad y soluciones formales que hab\u00edan sido puestas en circulaci\u00f3n apenas antes. Esta lectura inmediata de la producci\u00f3n de los contempor\u00e1neos es una clave del funcionamiento interno de la poes\u00eda de los 90; en 1995, cuando Gambarotta gan\u00f3 con su poema <em>Punctum<\/em> el Primer Premio del Concurso Hispanoamericano de Poes\u00eda organizado por el <em>Diario<\/em>, dijo que su libro estaba escrito a partir de una premisa: tomar a los contempor\u00e1neos como si fueran cl\u00e1sicos. <em>Punctum<\/em> gener\u00f3 cierta conmoci\u00f3n en el campo po\u00e9tico, no s\u00f3lo por su calidad literaria, sino tambi\u00e9n por el hecho de haber sido premiado por el <em>Diario de Poes\u00eda<\/em>. A la pol\u00e9mica le siguieron las divisiones al interior del campo; de alg\u00fan modo, el poema de Gambarotta daba una versi\u00f3n del proceso general de la poes\u00eda argentina, que no todos aceptaban.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese mismo a\u00f1o salieron los primeros n\u00fameros de la revista <em>Vox<\/em>, producida en Bah\u00eda Blanca bajo la direcci\u00f3n de Gustavo L\u00f3pez, que consist\u00eda en una caja con poemas y dibujos impresos sobre papeles de colores. Bajo este proyecto se organizaron durante muchos a\u00f1os lecturas, talleres, charlas y encuentros de poetas locales y de Buenos Aires, Rosario y otras ciudades, a partir de los cuales comenzaron a establecerse contactos fluidos entre la revista y los \u201cpoetas mate\u00edstas\u201d de la misma ciudad (Sergio Raimondi, Mario Ortiz, Marcelo D\u00edaz, Omar Chauvi\u00e9). La influencia de la actividad de <em>Vox<\/em> no se circunscribe al \u00e1mbito bahiense: a partir de 1998 y hasta el presente, public\u00f3 y difundi\u00f3 en todo el pa\u00eds libros de muy diversos autores, contando con el cat\u00e1logo m\u00e1s amplio de poes\u00eda argentina contempor\u00e1nea.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante esos a\u00f1os continuaron apareciendo publicaciones y editoriales que reflejaban la vitalidad del campo po\u00e9tico argentino, y a su vez contribu\u00edan a dinamizarlo. Uno de los proyectos surgidos entre mediados y fines de los 90, fue el portal de internet <em>poesia.com<\/em>, dirigido por Daniel Garc\u00eda Helder, Mart\u00edn Gambarotta y Alejandro Rubio, que se mantuvo online de 1996 a 2006. El hecho de que se tratara de un un sitio web y no de una publicaci\u00f3n en papel implicaba la posibilidad de contar con un n\u00famero de lectores inimaginable para una revista (a cinco a\u00f1os de su creaci\u00f3n, el sitio ten\u00eda m\u00e1s de 200 mil visitas mensuales). Como un portal de exportaci\u00f3n de la poes\u00eda argentina al resto de Latinoam\u00e9rica, y de importaci\u00f3n de textos latinoamericanos, sobre todo chilenos, <em>poesia.com<\/em> permiti\u00f3 la puesta en circulaci\u00f3n de gran cantidad de material muy dif\u00edcil de conseguir o directamente inhallable, y la lectura mutua de los autores hispanoamericanos contempor\u00e1neos.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegado este punto, la poes\u00eda argentina ya era un sistema constituido; los autores de la <em>18 whiskys<\/em> aparec\u00edan como una referencia citable, y otro tanto los gestores de <em>poesia.com<\/em>, sin tratarse de grupos incompatibles en su l\u00ednea po\u00e9tica. En 1997 se sum\u00f3 al circuito un elemento aparentemente an\u00f3malo con el primer n\u00famero de la revista <em>Nunca nunca quisiera irme a casa<\/em>, dirigida por Gabriela Bejerman y Gary Pimiento. Por fuera de la base de sustentaci\u00f3n del <em>Diario<\/em> o de <em>18 whiskys<\/em>, y bajo el formato de una plaqueta que se repart\u00eda gratis en galer\u00edas de arte y centros culturales, sus primeras apariciones incluyeron textos de Fernanda Laguna, Cecilia Pav\u00f3n, Romina Freschi, Marina Mariasch y la propia Bejerman. La est\u00e9tica pop y premeditadamente naif de la revista obviaba tanto el canon de lecturas que hab\u00eda formado a otros poetas como la disputa entre objetivismo y neobarroco (todav\u00eda parte de la agenda po\u00e9tica) y gener\u00f3 una pol\u00e9mica que no impidi\u00f3 que <em>Nunca nunca<\/em> se insertara r\u00e1pidamente en el circuito, sobre todo a partir de 1999 con la fundaci\u00f3n de la galer\u00eda de arte-editorial de poes\u00eda Belleza y Felicidad. Dirigida por Fernanda Laguna y Cecilia Pav\u00f3n, Belleza y Felicidad continuaba los patrones est\u00e9ticos de <em>Nunca nunca quisiera irme de casa<\/em>, pero les agregaba un ascendente importante en los talleres de arte conceptual que se dictaron durante la d\u00e9cada del 90 en el Centro Cultural Rojas. Estos dos elementos dieron la t\u00f3nica de sus ediciones de poes\u00eda: los \u201clibros\u201d de Belleza y Felicidad eran a menudo fotocopias con un solo poema; el cat\u00e1logo estaba compuesto casi exclusivamente de textos de las propias gestoras.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La salida de <em>Nunca nunca<\/em> se inscribe en un periodo de dos a\u00f1os particularmente vertiginosos para el circuito. Entre 1997 y 1998 proliferaron las lecturas y los concursos;<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> a nivel editorial, hay que se\u00f1alar el nacimiento de otras dos editoriales autogestionadas que llegaron a ser referentes de la poes\u00eda de los 90: Siesta, sello de Santiago Llach y Marina Mariasch abierto en 1997, y Deldiego, proyecto de Daniel Durand, Jos\u00e9 Villa y Mario Varela, en 1998. Las dos editoriales ten\u00edan la particularidad de dedicarse mayormente a la difusi\u00f3n de textos de poetas j\u00f3venes, y muchos fueron publicados por ambas. Siesta se ocupaba sobre todo de autores nacidos en la d\u00e9cada del 70 (Mart\u00edn Rodr\u00edguez, Carlos Battilana, Romina Freschi, los mismos Llach y Mariasch, entre otros). Deldiego combinaba la divulgaci\u00f3n de autores muy j\u00f3venes con la reedici\u00f3n de textos importantes pero ya dif\u00edciles de conseguir (as\u00ed <em>La zanjita<\/em>, de Desiderio); as\u00ed fueron publicados casi todos los autores del arco po\u00e9tico: Lagunas, Casas, Mariasch, Gambarotta, Villa, Edwards, Cucurto, Wittner, Dar\u00edo Rojo, Walter Cassara, Dami\u00e1n R\u00edos y muchos otros. En perspectiva, el cat\u00e1logo de Deldiego es, como el de Vox, un testimonio representativo de los nombres, y por lo tanto de las est\u00e9ticas que marcaron el rumbo de la poes\u00eda de los 90.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La energ\u00eda del contexto permite entender la aparici\u00f3n, tambi\u00e9n en 1997, del muy le\u00eddo \u201cBoceto N\u00b0 2 para un\u2026 de la poes\u00eda argentina actual\u201d, de Mart\u00edn Prieto y Daniel Garc\u00eda Helder, un resumen de las muchas l\u00edneas que converg\u00edan en el circuito contempor\u00e1neo.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> Como apunt\u00f3 Edgardo Dorby, el ensayo era a la vez una evaluaci\u00f3n y un programa:<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> los de los 90 eran \u201cpoetas de la sincron\u00eda\u201d que \u201cya no pretenden tener, o no se contentan con tener, una conciencia acabada de la poes\u00eda universal, como los poetas de las generaciones anteriores. Su coeficiente art\u00edstico no deber\u00e1 medirse, por lo tanto, por su nivel cultural ni por el largo de sus ra\u00edces en la tradici\u00f3n, sino m\u00e1s bien por su grado de aprehensi\u00f3n del <em>Zeitgeist<\/em> y su capacidad de transformarlo en arte concreto: versos, estrofas, escenas, im\u00e1genes, delirios\u201d. Examinando un poco lo sucedido en el a\u00f1o 1997, es posible reponer un subtexto que esclarece esta hip\u00f3tesis del \u201cBoceto\u2026\u201d: la poes\u00eda de los 90 no s\u00f3lo trataba sobre el presente, no s\u00f3lo lo tematizaba o alud\u00eda, sino tambi\u00e9n estaba en \u00e9l, incluso f\u00edsicamente. Los concursos eran organizados por poetas; las editoriales, dirigidas por poetas; las revistas, escritas y distribuidas por poetas. Casi no hay autor importante o visible que en esos a\u00f1os se haya limitado a escribir; en cambio, la gran mayor\u00eda edit\u00f3, rese\u00f1\u00f3, compagin\u00f3 o seleccion\u00f3 a otros. La insistencia de Helder-Prieto en el tema del \u201cesp\u00edritu de \u00e9poca\u201d hace serie con una percepci\u00f3n general que se impuso, m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias, en el <em>Diario de Poes\u00eda<\/em>, en <em>18 whiskys<\/em>, en <em>poesia.com<\/em>, en las editoriales y los autores: el presente era el criterio decisivo de la poes\u00eda, no solamente un tema literario sino ante todo el terreno eminente de la intervenci\u00f3n cultural. El cuidado que pusieron todos los actores en el car\u00e1cter de esa intervenci\u00f3n, en la cualidad espec\u00edfica del propio discurso, en el sentido de la producci\u00f3n y circulaci\u00f3n de los textos, es un rasgo distintivo de la poes\u00eda de los 90. Nunca se trat\u00f3 solamente de escribir, sino tambi\u00e9n de ver d\u00f3nde se publicaba, c\u00f3mo se distribu\u00eda, a d\u00f3nde se llegaba, cu\u00e1les eran las repercusiones, las discusiones. Los poetas de los 90 tuvieron, en general, una fuerte conciencia de la lectura de los contempor\u00e1neos como la instancia definitiva de valoraci\u00f3n de los textos.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien la poes\u00eda de los 90 no tiene propiamente un \u201cfinal\u201d (dado que todos los poetas importantes siguieron escribiendo pasado el 2000), <em>Poes\u00eda civil<\/em> de Sergio Raimondi (publicado por Vox en 2001) es el \u00faltimo texto que re\u00fane la doble condici\u00f3n de aportar una novedad significativa a las l\u00edneas est\u00e9ticas imperantes en el campo po\u00e9tico argentino y de ser obra de un poeta que particip\u00f3 de algunos proyectos caracter\u00edsticos de la poes\u00eda de los 90,<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> esto es, que parti\u00f3 de ella como de su contemporaneidad. <em>Poes\u00eda civil<\/em> representa un cierre en este doble sentido. Al d\u00eda de hoy, se puede decir que la poes\u00eda de los 90 concluy\u00f3, porque sus propuestas de partida alcanzaron un alto grado de formalizaci\u00f3n; sin embargo, contin\u00faa, porque esos mismos autores siguen desarrollando sus producciones y devienen referencia para el futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> El presente texto constituye la Introducci\u00f3n del libro <em>La tendencia materialista. Antolog\u00eda cr\u00edtica de la poes\u00eda de los 90<\/em>, compilado y editado por Violeta Kesselman, Ana Mazzoni y Dami\u00e1n Selci (Buenos Aires: Paradiso, 2012), pp. 5-20. Agradecemos a lxs autorxs por autorizar su publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Esta ordenaci\u00f3n l\u00f3gica coincide casi perfectamente con la ordenaci\u00f3n cronol\u00f3gica (la \u00fanica excepci\u00f3n ser\u00eda Fernanda Laguna), lo que sugiere que, al interior de la tendencia materialista de la poes\u00eda de los 90, ciertos problemas po\u00e9ticos s\u00f3lo pueden plantearse cuando otros se han resuelto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> \u201cBreve historia del <em>Diario de poes\u00eda<\/em>\u201d, entrevista realizada por Viviana Usubiaga, publicada en el cat\u00e1logo de la exposici\u00f3n <em>\u00a1Basta ya de prosa! Veinte a\u00f1os de<\/em> Diario de Poes\u00eda, Centro Cultural Parque de Espa\u00f1a, Rosario, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> En este sentido, se destaca el dossier \u201cEl estado de las cosas\u201d (1990), que funcion\u00f3 como muestreo de la producci\u00f3n po\u00e9tica contempor\u00e1nea publicando textos de autores pr\u00e1cticamente desconocidos, la mayor\u00eda de los cuales no superaba los 25 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Uno de los casos m\u00e1s conspicuos en lo que hace a esta toma de posici\u00f3n del <em>Diario<\/em> es el art\u00edculo \u201cEl neobarroco en la Argentina\u201d firmado en 1987 por Daniel Garc\u00eda Helder, que fue le\u00eddo como un manifiesto de esa disputa entre objetivismo y neobarroco. Frente a la proliferaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, el hedonismo del significante, el abandono de la voluntad referencial, Helder propon\u00eda, partiendo de los principio imagistas, una poes\u00eda \u201csin hero\u00edsmos del lenguaje\u201d que siguiera un principio de restricci\u00f3n l\u00e9xica, retomando la definici\u00f3n de Pound \u201cla poes\u00eda es el lenguaje cargado de sentido hasta el m\u00e1ximo de sus posibilidades\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> En ese mismo a\u00f1o se organiz\u00f3 un festival callejero de poes\u00eda y rock como recibimiento a Juan Gelman, lo que posibilit\u00f3 que grupos po\u00e9ticos de distintos puntos del pa\u00eds (la revista <em>La Mineta<\/em>, o los poetas mate\u00edstas de Bah\u00eda Blanca) se contactaran y comenzaran a leerse entre s\u00ed. Tambi\u00e9n en 1989, en el subsuelo de la librer\u00eda Liber\/Arte, se realizaron encuentros de poes\u00eda y cr\u00edtica que reunieron a autores de diferentes l\u00edneas y generaciones. En ese momento, Liber\/Arte estaba muy vinculada al Partido Comunista a trav\u00e9s de Juano Villafa\u00f1e y Jos\u00e9 Luis Mangieri (director de Libros de Tierra Firme, editorial creada en 1981 y de gran importancia hasta mediados de los 90), dos figuras que tendieron un v\u00ednculo entre los poetas exiliados que hab\u00edan sido miembros del PC (Gelman, Bignozzi, Szpunberg) y autores m\u00e1s j\u00f3venes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Sostiene Jorge Aulicino: \u201cA mediados de los 90, el principal acontecimiento en el campo de la poes\u00eda fue la aparici\u00f3n de los dos n\u00fameros de la revista <em>18 whiskys<\/em>\u201d. \u201cA la espera de estudios serios\u201d, en <em>Tres d\u00e9cadas de poes\u00eda argentina<\/em>, Jorge Fondebrider (comp.), Libros del Rojas, Buenos Aires, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Los disensos con el camino general que hab\u00eda tomado, no ya el <em>Diario<\/em> premiando a <em>Punctum<\/em>, sino la poes\u00eda de los 90 en general, tuvieron su representaci\u00f3n m\u00e1s extrema en la revista-libro <em>Hablar de poes\u00eda<\/em> (aparecida por primera vez en junio de 1999, con Ricardo Herrera como director y Luis Tedesco como editor). El editorial del primer n\u00famero empezaba: \u201cYa va quedando atr\u00e1s la \u00e9poca en que algunos se ilusionaron con adue\u00f1arse de la poes\u00eda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> La revista devino editorial exactamente en 1997, con la publicaci\u00f3n de <em>M\u00fasica mala<\/em>, de Alejandro Rubio, ganador del Primer Premio del Concurso Hispanoamericano de poes\u00eda Vox.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> Actualmente, la funci\u00f3n de difusi\u00f3n local de la producci\u00f3n literaria latinoamericana (y viceversa) parece estar en manos de la editorial Elo\u00edsa Cartonera (activa desde 2003), que publica en ediciones baratas, hechas con cart\u00f3n, una buena cantidad de t\u00edtulos de autores argentinos e hispanoamericanos contempor\u00e1neos. Con diferentes nombres, en los \u00faltimos a\u00f1os el proyecto fue imitado en otros pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> Por otro lado, todas las otras editoriales de poes\u00eda dejaban material a la venta en la sede de Belleza y Felicidad, conformando una librer\u00eda de poes\u00eda contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> Entre ellos, se destacan al menos tres: el Segundo Concurso Hispanoamericano <em>Diario de Poes\u00eda<\/em>, con un primer premio compartido entre <em>Zelaray\u00e1n<\/em>, de Washington Cucurto y <em>Abajo del agua<\/em>, de Santiago Llach; el primero de Vox, ganado por Rubio; y el de <em>poesia.com<\/em> (primer premio compartido por Jes\u00fas Meana, autor espa\u00f1ol que viv\u00eda en EEUU, y el platense Carlos Mart\u00edn Egu\u00eda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> El \u201cBoceto\u2026\u201d fue le\u00eddo en la Tercera Reuni\u00f3n de Arte Contempor\u00e1neo organizada por la Universidad Nacional del Litoral (17 de octubre, ciudad de Santa Fe), siendo republicado, con ajustes y agregados, en el N\u00b0 60 de <em>Punto de Vista<\/em> (abril de 1998); m\u00e1s tarde se lo incluy\u00f3 en <em>Tres d\u00e9cadas de poes\u00eda argentina<\/em>, compilado por Jorge Fondebrider. Se puede consultar en www.elinterpretador.net.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> \u201cPoes\u00eda argentina actual: del neobarroco al objetivismo (y m\u00e1s all\u00e1)\u201d, en <em>Tres d\u00e9cadas de poes\u00eda argentina<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> A fines de los 90 comenzaron a aparecer editoriales de poes\u00eda no s\u00f3lo en Buenos Aires, Bah\u00eda Blanca y Rosario, sino tambi\u00e9n en ciudades como La Plata, C\u00f3rdoba o Neuqu\u00e9n. De existencia muchas veces ef\u00edmera, en conjunto estos proyectos publicaron (y en algunos casos todav\u00eda publican) un buen n\u00famero de autores m\u00e1s o menos desconocidos. Debido a la circulaci\u00f3n restringida, muchos de estos libros son dif\u00edcilmente hallables (circunstancia que emprendimientos como el de la distribuidora Voy a salir y si me hiere un rayo contribuyeron a atenuar).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> Raimondi, uno de los \u201cpoetas mate\u00edstas\u201d, colabor\u00f3 en el n\u00famero 3\/4 de <em>18 whiskys<\/em> con una traducci\u00f3n de William Carlos Williams, y public\u00f3 una primera versi\u00f3n de <em>Poes\u00eda civil<\/em> en <em>poesia.com<\/em> y en el <em>Diario de Poes\u00eda<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Violeta Kesselman, Ana Mazzoni y Dami\u00e1n Selci<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"341\" height=\"525\" class=\"alignleft size-full wp-image-4827\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/La-tendencia-materialista-.jpeg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/La-tendencia-materialista-.jpeg 341w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/La-tendencia-materialista--195x300.jpeg 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 341px) 100vw, 341px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n a<br \/>\nLa tendencia materialista<br \/>\nCompilado por Kesselman, Mazzoni y Selci<br \/>\n2012<br \/>\n336 pp<br \/>\nParadiso ediciones<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Agradecemos a Rodrigo Zamorano por sus gestiones para publicar este texto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n a la tendencia materialista en la poes\u00eda argentina de los 90[1] La poes\u00eda de los 90 corri\u00f3 la doble suerte de haber sido a la vez muy le\u00edda y muy poco le\u00edda. 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