{"id":4773,"date":"2023-09-13T15:59:21","date_gmt":"2023-09-13T18:59:21","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4773"},"modified":"2023-09-13T15:59:35","modified_gmt":"2023-09-13T18:59:35","slug":"la-ficcion-subvertida-a-la-realidad-o-la-realidad-subvertida-a-la-ficcion-en-space-invaders-de-nona-fernandez-por-catalina-duhalde-a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/09\/13\/la-ficcion-subvertida-a-la-realidad-o-la-realidad-subvertida-a-la-ficcion-en-space-invaders-de-nona-fernandez-por-catalina-duhalde-a\/","title":{"rendered":"La ficci\u00f3n subvertida a la realidad (o la realidad subvertida a la ficci\u00f3n) en Space Invaders de Nona Fern\u00e1ndez \u2013 Por Catalina Duhalde A."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La narrativa de Nona Fern\u00e1ndez se erige como un palimpsesto que, entre recuerdos personales, escenarios comunes y pasajes de la cultura pop, se constituye como un gran archivo personal y, a su vez, colectivo que narra sobre las infancias y juventudes que crecieron en los a\u00f1os de la Dictadura chilena. <em>Space Invaders<\/em> (Alquimia, 2013) se apega estos recursos e imaginarios y, sin ir m\u00e1s lejos, su nombre hace referencia al videojuego japon\u00e9s de <em>shooting <\/em>infinito, un cl\u00e1sico del <em>shoot\u2019 em up<\/em> \u2013o matamarcianos\u2013 que cobr\u00f3 especial relevancia en la d\u00e9cada de los ochenta alrededor del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien el libro, publicado en 2013, se vale de recuerdos, cartas y sue\u00f1os para dar testimonio de las infancias que crecieron en el Chile de la d\u00e9cada del setenta y ochenta, bajo la Dictadura c\u00edvico-militar, tiene varias relecturas interesantes a diez a\u00f1os de su publicaci\u00f3n y a medio siglo del Golpe de Estado (y a cuarenta y cinco a\u00f1os de que Tomohiro Nishikado desarrollara <em>Space Invaders<\/em>, por cierto). Los ciento veinticuatro sue\u00f1os que Perec plasm\u00f3 en <em>La c\u00e1mara oscura<\/em> (1973) \u2013hace, tambi\u00e9n, cincuenta a\u00f1os\u2013 nos adentran a un mundo de cinco a\u00f1os de sue\u00f1os del autor, recurso al que la escritora y dramaturga chilena hace gui\u00f1os cada ciertas p\u00e1ginas: a ese mundo interior, inconsciente, privado, virtual o como se quiera llamar, de ni\u00f1os que sue\u00f1an y que luego son adultos que sue\u00f1an, de adultos que recuerdan su infancia, de ni\u00f1os que no pueden vaticinar el futuro, pero adultos que s\u00ed pueden rememorar su pasado. Los pasajes le\u00eddos se configuran como im\u00e1genes ante los ojos de quien lee, son paisajes comunes, lecturas en diarios, escenas documentales, conversaciones de sobremesa, historias deslizadas de forma oral de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n: incisiones, fragmentos, un puzzle que cada quien se arma. En este sentido, la autora recurre a Perec como un antecedente para comprender la lectura que deviene desde esa precisi\u00f3n po\u00e9tica: de la escena on\u00edrica y borrosa que persiste en la cabeza, a la cual se le intenta dar forma a trav\u00e9s de un relato consciente, que se esfuma, se reconfigura y se vuelve a relatar. Al mismo tiempo, este mundo de los sue\u00f1os perteneciente a ni\u00f1os de trece a\u00f1os parece saltar \u2013a modo de <em>flashforward<\/em>\u2013 en el tiempo para atormentar mentes ya adultas, enmarcando una lectura que superficialmente parte desde la inocente infancia, pero que entre l\u00edneas asoma una atm\u00f3sfera oscura y tortuosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El texto apuesta no s\u00f3lo por mostrar el acervo cultural de la \u00e9poca, sino tambi\u00e9n pasajes que exponen miradas al pasado, lo que buscan ser le\u00eddos de forma intergeneracional: un liceo en el Barrio Matta, los vestigios de lo que fue una celebraci\u00f3n por la aprobaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n \u2013a\u00fan vigente a 2023\u2013 propuesta por la Junta Militar de aquel entonces, la huelga del hambre, un t\u00edo de lentes oscuro en su Chevette rojo. En este relato, el protagonismo de las p\u00e1ginas lo toman voces infantiles que se nombran por sus apellidos. Est\u00e1n en quinto b\u00e1sico y provienen de diferentes comunas de la Regi\u00f3n Metropolitana, algunas m\u00e1s c\u00e9ntricas, otras m\u00e1s perif\u00e9ricas. En estas primeras escenas se insiste en el orden de las filas escolares, de las faldas y las bastas, en la higiene de las u\u00f1as y de los cabellos, en el himno nacional por los lunes y en los rezos antes de las clases. Tambi\u00e9n en los juegos al exterior y en el <em>Atari<\/em>, las cartas, los papelitos bajo la mesa, los sue\u00f1os, los coqueteos adolescentes, los ideales que comienzan a brotar y que demarcan el paso de los a\u00f1os. Las narraciones preactivas se yuxtaponen y, de a ratos, requieren especial atenci\u00f3n para situarse temporalmente. Por otro lado, la narraci\u00f3n revela constantemente los espacios geogr\u00e1ficos en donde se sit\u00faan los personajes: el Barrio Matta, el planeta Tierra, el lugar donde se le reza a la Virgen a coro, el pa\u00eds que a\u00fan representa su lucha contra los barcos peruanos, las casas con televisores que pasan im\u00e1genes desde Arica hasta Punta Arenas, las cartas enviadas desde la Alemania \u201cde los buenos\u201d (p. 37). Otros indicios que se recopilan son los elementos de los espacios p\u00fablicos como panfletos, los que, gracias a sus inscripciones, ayudan a situar a quien lee sobre el contexto social narrado. Pistas contextuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEstamos absolutamente sobrepasados, es como una invasi\u00f3n extranjera alien\u00edgena, no s\u00e9 c\u00f3mo se dice\u201d, se\u00f1alaba la ex Primera Dama de la Rep\u00fablica de Chile, Cecilia Morel, en octubre de 2019, tras los primeros d\u00edas de revuelta social de Chile. Este audio que Morel enviaba, aparentemente, v\u00eda telef\u00f3nica, denota ciertos binomios: ac\u00e1\/all\u00e1-nosotros\/ellos, y demuestra una recalcitrante l\u00ednea divisoria entre personas. Parece pertinente traer esta cita, pues, de cierta manera, en <em>Space Invaders<\/em> hay una alegor\u00eda dicot\u00f3mica similar: por un lado est\u00e1 Gonz\u00e1lez y, por otro, Z\u00fa\u00f1iga, dos ni\u00f1os que viven su amistad mediante cartas secretas \u2013traspasadas por Maldonado\u2013, debido a que no pueden verse:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amiga Maldonado, te quiero pedir un favor muy grande. Adentro de este sobre que te va a pasar mi t\u00edo Claudio, va una carta chiquitita. Ni \u00e9l ni nadie lo sabe. Es una carta secreta para Z\u00fa\u00f1iga, a \u00e9l s\u00ed que no me dejan mandarla ninguna cosa, As\u00ed que pens\u00e9 que si la met\u00eda en este sobre a lo mejor t\u00fa pod\u00edas pas\u00e1rsela. Es importante que la reciba (p. 61).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas l\u00edneas de las cartas que enviaba Gonz\u00e1lez nos llevan a pensar una de las manifestaciones art\u00edsticas y discursivas que nacieron a ra\u00edz de las urgencias asociadas a la Dictadura: las arpilleras, que son textiles realizados con g\u00e9nero reutilizado, generalmente de ropa en desuso, que articulaban escenas con narraciones visuales del acontecer social y pol\u00edtico de la \u00e9poca. \u00c9stas, que nacieron a partir de la necesidad econ\u00f3mica que afectaba a personas por aquellos a\u00f1os, muy prontamente fueron soporte del relato oculto por la censura medi\u00e1tica del pa\u00eds, las que pudieron salir de las fronteras por medio de varias asociaciones, comunicando no s\u00f3lo visualmente, sino tambi\u00e9n en narraciones breves contenidas en peque\u00f1os papeles que ocultaban en bolsillos imperceptibles al reverso de sus arpilleras, en los que iba informaci\u00f3n crucial: t\u00edtulo, creadora, breve contexto. De esta manera, medios internacionales pudieron vislumbrar lo que estaba sucediendo en el pa\u00eds. Mismo ejercicio que Gonz\u00e1lez replica con su carta a Z\u00fa\u00f1iga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Jelin (2001) expone que existen \u201cveh\u00edculos de la memoria\u201d, los que sirven para introducirse\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0a temas relativos a \u00e9sta: \u201cUna primera ruta para explorar los veh\u00edculos de la memoria consiste en mirar las fechas, los aniversarios y las conmemoraciones\u201d (p. 100). La intenci\u00f3n literaria de Fern\u00e1ndez est\u00e1 marcada por un hito con fecha y hora que termina por devolver la prosa a lo real, en donde toda ficci\u00f3n \u2013sea parcial o no\u2013 se acaba y quien lee queda en ese abismo narrativo, en el estado liminal del lenguaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Todorov (2013) afirma que \u201cLa memoria se opone al olvido. Los dos t\u00e9rminos que se contraponen son la supresi\u00f3n y la conservaci\u00f3n; la memoria es necesariamente una interacci\u00f3n entre ambos\u201d (pp. 19-20). <em>Space Invaders<\/em> es una narraci\u00f3n que se hace cargo del concepto de \u201cmemoria\u201d planteado por el te\u00f3rico b\u00falgaro, pues se construye por paisajes colectivos como lugares comunes, elementos de la cultura popular y fragmentos de la llamada \u201chistoria oficial\u201d; as\u00ed tambi\u00e9n de espacios m\u00e1s \u00edntimos que sirven como testimonio a trav\u00e9s de visitas a viejas cartas, reminiscencias y atestaciones de quienes vivieron por esos a\u00f1os. De esta manera, el texto, que narra los juegos y los primeros enamoramientos e ideales juveniles como enso\u00f1aciones virtuales de un tiempo que vuelven una y otra vez al presente como pesadillas de la adultez, nos sirve para descorrer el velo a la realidad del trauma de una generaci\u00f3n \u2013o generaciones\u2013 y sus profundidades: la herida, el sue\u00f1o recurrente, el sobresalto, el golpe que \u2013sin que esos ni\u00f1os fueran o tuvieran que ser conscientes de ello\u2013 seg\u00f3 infancias, sembr\u00f3 violencias y enraiz\u00f3 el olvido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por Catalina Duhalde A.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Foto de portada: Marcelo Montecino Justicia en La Victoria, Santiago, Chile, 1989<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><span id=\"m_-4178307143966426227gmail-docs-internal-guid-dcc16416-7fff-f974-6508-7c3fc8bf7cff\"><span data-darkreader-inline-color=\"\" data-darkreader-inline-bgcolor=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"337\" height=\"497\" class=\"alignleft size-full wp-image-4776\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Captura-de-Pantalla-2023-09-13-a-las-15.58.10.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Captura-de-Pantalla-2023-09-13-a-las-15.58.10.png 337w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Captura-de-Pantalla-2023-09-13-a-las-15.58.10-203x300.png 203w\" sizes=\"auto, (max-width: 337px) 100vw, 337px\" \/><\/p>\n<p>Space Invaders<\/span><\/span><\/div>\n<div><span data-darkreader-inline-color=\"\" data-darkreader-inline-bgcolor=\"\">Nona Fern\u00e1ndez<\/span><\/div>\n<div><span data-darkreader-inline-color=\"\" data-darkreader-inline-bgcolor=\"\">Novela<\/span><\/div>\n<div><span data-darkreader-inline-color=\"\" data-darkreader-inline-bgcolor=\"\">Alquimia Ed.<\/span><\/div>\n<div><span data-darkreader-inline-color=\"\" data-darkreader-inline-bgcolor=\"\">2013<\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez, N. (2013). Space Invaders. Alquimia Ediciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jelin, E. (2001).<em> Exclusi\u00f3n, memorias y luchas pol\u00edticas<\/em> en Estudios Latinoamericanos sobre cultura y transformaciones sociales en tiempos de globalizaci\u00f3n. CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perec, G. (2010). La c\u00e1mara oscura. Impedimenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todorov, T. (2013). Los usos de la memoria. Signos de la memoria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La narrativa de Nona Fern\u00e1ndez se erige como un palimpsesto que, entre recuerdos personales, escenarios comunes y pasajes de la cultura pop, se constituye como un gran archivo personal y, a su vez, colectivo que narra sobre las infancias y juventudes que crecieron en los a\u00f1os de la Dictadura chilena. 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