{"id":4732,"date":"2023-08-31T13:00:46","date_gmt":"2023-08-31T16:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4732"},"modified":"2023-08-31T17:50:49","modified_gmt":"2023-08-31T20:50:49","slug":"diario-de-espectador-por-ramiro-perez-rios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/08\/31\/diario-de-espectador-por-ramiro-perez-rios\/","title":{"rendered":"Diario de espectador \u2013 Por Ramiro P\u00e9rez R\u00edos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pasolini cre\u00eda en la fe, en lo sagrado. No as\u00ed en la iglesia cat\u00f3lica como contenedora y administradora de esa fe. La iglesia cat\u00f3lica es la fe domesticada, al servicio de la burgues\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">No s\u00e9 si Pasolini cre\u00eda en lo sagrado pero s\u00ed en su imaginer\u00eda, o, para decirlo con otras palabras, en el poder de su imaginer\u00eda; en sus \u00edconos. Aunque no s\u00e9 si definir\u00eda a Pasolini como iconoclasta.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi\u00e9n creo<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> que Pasolini, hasta cierto punto, crey\u00f3 en cierto poder sagrado del montaje. No s\u00e9 si del montaje en general, pero s\u00ed de la sutura que acontece entre un plano y contraplano. Sutura que permite el acontecer de milagros (como la cura milagrosa al ni\u00f1o en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Teorema<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, ni hablar de los que hay en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El evangelio seg\u00fan San Mateo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">). Sutura que permite acortar distancias imposibles, como acercar a Anna Magnani a su hijo moribundo en el final de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mamma Roma<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Acercarlos en el plano\/contraplano de sus rostros a pesar de que est\u00e9n a kil\u00f3metros de distancia. Acercarlos en la imposible pero visible y espiritual temporalidad del cine.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Siguiendo la l\u00ednea milagrosa de la sutura: es algo que percibimos pero que no podemos ver en s\u00ed. Me explico: en un plano vemos al ni\u00f1o enfermo, en el siguiente a la \u00bfnueva? santa, y en el que le sigue al ni\u00f1o sano. La curaci\u00f3n en s\u00ed se da fuera de campo. No, no fuera de campo, sino en el corte. En el corte en s\u00ed. Lo percibimos porque vemos el antes y despu\u00e9s, pero no vemos el acontecer en presente del milagro. De la misma forma que la compa\u00f1\u00eda del hijo y la madre, ese acercamiento, sucede por encabalgamiento y no en la espacialidad del encuadre. Algo que podr\u00eda haberse logrado si Pasolini hubiese utilizado un fundido encadenado. Aunque ah\u00ed se perder\u00eda la cualidad fant\u00e1stica de la sutura milagrosa. Es decir, al recurrir a la sutura y no al fundido encadenado Pasolini no olvida (o insiste en) la imposibilidad de que aquello acontezca en la realidad. As\u00ed, demuestra que es la maquinaria del cine la que permite dicho milagro, la que lo fabrica en im\u00e1genes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La rabbia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> est\u00e1 expl\u00edcita la po\u00e9tica de su arte: invocar a las tradiciones del pasado en el presente para modificar el futuro. Lo curioso es que Pasolini no busca en el pasado la historia secreta. Es decir, aquella solapada a la historia oficial de los vencedores, sino que recurre a las Grandes Historias (as\u00ed, con may\u00fasculas), a la Biblia, a los mitos griegos, a los cl\u00e1sicos de la literatura. Eso s\u00ed, distorsionados en el presente. Haciendo cuerpo ese pasado en los vencidos de la contemporaneidad: en el lumpenproletariado. Acciona en presente, desde el instante contempor\u00e1neo que supone decir \u201choy, ac\u00e1\u201d, buscando torcer la injusticia del pasado y de la Historia poni\u00e9ndole palos a su rueda<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. As\u00ed, un adolescente muriendo en la c\u00e1rcel puede ser, gracias a la f\u00e1brica de im\u00e1genes que es el cine y a la predominancia de la iconograf\u00eda religiosa, un santo<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El arte po\u00e9tica de Pasolini encuentra en el cine, arte del presente, el dispositivo ideal.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Todo lo dicho anteriormente se tensiona al borde de romperse en su \u00faltima pel\u00edcula, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sal\u00f3<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Pasolini adopta (preferible a \u201cadaptar&#8221;) la obra de Sade durante la ocupaci\u00f3n nazi italiana, entre 1944 y 1945. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sal\u00f3<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> no existe la sutura milagrosa ni el arte po\u00e9tica planteados antes. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sal\u00f3<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el fascismo impera mediante sodom\u00eda, violaciones y torturas. La mansi\u00f3n decadente (no es casual la menci\u00f3n a Huysman por parte de los torturadores\/verdugos) donde sucede la pel\u00edcula es una marat\u00f3n de torturas donde estos cuatro fascistas har\u00e1n lo imposible. Entre horrores, se sientan en un sal\u00f3n lleno de cuadros a parafrasear a escritores e intelectuales para intentar dilucidar qu\u00e9 es lo que les pasa. Ah\u00ed aparecen el ya mencionado Huysman, Nietzsche, citas mal hechas de Baudelaire, etc. Entre los cuadros destaca un Juan Gris y alg\u00fan que otro collage dada\u00edsta<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. No s\u00e9 a d\u00f3nde voy con este cat\u00e1logo de c\u00e1nones art\u00edsticos. Quiz\u00e1s a destacar la inflexi\u00f3n en el arte po\u00e9tica de Pasolini: si antes se trataba de traer al presente los grandes relatos del pasado para distorsionarlos en el presente en una praxis pol\u00edtica (y po\u00e9tica) revolucionaria; ac\u00e1, en Sal\u00f3, con las reflexiones intelectuales y las paredes llenas de cuadros por parte de los fascistas, parecer\u00eda decirse que es in\u00fatil rescatar del pasado nada. Pero, a su vez, tampoco habr\u00eda nada por hacer en el presente. La pel\u00edcula misma no ofrece ning\u00fan tipo de justicia ni venganzas. La maquinaria fascista que lleva a cabo ese teatro de los horrores en esa mansi\u00f3n rural absorbe todo lo que se propone. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sal\u00f3<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> no propone soluciones, s\u00ed un estado de las cosas. Es una obra puramente pesimista, en donde la inherente cobard\u00eda del espectador de cine se vuelve voyeurismo de la maldad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El contrapunto de la sutura milagrosa en el pesimismo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sal\u00f3<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> est\u00e1 en la utilizaci\u00f3n de la m\u00fasica. La m\u00fasica siempre es dieg\u00e9tica, tocada por la pianista, en el sal\u00f3n donde se cuentan las historias. Al final de la pel\u00edcula, la pianista se suicida pero la m\u00fasica no desaparece con su muerte. En la \u00faltima escena escuchamos una \u00f3pera, en apariencia extradieg\u00e9tica, pero despu\u00e9s nos damos cuenta de que proven\u00eda de un parlante ubicado en la sala desde donde simulan ser voyeurs. No puedo dejar de pensar en esa negaci\u00f3n por hacer que la m\u00fasica venga dada, omnisciente, caprichosa. Como si Pasolini en esa decisi\u00f3n estuviese evitando confundir <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sal\u00f3<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> con otra idea de cine m\u00e1s inocente, m\u00e1s ilusa, hasta dir\u00eda m\u00e1s condescendiente.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Por\u00a0<strong>Ramiro P\u00e9rez R\u00edos<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pasolini cre\u00eda en la fe, en lo sagrado. No as\u00ed en la iglesia cat\u00f3lica como contenedora y administradora de esa fe. 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