{"id":4712,"date":"2023-08-25T15:36:11","date_gmt":"2023-08-25T18:36:11","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4712"},"modified":"2023-09-27T13:14:48","modified_gmt":"2023-09-27T16:14:48","slug":"un-pequeno-misterio-por-alejandro-droznes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/08\/25\/un-pequeno-misterio-por-alejandro-droznes\/","title":{"rendered":"Un peque\u00f1o misterio \u2013 Por Alejandro Droznes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Barcelona me parec\u00eda, ya desde antes, una ciudad dada a los peque\u00f1os milagros: no por nada su novela \u201coficial\u201d, escrita por Eduardo Mendoza y publicada en 1986, se titula <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La ciudad de los prodigios<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. En mi caso, la certeza de que se trata de un lugar signado por el azar m\u00e1s inconcebible fue anterior a leer ese libro y vino por el lado de Pedro Almod\u00f3var primero y \u00c1lvaro Mutis despu\u00e9s: en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Todo sobre mi madre<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La nieve del almirante<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> la ciudad es un cruce de caminos en el que los mensajes llegan, los encuentros suceden y las cosas no se pierden. Pues bien: lo que paso a contar parece salido de una pel\u00edcula o una novela, pero sucedi\u00f3 el enero inmediatamente anterior a la aparici\u00f3n del virus y hubo quince testigos presenciales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Me encontraba en la capital catalana cuando desde Buenos Aires me avisaron que al d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00eda siguiente y a las siete de la tarde se iba a presentar ah\u00ed, a orillas del Mediterr\u00e1neo,<\/span> <i><span style=\"font-weight: 400;\">Del infinito al bife<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una biograf\u00eda de Federico Manuel Peralta Ramos escrita por Esteban Feune de Colombi y publicada por Caja Negra. El plan me pareci\u00f3 simp\u00e1tico: no ten\u00eda nada para hacer y el evento ven\u00eda a prolongar la ya tradicional relaci\u00f3n de Barcelona con la literatura latinoamericana. Iba a ser, adem\u00e1s, en Lata Peinada, una librer\u00eda dedicada especialmente a las letras de nuestro subcontinente que quedaba en el carrer del Verge.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El carrer del Verge o de la Virgen result\u00f3 igual a tantos otros del casco antiguo: a duras penas llegaba a la cuadra de extensi\u00f3n, y esa corta vida le alcanzaba para regalarle al transe\u00fante una desva\u00edda palmera, una cuesta suave, un rellano y alg\u00fan resto de muralla quiz\u00e1 romana.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En la puerta de la librer\u00eda, del lado de afuera, hab\u00eda una mesita de saldos: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pubis angelical<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Puig, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La mujer en la muralla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Laiseca y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Miguel <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Federico Jeanmaire a un euro cada uno. Compr\u00e9 los tres y entr\u00e9; la presentaci\u00f3n estaba por empezar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Feune de Colombi me pareci\u00f3, de entrada, muy simp\u00e1tico. Era una especie de Andy Chango. Un personaje total. Empez\u00f3 a hablar de este Peralta Ramos del que yo ignoraba e ignoro casi todo. Repuso la program\u00e1tica frase \u201csoy un pedazo de atm\u00f3sfera\u201d y pas\u00f3 la canci\u00f3n que lleva ese t\u00edtulo y que se incluy\u00f3 en el \u00fanico disco que, en 1970, edit\u00f3 el biografiado. Despu\u00e9s pas\u00f3 un tema de Calamaro que se titula \u00abP.N.S.U.R.H.Q.S.U.R. (Recuerdo reloco)\u00bb y que cita una frase de Peralta Ramos que explica la sigla del t\u00edtulo: \u201cpara no ser un recuerdo hay que ser un re loco\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s empez\u00f3 a hablar del blog sobre Peralta Ramos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En el blog, dijo Feune de Colombi, una mujer contaba sus escarceos amorosos con Peralta Ramos. Dijo tambi\u00e9n que hab\u00eda intentado ubicar a esa mujer para incluir algunos textos del blog en su libro, pero que no la hab\u00eda podido encontrar. Que los textos eran tan buenos y completaban tanto la imagen del biografiado que hab\u00eda considerado incluirlos a\u00fan sin el permiso de la autora. Que hab\u00eda decidido no hacerlo. Pero que nos lee<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">r\u00eda, aquella tarde ya noche en la librer\u00eda Lata Peinada, en el carrer del Verge, algunos<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> de esos textos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Empez\u00f3, y al minuto una se\u00f1ora levant\u00f3 la mano y dijo \u201ceso lo escrib\u00ed yo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Feune se qued\u00f3 estupefacto. La se\u00f1ora, que hablaba con acento espa\u00f1ol, cont\u00f3 que era argentina, que hab\u00eda vivido en Buenos Aires hasta los veinte a\u00f1os, que hab\u00eda conocido a Federico, que ella era muy joven en ese entonces y que no hab\u00eda pasado nada amoroso entre los dos\u2026 Feune, arrasado por la casualidad, le pregunt\u00f3, remedando un bolero, d\u00f3nde hab\u00eda estado todo este tiempo. La presentaci\u00f3n se hab\u00eda salido totalmente de su cauce y Feune hizo la pregunta que flotaba en el aire: \u201c\u00bfpor qu\u00e9 viniste hoy ac\u00e1?\u201d. La se\u00f1ora dijo que hab\u00eda pasado por esa calle varias horas antes, que hab\u00eda visto una pizarra anunciando la actividad, que la actividad ten\u00eda que ver con Federico y que por eso hab\u00eda venido. Feune, con buen tino, dio por terminado el evento. Dijo que no hab\u00eda manera de seguir con lo que hab\u00eda planificado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Nos paramos, hab\u00eda unas copas de vino, se formaron rondas de conversaci\u00f3n y al pasar cerca de Feune y la se\u00f1ora en cuesti\u00f3n escuch\u00e9 que ella le dec\u00eda (le admit\u00eda) que s\u00ed hab\u00eda pas<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">ado algo con Federico. Despu\u00e9s sal\u00ed y camin\u00e9, entre gente de los cinco continentes, por el Raval y por el G\u00f3tico: acababa de confirmar<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">fehacientemente que en Barcelona todas las cartas llegan a su destinatario. Que en esa ciudad basta nombrar algo o alguien para que aparezca. Que en un mundo que es sorda disoluci\u00f3n hay tambi\u00e9n un lugar para el encuentro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando volv\u00ed a Buenos Aires cont\u00e9 la an\u00e9cdota en diversos \u00e1mbitos y la respuesta fue, casi siempre, la desconfianza: \u201cestaba armado\u201d, me dijeron amigos y amigas. Yo, posiblemente bajo el influjo de Eduardo Mendoza, Pedro Almod\u00f3var y \u00c1lvaro Mutis, jam\u00e1s hab\u00eda considerado esa posibilidad. Pero, pens\u00e1ndolo bien, Feune es performer y se ha hecho pasar por lustrabotas, por paseador de perros y por cartonero. \u00bfPor qu\u00e9 no habr\u00eda de simular ser un autor sorprendido en la presentaci\u00f3n de un libro suyo?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Si fue as\u00ed, si lo que yo vi fue una peque\u00f1a obra de teatro, quedar\u00e1 en todo caso el misterio y el encanto (soy incapaz de abandonar mis creencias) de que eso, ese simulacro de encuentro, haya pasado justamente en Barcelona.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Alejandro Droznes<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Barcelona me parec\u00eda, ya desde antes, una ciudad dada a los peque\u00f1os milagros: no por nada su novela \u201coficial\u201d, escrita por Eduardo Mendoza y publicada en 1986, se titula La ciudad de los prodigios. En mi caso, la certeza de que se trata de un lugar signado por el azar m\u00e1s inconcebible fue anterior a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":92,"featured_media":4713,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-4712","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4712","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/92"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4712"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4712\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4714,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4712\/revisions\/4714"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4713"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4712"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4712"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4712"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}