{"id":4618,"date":"2023-07-25T15:48:14","date_gmt":"2023-07-25T18:48:14","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4618"},"modified":"2023-07-25T15:48:32","modified_gmt":"2023-07-25T18:48:32","slug":"vicios-y-miradas-sobre-dos-soledades-de-gaston-carrasco-por-victor-gonzalez-astudillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/07\/25\/vicios-y-miradas-sobre-dos-soledades-de-gaston-carrasco-por-victor-gonzalez-astudillo\/","title":{"rendered":"Vicios y miradas: Sobre Dos soledades de Gast\u00f3n Carrasco \u2013 Por V\u00edctor Gonz\u00e1lez Astudillo\u00a0"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Hay un pasaje b\u00edblico que viene a mi mente luego de haber terminado la lectura de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dos soledades, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00faltimo libro de Gast\u00f3n Carrasco. Lo narrado sigue este orden: por accidente, en medio de su trabajo, No\u00e9 descubre la tentaci\u00f3n del vino. Luego de plantar una vi\u00f1a, este termina bebiendo el vino a trompicones, cayendo desnudo en su tienda completamente borracho. Sus hijos, confundidos, lo buscan, y para maldici\u00f3n suya, Cam logra encontrarlo antes que sus hermanos. La Biblia no nos dice nada sobre el encuentro, pero podemos imaginar, acaso, una risa nerviosa, una cara tensa, un par de ojos insomnes que olvidan la forma en que se pesta\u00f1ea. Del rostro al pecho, de los hombros hasta las manos, de los dedos hasta la pesadilla f\u00e1lica que expulsa a quien lo mire de todo orden posible, como una estocada en la garganta, como un rubor febril que incinera todo. Entonces, el hijo menor, en un \u00e1nimo desconocido, avisa a sus hermanos y estos ayudan al anciano. Lo cubren sin mirar su cuerpo desnudo, como si supieran la ley antes de que esta sea escrita. El resto es liturgia y doctrina. Cam es maldecido, los hermanos bendecidos. De alguna forma, la mirada se vuelve motivo para la historia literaria.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por supuesto, el recuerdo es provocado por el texto en cuesti\u00f3n. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dos soledades <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(2023)<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">uno de los \u00faltimos libros editados por Overol, constituye un poemario doble, o bien, un poema bipartito, con dos caras que aparentan oposici\u00f3n, cuando lo cierto es que sus dos vertientes fluyen de un mismo r\u00edo cervical. Por una parte, \u201cLa soledad del francotirador\u201d nos conduce a la experiencia de un cuerpo agazapado en las techumbres de una ciudad repleta de edificios, o bien, al interior de cuartos secretos, moribundos, donde la mirilla de un rifle apunta aleatoriamente hacia una infinidad de rostros: ni\u00f1os jugando en los galpones, mujeres derrumbadas en sus cuartos, hombres a punto de lanzarse al vac\u00edo. Por otra parte, \u201cLa soledad del copista\u201d nos ense\u00f1a los pensamientos de un escriba contratado por un arcipreste manco -figura de la castraci\u00f3n-, quien descubre que las letras desplegadas por su l\u00e1piz son, de alg\u00fan modo, rostros confesores de las im\u00e1genes que recorren su interior. Detr\u00e1s de la penitencia, de los sermones, de los largos periodos de rezo, Bernadette, el cuerpo del deseo, aparece por todas partes. Las dos escenas\/poemas, tal como se\u00f1al\u00e9 anteriormente, comparten una misma fijaci\u00f3n maniaca: observar con dedicaci\u00f3n, con locura, con dolor, hasta que sus ojos no lo permitan m\u00e1s. Pero la misma sentencia es una tragedia, porque desde el lugar que observan, la mirada se vuelve perpetua.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed como Cam observa, quiz\u00e1, por a\u00f1os el cuerpo de su padre desnudo, repasando las im\u00e1genes prohibidas en su cabeza, tanto el francotirador como el copista logran encontrar su propio lugar <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">voyeur <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en el mundo. Sea desde una guarida militar o una cumbre camuflada, o bien, desde un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Scriptorium <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">malgastado o una banca frente a un cristo crucificado, ambos sujetos logran mantenerse fuera de escena. Su obscenidad, que es la culpa del asesinato y el martirio de un cuerpo erotizado, permite que ambos visiten una y otra vez la misma imagen, el mismo recuadro donde una bala cruza el cr\u00e1neo de un inocente, donde una mano recorre los labios del enamorado. Los disparos enemigos en el cuerpo, los d\u00edas sin comer, los latigazos en la espalda santa, el silencio terrible detr\u00e1s de cada oraci\u00f3n, son acaso, formas de reconstruir la experiencia de mundo trastornada por la luz que rebota en las cosas, claridad que ilumina tanto los horrores del pecado en una abad\u00eda, como los cuerpos alegres de ni\u00f1as y ni\u00f1os que bailan bajo la mirilla del francotirador. Los golpes lacerantes, la respiraci\u00f3n al borde de la asfixia, rectifican nuevamente el orden l\u00f3gico de lo visible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Los poemas de Gast\u00f3n Carrasco<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">sospechan que tales fen\u00f3menos son aleg\u00f3ricos con la escritura: \u201ccada letra del teclado es un gatillo, escribir una forma de abrir fuego\u201d (18), asevera la voz ausente que dispara versos pareados en las hojas, simulando, quiz\u00e1, la permanente respiraci\u00f3n del tirador, quien exhala luego de cada bala. La lectura es eco de esos disparos mortales, el resonar tard\u00edo de una descarga a la mitad de un pasaje. Los sentidos que desprende el lenguaje caen desnudos, como No\u00e9, v\u00edctimas de su propia embriaguez. Pero m\u00e1s importante a\u00fan, \u00bfDe d\u00f3nde vienen los disparos? Nadie lo sabe, solo el poeta, omnisciente, observa las v\u00edctimas que son filamentos de la vida dom\u00e9stica. Las r\u00e1fagas, entonces, irrumpen en ese orden fr\u00e1gil, delicado, tal como lo har\u00edan en un \u201cglobo ocular que se abre como una flor\u201d (34). El francotirador, as\u00ed como el poeta, siembra en los edificios im\u00e1genes tremendas, desastrosas, capaces de ensuciar toda una habitaci\u00f3n con la tinta que mantiene los cuerpos vivos, brillantes, como hermosas gemas en manos de la cotidianidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">De aqu\u00ed, entonces, la visi\u00f3n del monje copista: \u201cLa voz es un fantasma que se esconde en la luz\u201d (37). En la escritura, como un deseo matutino, irrumpe un hilar secreto, como una herida sangrante debajo de una s\u00e1bana. Pero la lectura comparte vicios similares, porque la mirada atenta sobre la escritura no a\u00f1ora otra cosa m\u00e1s que la desnudez del todo. Los prop\u00f3sitos, los objetos, los gestos, las impostaciones de la voz que retiene, temblorosa, los espasmos de un par de palabras, todo queda al descubierto cuando el exegeta separa las aguas y quita todo obst\u00e1culo. Para San Agust\u00edn, aquel que estudia fervientemente las sagradas escrituras es un lector pose\u00eddo por el erotismo. Pero el monje copista de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dos soledades<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> no ve atracci\u00f3n en su dios, m\u00e1s bien, un solo cuerpo ocupa toda su existencia. Bernadette encarna todas las imperfecciones del creador, as\u00ed como lo hace el reflejo de la luna sobre el agua. Pero \u00bfPor qu\u00e9 tales ondulaciones? \u00bfPor qu\u00e9 el brillo oscilante ilumina mi rostro? \u00bfPor qu\u00e9 el amor por las cosas que fallecen? Porque, as\u00ed como los francotiradores olvidan su trabajo, as\u00ed tambi\u00e9n el poeta se distrae de su propio proyecto. \u201cAislado en mi celda \/ [\u2026] \/ escucho el dictado de una voz \/ que no eres t\u00fa.\u201d (47). Una imagen, la inscripci\u00f3n de una letra, tambi\u00e9n puede provocar amor en quien la observa delicadamente, as\u00ed como lo hace un lunar, una mano fr\u00eda, una prenda de vestir. Esto es, para el copista, Bernadette, el monolito que vuelve las aguas turbulentas del coraz\u00f3n un mar tranquilo, lugar donde la escritura, la poes\u00eda, se hace posible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dos soledades<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es un texto a paso lento, que guarda su tiempo a la hora de apilar im\u00e1genes en cada uno de los versos. A pesar de su estructura, en ocasiones narrativa, logra ser espec\u00edfico al momento de situar las experiencias visuales que determinan el car\u00e1cter de las escenas. El francotirador no es completamente un sujeto l\u00fagubre ni un esteta iluminado, as\u00ed como tampoco el copista es completamente un hombre sufriente ni un neoplat\u00f3nico comprometido. Son, m\u00e1s bien, personas que intentan mantener el ritmo de las cosas, pero que terminan quebr\u00e1ndose durante el proceso, manifestando as\u00ed importantes fisuras que establecen la m\u00e9dula de los poemas: como si se olvidaran de apuntar, de escribir, ambos miran su entorno como lo har\u00eda un primerizo, y de aquella suspensi\u00f3n, surge aquella experiencia de la soledad que Gast\u00f3n Carrasco intenta plasmar en su \u00faltimo trabajo po\u00e9tico.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>V\u00edctor Gonz\u00e1lez Astudillo<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-4619\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/978956613755.jpeg\" alt=\"\" width=\"369\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/978956613755.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/978956613755-281x300.jpeg 281w\" sizes=\"auto, (max-width: 369px) 100vw, 369px\" \/><\/p>\n<p>Dos soledades<\/p>\n<p>Gast\u00f3n Carrasco<\/p>\n<p>Overol<\/p>\n<p>2023<\/p>\n<p>Poes\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay un pasaje b\u00edblico que viene a mi mente luego de haber terminado la lectura de Dos soledades, \u00faltimo libro de Gast\u00f3n Carrasco. 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