{"id":4563,"date":"2023-07-04T11:57:23","date_gmt":"2023-07-04T14:57:23","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4563"},"modified":"2023-07-04T11:57:39","modified_gmt":"2023-07-04T14:57:39","slug":"el-porno-como-cine-de-no-ficcion-iii-contra-la-representacion-por-karina-solorzano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/07\/04\/el-porno-como-cine-de-no-ficcion-iii-contra-la-representacion-por-karina-solorzano\/","title":{"rendered":"El porno como cine de no ficci\u00f3n III: contra la representaci\u00f3n \u2013 Por Karina Sol\u00f3rzano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Estos d\u00edas record\u00e9 una de las primeras ideas que me llev\u00f3 a pensar en el porno como cine de no ficci\u00f3n. En la primera parte de esta serie escrib\u00ed que, al contrario de varios conocidos que sienten placer con videos filmados desde un punto de vista subjetivo, yo no necesito identificarme con el punto de vista de la c\u00e1mara para sentir placer. Ahora creo que tendr\u00eda que matizar esa afirmaci\u00f3n. Tengo que confesar, por ejemplo, que ese tipo de videos me aburren o no me interesan y que siempre he preferido planos m\u00e1s abiertos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi\u00e9n tengo que confesar que, en ocasiones, algunas ideas de Paul B. Preciado irrumpen mientras veo porno y el \u00e9nfasis en la genitalidad me parece rid\u00edculo y recuerdo que para \u00e9l todo es susceptible de ser dildo porque nada es centro. Todo orificio es susceptible de placer. Pero tambi\u00e9n pienso que quiz\u00e1s ning\u00fan video porno que siga las ideas de Preciado podr\u00e1 ser tan <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">efectivo <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">y placentero como el m\u00e1s tradicional, porque tal vez es necesario una suerte de educaci\u00f3n de la mirada para sentir placer en el porno m\u00e1s radical \u2014si es que el porno puede ser radical\u2014. Quiz\u00e1s tengo que desarrollar una especie de pornofilia para descubrir al James Benning del porno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pensar en pornograf\u00eda y en la posibilidad de una narrativa radical puede ser un contrasentido. Ning\u00fan desaf\u00edo a la forma de pensar las im\u00e1genes ha nacido en la pornograf\u00eda porque la pornograf\u00eda es, ante todo, una industria que produce im\u00e1genes y preserva las ideas m\u00e1s tradicionales sobre el coito; incluso la existencia de una supuesta radicalidad tem\u00e1tica funciona como el extremo de lo tradicional, nunca como una v\u00eda [1]. Habr\u00eda que volver a pensar en la relaci\u00f3n entre valor y trabajo para pensar la pornograf\u00eda fuera de sus din\u00e1micas de explotaci\u00f3n. Pero ese es otro tema, conozco poco de econom\u00eda. Quiero escribir sobre im\u00e1genes porque para m\u00ed el porno tambi\u00e9n es imagen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En d\u00edas pasados le\u00ed y escrib\u00ed sobre el Colectivo Cine Mujer, un colectivo de cineastas mexicanas activo entre la d\u00e9cada de los setentas y ochentas que hicieron un cine feminista y militante. Seg\u00fan una investigadora llamada M\u00e1rgara Mill\u00e1n nunca volvi\u00f3 a existir otra manifestaci\u00f3n similar en la historia del cine mexicano debido, sobre todo, a las mutaciones dentro del mismo pensamiento feminista y pol\u00edtico de la \u00e9poca. Las demandas colectivas pasaron a ser demandas individuales. Hay pruebas de esto, las pel\u00edculas dirigidas por mujeres \u2014feministas o no\u2014 en la d\u00e9cada de los noventa en M\u00e9xico son menos radicales en su forma. Se trata de narraciones cl\u00e1sicas sobre temas como la maternidad o el deseo femenino. Estos temas, tratados como b\u00fasquedas personales, ya no muestran de forma evidente que forman parte de una estructura social [2]. Leer sobre la radicalidad de la forma me hizo pensar en las ideas de Laura Mulvey en contra de un cine narrativo: tensionar el punto de vista, sacudir la narraci\u00f3n, hacerla explotar.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_4564\" aria-describedby=\"caption-attachment-4564\" style=\"width: 994px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-4564 size-full\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Captura-de-Pantalla-2023-07-04-a-las-11.34.59.png\" alt=\"\" width=\"994\" height=\"722\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Captura-de-Pantalla-2023-07-04-a-las-11.34.59.png 994w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Captura-de-Pantalla-2023-07-04-a-las-11.34.59-300x218.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Captura-de-Pantalla-2023-07-04-a-las-11.34.59-768x558.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 994px) 100vw, 994px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4564\" class=\"wp-caption-text\">Vida de \u00e1ngel (1982), Colectivo Cine Mujer\u00a0<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En ese sentido, las exploraciones m\u00e1s interesantes sobre el deseo femenino las he encontrado en los cortos \u201cexperimentales\u201d de directoras como Barbara Hammer que filma a su pareja entre las flores y el sexo oral, Laida Lertxund que evoca un orgasmo a partir de unas monta\u00f1a o Nazl\u0131 Din\u00e7el que filma la masturbaci\u00f3n como un acto subversivo y en contra de la educaci\u00f3n familiar, en contra de los procesos de normalizaci\u00f3n. Pensar en el cine de ficci\u00f3n como un proceso de normalizaci\u00f3n, uno que, para mi amigo Nicol\u00e1s Ruiz, tambi\u00e9n tiene que ver con las formas narrativas cinematogr\u00e1ficas, con sus principios, desarrollos y finales, \u201ccomo si todo el deseo cupiera en la construcci\u00f3n aristot\u00e9lica del drama\u201d, afirma. El deseo no cabe en las estructuras tradicionales de composici\u00f3n y narrativa. El placer deja de estar en el centro y se esparce en el plano y en la disgregaci\u00f3n narrativa. Eso me lleva a pensar en las formas radicales del cine experimental o de vanguardia como una subversi\u00f3n de la forma, como una extensi\u00f3n del cuerpo desobediente. Me detengo aqu\u00ed porque me parece que caigo en la ret\u00f3rica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Puedo escribir sobre estos cortometrajes en t\u00e9rminos de ret\u00f3rica, s\u00ed, como exploraciones radicales, pero no puedo pensar en sus im\u00e1genes en t\u00e9rminos de placer quiz\u00e1s porque mi placer, aunque no lo quiera, est\u00e1 arraigado a un punto de vista construido principalmente por el porno. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 ese Benning de la pornograf\u00eda que todav\u00eda no descubro como para cuestionar mi forma de ver esas im\u00e1genes?, o m\u00e1s bien, la Bette Gordon de la pornograf\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">No es casual el nombre de Gordon, ella desconf\u00eda del concepto de mirada femenina y del esencialismo del g\u00e9nero que intenta buscar una <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sensibilidad distinta<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en las im\u00e1genes filmadas por mujeres. Quiz\u00e1s no existen tales sensibilidades, pero s\u00ed hay temas comunes, intereses compartidos, exploraciones que dan cuenta de historias a contrapelo de Historias hegem\u00f3nicas que se toman como naturales, como se ha tomado por natural el placer enfocado en la genitalidad con sus primeros planos y una coreograf\u00eda en la que el fin del coito lo marca s\u00f3lo la eyaculaci\u00f3n masculina. Cuando escrib\u00ed que no necesitaba identificarme con el punto de vista de la c\u00e1mara en el porno amateur pensaba que en las im\u00e1genes del porno m\u00e1s tradicional es imposible encontrar una \u201cmirada femenina\u201d \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda esa mirada? \u00bfla de una mujer con una c\u00e1mara o la de una b\u00fasqueda feminista m\u00e1s all\u00e1 de la heteronorma, en contra del propio porno?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Si traslado esa idea al cine de nuestros d\u00edas, o m\u00e1s bien, a la forma convencional de ver cine, me parece tr\u00e1gico que lo que m\u00e1s se valore sea la identificaci\u00f3n a partir de la representaci\u00f3n: un contador de l\u00e1grimas para puntuar una pel\u00edcula como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Aftersun<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2022). O una lista con requisitos para representar lo m\u00e1s \u201cdiverso\u201d, como sucede muchas veces en el cine dirigido por mujeres donde parece que s\u00f3lo importa la inclusi\u00f3n de ciertos temas que supuestamente <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">nos competen<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Tal vez sea un s\u00edntoma de la forma de entender ciertas b\u00fasquedas pol\u00edticas en nuestro tiempo. Tal vez nos olvidamos de las discusiones sobre la radicalidad de la forma para conformarnos con un cine <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">de las buenas intenciones<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Un cine complaciente con su espectador, como el porno mainstream. Porque una radicalizaci\u00f3n de las im\u00e1genes \u2014las del porno o las del cine narrativo, como lo llama Mulvey\u2014 no implica solamente cambiar el punto de vista. Para seguir con las ideas de Mulvey, hay que estallar la narraci\u00f3n, hay que estallar la forma. Por otro lado, espero que esto \u00faltimo no se interprete s\u00f3lo como la defensa de la preeminencia de un cine radical. Creo que se trata de algo aparentemente m\u00e1s sencillo: preguntarnos por qu\u00e9 miramos lo que miramos y c\u00f3mo nos afecta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">[1]<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> Es lo que yo llamo \u201cefecto 50 Shades of Gray\u201d: la \u201cperversi\u00f3n\u201d es redimible. Existe como el opuesto a la norma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">[2]<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> La dimensi\u00f3n social pero tambi\u00e9n m\u00e9dica y judicial est\u00e1 presente en varias pel\u00edculas del Colectivo Cine Mujer. La pel\u00edcula <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Rompiendo el silencio <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1979) aborda la violaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n el deseo; el deseo masculino est\u00e1 inscrito en una sociedad que acusa de \u201cmaric\u00f3n\u201d a un hombre incapaz de estar con una mujer sin su consentimiento.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Por\u00a0<strong>Karina Sol\u00f3rzano<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estos d\u00edas record\u00e9 una de las primeras ideas que me llev\u00f3 a pensar en el porno como cine de no ficci\u00f3n. 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