{"id":4555,"date":"2023-06-30T12:41:58","date_gmt":"2023-06-30T15:41:58","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4555"},"modified":"2025-01-15T13:32:43","modified_gmt":"2025-01-15T16:32:43","slug":"mar-de-fondo-sobre-cripsis-de-german-carrasco-por-manuel-boher","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/06\/30\/mar-de-fondo-sobre-cripsis-de-german-carrasco-por-manuel-boher\/","title":{"rendered":"Mar de fondo: Sobre Cripsis de Germ\u00e1n Carrasco \u2013 Por Manuel Boher"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando estalla una luz que enciende el cielo, y luego suena un desplome, como si rodara el manto de un cerro cerca de pasarnos por encima, entonces pensamos: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">trueno, rayo, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">y podemos seguir cocinando. Decimos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">quiz\u00e1s se corte la luz<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> apenas caen las primeras gotas, y se corta en calma, horas despu\u00e9s. Resolvemos el peligro de un fen\u00f3meno monstruoso, haci\u00e9ndolo parte de un mar de fondo que bien llamamos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mundo. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Mundo que es, igual que trueno y que rayo, solo una palabra. El ejemplo es de un amigo, la idea es de Winnicott: como los tutos -esas mantitas a las que las guaguas les arrugan los bordes- se camuflan con las esencias de la madre: as\u00ed despu\u00e9s la palabra, el lenguaje, se camufla en las esencias y las atm\u00f3sferas del mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Una palabra de camuflaje, un manto: el gorro de hojas y ramas que ocupa el cazador, pero lo contrario: cripsis. La capacidad que tiene lo org\u00e1nico, a veces, de desaparecerse en lo inorg\u00e1nico. Pasar piola, vivir sin barroco. Una palabra de camuflaje, para que las especies crucen el poema sin ser acribilladas, como escribe Germ\u00e1n Carrasco, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cripsis <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(Libros Tadeys, 2023), su \u00faltimo libro<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">La hierba de la que habla Szymborska, que luego de la guerra cubre causas y consecuencias, la hierba donde seguro hay alguien tumbado, con una espiga entre los dientes, mirando las nubes. Son los delfines en Venecia, las madreselvas en Chern\u00f3bil, o el puma en Lo Barnechea. Es un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ethos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que viene cubriendo las \u00faltimas publicaciones de Germ\u00e1n Carrasco, un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ethos <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de pel\u00edcula de kung-fu: mirar a la serpiente a los ojos, al venado, a la mosca incluso: las moscas que en un poema de Issa, por ser verano en Jap\u00f3n, no dejan meditar en paz, pero son eso a lo que la meditaci\u00f3n, en el mejor de los casos, debiera parecerse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Los pumas son grises porque son grises las piedras donde se acuestan. Pisan delicados, en silencio, porque tambi\u00e9n es silenciosa la monta\u00f1a. Digo, desentendamos la relaci\u00f3n entre especies y espacio como algo solo biol\u00f3gico: la idea de que las c\u00e9lulas son m\u00e1quinas que absorben y copian, viene de un futurismo mental que nunca ha correspondido realmente a la naturaleza. Pensemos mejor en esto como una m\u00edmesis ambiental, compleja, micelar: el puma <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">es <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">roca, y su silencio es el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mismo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> silencio de la monta\u00f1a. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cripsis <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">un hombre nada con lluvia: en agua y bajo agua, flotando; otro hombre pregunta en un dojo si acaso la belleza de un jard\u00edn zen, o la belleza de las representaciones de Krishna no eran acaso, justamente, belleza. Una m\u00edmesis en silencio, atmosf\u00e9rica. No es la met\u00e1fora que queda dando bote, porque no agarra del pelo a lo real, no le hace zancadillas, venganzas elaboradas, ni le mete los dedos en el ojo. Es, dice Carrasco, la estructura hiperprofunda del susurro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El puma es piedra, pasa piola. Un escritor argentino dice que en Bengala est\u00e1 batallando el tigre de la enciclopedia con el tigre real, y Blake que en los s\u00f3tanos de Londres, bajo la Jerusal\u00e9n flotante, se forja elefanti\u00e1sico el cerebro del tigre. El puma es piedra y pasa piola, no tiene el lenguaje de dios escrito en el pelaje, escribe Carrasco, se resta de la vuvuzela \u00e9pica, de su otro enciclop\u00e9dico, y su cerebro no es herm\u00e9tico: est\u00e1, como un gas, disuelto en el paisaje. No se puede falsear, aunque se le puede poner empe\u00f1o. No se puede, porque uno identifica la mirada del cazador casi por la forma del ojo, distinta a la mirada de alguien que acaba de despertar, o de alguien que no pudo dormir, que tiene sue\u00f1o. Ver el mundo o ver una pel\u00edcula, ver a alguien, ver el cielo, nadando. Es distinto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces, el poema, junto a la m\u00fasica ambiental y al susurro, tambi\u00e9n est\u00e1 en la atonalidad, en el ritmo de las goteras. \u201cLo no esquem\u00e1tico de un canto precolombino\/ que incorpora accidentes e interrupciones\/ como un ni\u00f1o que anexa a su historia lo que ve\u201d -de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">No hay rocas en el camino, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cripsis<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">-, vale decir, \u00bfc\u00f3mo descubrir si a uno se lo est\u00e1n cagando, si algo no corresponde a su sistema, si algo, lo que sea, no ha podido adaptarse a su entorno?, busca patrones en un mundo sin esquemas. No hay patrones en la naturaleza, y cuando ocurre la casualidad de su existencia, el fen\u00f3meno es penalizado con turismo, fantasiado, urbanizado. El poema no puede ser distinto\u2026 La m\u00fasica ambiental, el susurro, la atonalidad, y Carrasco suma: \u201cquiz\u00e1s eso sea el poema\/ dejar constancia de la existencia\/ de ciertas especies\/ que de lo contrario ser\u00edan masacradas\u201d -de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ecolog\u00edas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">&#8211; espejo de lo que Mi\u0142osz dice, que la poes\u00eda es un dividendo de nosotros mismos: una nota de constancia, s\u00ed, tambi\u00e9n una oraci\u00f3n de agradecimiento, dedicarle a algo pensamiento, conversar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En el poema <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Hard bop y cherc\u00e1n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, hay un vendedor de tienda leyendo una partitura, mientras canta un cherc\u00e1n en los cables. Leer una partitura en silencio. De eso se trata: las partituras son una tecnolog\u00eda tan poco tecnol\u00f3gica, bastan cinco l\u00edneas y algunos puntos. Pueden ser piedras, como las que ocupan los que dibujan un tablero de ajedrez en la tierra y juegan, ah\u00ed, tal vez toda la tarde. El tablero, la partitura, las partidas de ajedrez, \u00bfqu\u00e9 es lo que se est\u00e1 creando?, pienso en este poema de Machado: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfDices que nada se crea?\/ No te importe, con el barro\/ de la tierra, haz una copa\/ para que beba tu hermano<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\/\/ <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfDices que nada se pierde?\/ Si esta copa de cristal\/ se me rompe, nunca en ella\/ beber\u00e9, nunca jam\u00e1s. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">La relaci\u00f3n m\u00e1s concreta, m\u00e1s de palo y tierra, entre lenguaje y realidad, cripsis.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Manuel Boher<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"702\" height=\"1024\" class=\"alignleft size-large wp-image-4556\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Captura-de-Pantalla-2023-06-30-a-las-12.33.41-702x1024.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Captura-de-Pantalla-2023-06-30-a-las-12.33.41-702x1024.png 702w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Captura-de-Pantalla-2023-06-30-a-las-12.33.41-206x300.png 206w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Captura-de-Pantalla-2023-06-30-a-las-12.33.41-768x1121.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Captura-de-Pantalla-2023-06-30-a-las-12.33.41.png 928w\" sizes=\"auto, (max-width: 702px) 100vw, 702px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cripsis<br \/>\nGerm\u00e1n Carrasco<br \/>\n2023<br \/>\nLibros Tadeys<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando estalla una luz que enciende el cielo, y luego suena un desplome, como si rodara el manto de un cerro cerca de pasarnos por encima, entonces pensamos: trueno, rayo, y podemos seguir cocinando. 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