{"id":4548,"date":"2023-06-28T14:26:28","date_gmt":"2023-06-28T17:26:28","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4548"},"modified":"2023-06-28T14:39:05","modified_gmt":"2023-06-28T17:39:05","slug":"voces-de-mi-voz-o-el-mapa-de-un-poeta-en-movimiento-por-florencia-smiths","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/06\/28\/voces-de-mi-voz-o-el-mapa-de-un-poeta-en-movimiento-por-florencia-smiths\/","title":{"rendered":"Voces de mi voz o el mapa de un poeta en movimiento \u2013 Por Florencia Smiths"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El verbo intransitivo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">migrar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que implica movimiento, traslado, posee dos acepciones: emigrar, salir del territorio para asentarse en otro; e inmigrar, o sea, entrada (de personas) a un terreno extranjero para vivir all\u00ed, por lo tanto, incluye abandonar. La emigraci\u00f3n implica un desplazamiento permanente, dentro o fuera de las fronteras, hasta que se convierte en residencia (legalmente hablando). Adem\u00e1s, est\u00e1 consagrada en la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. De esta forma abro la presentaci\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Voces de mi voz<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, del ser po\u00e9tico, hombre cient\u00edfico, traductor e ilustrador Jean Jacques Pierre\u2013Paul, porque me parece que este cuerpo de poemas es m\u00f3vil, y antes de adentrarme en esta isla\/desierto, me pregunto con qu\u00e9 me voy a encontrar o, m\u00e1s bien, qu\u00e9 respuesta me devolver\u00e1 su poes\u00eda, qu\u00e9 mapas caligrafiados se plantar\u00e1n frente a m\u00ed para componer una experiencia crucial como esta.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">No puedo sino pensar en hilados de versos, en cantos subterr\u00e1neos que emergen en un lugar otro, uno donde el poeta decidi\u00f3 parar, quedarse. Me aventuro: al enfrentarme y al recibir el texto desde las propias manos del autor en una feria literaria de Las Cruces (San Antonio), observo un mapa en la portada, el que prolijamente construye su rostro<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. Podr\u00edamos decir, apresuradamente, que Jean Jacques emigr\u00f3 desde Jacmel, Hait\u00ed, para asentarse en Chile, en la Regi\u00f3n de Valpara\u00edso. Que es un inmigrante en este pa\u00eds, puesto que ha ingresado \u201cal pa\u00eds del otro\u201d (12), al \u201cnuestro\u201d, a este paisaje, en palabras de Nicanor Parra<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. Pero, a medida que me sumerjo en los poemas como en una inmensidad azul y vuelvo a la portada que me mira, no puedo sino pensar en que es el poeta quien ha movilizado a su isla, reconoci\u00e9ndola primero, encarn\u00e1ndola despu\u00e9s (\u00bfcarg\u00e1ndola?), para luego inmigrar hacia s\u00ed, hacia adentro, hacia su infinito lenguaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por lo mismo, la portada es un acierto y un ep\u00edteto. La isla se ha representado a partir de su rostro, m\u00e1s bien. La organizaci\u00f3n cartogr\u00e1fica se ha vuelto un arte visual y me pregunto: \u00bfAcaso su rostro no lleva estampado el mapa de su desarraigo? No es solo el cuerpo el que emigra y busca, es la totalidad infinita de un ser y sus capas, envueltas en verso, \u00e9pocas de la historia, soledades y dificultades, el que se mueve y cuando habla (escribe), sostiene a su vez, en sus vocales, millones de otras voces movilizadas desde sus l\u00edneas ancestrales, cuerpos, climas y paisajes. El territorio que se despliega en el mapa de una cara, de una escritura situada, es la tierra aparentemente abandonada, pero tambi\u00e9n es la ciudad que nunca se va del sujeto, ese fragmento de mundo que solo se habita una vez (en la infancia) y para siempre.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El texto comienza con dos verbos fundamentales en un mismo verso: \u201cCallar o hablar\u201d (8); y termina con la siguiente estrofa: \u201cNo todo est\u00e1 dicho \/ mientras estas voces \/ sobrevivan en mi voz\u201d. (93) Al mirarlo as\u00ed, pienso que arroja un sentido y que este apunta al t\u00edtulo: \u00bfCu\u00e1ntas voces puede contener una voz? Si tenemos en cuenta la historia revolucionaria del pueblo haitiano, su constituci\u00f3n como segundo pa\u00eds del continente americano en independizarse y, adem\u00e1s, si pensamos que desde mediados del siglo XV (1441) hasta aproximadamente mediados del XIX (1864) la esclavitud arrecia con el pueblo afroamericano y su descendencia, \u00bfqu\u00e9 es lo que les ha permitido resistir, doblegar al olvido y al exterminio? El poeta de esta obra nos grita al o\u00eddo: la voz.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Estamos frente a una poes\u00eda que se despliega anticolonial, que desmonta los mecanismos de opresi\u00f3n o sus s\u00edmbolos m\u00e1s distintivos. Al respecto, el hablante hace menci\u00f3n a los conceptos de Estado y patria (pa\u00eds o h\u00e9roes) desarticulando representaciones o tensionando su relaci\u00f3n con el propio. No as\u00ed cuando habla de isla, que es cuando comienzan a aparecer en su imaginario s\u00edmbolos que van adquiriendo mayor fuerza y significaci\u00f3n a trav\u00e9s de la progresi\u00f3n en la lectura, tales como: r\u00edo, abismo, (vac\u00edo), desierto. Por ejemplo, en \u201cNotas para justificar una escena vac\u00eda\u201d, primer poema del corpus: \u201cTengo despejada la escena: \/ no ser\u00e9 poeta haitiano ni chileno \/ ni en lengua francesa ni espa\u00f1ola \/ no ser\u00e9 cl\u00e1sico ni moderno \/ sino m\u00faltiple y \u00fanico\u201d. (8) La opci\u00f3n de no hablar desde ning\u00fan Estado o nacionalidad, sino de volverse m\u00faltiple, da cuenta de que es imposible que su voz resuene sola, incluso en la escritura, y sostiene que: \u201cquien escribe \/ no solamente soy yo\u201d. (9) Tambi\u00e9n hay una voluntad de colectividad, de sumar voces, pero, al mismo tiempo, de no perder su singularidad. Hay un nombrar y enumerar las \u2013sus\u2013 voces desde una primera, la del abismo (10), hasta una s\u00e9ptima (76), que es la m\u00faltiple, aunque luego contin\u00faa hasta una \u201c\u00daltima voz\u201d (92), en donde se plantea el sufrimiento como algo intr\u00ednseco al ser y, por ello, la pregunta proveniente desde Hamlet<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">En \u201cMi ingreso al pa\u00eds del otro\u201d se nos devela su llegada a la frontera chilena, percibiendo sus nervios, el peso de las miradas y lo que carga su equipaje. Asimismo, lo que piensa mientras ingresa a una realidad otra y c\u00f3mo algo en \u00e9l cambia para siempre. Pues bien, al preguntarse por ese que dej\u00f3 atr\u00e1s y el nuevo hablante que comienza a tomar lugar, no puede sino marcar la patria como: \u201cuna palabra hueca \/ que llenamos con cualquier cosa \/ un himno vac\u00edo que no escuchamos solos \/ el tiempo y la vida cantan el mismo refr\u00e1n\u201d. (13) Qui\u00e9n enuncia se distancia y su visi\u00f3n es cr\u00edtica frente a este concepto que ser\u00eda uno que ronda lo emocional, entonces \u00bfc\u00f3mo pensarlo en su materialidad y carga simb\u00f3lica? La reflexi\u00f3n abre la pregunta sobre c\u00f3mo lo significamos, teniendo en cuenta que, como sujetxs, no lo resolvemos sino desde nuestra situaci\u00f3n y experiencia social\/pol\u00edtica\/comunitaria. Luego, en el 8vo apartado de este largo poema, frente al Palacio de La Moneda, una voz le susurra al o\u00eddo: \u201cLa patria que buscas est\u00e1 debajo de mi lengua\u201d. (16) Se va abriendo entonces el camino hacia ampliar dicha pregunta: \u00bfPodemos encontrar a esa patria bajo la Lengua? \u00bfPueden las palabras, el idioma, mi manera de hablar \u2013pensar, escribir\u2013 develar ese territorio? \u00bfPuede estar\/aparecer bajo otra Lengua?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Si para Rilke la \u00fanica patria era la infancia (pues argumenta que, si por alguna raz\u00f3n terminara preso a perpetuidad, a\u00fan tendr\u00eda su infancia sobre la que escribir), para nuestro hablante, una de sus voces da una clave: la patria, m\u00e1s que el lugar al que se pertenece por v\u00ednculos hist\u00f3ricos est\u00e1 bajo tu lengua, en los intersticios de tu habla, en el origen de las palabras o la poes\u00eda y, con todo lo que ello conlleva, podr\u00edas forjarla. No es casual que el autor haya confesado en una entrevista, en el programa <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Off the record<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, ciertas etapas que identifica en su vida como poeta y una tercera ser\u00eda la decisi\u00f3n dolorosa de escribir en espa\u00f1ol (precisando: este libro es su primer texto escrito en este idioma).\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Aqu\u00ed me surge otra interrogante, pensando en que Jean Jacques maneja tres idiomas (Creol, Franc\u00e9s, Espa\u00f1ol): \u00bfEn qu\u00e9 Lengua se piensa la poes\u00eda? \u00bfSe puede pensar po\u00e9ticamente en un idioma que no sea el nativo? Digo, se puede, pero \u00bfqu\u00e9 afecciones enfrenta su poes\u00eda al momento de poetizar? \u00bfNo podr\u00eda entonces poetizar en las tres? \u00bfDe qu\u00e9 forma? \u00bfExiste un poetizar puro, abstracto? \u00bfQu\u00e9 otra posibilidad de habitar el lenguaje queda para el poeta que se traslada sino desde su abismo? Y a\u00fan m\u00e1s, \u00bfle queda otra opci\u00f3n que no sea dislocar ese abismo? (6) Al finalizar el poema, arroja dos versos: \u201cSi toda patria es una cicatriz \/ \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 mi lugar?\u201d (17) Infiero, toda patria conlleva sangre, toda patria no es tal si no se busca, si no se cuestiona, si no se abandona y, a la vez, se carga. O se reemplaza por el poema, como en \u201cDerribados\u201d: \u201cMe dir\u00e1n que la patria me necesita \/ me encarcelar\u00e1n al descubrir \/ que la reemplac\u00e9 por un poema\u201d. (67) Esto ya se esclarece m\u00e1s adelante, en \u201cRevoluciones muertas\u201d, al decir del hablante: \u201cJam\u00e1s hallaremos paz \/ en la patria que fundaron nuestros opresores \/\/ Entonces patria es morir \/ con un p\u00e1jaro en la boca\u201d. (79)\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pienso que patria tambi\u00e9n es lo m\u00f3vil, como un ave, un r\u00edo, un constructo que se va transformando quiz\u00e1s acorde nuestra experiencia, lo que marca en nuestro cuerpo plural la historia, las luchas y los ancestros. Como \u00faltima capa en este punto, cabe se\u00f1alar que cuando la voz se refiere a los pa\u00edses, se presentan tres: Hait\u00ed, Cuba, Chile, en donde todos son novelas, es decir, estructuras narrativas, habla al fin, con diversas dificultades enfrentadas al lenguaje, y todos se amparan en la ficci\u00f3n: \u201cHait\u00ed es una novela que todos entienden sin leerla \/ Cuba es una novela dentro de la novela \/ Chile es una novela que nadie se atreve a escribir\u201d. (40)\u00a0 Destaco: uno de ellos ha muerto.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed, nos percatamos que el hablante ingresa a la dimensi\u00f3n po\u00e9tica desde la resistencia, desde una capa cr\u00edtica y reflexiva, y una vez localizado en este plano, piensa con el poema, realizando a su vez un juego de reflejos, por ejemplo, y en este punto tendr\u00eda que citar completo el poema \u201cLa muerte de un pa\u00eds\u201d (39), anuncia que el suyo ha muerto (interpretamos que podr\u00eda ser una met\u00e1fora de la salida que ha realizado el hablante por sobrevivencia) y lo adjetiva como \u201cun lugar hecho \/ de pol\u00edticos, escombros y sangre\u201d; postula que \u201csiempre tenemos \/ al menos dos pa\u00edses\u201d, uno externo y uno \u00edntimo; se espejea una isla solitaria, una certeza sobre todo, de que su coraz\u00f3n nunca ser\u00e1 un pa\u00eds, \u201cpero sus habitantes \/ luchan y sue\u00f1an en grande\u201d; y, finalmente, que nunca pudo salir del suyo. Es decir, nunca ha salido de s\u00ed mismo, aunque si algo en su cuerpo se equipara al concepto de naci\u00f3n, ser\u00eda su coraz\u00f3n, s\u00edmbolo que evoca un n\u00facleo, un centro, lo que da vida. O sea, su comunidad. Sobre esta idea, me quedo con los primeros versos de \u201cEl texto que no quer\u00eda tener t\u00edtulo\u201d (35), pues la distinci\u00f3n entre pa\u00eds y pueblo es clarificadora: \u201cTengo tres pueblos \/ que viven en m\u00ed: \/\/ uno que sangra \/ otro que baila \/ y el que danza sangrando\u201d. Sobre la palabra raza, se nos presenta lo preciso y conciso: un invento para \u201cseducir o dominar\u201d. (38)\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Acerca del abismo como tal, hay mucho sobre lo que abundar y se nos anuncia en un ep\u00edgrafe de la poeta argentina Olga Orozco: \u201cEstoy hecha de la misma sustancia del abismo<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d. El hablante, antes de referirse a esto, ya nos anuncia en primera instancia que su \u201cprimera intenci\u00f3n \/ ha sido dislocar mi viejo abismo \/ derrotar mi propio lenguaje\u201d. (8) Qued\u00e9monos con ese verbo entonces, dislocar como desarticular, desencajar, desconcertar. Luego menciona que: \u201cAlg\u00fan d\u00eda tendr\u00e1 que elegir \/ en qu\u00e9 lado del abismo \/ quiere existir realmente\u201d. (25) Es decir, ese abismo de voz azul (47) que nos presenta una \u201cCuarta voz\u201d, como una dicotom\u00eda, una problem\u00e1tica, quiz\u00e1s dos planos enfrentados de existencia y acerca del cual no hay disfrute<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En todos estos poemas, el abismo podr\u00eda representar el vac\u00edo o la distancia que ha establecido con su territorio ante la partida, el desplazamiento de su cuerpo y de su habla. La lengua nativa ha sido silenciada, pero en este acto forzado\/involuntario ha dado paso a otras lenguas, a otras voces que lo ocupan y en donde el sujeto necesita seguir pensando su existencia. Hay una b\u00fasqueda incesante de esa dimensi\u00f3n po\u00e9tica que se manifiesta en todas las capas de la vida. Al respecto, por ejemplo, podr\u00edamos mencionar que incluso la demencia para el hablante es \u201cno encontrar la palabra\u201d (87) y, citando el mismo poema, declara: \u201cUsar la lengua interrumpida para decirse \/ para aferrarse a una vida no vivida\u201d. Es decir, si interpreto en concordancia con ello, la lengua interrumpida le permite continuar \u201cdici\u00e9ndose\u201d, dejar que ese di\u00e1logo de su tierra consigo mismo no se agote. Es m\u00e1s, en \u201cArte de perder el tiempo\u201d, parte anunciando su fidelidad al abismo. (50)\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por otro lado, el r\u00edo como s\u00edmbolo cruza todo el libro, desde la representaci\u00f3n de la infancia (17) o la voz misma del r\u00edo que repite el nombre de los cuerpos (25), porque hablan y el sujeto de la enunciaci\u00f3n declara no creer en los r\u00edos mudos. (29) Cree tambi\u00e9n en su canto, que mantiene viva la ciudad interna: \u201cSi no cantas \/ se apagar\u00e1 mi ciudad \/ para siempre\u201d. (33) Entonces, va desplegando sus significaciones diversas a veces como l\u00e1grimas secas (59), otras, como corrientes que no siempre dan al mar (58), pero sobre todo pienso que lo sublima cuando enuncia \u201cde todos los r\u00edos que esconde la noche \/ soy el \u00fanico que llora\u201d. (72) Por lo dem\u00e1s, tiene sentido si antes ha declarado que: \u201cEl llanto permanente es una forma de sequ\u00eda\u201d (71), puesto que las l\u00e1grimas conforman su caudal, pero tambi\u00e9n simbolizan, a mi parecer, el estado actual de los r\u00edos de nuestro pa\u00eds.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Hay momentos en la escritura que se elevan, como cuando piensa con el poema, cuando se separa de \u00e9l y escucha a las palabras que, por ejemplo, le aconsejan dejar de escribir si este no quiere nacer, para aceptar el flujo de esa corriente que se acent\u00faa sin su voluntad, aunque son las voces las que no pueden evitar salir, elevarse, hasta revelar lo que el hablante piensa que es la funci\u00f3n del poeta: \u201cdejar hablar al poema \/ que no se puede escribir\u201d. (89) Es decir, aceptar su sabidur\u00eda, ser un puente para permitirle hablar, existir<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. Asimismo, el poema a Joane Florvil y las razones de los diversos continentes para asesinar a las mujeres, la interpelaci\u00f3n al sue\u00f1o chileno neoliberal. Y tambi\u00e9n el poema a la escritora cubana Damaris Calder\u00f3n, en donde reflexiona sobre el caminar, las distancias y una Habana cansada de la explotaci\u00f3n tur\u00edstica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Me remito, para terminar, al texto de Carlos Lagos, llamado <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Un canto oscuro de las profundidades<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, publicado por Quimera, en un fanzine perdido que lleg\u00f3 a mis manos hace un par de a\u00f1os. En \u00e9l, se nos explica de manera did\u00e1ctica y sugestiva c\u00f3mo en materia musical lxs negrxs han sido utilizadas por europeos blancos, apareciendo como quienes descubren sus talentos y luego los comercializan hasta su explotaci\u00f3n, conquistando as\u00ed la riqueza monetaria que esto implica. En definitiva, relata de manera sint\u00e9tica y justa c\u00f3mo estas comunidades han hecho de su sufrimiento y mutilaci\u00f3n como pueblo, su fuerza, una lucha sin fin: \u201cEsa fuerza resuena hoy d\u00eda en todos los intersticios de la m\u00fasica occidental. Sea lo que sea que est\u00e9 sonando en la radio, en la tele o en el MP3 de cualquier transe\u00fante a cualquier hora del d\u00eda o la noche, lo m\u00e1s probable es que est\u00e9 contaminado con vibraciones y tonalidades negras. De eso est\u00e1 hecho el paisaje musical que te envuelve, que educa tu o\u00eddo y que da ritmo a tus pulsaciones vitales: de contorsiones adoloridas y de espasmos gozosos de esclavos<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Dicho ensayo propone un recorrido por el contexto en el que comienza dicha explotaci\u00f3n, desde 1920 con OKeh Records grabando \u201cCrazy blues\u201d, de una desconocida Mamie Smith, y la \u00e9poca de los race records (sellos de m\u00fasica negra que adjuntaban un logo para distinguirlos\/advertirlos), pasando por Elvie Thomas y Billy Holliday (\u201cStrange Fruit\u201d), entre otrxs, quienes murieron esperando reconocimiento (por ejemplo: ver sus discos, algunos nunca ni siquiera tuvieron esa posibilidad). En el fondo, trata sobre la m\u00fasica como una experiencia, rasgo fundamental que le fue arrebatado a esta fecunda comunidad para ser comercializado y apropiado de manera violenta y despiadada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por lo dem\u00e1s, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Voces de mi voz<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> la palabra violencia aparece una sola vez, en el poema \u201cEl texto que no quer\u00eda tener t\u00edtulo\u201d. Cito: \u201cEl t\u00edtulo de un poema \/ es la \u00fanica violencia que admiro\u201d. (35) Esto me lleva a reflexionar sobre las estructuras que se nos imponen desde lo literario, como que el t\u00edtulo mientras m\u00e1s sint\u00e9tico sea, mejor; o no desperdiciar el cierre del poema, o la voz, conceptos tan amasados entre quienes escriben. Por suerte, para nuestro gozo y nuestra b\u00fasqueda, existe alguien como este ser po\u00e9tico que nos enrostra con amor, pasi\u00f3n, reflexi\u00f3n, urgencia, rebeld\u00eda e inmensidad, que la poes\u00eda es una dimensi\u00f3n, un plano mayor de la existencia, incluso ambas se absorben y problematizan, y en ese cruce o simbiosis de magnitudes, podemos resistir hasta el m\u00e1s crudo y fatal de los embates \u2013como vivir, como migrar\u2013, mientras sigamos escribiendo a la manera de Pierre\u2013Paul: \u201cEscribo este poema \/ porque tengo que seguir viviendo \/ defendiendo algo\u201d. (26)\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Por<b> Florencia Smiths<\/b><\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><i><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-4549\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/06_voces_voz-728x1024-1.jpeg\" alt=\"\" width=\"534\" height=\"751\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/06_voces_voz-728x1024-1.jpeg 728w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/06_voces_voz-728x1024-1-213x300.jpeg 213w\" sizes=\"auto, (max-width: 534px) 100vw, 534px\" \/>Voces de mi voz<\/i><\/div>\n<div>Jean Jacques Pierre\u2013Paul<\/div>\n<div>Editorial Anag\u00e9nesis<\/div>\n<div>2da edici\u00f3n \/ 2022<\/div>\n<div>300 copias<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El verbo intransitivo migrar, que implica movimiento, traslado, posee dos acepciones: emigrar, salir del territorio para asentarse en otro; e inmigrar, o sea, entrada (de personas) a un terreno extranjero para vivir all\u00ed, por lo tanto, incluye abandonar. La emigraci\u00f3n implica un desplazamiento permanente, dentro o fuera de las fronteras, hasta que se convierte en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4550,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-4548","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4548","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4548"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4548\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4551,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4548\/revisions\/4551"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4550"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4548"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4548"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4548"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}