{"id":4538,"date":"2023-06-15T14:13:46","date_gmt":"2023-06-15T17:13:46","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4538"},"modified":"2023-06-15T14:14:07","modified_gmt":"2023-06-15T17:14:07","slug":"notas-sobre-objetivismo-en-las-bestias-de-carl-rakosi-por-martin-lopez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/06\/15\/notas-sobre-objetivismo-en-las-bestias-de-carl-rakosi-por-martin-lopez\/","title":{"rendered":"(Notas sobre objetivismo en Las Bestias de Carl Rakosi) \u2013 Por Mart\u00edn L\u00f3pez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u0905\u0935\u0932\u094b\u0915\u093f\u0924\u0947\u0936\u094d\u0935\u0930<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto las palabras que son pensadas, como las repetidas, las trastocadas, las perdidas, las tachadas y las que acaban efectivamente impresas, conforman apenas los pocos escollos de un proceso interminable en que se tironea y desperdiga la labor de la composici\u00f3n textual. Paradigma de esto fue el caso de Rakosi, a quien el poeta y profesor ingl\u00e9s Andrew Crozier (1942-2008) tuvo que pr\u00e1cticamente recogerle de debajo de la cama las m\u00faltiples versiones de lo que hoy conocemos como\u00a0<em>Las Bestias, <\/em>que incluir\u00eda varios poemas y tambi\u00e9n una versi\u00f3n acoplada de ellos, m\u00e1s una seguidilla de sampleos sin original, y cuya elaboraci\u00f3n fue una batalla que el poeta objetivista habr\u00eda ido dando por perdida con el pasar de los a\u00f1os;<em>\u00a0<\/em>cuesti\u00f3n que no es meramente anecd\u00f3tica sino algo que por cierto se siente en la obra, ese cultivo temporal del texto y sus reacomodaciones sucesivas, e incluso en cierto punto, y por lo mismo, sometiendo al retazo a la sensaci\u00f3n de deriva, ya sea como un espacio aireado o como un naufragio.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cTu primo segundo, un ignoto fabricante de cigarros de Smirna, \/ me impresiona con noticias triviales. \/ Las palabras son directas y emiten un foco agrio. \/ Lamenta la manera en que tu ojo \/\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0se regodea como una ostra \/ con las chicas que bailan en la cabeza de Baco. \/\/ Pero sus manos tambi\u00e9n exploran la pantorrilla de esta mujer, \/ su espalda se enciende como una chispa blanca en un epitafio \/ \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0por encima del pareo de ella.<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Atiborrados entre una multiplicidad de alternativas que se a\u00edslan y una sensaci\u00f3n de permanente incompletitud o falta de cuaje, no es raro que se exalte este (no menos h\u00e1bil) \u201cno saber decir a cabalidad\u201d, que mantiene a todo desliz\u00e1ndose en tanteos impermeables, y digo sobre todo cuando se tienen en mente nombres jud\u00edos del objetivismo tales como Rakosi, Resnikof, Zukofski, u Oppen; llevando a cuestas una herencia de la guerra muy en la l\u00ednea de lo que dec\u00eda Benjamin sobre aquellos que volv\u00edan de los campos de batalla no con historias sino m\u00e1s bien empobrecidos en cuanto a experiencia comunicable, ennmudecidos pero -habr\u00eda que agregar- volcados a la tarea de lograr decir \u201calgunos algos que sea\u201d, decir lo m\u00ednimo y lograr partir desde el principio. As\u00ed pues se abocaron a ejercer una t\u00e9cnica de montaje que inclu\u00eda el titubeo, el tanteo ante la indeterminaci\u00f3n reglamentaria, y con esa atribulada puesta en enlace de los retazos, se dispusieron a entender la composici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe decir que es muy buena cosa el hecho de que todo esto lo tradujera Gambarotta (solo poetas debieran traducir poes\u00eda), una suerte de objetivista argentino que supo ajustar los ecos -calces fon\u00e9ticos y tempo-, justamente con el \u00edmpetu de encaje con que lo trabaj\u00f3 la mencionada generaci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cAnte ti est\u00e1 Corinto- \/ alguna vez pedestal para luchadores \/ en shorts cl\u00e1sicos. \/ \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e9todo en sus modos! \/ \u00bfVale decir que los dioses \/ con las luces detr\u00e1s nuestro \/ se tiraron unos gases \/ en un clima inestable? \/ Tras unas ramas de olivo \/ ayer ellos tambi\u00e9n fueron l\u00facidos. \/ Env\u00edennos \/ de nuevo, Oh dioses, \/ aj\u00edes y semilla de amapola \/ porfiria y gallos blancos.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En\u00a0<em>Las Bestias\u00a0<\/em>Carl Rakosi se propuso desmenuzar el mundo de modo tal que se descubrieran sus capas; el hilado de la gran pluralidad rastreada desde su origen suboce\u00e1nico hasta nuestras mesas y el etc florecimiento de lo habido y por haber, y a eso le abri\u00f3 una otra dimensi\u00f3n abocada al\u00a0desentra\u00f1amiento de las\u00a0v\u00edas de producci\u00f3n bajo una concepci\u00f3n materialista;\u00a0arduo\u00a0labor que lo llevar\u00eda a la errancia, \u00a0pasando 25 a\u00f1os en el exilio a causa de la persecuci\u00f3n anticomunista de Estados Unidos y en silencio tal como George Oppen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de los presentes poemas podemos ver como es que, someti\u00e9ndose a tama\u00f1a disyuntiva -que por cierto bien pudiera haber alentado a su silencio-, Rakosi se cuestiona qu\u00e9 tanto estas labores po\u00e9ticas de la contemplaci\u00f3n y la composici\u00f3n rigurosa participan o no de los medios de producci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cPero alguien tiene que clavar las estacas \/\u00a0calibrar los engranajes, aceitar las partes. \/\u00a0\u00a1Yo no, hermano! Estoy en este lugar esperando una sorpresa \/\u00a0estoy enamorado de una chica de Walbash, \/\u00a0estoy solo con una mano en mi mano \/\u00a0y un par de ojos maravillosos.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encarna y enjuicia a la vez al poeta en calidad de pirulo enajenado, d\u00e1ndonos escenas burguesas que est\u00e1n armadas de una forma impecable e imposible de no gozar, seguidas de im\u00e1genes de percepci\u00f3n igual de soslayada sobre diversos sitios en los que se manufacturan los bienes de la mencionada escena pirula (como es en la primera cita con el fabricante de cigarros), quebrando de este modo lo que fue nuestra entrega a tales\u00a0caprichos, exhibiendo las contradicciones de nuestro deseo. As\u00ed por ejemplo dice en la p\u00e1gina 17:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEl atardecer es de la ciudad \/ como una almeja forzada abierta \/ y la materia extra\u00f1a \/ perla lustrada por la fuerza del mar. \/\/ Los grandes nombres, como la arena, \/ el bromuro y la sosa \/ hacen un vidrio \/ de venturina azul \/ para esta ciudad\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cosa que nos suena muy bonito\u00a0y todo pero luego 12 p\u00e1ginas despu\u00e9s nos da vuelta y dice:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEsta ciudad es una almeja forzada abierta \/ y su cuerpo extra\u00f1o perla lustrada por la fuerza del mar. \/\/ Pero la gente que hizo esta ciudad \/ de arena y petr\u00f3leo crudo, \/ sulfato dom\u00e9stico, papel prensa, \/ contratos temporarios, lana pura, (\u2026) la gente que hizo todo esto, \/ llora, se erige desde la base (\u2026) porque la ciudad pertenece a sus acreedores \/ los miembros del directorio en el Club (\u2026) y los que hicieron esta gran ciudad \/ m\u00e1s vale que se agarren los test\u00edculos!\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estratos cruzados que se revuelven, encadenan y sostienen, y que configuran una composici\u00f3n m\u00e1s compleja que la que atinge a un solo poema, el cual de por s\u00ed ya tiene su mont\u00f3n de piezas articul\u00e1ndose al interior; trabajando a partir de repetici\u00f3n, diferencia y matiz en variaci\u00f3n de sus secuencias, y cumpliendo a cabalidad la definici\u00f3n que nos diera Williams del poema: \u201cuna m\u00e1quina de m\u00e1s o menos palabras\u201d; m\u00e1s no s\u00f3lo eso sino m\u00e1s a\u00fan, ah\u00ed en donde luego los poemas hacen de piezas de la m\u00e1quina e inclusive diversos poemas plasmar\u00edan dimensiones o fases de las mismas piezas en el perpetuo movimiento de la composici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u0905\u0935\u0932\u094b\u0915\u093f\u0924\u0947, avalokite\u015bvara, del s\u00e1nscrito para \u201cel que mira hacia abajo\u201d, es el bodhisattva de la compasi\u00f3n de los budistas mahayana, nombrado por Rakosi en\u00a0<em>Las Bestias\u00a0<\/em>como \u201cel se\u00f1or de los peces\u201d, aquel que ve hacia abajo, aquel que mira el mundo pero, como lo es en el caso de quien mira el estanque de peces, la sensaci\u00f3n de que se asimilan las din\u00e1micas del mundo colinda con la de quedar apartado, parado a las afueras de este. Como dijera el poeta -y aqu\u00ed traductor- Mart\u00edn Gambarotta en <em>Punctum<\/em>, \u201cun perro que se da cuenta que es perro \/ deja de serlo\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Mart\u00edn L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"358\" height=\"535\" class=\"alignleft size-full wp-image-4534\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Captura-de-Pantalla-2023-06-15-a-las-13.33.02.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Captura-de-Pantalla-2023-06-15-a-las-13.33.02.png 358w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Captura-de-Pantalla-2023-06-15-a-las-13.33.02-201x300.png 201w\" sizes=\"auto, (max-width: 358px) 100vw, 358px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Titulo: las bestias<br \/>\nAutor:\u00a0Carl Rakosi<br \/>\nTraductor:\u00a0Mart\u00edn Gambarotta<br \/>\nMateria:\u00a0Poes\u00eda inglesa<br \/>\nP\u00e1ginas: 88<br \/>\nTama\u00f1o: 18 x 25 cm (tapa dura)<br \/>\nA\u00f1o: 2022<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u0905\u0935\u0932\u094b\u0915\u093f\u0924\u0947\u0936\u094d\u0935\u0930[1] Tanto las palabras que son pensadas, como las repetidas, las trastocadas, las perdidas, las tachadas y las que acaban efectivamente impresas, conforman apenas los pocos escollos de un proceso interminable en que se tironea y desperdiga la labor de la composici\u00f3n textual. 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