{"id":4509,"date":"2023-06-06T14:41:28","date_gmt":"2023-06-06T17:41:28","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4509"},"modified":"2023-06-06T14:42:58","modified_gmt":"2023-06-06T17:42:58","slug":"saber-clavar-citas-en-calzoncillos-sobre-diarios-de-alvaro-d-campos-por-martin-cinzano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/06\/06\/saber-clavar-citas-en-calzoncillos-sobre-diarios-de-alvaro-d-campos-por-martin-cinzano\/","title":{"rendered":"(SABER) CLAVAR CITAS (EN CALZONCILLOS) \u2013 Sobre Diarios de \u00c1lvaro D. Campos \u2013 Por Mart\u00edn Cinzano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Cada tanto, por suerte, se publica a escritores y escritoras que \u00fanicamente escriben <em>textos<\/em> y que as\u00ed evidencian el sesgo y el trabajo editorial detr\u00e1s de cualquier libro, como es el caso de <em>Diarios<\/em> de \u00c1lvaro D. Campos. Los fragmentos de esta suerte de exhibici\u00f3n de lecturas se suceden por zonas marcadas tenuemente (pues todo tiene relaci\u00f3n con todo, al fin y al cabo) y se cortan con acierto gracias a ese asunto de econom\u00eda llamado libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata entonces de una selecci\u00f3n de textos (extra\u00eddos, es de suponer, de un Diario mucho m\u00e1s extenso) que no refieren \u2014al menos no necesariamente\u2014 a la consignaci\u00f3n rigurosa de hechos cotidianos por parte de quien, se nos dice, utiliza un seud\u00f3nimo muy similar a un famoso heter\u00f3nimo, escribe sus fragmentos en un celular y los publica en Facebook mientras atiende un local en la comuna de Pudahuel, hechos todos que, como cualquier otro, no se encuentran para nada re\u00f1idos con el ejercicio de la literatura. Anotaciones cerradas, efectistas, peque\u00f1as piezas maestras o ensayos breves de un lector extraordinario que en algunos fragmentos parece ni esforzarse por clavar una cita para la experiencia o por buscar una experiencia acorde a cada cita, desde los griegos (o los egipcios) hasta expresiones de esposa e hijo, pasando por una pl\u00e9yade principalmente de cl\u00e1sicos europeos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Andr\u00e9 Gide, Montaigne nunca daba por concluidos sus <em>Ensayos<\/em> al toparse siempre con una que otra cita posible de incorporar aqu\u00ed y all\u00e1; es quiz\u00e1 lo que sucede en <em>Diarios<\/em> (Montaigne aqu\u00ed es el primer citado), porque si en el ensayo el escepticismo act\u00faa como el motor de la escritura, tambi\u00e9n el propio ensayista sabe, o sospecha, que ni \u00e9l ni sus citas tienen la \u00faltima palabra, pues siempre se podr\u00e1 hallar otra y otra y otra m\u00e1s. En algunos fragmentos \u00c1lvaro D. Campos opta por sustraerse y clavar sin m\u00e1s una cita, no tanto por hacer alarde de sus lecturas como por el hecho de que a veces basta y sobra con colgar una sola frase entre comillas para decirlo todo, como quer\u00eda Benjamin, por ejemplo, cuando proyectaba el <em>Libro de los Pasajes<\/em> (donde, seg\u00fan su editor Rolf Tiedemann, \u201ctodo el peso habr\u00eda de recaer sobre los materiales y las citas, retir\u00e1ndose asc\u00e9ticamente la teor\u00eda y la interpretaci\u00f3n\u201d).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el libro puede resultar odioso o tal vez pedante dada la cantidad de referencias que contiene, pero, incluso si es as\u00ed, no se le puede dejar de reconocer su vers\u00e1til precisi\u00f3n a la hora de encajar la palabra de otros y otras en la experiencia microsc\u00f3pica de un sujeto aparte, en apariencia alejado del circuito literario. Y digo \u201cen apariencia\u201d porque \u00c1lvaro D. Campos, pese a su escritura, y con ella, se halla imbuido en ese circuito, por cuanto no s\u00f3lo es un lector y un escritor, sino que adem\u00e1s, vaya cosa, ha publicado un libro en una editorial y ha a\u00f1adido a eso una labor de espionaje casi masoquista en redes sociales y alguna entrevista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sea, pese a la aplastante variedad de citas literarias, filos\u00f3ficas, historiogr\u00e1ficas y cient\u00edficas, el libro le da una vuelta, otra m\u00e1s, al academicismo de la erudici\u00f3n. Hay aqu\u00ed una reivindicaci\u00f3n y se dir\u00eda que un orgulloso menosprecio de libre lector aficionado ante el lector profesional, muy en la onda de la frescura de John Cheever (para clavar m\u00e1s citas) cuando declaraba: \u201cMuchos de mis cuentos fueron escritos en calzoncillos\u201d. Por eso, gracias a cierta distancia ir\u00f3nica presente en bastantes fragmentos, <em>Diarios<\/em> no tiene reparos en exhibir su liviandad junto a su calidad de incisivo apunte captado al paso por un sujeto de la sospecha, a ratos sospechoso \u00e9l mismo (especialmente en aquellas ocasiones en las que habla desde el lugar del padre y del esposo) de pasar a formar parte de la lista de artistas de \u201cvocaci\u00f3n piadosa\u201d, como \u00e9l los llama, es decir, de esos y esas que \u201cya no hacen arte ni literatura, sino cruzadas.\u201d Es, pues, un libro felizmente contradictorio para leer en el metro, como hice yo, de a poquito, dejando respirar cada fragmento entre estaci\u00f3n y estaci\u00f3n. (\u00bfNo es raro un libro as\u00ed en la literatura chilena, o por lo menos en la bibliograf\u00eda reciente de Chile? La pregunta no es puramente ret\u00f3rica, porque, a excepci\u00f3n de <em>Cabos sueltos<\/em>, de Carla Cordua (2003), me es dif\u00edcil hallar un caso similar).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, tras estas p\u00e1ginas esc\u00e9pticas se mueve una certeza antigua: la literatura, la filosof\u00eda, la ciencia, la historia (el libro propone tambi\u00e9n un gran comercio entre ellas) no tienen mayor importancia y al final no <em>explican<\/em> nada, pero las atesoraremos y leeremos igual, donde y como sea, aun ri\u00e9ndonos, como \u00c1lvaro D. Campos, de nuestra ridiculez.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p>Pueblo Quieto, abril 2023<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Por\u00a0<strong>Mart\u00edn Cinzano<\/strong><\/p>\n<p>Sobre<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-4510\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Captura-de-Pantalla-2023-06-06-a-las-14.28.19.png\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"645\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Captura-de-Pantalla-2023-06-06-a-las-14.28.19.png 645w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Captura-de-Pantalla-2023-06-06-a-las-14.28.19-214x300.png 214w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><br \/>\n<em><\/p>\n<p>Diarios<br \/>\n<\/em>\u00c1lvaro D. Campos<br \/>\nLaurel<br \/>\n2022<br \/>\n180 pp.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.laurel.cl\/libros\/diarios\/\">https:\/\/www.laurel.cl\/libros\/diarios\/<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada tanto, por suerte, se publica a escritores y escritoras que \u00fanicamente escriben textos y que as\u00ed evidencian el sesgo y el trabajo editorial detr\u00e1s de cualquier libro, como es el caso de Diarios de \u00c1lvaro D. Campos. 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