{"id":4429,"date":"2023-05-09T13:44:08","date_gmt":"2023-05-09T16:44:08","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4429"},"modified":"2023-05-09T14:21:24","modified_gmt":"2023-05-09T17:21:24","slug":"a-proposito-de-hector-libertella-por-joaquin-montico-dipaul","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/05\/09\/a-proposito-de-hector-libertella-por-joaquin-montico-dipaul\/","title":{"rendered":"A prop\u00f3sito de H\u00e9ctor Libertella \u2013 Por Joaqu\u00edn Montico Dipaul"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Hoy soy quien corre, limpia y barre. En un cuartel, en un cuartel.<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Herm\u00e9tica\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por alg\u00fan lado hay que empezar, por ejemplo, por el a\u00f1o 1965 cuando H\u00e9ctor Libertella gana el primer premio novela de Primera Plana con La hibridez, hasta hoy nunca publicada. O quiz\u00e1s el a\u00f1o m\u00e1s apropiado para comenzar es 1968 cuando gana el primer puesto del Premio Paid\u00f3s, haciendo la colimba (Servicio Militar) con 22 a\u00f1os. El jurado lo integraban Leopoldo Marechal, David Vi\u00f1as y Bernardo Verbitsky. El premio incluy\u00f3 una bonificaci\u00f3n de quinientos mil pesos y la publicaci\u00f3n de 20 mil ejemplares de la novela (que se vendieron). En realidad creo que la mejor forma de ubicarlo hoy en d\u00eda es diciendo que era el marido de Tamara (Kamenszain) o el padre de Mauro (Libertella).\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Quilombo en lugar de colimba llamaba Gombrowicz a un miembro del grupo que lo rode\u00f3 en Tandil. Es el t\u00e9rmino que toma el propio H\u00e9ctor Libertella para definir su estad\u00eda por el Quinto Cuerpo del Ej\u00e9rcito, a donde lleg\u00f3 retrasado, sin entrenamiento, sin consignas llevando a cuestas costumbres civiles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El primer d\u00eda, entr\u00f3 en la sala de guardia y se sac\u00f3 el birrete de la cabeza \u201ccon un ampuloso gesto de reverencia\u201d en se\u00f1al de respeto al sargento por lo que le propinaron un cuerpo a tierra (ejercicio que le cost\u00f3 tambi\u00e9n le cost\u00f3 descifrar). Sucedi\u00f3 que cuando deb\u00eda guardar la bandera, lo hac\u00eda con total prolijidad, \u201ccomo una s\u00e1bana o una frazada\u201d. Pobrecito el colimba que lleg\u00f3 a destiempo, no sab\u00eda que de lo que se trataba era de hacer un bollo lo m\u00e1s r\u00e1pido posible, pues era un simulacro guerrero. Del pobre colimba de veintid\u00f3s a\u00f1os Fogwill dir\u00e1 m\u00e1s tarde que su caracter\u00edstica m\u00e1s admirable era la virilidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s de todo parece que fueron cuatro meses nom\u00e1s en donde hubieron, tambi\u00e9n, cosas gratificantes. Por ejemplo, los discursitos herm\u00e9ticos que arm\u00f3, donde oficiales y suboficiales le ped\u00edan que hablara breve y r\u00e1pidamente sobre cualquier cosa que se le pusiera adelante (sobre borcegu\u00edes, hilera de fusiles). Entonces contaba con treinta segundos para \u201crelucir el l\u00e9xico m\u00e1s neol\u00f3gico\u201d, para decir lo m\u00e1s que pudiera sobre el tema en cuesti\u00f3n. Como contraparte recib\u00eda favores o favorcitos: zafaba de una guardia nocturna tan solo mirando al cielo y hablando de la luna de Virgilio, o consegu\u00eda mejores comidas destinada \u00fanicamente a oficiales si explicaba la diferencia entre causa eficiente y causa final en un plato de canelones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La noticia de la conquista del Paid\u00f3s sali\u00f3 en la tapa de todos los diarios lo que motiv\u00f3 al capo m\u00e1ximo de todos los generales y el m\u00e1s intelectual de todos los militares, el General Guglialmelli, a que lo llamara a su despacho para felicitarlo y mostrar su orgullo corporativo de la mejor manera: \u201c\u00bfQu\u00e9 podemos hacer por usted soldado?\u201d a lo que el soldado respondi\u00f3 \u201cMi General le pido la baja. Tengo que viajar por el pa\u00eds promoviendo mi libro\u201d. Guglialmelli no dijo nada. Al soldado con la decepci\u00f3n a cuestas se le acercaron coroneles y capitanes intrigados por la situaci\u00f3n y el soldado les habl\u00f3 \u201cEl General me licenci\u00f3 hasta la baja\u201d. Antes de hacerla efectiva -porque nadie consult\u00f3 con el Guglialmelli- fue la revista Gente a hacerle una entrevista al ganador del Paid\u00f3s y al General en la sede del Comando del Quinto Cuerpo del Ej\u00e9rcito. El que encabez\u00f3 el ingreso del grupo de Gente fue el propio Libertella, vestido de soldado. En la sala de reuniones los periodistas quer\u00edan grabar lo antes posible y se lo comunicaron al Teniente Coronel. S\u00ed, pero hay un problema dijo el Teniente Coronel, \u201cel General no est\u00e1 en la ciudad y el soldado Libertella est\u00e1 promoviendo su libro en el interior del pa\u00eds\u201d. A lo que el soldado Libertella, que hab\u00eda recibido al grupo de Gente responde lo obvio, que era \u00e9l y el Teniente Coronel se puso como loco pero la gente de Gente supo pilotear el asunto y todo result\u00f3 bien.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Corre<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El catorce de octubre de 1968, fue al Gran Hotel Buenos Aires a recibir el Premio Paid\u00f3s vestido de soldado. Con \u00e9l llevaba una columna de cart\u00f3n y al llegar el momento de su discurso sac\u00f3 de la columna un mu\u00f1eco con su propia cara que dej\u00f3 en su reemplazo y sali\u00f3 corriendo por la calle Florida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s corridas cuando ve\u00eda mu\u00f1ecos de s\u00ed mismo en las vidrieras de las librer\u00edas. La editorial que le dio el premio hab\u00eda llevado adelante otro concurso, ahora de vidrieras de librer\u00edas, centradas en el libro ganador: el paroxismo. Entre las m\u00e1s de 450 librer\u00edas de entonces muchas contrataron dise\u00f1adores. Mu\u00f1ecos con la cara de Libertella colgando.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En un intercambio con el jurado le consultaron por su experiencia dada la madurez que mostraba en lo que se cre\u00eda su primera novela. Los jurados recibieron su respuesta: no es mi primera novela. Escribo desde hace mucho tiempo. Sus dos primeras novelas fueron le\u00eddas por sus compa\u00f1eros de escuela, cuando ten\u00eda doce a\u00f1os. Las escribi\u00f3, dise\u00f1\u00f3 y encuadern\u00f3: Tarde para llorar y Agentes de venganza. Consultado exclusivamente para este perfil, Mauro Libertella confirm\u00f3 la existencia de estos ejemplares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero su compa\u00f1ero de banco en el Colegio Nacional de Bah\u00eda Blanca Guillero Quartucci delata una adici\u00f3n temprana por los concursos literarios. Requiem ad aeternam es el nombre de uno de los textos fundacionales presentado en un concurso de car\u00e1cter religioso; Patricidio (sic) presentado para un concurso realizado por la Universidad del Sur. La transformaci\u00f3n de un cuento gauchesco en poema para un concurso del diario La Naci\u00f3n. Un cuento policial presentado para la revista Vea y Lea. Argumento Capital es el nombre de un texto que recibi\u00f3 la menci\u00f3n especial por la Asociaci\u00f3n Bibliorama. La Hibridez, ganadora en Primera Plana. Hasta entonces, seg\u00fan Quartucci, todos los textos con fuerte sabor borgeano hasta El camino de los hiperb\u00f3reos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El nombre de la novela lo sac\u00f3 del Anticristo de Nietzsche. (Mir\u00e9monos a la cara. Nosotros somos hiperb\u00f3reos. Sabemos muy bien cu\u00e1n aparte vivimos<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">. Ni por tierra ni por agua encontrar\u00e1s el camino que conduce a los hiperb\u00f3reos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">; ya P\u00edndaro supo esto de nosotros.) Con componentes de road movie, propio de sus amados beatniks y procedimientos de filmaci\u00f3n tipo nouvelle vague. De la reflexi\u00f3n ensay\u00edstica pero narrada a la prosa fluida. De la referencia al \u201cGran Profesor\u201d que \u201cpresenta\u201d de un modo pat\u00e9tico y acartonado la novela del narrador de nombre H\u00e9ctor Cudemo, en un happening donde se repartir\u00e1n caramelos y luego se quemar\u00e1 la novela para nunca ser le\u00edda. Del espesor reflexivo a la poes\u00eda, \u201cal sin sentido de la poes\u00eda\u201d. Todos estos elementos, aunque se exponen en un espacio definido confluyen y se mueven en el \u00e9ter, en la nada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Limpia<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 es esta adicci\u00f3n del pregonero m\u00e1ximo del hermetismo por los concursos literarios? Porque hay que agregar el premio Monte \u00c1vila en 1971 con Aventura de los misticistas, la beca Fullbright, adem\u00e1s la conquista del Juan Rulfo con Paseo internacional del perverso en 1985, la direcci\u00f3n editorial de la Universidad Aut\u00f3noma de M\u00e9xico y la Gerencia General en Argentina del Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. Blanco sobre negro hay un contraste muy marcado sobre su literatura que va contra el mercado, pero m\u00e1s que evidentemente logra colarse. En 1977 postula por primera vez esta idea en Nueva Escritura en Latino Am\u00e9rica. Es el famoso Caballo de Troya que retom\u00f3 hace poco Tabarovsky en La arquitectura del fantasma. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La idea, mejor a\u00fan la pol\u00edtica de meterse en el mercado (donde hay un lector se constituye un mercado) y hacer estallar desde dentro la noci\u00f3n de que el lenguaje es un instrumento comunicativo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La reescritura (diferente es la correcci\u00f3n que modifica una versi\u00f3n previa, acorta diferencias) es definitivamente el rasgo m\u00e1s distintivo de su intervenci\u00f3n como artista y Rafael Cippolini (su albacea) dice que una de las formas de esa reescritura era la poda. Sustraer paradojalmente, dado que todo lo que se quita de alg\u00fan modo queda. En este sentido operando de modo opuesto a su amigo C\u00e9sar Aira (Cesar\u00edn, Cesarito), el que no corrige y sigue adelante, donde cada novela es un cap\u00edtulo que corresponde a una gran novela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El particular sentido literario del que naci\u00f3 el mismo d\u00eda que Borges cumpl\u00eda 44 a\u00f1os, est\u00e1 en muchos lados pero sobre todo en la idea de que se reescribe hasta el \u00faltimo d\u00eda. Es por eso que se enamor\u00f3 de aquella an\u00e9cdota que le cont\u00f3 Cippolini sobre Pierre Bonard el pintor nab\u00ed que a los setenta a\u00f1os, con sus obras ya instaladas en Louvre, se hac\u00eda pasar por pintor aficionado en aquel museo y retocaba sus propias obras hasta que era frenado por alg\u00fan guardia. De ese mismo modo oper\u00f3 H\u00e9ctor Libertella, en contraste con la idea borgeana de que la publicaci\u00f3n era un buen momento de abandonar el libro (aunque sabemos que en las Obras Completas se ocup\u00f3 de limpiar y barrer con aquellos \u201cexcesos barrocos\u201d). Por el contrario consideraba los libros como soporte, a\u00fan publicados. Dos o tres ejemplos: el cuento N\u00ednive rescrito en la nouvelle Diario de la rabia. Vemos que no s\u00f3lo la poda era un m\u00e9todo de reescritura, sino tambi\u00e9n el injerto. Nuevas Escrituras en Am\u00e9rica Latina se transform\u00f3 en Ensayos o pruebas sobre una red herm\u00e9tica. O el relato de \u00a1Cavern\u00edcolas! La historia de historias de Antonio Pigafetta que se transforma en El lugar que no est\u00e1 ah\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero as\u00ed como los libros resultan un soporte circunstancial, tambi\u00e9n le otorga total importancia al objeto original. En la d\u00e9cada del setenta, por medio del poeta cuba Jos\u00e9 Kozer retoma en New York su biblioman\u00eda, es decir la compulsi\u00f3n por armar un libro. Es as\u00ed, me cuenta su hijo Mauro en exclusiva para este perfil, que el trabajo de recuperar originales para la publicaci\u00f3n de sus obras completas fue un trabajo detectivesco. (Hecho que se viene posponiendo por lo menos desde 2016). Ya que escrib\u00eda, dise\u00f1aba, encuadernaba y repart\u00eda entre su ghetto (amigos, editores; amigos editores).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Barre<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero d\u00f3nde ubicar este verdadero vanguardista, a este nuevo tipo de vanguardista que pudo ejecutar lo que escrib\u00eda y escribir lo que ejecutaba; que anunci\u00f3 que la vanguardia se encontraba en lo m\u00e1s \u00edntimo (ya cuando las llamadas posvanguardias hab\u00edan muerto) y las fue a buscar atr\u00e1s con la consigna \u201cEL FUTURO YA FUE\u201d. Aunque treinta y cinco a\u00f1os antes en &#8220;Aventuras de los misticistas&#8221; ya hab\u00eda hecho una formulaci\u00f3n similar (\u201dtoda tradici\u00f3n es posterior a m\u00ed\u201d). es en el \u00e1rbol de Saussure, su ante\u00faltimo libro donde primero afirma que el futuro fue y luego se interroga \u00bfEL FUTURO YA FUE?. Este libro fue escrito con el m\u00e9todo del remero, tomado de su juventud como maratonista. Durante cuarenta y cinco d\u00edas \u2014tiempo que demor\u00f3 en escribir este libro\u2014 H\u00e9ctor Libertella se desentendi\u00f3 de la famosa prescripci\u00f3n m\u00e9dica de dormir ocho horas. Ni cuatro ni dos. Cada cuatro horas dorm\u00eda quince minutos, de este modo distribu\u00eda el sue\u00f1o durante los d\u00edas. Pon\u00eda sobre su mesa de trabajo dos resmas: una para mecanografiar originales, la otra para envolver cigarrillos de los que fumaba apenas la mitad. Para saber cu\u00e1nto hab\u00eda escrito hab\u00eda que revisar el tacho de basura que ten\u00eda al lado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfCu\u00e1nto tiempo se necesita para llegar tarde? se pregunta el narrador de Memorias de un semidi\u00f3s. Lo que nos lleva nuevamente al cuartel del colimba que lleg\u00f3 tarde al aprendizaje militar, pero se preparaba para lanzarse al mercado como un infiltrado, un esp\u00eda complejo y rid\u00edculo que mira por el agujerito del papel que <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">borronea <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">reescribe. Responde en otro lado que el tiempo de la literatura es otro. Como el Marqu\u00e9s de Sebregondi que retrocede o se excede, pero la clave es que nunca est\u00e1 en su lugar. De nuevo, la vanguardia no es tanto descolocar, provocar a otro como s\u00ed lo es descolocarse. Lo mismo con relaci\u00f3n al mercado. Va al centro para salir. No se queda. Su hijo Mauro lo defini\u00f3 exclusivamente para este perfil como un n\u00f3made.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Hay que remontarse a la antig\u00fcedad de Hermes, dios de lo secreto pero tambi\u00e9n de las comunicaciones y del comercio para comprender los movimientos f\u00edsicos y literarios de H\u00e9ctor Libertella. Es, una vez m\u00e1s, bien atr\u00e1s donde se cifran todos los sentidos de sus textos. La propuesta de un lenguaje herm\u00e9tico contra la idea del lenguaje comunicativo, pr\u00e1ctico, instrumental: transparente. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Ese lenguaje al que le arma un sistema cr\u00edtico (m\u00e1s vigente que nunca) pero es el que \u00e9l mismo el m\u00e1s consecuentemente emplea. Le inscribe a la literatura herm\u00e9tica una tradici\u00f3n: Osvaldo Lamborghini, Manuel Puig, Reinaldo Arenas, Salvador Elizondo, Germ\u00e1n Garc\u00eda. Enrique Lihn, Josefina Ludmer, M\u00e1s atr\u00e1s: Sor Juana In\u00e9s de la Cruz, G\u00f3ngora, Lezama, Macedonio. M\u00e1s adelante: Chitarroni, Bizzio, Guebel.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfPodr\u00edamos preguntarnos qu\u00e9 hace Josefina Ludmer colada si es (con much\u00edsimo sarcasmo) tan s\u00f3lo una cr\u00edtica? S\u00ed, podemos preguntarnos pero s\u00f3lo para que responda Piglia: es que Libertella<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> como Borges o Calvino, era un escritor conceptual que no distingue cr\u00edtica y ficci\u00f3n, escribe para pensar, entrevera lo que sabe con lo que sue\u00f1a y postula una intensa po\u00e9tica de la literatura.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Los chicos\/los chichos<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Su \u00faltima camada de lectores, su \u00faltimo ghetto, su centro de la literatura estaba compuesto por Rafael Cippolini (albacea a cargo de la publicaci\u00f3n de las Obras Completas), Ricardo Strafacce, Marcelo Damiani, Laura Estrin, Eduardo Stup\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Luego estaba \u201clos chicos\u201d, que formaban una suerte de tipo ideal de lector \u00e9stos eran Luis Chitarroni, Sergio Bizzio, Daniel Guebel y por \u00faltimo, sus preferidos: los chichos; Mart\u00edn Kohan, Dami\u00e1n Tabarovsky y Daniel Link.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El ghetto siempre tuvo nombre y apellido.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Obras completas<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A mediados de los noventas H\u00e9ctor Libertella comenz\u00f3 a delinear no una sino varias propuestas de obras completas. Llegado el 2004 hab\u00eda delineado cuatro propuestas de obras completas. Todas diferentes entre s\u00ed. Cuatro versiones diferentes que suman catorce libros definitivos entre comillas que suman cinco tomos. Dice Cippolini que sus \u00faltimos a\u00f1os cada vez que le ped\u00edan un libro para publicar llevaba uno o varios tomos de sus obras completas. completas y en proceso. Las obras completas que no concluyen nada. Hasta la muerte se sigue reescribiendo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Seg\u00fan se pudo saber por medio de Mauro Libertella que tan gentilmente accedi\u00f3 a dar un testimonio exclusivo para este perfil, esas obras completas comenzar\u00e1n a publicarse en septiembre de 2023 por la editorial Adriana Hidalgo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><\/p>\n<p>Por Joaqu\u00edn Montico Dipaul<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Hoy soy quien corre, limpia y barre. En un cuartel, en un cuartel. Herm\u00e9tica\u00a0 \u00a0 Por alg\u00fan lado hay que empezar, por ejemplo, por el a\u00f1o 1965 cuando H\u00e9ctor Libertella gana el primer premio novela de Primera Plana con La hibridez, hasta hoy nunca publicada. O quiz\u00e1s el a\u00f1o m\u00e1s apropiado para comenzar es 1968 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4430,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-4429","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4429","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4429"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4429\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4432,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4429\/revisions\/4432"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4430"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4429"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4429"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4429"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}