{"id":4392,"date":"2023-04-19T11:48:27","date_gmt":"2023-04-19T14:48:27","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4392"},"modified":"2023-04-19T11:49:00","modified_gmt":"2023-04-19T14:49:00","slug":"sobre-arquitectura-cine-y-los-balls-cromaticos-de-gaga-bienvenidos-a-mi-museo-de-la-brutalidad-por-carla-duimovich","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/04\/19\/sobre-arquitectura-cine-y-los-balls-cromaticos-de-gaga-bienvenidos-a-mi-museo-de-la-brutalidad-por-carla-duimovich\/","title":{"rendered":"Sobre arquitectura, cine y los balls crom\u00e1ticos de Gaga: bienvenidos a mi museo de la brutalidad \u2013 Por Carla Duimovich"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">A d\u00edas de su primer show en Europa, Lady Gaga public\u00f3 en sus redes sociales la primera imagen de <span class=\"s1\">la<\/span> escenograf\u00eda de<span class=\"s1\"> su <\/span><i>Chromatica Ball<\/i> con la frase <i>welcome<\/i> <i>to my museum of brutality<\/i> (\u201cbienvenidos a mi museo de la brutalidad\u201d): un enorme escenario de arquitectura estilo brutalista que<span class=\"s1\">, <\/span>a pesar de su magnitud<span class=\"s1\">,<\/span> adquiere cien veces m\u00e1s de las dimensiones que realmente tiene. Los <i>balls<\/i> de Gaga (con entradas agotadas en todas sus fechas) se inscrib<span class=\"s1\">ieron<\/span> en <span class=\"s1\">un<\/span> contexto en donde algunos de los artistas m\u00e1s visionarios en t\u00e9rminos de lo social y el devenir de la humanidad han dado que hablar con sus ideas sobre el futuro. De esto mismo trata mi art\u00edculo sobre <i>Crimes of the future<\/i>, de David Cronenberg; pel\u00edcula en la que el director re\u00fane a los personajes en el interior de espacios brutalistas como postales de un futuro dist\u00f3pico (\u00bfdist\u00f3pico?).<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">El origen de la arquitectura brutalista se remonta al momento de la <i>II Guerra Mundial <\/i>cuando los costos de construcci\u00f3n deb\u00edan ser bajos y r\u00e1pidos. El t\u00e9rmino popularizado es una deformaci\u00f3n del franc\u00e9s <i>b\u00e9ton brut<\/i> (concreto en bruto) y se trata de estructuras de hormig\u00f3n de grandes escalas que representan diferentes figuras geom\u00e9tricas, dejando al desnudo el material de construcci\u00f3n en su estado \u201corg\u00e1nico\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">En auge entre los a\u00f1os 50 y 80, el brutalismo termin\u00f3 por ser odiado, dejando moles tristes y solitarias en medio de las grandes ciudades. Poco qued\u00f3 del ideario inicial de su est\u00e9tica. El hecho de que sea un material sucio, que empeora su fachada con los a\u00f1os, dando una sensaci\u00f3n de abandono, consigui\u00f3 que se renunciara a un furor que en los 70 era s\u00edntoma de vanguardia frente a la est\u00e9tica de los modernos rascacielos espejados.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Es cierto que, si pasamos frente a uno de estos edificios, las sensaciones que experimentamos no se relacionan con la calidez ni la belleza. Sin duda, en la mayor\u00eda de los casos, estos zocotrocos grises son tristes y solitarios; muchas veces nos transmiten miedo, llen\u00e1ndonos de angustia. Una sensaci\u00f3n de opresi\u00f3n, de fuerza superior, se desliza inevitablemente. <span class=\"s1\">Q<\/span>ue la presencia de una obra pueda transmitir estas emociones resulta algo extraordinario.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Ejemplos edilicios hay montones, como el del <i>Teatro Nacional de Londres<\/i> (1963). Entre los conocidos por estas latitudes, encontramos al <i>Teatro Argentino de La Plata<\/i>, que se comenz\u00f3 a construir en 1980 y se termin\u00f3 20 a\u00f1os despu\u00e9s, cuando su b\u00fasqueda arquitect\u00f3nica ya no estaba de moda y su sentido est\u00e9tico nos remontaba al \u00faltimo golpe c\u00edvico-militar como una trompada en el <i>cuore<\/i>. Lo mismo pas\u00f3 con el edificio de las exfacultades en 47 y 7, construido bajo el golpe de Ongan\u00eda: un brutalismo puro y derecho de \u00e9poca. Estas construcciones se pierden dentro del entramado urbano de edificios administrativos, impiden ser observados con distancia y esto hace que pierdan su atractivo original (en relaci\u00f3n a sus geometr\u00edas y dimensiones). Sin embargo, no hace mucho (entre el 2011 y el 2013) en Mar del Plata se levant\u00f3 el <i>Museo de Arte Contempor\u00e1neo de Buenos Aires<\/i> (MAR): una mole de hormig\u00f3n frente al mar Atl\u00e1ntico que se destaca entre su entorno de casas de tejas y d\u00faplex con jardines frontales. Cuando lleg\u00f3, todos nos preguntamos \u00bfpor qu\u00e9 as\u00ed, tan grande, gris y monstruoso? Quiz\u00e1s ahora (o en diez a\u00f1os) comencemos a cargarlo de sentidos.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Como vemos, los edificios forman parte de la narrativa urban\u00edstica. Cuando comenz\u00f3, la idea original fue respuesta a preguntas como \u00bfpor qu\u00e9 esconder el hormig\u00f3n? \u00bfpor qu\u00e9 esconder lo bruto tras el cristal? \u00bfpor qu\u00e9 tapar lo org\u00e1nico? Se decidi\u00f3 darle luz a la crudeza, al interior de lo que encontramos en las construcciones modernas. Si lo pensamos bien, es una idea muy interesante.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Pero antes de que se instaurara como movimiento conceptual, arquitect\u00f3nico y de vanguardia, ya ten\u00edamos referencias. Los primeros recuerdos cinematogr\u00e1ficos de los que tengo memoria son los que se registran en algunos espacios de <i>Metropolis <\/i>(1927) de Fritz Lang y en el documental <i>Triumph des Willens<\/i> (El triunfo de la voluntad) de Leni Riefenstahl<span class=\"s1\">. P<\/span>roducida por el mism\u00edsimo Adolf Hitler en 1935, como instrumento de propaganda nazi<span class=\"s1\">, es, <\/span>aunque cueste admitirlo<span class=\"s1\">,<\/span> uno de los mejores documentales de la historia del cine. Para 1980, el brutalismo fue abandonado por completo en el trazado urbano y (\u00a1vaya sorpresa!) su arquitectura s\u00f3lo fue utilizada en pel\u00edculas futuristas o dist\u00f3picas.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">En 1982 Ridley Scott estrenaba <i>Blade Runner<\/i> y en 1997, Luc Besson, <i>Le Cinqui\u00e8me \u00c9l\u00e9ment<\/i> (El quinto elemento). Los veh\u00edculos y locaciones en <i>Star Wars<\/i> (inspirados, por ejemplo, en el <i>Hotel du Lac<\/i>), escenarios de <i>Clockwork Orange<\/i><b> <\/b>(La naranja mec\u00e1nica; 1971), de <i>Brazil<\/i> (1985), de <i>1984<\/i> (1984) y <i>Matrix <\/i>(1999) contienen est\u00e9ticas brutalistas. El psiqui\u00e1trico y otras locaciones en una de las pel\u00edculas m\u00e1s maravillosas de Bernardo Bertolucci, <i>Il Conformista<\/i> (1970) y la inmensa pared en <i>The Wall<\/i> ( 1982) son brutalistas. M\u00e1s ac\u00e1: <i>Resident Evil: Afterlife<\/i> (2010) y <i>Blade Runner 2049<\/i> (2017) de Dennis Villeneuve, son algunos de los ejemplos actuales con referencias a este estilo.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">El brutalismo en la actualidad y otras expresiones art\u00edsticas: de Cronenberg a Lady Gaga y Rosal\u00eda<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Las modas siempre vuelven (este tema lo abord\u00e9 en otro art\u00edculo sobre <i>remakes<\/i> y secuelas). De modo que podemos predecir qu\u00e9 puede pasar con el estilismo de \u00e9poca en un futuro no muy lejano, conscientes de que la tecnolog\u00eda ser\u00e1 necesariamente incluida en esta proyecci\u00f3n (al menos a corto plazo, puede que <i>no<\/i> a largo plazo) y que a la vida perform\u00e1tica (con el uso masivo de las redes sociales y video) le quedan unos a\u00f1itos m\u00e1s. Pero m\u00e1s all\u00e1 de recuperar est\u00e9ticas de otras d\u00e9cadas, los artistas de hoy que dejar\u00e1n legado y proliferar\u00e1n en generaciones futuras ser\u00e1n aquellos que sepan construir sus universos personales, sus paisajes interiores, haciendo uso de estos elementos; quienes se abran y muestren el interior, resignificando vanguardias pasadas y realizando obras conceptuales nuevas, que muchas veces termina por colmar las propias vidas de lxs artistas. Estamos hablando de personas como Elvis Presley, Madonna, David Bowie y m\u00e1s ac\u00e1, Lady Gaga, Arca, Rosal\u00eda. Porque se trata de esto (por si a\u00fan no nos hemos dado cuenta): esta gente est\u00e1 constituyendo nuevos conceptos de \u00e9poca a trav\u00e9s del arte perform\u00e1tico.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Singularmente, este a\u00f1o, Cronenberg estren\u00f3 <i>Crimes of the Future<\/i> dentro de locaciones de hormig\u00f3n y Lady Gaga opt\u00f3 por un escenario brutalista para su mega-ball. No es casual el paralelismo, dado que en ambos casos nos topamos con una reinterpretaci\u00f3n del brutalismo que viene a aliviar la carne de esa opresi\u00f3n monumental a la que nos conden\u00f3 d\u00e9cadas atr\u00e1s, poniendo luz en el interior, en el estado puro del pulso.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Sabemos, entonces, que Cronenberg se dedic\u00f3 a laburar el paisaje interior sobre el que habla Ballard en sus libros. Se trata de exorcizar los destellos de humanidad que llevaron al mundo a su decadencia y que nos obligaron a comer pl\u00e1stico y constituir algo desconocido. En <i>Crim<\/i><span class=\"s1\"><i>es of the future<\/i><\/span> hay nuevos \u00f3rganos porque el humano (como animal instituido por su entorno) se modifica, adapta y reacciona camino a un transhumanismo sin dolor, sin redes sociales y con nuevas maneras de transitar el placer y la sexualidad. Pero para eso, primero hay que dejar de mirar para afuera y observarse, doblarse para adentro y encontrarse con las entra\u00f1as; estudiarse, adorarse, modificarse, ser medio y objeto de la \u00fanica realidad de la carne dentro del molde en el que somos\/estamos pens\u00e1ndonos y que el biopoder a\u00fan no patent\u00f3.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Abrirnos, meter un \u00f3rgano que nos permita digerir la realidad, cerrar, dar a luz a una nueva especie. Creer que hay esperanzas, como <i>little monsters<\/i> (as\u00ed llama Lady Gaga a sus fans) en un mundo en donde ten\u00edamos todas las de perder. Si es que encierra alg\u00fan futuro posible, a\u00fan falta para alcanzar la distop\u00eda de David C.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">En la actualidad, existen varios artistas que, si bien no utilizan escenograf\u00edas brutalistas, deciden escenarios limpios, planos, con figuras geom\u00e9tricas, alg\u00fan altar, dise\u00f1os de luces refinados, pantallas gigantes con visuales o el vivo del show en los laterales, como es el caso de Rosal\u00eda (otra artista conceptual que ya nos otorg\u00f3 material y de quien -seguramente- hablar\u00e9 en otro art\u00edculo), enlazando moda, m\u00fasica, baile y un despliegue perform\u00e1tico de luces y narrativas esc\u00e9nicas sin igual, que, como una hoja en blanco<span class=\"s1\">, <\/span>va tranform\u00e1ndose <span class=\"s1\">a medida que avanza canci\u00f3n tras canci\u00f3n<\/span>. Logra as\u00ed sumergirnos en un clima emparentado al de Gaga, salvando las diferencias, mucho menos shockeante a nivel visual<span class=\"s1\">.<\/span> Rosal\u00eda utiliza detalles simb\u00f3licos en una escenograf\u00eda a simple vista plana, pero que engrandece a la obra y a la artista sin poder separar una cosa de la otra, funcionando como un todo, como un concepto. La s\u00edntesis de estos elementos es <span class=\"s1\">una <\/span>experimentaci\u00f3n <span class=\"s1\">singular<\/span>, porque lo que se est\u00e1 atestiguando no es simplemente un concierto, sino el paisaje interno del artista en su m\u00e1xima expresi\u00f3n, en su b\u00fasqueda por expresar lo que exige su carne, lo \u00fanico real (en t\u00e9rminos de Cronenberg) fusionando diferentes ramas de las artes y la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p class=\"p4\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">Battle for your life, Babylon o <\/span>el Chromatica ball como gu\u00eda de sanaci\u00f3n<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">El show de Lady Gaga en Chromatica Ball recorre el dolor personal a trav\u00e9s de cinco actos, pero tambi\u00e9n ahonda en un dolor general de la humanidad. <span class=\"s1\">Contrariamente<\/span> a lo que se cree, su \u00faltimo disco, <em>Chromatica<\/em>, no es s\u00f3lo la vuelta al dance y al electropop de Gaga. Las canciones apelan a diferentes etapas de un estado psicof\u00edsico y emocional (incluida la fibromialgia o dolor cr\u00f3nico producido por el cerebro) que la baj\u00f3 de los escenarios en el 2018 y le impidi\u00f3 continuar con su vida normalmente; son letras desgarradoras con sonidos para bailar y moverse dentro de ese dolor: un llamado para atender a la salud mental.<\/p>\n<p class=\"p5\" style=\"text-align: justify;\">En su escenograf\u00eda, relaciona la arquitectura brutalista con la ciudad babil\u00f3nica, invocando una de las canciones en Chromatica: <i>Babylon<\/i>. Diversas fuentes fechan los comienzos de Babilonia entre el siglo XXIV y el siglo VIII a.C., aunque su primera<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>dinast\u00eda fue fundada alrededor de 1894 a.C. Ubicada en el territorio que hoy es Irak y rodead<span class=\"s1\">a<\/span> por un misticismo soberbio, representa al caos y la lujuria. Considerada <i>la gran ramera<\/i>, la ciudad desbord\u00f3 de cultura y belleza. En <i>Isa\u00edas <\/i>13:1-14:23, <i>Profec\u00eda sobre Babilonia<\/i>, se narra: <i>El hermoso reino de Babilonia, joya de la grandeza caldea, vendr\u00e1 a ser como Sodoma y Gomorra, ciudades a las que Dios destruy\u00f3. Jam\u00e1s volver\u00e1 a ser habitado. <\/i>Gaga vuelve a habitar Babilonia con sus <i>sodomos y gomorros <\/i>monstruos (referencia a nuestra Susy Shock y al <i>que otros sean lo normal<\/i>).<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Previo al comienzo de su gira, <i>mother monster<\/i> dijo en sus redes: <i>This is my dancefloor I fought for<\/i> (<span class=\"s1\">e<\/span>ste es mi dancefloor, por el que luch\u00e9<span class=\"s1\">),<\/span> una frase de la canci\u00f3n <i>Free Woman<\/i>. Y en otro posteo: <i>what does Chromatica mean? A battle for your life <\/i> (\u00bfqu\u00e9 significa Chromatica? Una batalla por sus vidas).<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">La escenograf\u00eda es imponente. Comienza el show y durante tres canciones se mantiene en el altar de su monumental obra brutalista, con un traje gris del futuro y unas hombreras espectaculares. Canta <i>Bad Romance, Just Dance <\/i>y <i>Poker Face<\/i>, canciones de sus discos anteriores. Lady Gaga es un emperador babil\u00f3nico siendo alabado por sus s\u00fabditos. A medida que pasan los temas, comienza a descontracturarse hasta que finalmente queda sin el traje que la contiene en una postura r\u00edgida.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Llega la apertura del acto I y en el interludio vemos en pantalla lo que ser\u00eda una operaci\u00f3n neuronal. Gaga est\u00e1 siendo operada del cerebro. En la vuelta a Babilonia somos transhumanos. Los colores verdes de las luces pasan al rojo sangre. Comienza Chromatica y abre con <i>Alice<\/i>. Sus s\u00fabditos acompa\u00f1an una estructura que la mantiene acostada en una cama de operaciones de hormig\u00f3n, pero ahora se encuentran en la parte baja del escenario. Una fuerza superior le impide moverse, manteniendo sus piernas abiertas de una manera sexualizada. Presa de su mente, Lady Gaga no puede mover su cuerpo (como le sucede cuando padece de fibromialgia, derivada del estr\u00e9s postraum\u00e1tico a causa de reiteradas violaciones): <i>My name isn&#8217;t Alice but I&#8217;ll keep looking for Wonderland. Set me free. Could you pull me out of this alive? Where&#8217;s my body? I&#8217;m stuck in my mind. I&#8217;m tired of screaming at the top of my lungs. Oh my mother, oh my mother. I&#8217;m in the hole, I&#8217;m falling down, so down. My name isn&#8217;t Alice but I&#8217;ll keep looking for Wonderland. Take me home. Take me to Wonderland, Wonderland. Sick and tired of waking up. Screaming at the top of my lungs.Think I might have just left myself behind.<\/i><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">(Mi nombre no es Alicia, pero seguir\u00e9 buscando El pa\u00eds de las Maravillas. Lib\u00e9rame. \u00bfMe podr\u00edas sacar de \u00e9sto con vida? \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 mi cuerpo? Estoy atrapada en mi mente. Estoy cansada de gritar con todos mis pulmones. Oh mi madre, oh mi madre. Estoy en el agujero. Estoy cayendo tan profundo. Mi nombre no es Alicia, pero seguir\u00e9 buscando El pa\u00eds de las Maravillas. Ll\u00e9vame a casa. Ll\u00e9vame al Pa\u00eds de las Maravillas. Enferma y cansada de despertarme gritando con todas mis fuerzas. Creo que quiz\u00e1s me abandon\u00e9).<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Finalmente, tras mucho esfuerzo, se libera de la cama de operaciones y, abrazada por uno de sus bailarines, Gaga se pregunta si a\u00fan est\u00e1 viva en <i>Replay<\/i>: <i>I don&#8217;t know what to do, you don&#8217;t know what to say. The scars on my mind are on replay. The monster inside you is torturing me. The scars on my mind are on replay (\u2026) Every single day I dig a grave. Then I sit inside it wondering if I&#8217;ll behave. It&#8217;s a game I play and I hate to say you&#8217;re the worst thing and the best thing that&#8217;s happened to me. <\/i><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">(No s\u00e9 qu\u00e9 hacer, no sab\u00e9s qu\u00e9 decir. Las cicatrices en mi mente est\u00e1n repiti\u00e9ndose. El monstruo dentro tuyo me est\u00e1 transformando. Las cicatrices en mi mente est\u00e1n repiti\u00e9ndose (\u2026) todos los d\u00edas ca<span class=\"s1\">v<\/span>o una tumba. Luego me siento dentro de ella pregunt\u00e1ndome si me comportar\u00e9. Es un juego. Y odio decir que sos la peor y la mejor cosa que me pas\u00f3).<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">Renace, malvada e ir\u00f3nica. Ya puede moverse a voluntad. Comienza <i>Monste<\/i>r: <i>Don&#8217;t call me Gaga. I&#8217;ve never seen one like that before. Don&#8217;t look at me like that. <\/i><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">(No me llames Gaga. Nunca vi a nadie as\u00ed antes. No me llames as\u00ed).<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\">En cada tema vemos a una Gaga distinta, que mantiene todos los detalles de la performance bajo control. A medida que pasa el show, la artista se apropia de diversas maneras del escenario, demostrando que en su resignificaci\u00f3n existe un sentido de aceptaci\u00f3n del dolor y del duelo: acepta la brutalidad, la transita, y desde adentro la transforma, se transforma (como Cronenberg).<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"s1\">El brutalismo se<\/span> trata de un estilismo que volvi\u00f3 pero que no cualquiera puede cargar de sentidos. M\u00e1s que distop\u00edas parecen discursos futuros, superpuestos en la l\u00ednea de tiempo de nuestra realidad, advirti\u00e9ndonos que parte de la sanaci\u00f3n de esta transespecie consiste en la aceptaci\u00f3n de la p\u00e9rdida <span class=\"s1\">del ser humano<\/span> tal como lo conocimos.<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Carla Duimovich Montenegro<br \/>\nArte de portada por @ailin.triz<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A d\u00edas de su primer show en Europa, Lady Gaga public\u00f3 en sus redes sociales la primera imagen de la escenograf\u00eda de su Chromatica Ball con la frase welcome to my museum of brutality (\u201cbienvenidos a mi museo de la brutalidad\u201d): un enorme escenario de arquitectura estilo brutalista que, a pesar de su magnitud, adquiere [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":40,"featured_media":4393,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-4392","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/40"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4392"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4392\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4394,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4392\/revisions\/4394"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4393"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}