{"id":4331,"date":"2023-03-27T15:29:23","date_gmt":"2023-03-27T18:29:23","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4331"},"modified":"2023-03-27T15:30:21","modified_gmt":"2023-03-27T18:30:21","slug":"mutzenbacher-por-karina-solorzano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/03\/27\/mutzenbacher-por-karina-solorzano\/","title":{"rendered":"Mutzenbacher \u2013 Por Karina Sol\u00f3rzano"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 poder tienen las palabras en la literatura er\u00f3tica que a veces hacen posible experimentar el goce o el desagrado? Es como si la palabra mediara para despertar nuestra imaginaci\u00f3n o sacudir nuestro cuerpo. Un fragmento de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Josephine Mutzenbacher, Historia de la vida de una prostituta vienesa: <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Me acercaba a \u00e9l entre sus piernas abiertas y sonre\u00eda. De repente, su rostro se pon\u00eda muy colorado, me acercaba a \u00e9l y me besaba vehemente, me levantaba la falda, y me met\u00eda los dedos<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la novela, la narradora es Josephine Mutzenbacher, relata sus experiencias juveniles como prostituta por lo que supuestamente estar\u00edamos ante un texto autobiogr\u00e1fico. Despu\u00e9s de varios a\u00f1os, entre las ventas y la censura, la autor\u00eda se le adjudic\u00f3 al escritor F\u00e9lix Salten, \u00bfde biograf\u00eda a fantas\u00eda masculina? Lo que escribe Salten suscita a veces excitaci\u00f3n y a veces desagrado, as\u00ed lo confirman algunos hombres que leen fragmentos de la novela frente a la c\u00e1mara que los filma en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mutzenbacher<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la pel\u00edcula, la que est\u00e1 detr\u00e1s de la c\u00e1mara es la directora Ruth Beckermann. Escribo esto y menciono su nombre y el de Salten porque me pregunto en qu\u00e9 medida la mirada \u2014o la mano\u2014 media sobre nuestro cuerpo al leer o al ver una pel\u00edcula, en qu\u00e9 medida el g\u00e9nero puede condicionar una fantas\u00eda o construir nuestra idea sobre el deseo er\u00f3tico. Beckerman es entonces la directora de la pel\u00edcula, como en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los so\u00f1ados <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(2016) la lectura en voz alta es la que gu\u00eda la forma, aquella pel\u00edcula era la correspondencia entre dos poetas; en esta, fragmentos de la novela de Salten. Es su mirada, su \u00e9nfasis en planos detalle de manos temblorosas o pies inquietos lo que vemos en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mutzenbacher<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. El escenario lo conforma un viejo sill\u00f3n rosa con detalles dorados, en el que se sientan estos hombres que a veces est\u00e1n solos y a veces en grupos de dos o de cuatro. Sus edades var\u00edan: adolescentes, j\u00f3venes, viejos\u2026 Algunos conocen el texto de Salten, otros lo leen por primera vez.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En este ejercicio de filmaci\u00f3n de un casting <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">que es la propia pel\u00edcula<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">se invierte el imaginario pornogr\u00e1fico<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> que lleva la etiqueta del mismo nombre, variaciones de un mismo video en el que una mujer atractiva responde de manera complaciente a las preguntas incisivas del hombre que est\u00e1 detr\u00e1s de la c\u00e1mara. Ac\u00e1, lo que vemos son hombres a veces inc\u00f3modos, pero frente a una distancia que les permite interrogarse sobre lo le\u00eddo. La inversi\u00f3n de miradas \u2014Beckerman interrogando en un casting\u2014 se corresponde con la exploraci\u00f3n sobre el deseo sexual y los marcos sociales en los que se inscribe, en esos marcos caben las discusiones sobre el consenso y el abuso. En ese sentido, la pel\u00edcula se parece al trabajo que realiza la directora estadounidense Bette Gordon en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Variety <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1983) en la que revisa el concepto de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">male gaze <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">propuesto por la te\u00f3rica Laura Mulvey.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Variety<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> una vendedora de boletos de un cine porno explora su fantas\u00eda sexual imagin\u00e1ndose a s\u00ed misma en pantalla, en una inversi\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">V\u00e9rtigo <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1958), es ella la que persigue por las calles nocturnas de Nueva York a un hombre que apenas conoce pero que parece encarnar su fantas\u00eda, el hombre se convierte en objeto de la mirada femenina. Tambi\u00e9n en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mutzenbacher <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">hay ideas sobre el goce susceptibles a una interpretaci\u00f3n psicoanal\u00edtica, pero m\u00e1s que centrarse en el relato del deseo \u2014pienso en un s\u00edmil f\u00e1cil como la comparaci\u00f3n del sill\u00f3n rosa desgastado con el div\u00e1n de un analista\u2014 en la pel\u00edcula es m\u00e1s importante el medio cinematogr\u00e1fico para explorar ese deseo; es m\u00e1s pertinente Bertolt Brecht que Jacques Lacan o Laura Mulvey, por decirlo de alg\u00fan modo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un ejemplo: en una secuencia, el grupo de hombres que han hablado frente a la c\u00e1mara est\u00e1n formados en hileras, son cien o m\u00e1s, su tarea es repetir en coro una serie de palabras tomadas del texto de Salten. Repetidas varias veces y en varias tomas las palabras parecen distintas a las del texto, parecen s\u00f3lo sonido, s\u00f3lo ruido. Creo que se trata de un ejercicio similar a la idea de toma de distancia cr\u00edtica propuesta por Brecht, la construcci\u00f3n del casting puede llevarnos a pensar en la puesta en escena del casting de la pornograf\u00eda, y la repetici\u00f3n de las palabras \u2013hasta convertirse en ruido\u2013 puede llevarnos a pensar en su poder para causar excitaci\u00f3n o desagrado. Como Brecht, la directora no busca nuestra identificaci\u00f3n con lo mostrado, pero s\u00ed nos muestra su punto de vista. Tal vez nos quiere advertir sobre esa mirada detr\u00e1s de qui\u00e9n escribe, detr\u00e1s de qui\u00e9n filma; tal vez nos quiera advertir sobre c\u00f3mo la excitaci\u00f3n tambi\u00e9n es una construcci\u00f3n, una posible puesta en escena.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el contexto de lo er\u00f3tico \u00bfqu\u00e9 poder tienen las palabras para afectarnos? En la pel\u00edcula de Beckermann este misterio permanece fuera de campo, la c\u00e1mara puede registrar el rubor o la incomodidad,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> pero no el mecanismo de la imaginaci\u00f3n que echa a andar el placer o la verg\u00fcenza.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> A diferencia de la imagen pornogr\u00e1fica que parece desbordarse con su \u00e9nfasis en lo expl\u00edcito, la fantas\u00eda sexual siempre es un gran fuera de campo. Y, sin embargo \u2014no hay que olvidarlo\u2014 lo que vemos es el punto de vista de la directora, de ah\u00ed que, en las palabras de los hombres del casting est\u00e9 presente la dimensi\u00f3n cultural del sexo. Y esa dimensi\u00f3n es quiz\u00e1s, la que Beckermann busca que no se escape del cuadro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Por <strong>Karina Sol\u00f3rzano<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 poder tienen las palabras en la literatura er\u00f3tica que a veces hacen posible experimentar el goce o el desagrado? Es como si la palabra mediara para despertar nuestra imaginaci\u00f3n o sacudir nuestro cuerpo. 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