{"id":4224,"date":"2023-02-27T11:55:16","date_gmt":"2023-02-27T14:55:16","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4224"},"modified":"2023-03-21T15:13:27","modified_gmt":"2023-03-21T18:13:27","slug":"una-arbitraria-seleccion-con-lo-mejor-de-la-poesia-publicada-en-chile-durante-el-2022-aunque-ya-estemos-en-2023-por-camila-hormazabal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/02\/27\/una-arbitraria-seleccion-con-lo-mejor-de-la-poesia-publicada-en-chile-durante-el-2022-aunque-ya-estemos-en-2023-por-camila-hormazabal\/","title":{"rendered":"Una arbitraria selecci\u00f3n con lo mejor de la poes\u00eda publicada en Chile durante el 2022 (aunque ya estemos en 2023) \u2013 Por Camila Hormaz\u00e1bal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00e9 a\u00f1o de decepciones fue el 2022. Las crisis se agudizaron, el desencanto nos dio en la cara y el efecto pospandemia pareciera que, en lugar de reunirnos, agudiz\u00f3 el sentido de desorientaci\u00f3n. Para colmo, el a\u00f1o nos dej\u00f3 con incendios forestales y una ola de calor que nos recuerda constantemente la irreversibilidad del cambio clim\u00e1tico. No ha sido f\u00e1cil sobrevivir, pero, como es habitual, la literatura ayud\u00f3 a hacer el esfuerzo. A\u00fan hay gente con su fe intacta \u2014en el lenguaje\u2014; a\u00fan hay gente que escribe poemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal como el 2021 (y me gustar\u00eda hacer de esto algo as\u00ed como una tradici\u00f3n), he vuelto a poner por escrito un peque\u00f1o listado con lo mejor de la poes\u00eda publicada en Chile durante el recientemente pasado 2022. Sabemos que el g\u00e9nero no goza de tanta popularidad y los escasos libros de poes\u00eda que aparecen en las listas \u2014ya publicadas\u2014 son incluso de a\u00f1os anteriores (no quisiera hacer un juicio de aquello, las joyas aparecen sin buscarlas). Aqu\u00ed les traigo mi selecci\u00f3n, que fue confeccionada entre conversaciones con amigues, para quien quiera retomar alg\u00fan pendiente, o para se produzca el encuentro con ese libro que apareci\u00f3 silenciosamente entre el caos del a\u00f1o y del que usted, amigue lector, no alcanz\u00f3 a enterarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta ocasi\u00f3n, la estructura sigue siendo la misma: primeras ediciones (o publicaciones in\u00e9ditas) y reediciones o traducciones. Quisiera destacar que hubo una admirable cantidad de publicaciones en la segunda categor\u00eda, dejando relucir el dedicado trabajo de algunas editoriales (Bistur\u00ed 10, cuadro de tiza, en gran medida a ustedes les hablo) por expandir nuestro campo de lectura y remover las concepciones que tenemos del g\u00e9nero. Por esta raz\u00f3n, este a\u00f1o quise expandir un poco m\u00e1s la segunda categor\u00eda para hablar de esas lecturas que nos han remecido y cuya calidad es dif\u00edcilmente cuestionable.<\/p>\n<p><em>*Los libros ser\u00e1n dispuestos de manera cronol\u00f3gica para evitar la idea de un orden valorativo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Primeras ediciones 2022<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El amor oscuro<\/em><\/strong><strong>, Francisco Cardemil P\u00e9rez <\/strong>(Libros del Pez Espiral). La segunda publicaci\u00f3n de Cardemil nos traslada al centro del habitar, al espacio en que la intimidad otorga nuevos significados a las cosas del d\u00eda a d\u00eda. A partir de un imaginario arquitect\u00f3nico, el autor explora las complejidades de un v\u00ednculo amoroso transido por la cotidianidad, las desavenencias y el fren\u00e9tico ritmo de la ciudad. Con un lenguaje cuidado y preciso, el autor combina la poes\u00eda con un lenguaje t\u00e9cnico asociado a la construcci\u00f3n (teor\u00eda, procedimientos, materiales), dando forma a una especie de maqueta con espacios poco accesibles, pero en cuya sugerencia se fragua la experiencia emotiva: \u00abNo recogemos los objetos del d\u00eda \/ no hay espera para desvelar \/ los sellos porosos de estas superficies \/ la textura de lo que me atrevo \/ a nombrar en tu presencia\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4235\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-amor-oscuro-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"758\" height=\"758\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-amor-oscuro-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-amor-oscuro-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-amor-oscuro-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-amor-oscuro-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-amor-oscuro-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-amor-oscuro-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-amor-oscuro.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 758px) 100vw, 758px\" \/><br \/>\n<strong><em>Kewakafe<\/em><\/strong><strong>, Roxana Miranda Rupailaf <\/strong>(Provincianos). El \u00faltimo libro de la poeta mapuche-hulliche explora la relaci\u00f3n entre la violencia y el cuerpo a trav\u00e9s de la met\u00e1fora del boxeo. Los poemas del conjunto se yerguen como una reacci\u00f3n, una declaraci\u00f3n de una voz que, desde distintos \u00e1mbitos, conoce la violencia y la siente venir. No obstante, el rev\u00e9s de la violencia encuentra asidero en un erotismo que se imbrica y logra complejizar la alegor\u00eda propuesta, haci\u00e9ndola, no obstante, di\u00e1fana. La memoria corporal se hace presente en cada verso: \u00abLa vida no es m\u00e1s que un par de golpes \/ contra la pared \/ o contra el cuerpo de otro \/ que es uno mismo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4237\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kewakafe-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"799\" height=\"799\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kewakafe-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kewakafe-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kewakafe-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kewakafe-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kewakafe-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kewakafe-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kewakafe.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>la chacra de las fresias<\/em><\/strong><strong>, Emilia Peque\u00f1o Roessler <\/strong>(Libros del Pez Espiral). El primer poemario de la autora evoca sensaciones, luces y olores del jard\u00edn, un espacio de vida cada vez m\u00e1s escaso y, por tanto, a\u00f1orado. La voz po\u00e9tica enuncia especies, procedimientos y experiencias sensoriales que asoman entre ramas, tierra; el cuerpo y el lugar que habitar. En la obra se dan cita la familia, la religi\u00f3n y la bot\u00e1nica, imbricadas todas, miembros de un ente indivisible del espacio. Cada verso posee una musicalidad que se desliza como una enredadera en nuestra lectura, propiciando no solo un goce est\u00e9tico, sino que una aut\u00e9ntica traslaci\u00f3n al espacio invocado: \u00abun jard\u00edn es una casa que se habita desde fuera\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4238\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-chacra-de-las-fresias-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"834\" height=\"834\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-chacra-de-las-fresias-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-chacra-de-las-fresias-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-chacra-de-las-fresias-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-chacra-de-las-fresias-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-chacra-de-las-fresias-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-chacra-de-las-fresias-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-chacra-de-las-fresias.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 834px) 100vw, 834px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Ruido blanco, <\/em><\/strong><strong>Gladys Gonz\u00e1lez <\/strong>(Ediciones Libros del Cardo). El \u00faltimo libro de la poeta nos sit\u00faa en las calles de la zona norte de Santiago, en la poblaci\u00f3n Juan Antonio R\u00edos. Entre las calles que demarcan el hist\u00f3rico sector, gravitan relatos de infancia y sus esquirlas, las rutinas que funcionaron como un distractor para acallar \u2013como si fuera posible\u2013 los horrores y cr\u00edmenes de la dictadura. Los poemas nos sit\u00faan entre ropa tendida, abusos, deseos incumplidos y vidas coartadas por la pobreza, por un temor a la muerte y la desaparici\u00f3n. Esta nueva obra de Gonz\u00e1lez nos invita, a trav\u00e9s de la caracter\u00edstica transparencia de su poes\u00eda, a no olvidar: \u00abTodos \/ buscaban un lugar \/ una forma \/ de estar a salvo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4233\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ruido-blanco-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"674\" height=\"674\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ruido-blanco-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ruido-blanco-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ruido-blanco-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ruido-blanco-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ruido-blanco-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ruido-blanco-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ruido-blanco.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 674px) 100vw, 674px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Enolebrum<\/em><\/strong><strong>, Kurt Folch <\/strong>(Bistur\u00ed 10). En esta, su novena publicaci\u00f3n, y la segunda de este a\u00f1o \u2014la primera es el libro compilatorio <em>Antiguas planicies de aluvi\u00f3n <\/em>(Libros de la Calabaza del Diablo)\u2014 Folch extiende los territorios terrosos, con sus f\u00f3siles, l\u00edquenes y erosiones, a un punto c\u00falmine de la antinarrativa. Con una pericia extraordinaria para el montaje de im\u00e1genes, el libro con sus m\u00faltiples registros, pareciera abrir una contienda contra la comprensi\u00f3n como medio de lectura de poes\u00eda, y hacer mano del recuerdo sin que este ofrezca un hilo cronol\u00f3gico de lectura. Incluso el t\u00edtulo, anagrama de Melbourne, pareciera huir de lo inmediato, y ofrecer la opacidad del lenguaje como material de escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4229\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Enolebrum-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"767\" height=\"767\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Enolebrum-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Enolebrum-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Enolebrum-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Enolebrum-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Enolebrum-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Enolebrum-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Enolebrum.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 767px) 100vw, 767px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Contaminaciones<\/em><\/strong><strong>, Camila Blavi <\/strong>(Komorebi). El primer libro de Camila Blavi, compuesto por tres partes, muestra desde su primera p\u00e1gina una preocupaci\u00f3n particular por el lenguaje, en especial aquel ocupado de unir cosas, yuxtaponer im\u00e1genes, flexionando o dejando incompletas sus estructuras sint\u00e1cticas. Un libro l\u00fadico y r\u00e1pido que pareciera dedicado a un oficio de recolecci\u00f3n, donde la memoria y el paisaje afectan al cuerpo y en \u00e9l aparecen como piezas coleccionables \u2014aunque incompletas\u2014: \u00abEn mis ojos la hierba\/ desarmado arde gancho sustrae\/ de las colinas c\u00f3rneas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4228\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Contaminaciones-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"794\" height=\"794\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Contaminaciones-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Contaminaciones-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Contaminaciones-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Contaminaciones-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Contaminaciones-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Contaminaciones-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Contaminaciones.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 794px) 100vw, 794px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>ciruelo<\/em><\/strong><strong>, M\u00f3nica Navarro<\/strong> (cuadro de tiza). El debut literario de la autora conmueve por la sencillez de su objeto po\u00e9tico: un ciruelo en medio de un patio. La observaci\u00f3n detenida del \u00e1rbol se esboza como una suerte de par\u00e9ntesis a la vertiginosidad, en el que el paso del tiempo deja evidencias, que son recuerdos, heridas, tambi\u00e9n aprendizajes. La delicadeza del lenguaje transparenta y crepita, como hojas al ser pisadas: \u00abla vida en una sola rama: \/ \u00e1rbol no conoce lo in\u00fatil\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4226\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/ciruelo-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"762\" height=\"762\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/ciruelo-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/ciruelo-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/ciruelo-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/ciruelo-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/ciruelo-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/ciruelo-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/ciruelo.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 762px) 100vw, 762px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Menciones:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>p\u00e1jaralengua<\/em>, Camila Albertazzo (Bordelibre Ediciones)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Calcio en la mirada de la noche<\/em>, Lucas Costa (Komorebi)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Tr\u00edada<\/em>, Francisca P\u00e9rez (Overol)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Reediciones\/traducciones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Los materiales<\/em><\/strong><strong>, George Oppen <\/strong>(Bistur\u00ed 10). Tras 25 a\u00f1os de abandonar radicalmente la escritura (no solo de poes\u00eda, sino totalmente, sin escribir siquiera su nombre), el poeta estadounidense retom\u00f3 la poes\u00eda con este volumen por primera vez en espa\u00f1ol. Con traducci\u00f3n del poeta chileno Kurt Folch, el libro expande una relaci\u00f3n interferida con el lenguaje, pleno de juegos sint\u00e1cticos y econom\u00eda objetivista; los \u00abmateriales\u00bb son aqu\u00ed esos peque\u00f1os eventos y palabras de la vida cotidiana que alimentan el poema y le dan sentido. As\u00ed, entre la fatalidad de la guerra y sus heridos, se nos aparece un optimismo arrollador, una \u00e9tica de la escritura y un trabajo con el lenguaje que han hecho de Oppen un autor esencial. Les dejo estos versos: \u00abTodo lo que soy es\/ Nosotros. Ven a casa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4232\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-materiales-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"734\" height=\"734\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-materiales-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-materiales-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-materiales-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-materiales-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-materiales-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-materiales-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-materiales.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 734px) 100vw, 734px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Exilium<\/em><\/strong><strong>, Mar\u00eda Negroni <\/strong>(Bistur\u00ed 10). En esta reedici\u00f3n chilena del libro de la poeta argentina, publicado por primera vez en la editorial Vaso Roto en 2016, nos adentramos a un trabajo m\u00edstico del lenguaje. Poemas breves, herm\u00e9ticos, concentrados en una especie de fe desperdigada \u2014\u00bfen dios, en el lenguaje?\u2014 que se mueven en una meditaci\u00f3n opaca sobre el viaje, bordea una conexi\u00f3n con aquello que no puede decirse, con lo que debe resguardarse como un secreto en el poema. As\u00ed, asistimos a un momento en que la poes\u00eda, sin mayor pretensi\u00f3n, desborda una luminosidad dif\u00edcil de definir, sumamente controlada, recorriendo el borde mismo del poema como constituyente de existir: \u00abAs\u00ed comienza\/ la biograf\u00eda de las cosas:\/ como una histeria\/ luminosa,\/ un error impecable,\/ de largo aliento\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4230\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Exilium-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"722\" height=\"722\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Exilium-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Exilium-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Exilium-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Exilium-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Exilium-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Exilium-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Exilium.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 722px) 100vw, 722px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Composici\u00f3n de lugar<\/em><\/strong><strong>, Amanda Berenger <\/strong>(Bistur\u00ed 10). La reedici\u00f3n de este cl\u00e1sico de la poes\u00eda experimental\/visual latinoamericana es sin duda uno de los puntos altos de este a\u00f1o. Circulando parcialmente en pdf, de taller en taller, el libro de Amanda Berenguer por fin puede leerse en completitud. Compuesto bajo la intenci\u00f3n de capturar las puestas de sol sobre el mar, la poeta uruguaya emprende una profunda exploraci\u00f3n formal: series de tres poemas, donde el primero, m\u00e1s l\u00edrico, es escrito durante la puesta de sol; el segundo trabaja descomponiendo \u00abmatem\u00e1ticamente\u00bb los elementos de ese primer poema; y, el tercero, explora visual y cin\u00e9ticamente las palabras, cruz\u00e1ndolas, repiti\u00e9ndolas, haciendo cuadros de ellas: \u00abcuando la mano enguantada y larga\/ cierra el p\u00e1rpado y da la sombra\/ se piensa en la palabra empe\u00f1ada\/ y en la luz que ser\u00e1 otra vez\/ cuando comience el mundo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4227\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Composicion-de-lugar-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"809\" height=\"809\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Composicion-de-lugar-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Composicion-de-lugar-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Composicion-de-lugar-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Composicion-de-lugar-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Composicion-de-lugar-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Composicion-de-lugar-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Composicion-de-lugar.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 809px) 100vw, 809px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>La tortuga ecuestre y otros poemas<\/em><\/strong><strong>, C\u00e9sar Moro <\/strong>(Descontexto Ediciones). Publicado p\u00f3stumemente en 1957, pero escrito entre 1938 y 1939 movido por el amor a Antonio Acosta, este libro es clave en el surrealismo latinoamericano. Utilizando intensamente las im\u00e1genes, el peruano C\u00e9sar Moro, explora aqu\u00ed el dinamismo sensual del que son capaces las palabras, con versos que a ratos pueden formar p\u00e1rrafos entre los poemas y poniendo sobre la mesa que un verso no es inm\u00f3vil, que concatenar implica un movimiento, un ritmo, determinada velocidad. Como muestra, estos versos: \u00abEl humo vuelve y se acumula para crear representaciones tangibles de tu presencia sin retorno\/ El pelo azota el pelo vuelve no se mueve el pelo golpea sobre un tambor fin\u00edsimo de r\u00e1faga de viento\/ Bajo el cielo inerme venciendo su distancia golpeas sin sonido\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4231\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-tortuga-ecuestre-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"763\" height=\"763\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-tortuga-ecuestre-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-tortuga-ecuestre-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-tortuga-ecuestre-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-tortuga-ecuestre-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-tortuga-ecuestre-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-tortuga-ecuestre-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/La-tortuga-ecuestre.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 763px) 100vw, 763px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>algunas palabras<\/em><\/strong><strong>, Antonia Pozzi <\/strong>(cuadro de tiza).\u00a0La poeta italiana, fallecida a temprana edad y sin publicaciones a su haber, leg\u00f3 una obra intensa y emotiva obra que da cuenta de algunas de sus principales inquietudes: el deseo, la maternidad, la naturaleza. En esta selecci\u00f3n, realizada por la escritora Macarena Garc\u00eda Moggia, los poemas, adem\u00e1s, revisten una dimensi\u00f3n oscura, en que la p\u00e9rdida es una idea que acecha cada movimiento: \u00abAqu\u00ed creemos eterna \/ la luz sobre los campos \/ relucientes: \/ \u00bfcaer\u00e1 alg\u00fan d\u00eda \/ la noche en nuestras vidrieras \/ de plata?\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4225\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Algunas-palabras-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"681\" height=\"681\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Algunas-palabras-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Algunas-palabras-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Algunas-palabras-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Algunas-palabras-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Algunas-palabras-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Algunas-palabras-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Algunas-palabras.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 681px) 100vw, 681px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Signos vitales<\/em><\/strong><strong>, Damsi Figueroa <\/strong>(Editorial Aparte). La obra de la poeta de Talcahuano, parte de la generaci\u00f3n de los noventa, ha sido por mucho tiempo inaccesible. Este libro compila la totalidad de sus tres libros publicados, incluyendo el libro que dio inicio a su carrera como poeta, <em>Judith y Eleofonte<\/em> (1995), incluido aqu\u00ed como <em>Poema de Judith.<\/em> Con versiones revisadas y actualizadas por Figueroa, este libro da cuenta de un trabajo minucioso dedicado a explorar la relaci\u00f3n entre lenguaje, identidad y naturaleza; una exploraci\u00f3n interior-exterior: \u00abCierro los ojos y veo dentro de m\u00ed los ojos del animal\/ Soy un poeta nocturno\/ En mis ojos fosforece una visi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4240\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Signos-vitales-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"737\" height=\"737\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Signos-vitales-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Signos-vitales-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Signos-vitales-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Signos-vitales-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Signos-vitales-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Signos-vitales-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Signos-vitales.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 737px) 100vw, 737px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Diarios de exilio<\/em><\/strong><strong>, Yannis Ritsos <\/strong>(Ediciones Libros del Cardo). En traducci\u00f3n de Natalia Figueroa, los <em>Diarios<\/em> del cl\u00e1sico poeta griego fueron escritos mientras era prisionero pol\u00edtico durante la Guerra Civil Griega (1948-1950). Dotado de un profundo humanismo, Ritsos anota casi diariamente lo que atestigua, construyendo su propia relaci\u00f3n con el hast\u00edo, el trabajo, y la fraternidad con los otros prisioneros (una veta que podr\u00eda recordarnos a Oppen), en una resiliencia radical que enfrenta la cotidianeidad sin dejarse llevar por la tragedia: \u00abHelada luz del sol. No mir\u00e9 los colores.\/ No gir\u00e9 los ojos hacia all\u00e1.\/ No s\u00e9 de nada m\u00e1s que la ceniza de mi cigarro\/ y el peso de esa ceniza.\/ Pienso en las cosas m\u00e1s incoherentes\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4234\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Diarios-de-exilio-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"658\" height=\"658\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Diarios-de-exilio-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Diarios-de-exilio-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Diarios-de-exilio-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Diarios-de-exilio-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Diarios-de-exilio-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Diarios-de-exilio-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Diarios-de-exilio.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 658px) 100vw, 658px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Yo sol\u00eda decir su nombre<\/em><\/strong><strong>, Carl Phillips <\/strong>(Editorial Aparte). Por primera vez traducido al espa\u00f1ol en formato libro, nos llega esta antolog\u00eda de uno de los poetas estadounidenses clave de los \u00faltimos a\u00f1os. Con 16 libros de poes\u00eda publicados (y 3 de ensayo), Phillips ha explorado intensamente la relaci\u00f3n entre erotismo y lenguaje, algo que repercute directamente en c\u00f3mo aborda la sintaxis en su producci\u00f3n po\u00e9tica. Ya sea fragmentaria o prosaica, su escritura apunta a tensionar el encuentro entre cuerpos, la relaci\u00f3n con la animalidad, y un sentido cl\u00e1sico de lirismo que escapa a la mera identidad como tema: \u00abPero el mundo no es como el cuerpo humano.\/\/ Ni como la oscuridad que, justo tras el crep\u00fasculo, sobrepasa un acantilado\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4241\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Yo-solia-decir-su-nombre-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"701\" height=\"701\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Yo-solia-decir-su-nombre-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Yo-solia-decir-su-nombre-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Yo-solia-decir-su-nombre-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Yo-solia-decir-su-nombre-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Yo-solia-decir-su-nombre-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Yo-solia-decir-su-nombre-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Yo-solia-decir-su-nombre.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 701px) 100vw, 701px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Los hombres: un libro l\u00edrico<\/em><\/strong><strong>, Lisa Robertson <\/strong>(Bistur\u00ed 10). En traducci\u00f3n de J\u00e8ssica Pujol, esta es la primera publicaci\u00f3n de un libro \u00edntegro de la canadiense Lisa Robertson en espa\u00f1ol. Un libro singular que levanta una mirada a ratos ir\u00f3nica, a ratos de resistencia, sobre la autocomplacencia del g\u00e9nero masculino. Como si se preguntara \u00bfc\u00f3mo escribir poniendo al hombre en el lugar que la poes\u00eda masculina ha dado a la mujer? \u00bfc\u00f3mo hacer del hombre una musa?, Robertson echa mano de sus conocimientos de la poes\u00eda trovadoresca del Renacimiento y encuentra en este libro una manera de recorrer la imposibilidad de aprehensi\u00f3n de los hombres, un rencor sarc\u00e1stico y par\u00f3dico que la hacen preguntarse a ratos: \u00abSi los hombres se vuelven hacia m\u00ed\/ \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el derecho a mi soledad?\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4239\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-hombres-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"741\" height=\"741\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-hombres-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-hombres-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-hombres-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-hombres-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-hombres-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-hombres-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Los-hombres.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 741px) 100vw, 741px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Un \u00fatero es del tama\u00f1o de un pu\u00f1o<\/em><\/strong><strong>, Ang\u00e9lica Freitas <\/strong>(Bistur\u00ed 10). La primera traducci\u00f3n al espa\u00f1ol en Chile de esta obra del 2013 sorprende no solo por su calidad literaria, sino tambi\u00e9n por la potencialidad que tiene de ser le\u00eddo, disfrutado y comprendido por cualquier tipo de lector gracias a su composici\u00f3n que toma el collage como principal herramienta compositiva. Poes\u00eda sagaz y una voz po\u00e9tica con un agudo sentido del humor, cada poema plantea diversas inquietudes acerca del ser mujer, pero tambi\u00e9n al caminar sobre el borde abriendo cuestionamientos a algunos paradigmas impuestos acerca del hacer y estar en el mundo: \u00abno quer\u00eda hacer una lectura \/ equivocada \/ pero todas las lecturas de poes\u00eda \/ son equivocadas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-4236\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-utero-es-del-tamano-de-un-puno-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"785\" height=\"785\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-utero-es-del-tamano-de-un-puno-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-utero-es-del-tamano-de-un-puno-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-utero-es-del-tamano-de-un-puno-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-utero-es-del-tamano-de-un-puno-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-utero-es-del-tamano-de-un-puno-1040x1040.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-utero-es-del-tamano-de-un-puno-80x80.jpeg 80w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/El-utero-es-del-tamano-de-un-puno.jpeg 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 785px) 100vw, 785px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Menciones:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>sintonizando el cielo<\/em>, Susan Howe (cuadro de tiza)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Antiguas planicies de aluvi\u00f3n<\/em>, Kurt Folch (Libros La Calabaza del Diablo)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Rojo puta, <\/em>Perrine Le Querrec (Libros del Pez Espiral)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>borrador 91 y 104: proverbios y el libro<\/em>, Rachel Blau Duplessis (cuadro de tiza)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>f\u00e9mur del mundo<\/em>, J. H. Prynne (cuadro de tiza)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por <strong>Camila Hormaz\u00e1bal<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 a\u00f1o de decepciones fue el 2022. Las crisis se agudizaron, el desencanto nos dio en la cara y el efecto pospandemia pareciera que, en lugar de reunirnos, agudiz\u00f3 el sentido de desorientaci\u00f3n. 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