{"id":4216,"date":"2022-12-29T13:18:10","date_gmt":"2022-12-29T16:18:10","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4216"},"modified":"2022-12-29T16:28:14","modified_gmt":"2022-12-29T19:28:14","slug":"cuaderno-de-apuntes-para-un-balance-tardio-del-festival-de-mar-del-plata-por-ramiro-perez-rios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/12\/29\/cuaderno-de-apuntes-para-un-balance-tardio-del-festival-de-mar-del-plata-por-ramiro-perez-rios\/","title":{"rendered":"Cuaderno de apuntes para un balance tard\u00edo del Festival de Mar del Plata \u2013 Por Ramiro P\u00e9rez R\u00edos"},"content":{"rendered":"<p>Con el paso de los d\u00edas, lo \u00fanico que queda de las pel\u00edculas en el \u201cpalacio de la memoria\u201d son im\u00e1genes sueltas, que pueden (o no) remitir a una parte de esa narraci\u00f3n. Muchas veces no, menos con un Mundial de por medio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Creo que la mejor forma de abordar la cobertura de un festival es en formato diario y en primera persona del singular. Tambi\u00e9n, creo, que debe ser escrito <em>durante<\/em> el festival. Que se sienta en los textos la prisa y lo desprolijo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En las pel\u00edculas de Manuel Romero se siente la prisa y lo desprolijo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en las novelas de Aira (sobre todo en los tramos finales).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la \u00fanica pel\u00edcula del festival donde sent\u00ed la prisa y lo desprolijo fue en <em>There there<\/em> de Bujalski. Lamentablemente, durante la segunda mitad de la pel\u00edcula, Bujalski se encarga de darle un sentido innecesario a las historias. Una suerte de estructura c\u00edclica en donde todo tiene que ver con todo. Minimizando el riesgo y volviendo la pel\u00edcula un muy buen trabajo pr\u00e1ctico de un taller de cine por zoom. En este sentido, es inentendible c\u00f3mo es que gan\u00f3 el premio a mejor guion cuando justamente eso es lo peor de la pel\u00edcula.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opinan los coreanos del cine de Hong Sang Soo? \u00bfLo ver\u00e1n como un boludo que hace cine para los boludos de Occidente?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fogwill dec\u00eda que el cine naci\u00f3 como atracci\u00f3n de kermesse y morir\u00e1 en un televisor de dormitorio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Parecer\u00eda que para algunxs cineastas las revueltas populares nacen en las calles y mueren en un festival de cine independiente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El archivo como ilustraci\u00f3n; el archivo como contrapunto; el archivo como capital cultural para elevar mi pel\u00edcula.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En las pel\u00edculas de Quentin Dupieux se siente la prisa y lo desprolijo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el programa de cortos de Mazuy la mayor\u00eda de la sala se fue al comenzar el que iba sobre ganader\u00eda vacuna y mataderos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En <em>Slaughterhouses of Modernity <\/em>aparecen los mataderos hechos por Francisco Salamone.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una de mis partes favoritas de <em>Historias extraordinarias<\/em> es la secuencia alrededor de Salamone.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En <em>Matadero<\/em> asumo que hay mataderos. No la vi.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En <em>Cambio cambio<\/em> no hay mataderos. Tampoco m\u00fasicos callejeros (curioso dado que gran parte de la pel\u00edcula transcurre en calle Florida).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sonidos que definen calle Florida: el violinista que toca <em>Despacito<\/em> cuatro horas seguidas y la sinfon\u00eda de persianas desafinadas alrededor de las 21 al cierre de la jornada laboral. Tambi\u00e9n el \u201ccambio cambio\u201d, claro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Argentina ya sali\u00f3 campe\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No s\u00e9 por qu\u00e9 me qued\u00f3 retumbando tanto la boludez que dijo Caparr\u00f3s sobre la ausencia de canciones sobre Messi.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lxs escritorxs no deber\u00edan escribir sobre f\u00fatbol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Son muy pocos los que pueden traducir a texto aquello que es y genera el f\u00fatbol. Sin ir m\u00e1s lejos, los relatores no pudieron hacerlo. A duras penas pod\u00edan informar lo que pasaba en la imagen, pero no pod\u00edan generar un plus de emoci\u00f3n a aquello que pasaba en la cancha. Lo que dec\u00edan era redundante y molesto. Hasta V\u00edctor Hugo, hist\u00f3rico relator del que quiz\u00e1s sea el mejor relato de una jugada en la historia mundial, hac\u00eda agua al vomitar adjetivos que buscaban generar lo que gener\u00f3 aquella genialidad del \u201cbarrilete c\u00f3smico\u201d. Quiz\u00e1s es la autoconciencia de saber la vara lo que lo cag\u00f3, no s\u00e9. Aun as\u00ed, el relato de V\u00edctor Hugo es y ser\u00e1 much\u00edsimo mejor que los de Giralt o De Paoli.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En <em>Slaughterhouses of Modernity <\/em>hay un muy buen chiste sobre Kodama.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Favio post <em>Juan Moreira<\/em> tiene los mejores finales del cine. Sus personajes pueden tener destinos tr\u00e1gicos, pero \u00e9l aun as\u00ed va a encargarse de que la \u00faltima imagen que vea el espectador sea de ellos en toda su gloria. Va m\u00e1s all\u00e1 del gesto de cari\u00f1o que esta decisi\u00f3n delata. Habla del poder del cine, de la posibilidad de romper con la sintaxis lineal para aun as\u00ed favorecer a los vencidos. Sabemos que todo sali\u00f3 mal, que la muerte es inminente o que el fracaso acecha, pero la \u00faltima imagen que nos llevaremos de ellos es en todo su esplendor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Peaux de vaches <\/em>es como una pi\u00f1a inesperada a la cara. <em>Bowling Saturne<\/em> es un insulto cobarde que nos llega desde un auto en movimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Qu\u00e9 zonza pero bella que es <em>Local Hero<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>H. A. Murena en uno de los ensayos que conforman <em>La met\u00e1fora y lo sagrado<\/em> (libro que estuve leyendo estos d\u00edas) dice que <em>la Melancol\u00eda surge a causa de la nostalgia por algo que no se posee [\u2026] Semejante man\u00eda mortifica a la criatura porque al condenarla a caer bajo la hipnosis de un pasado en el que no le dieron lo que le \u201cfalta\u201d y de un futuro del que espera que le traiga lo que le \u201cfalta\u201d, le sustrae la posibilidad de vivir el instante presente, que es el \u00fanico vivible por el hombre total.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al cine contempor\u00e1neo le vendr\u00eda bien un poco m\u00e1s de melancol\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es curioso que Murena, el primer traductor de Walter Benjamin al espa\u00f1ol, se\u00f1ale de esta forma a la melancol\u00eda. Benjamin, en sus tesis sobre la historia, se\u00f1alaba que hay que ir al encuentro, a \u201cla cita\u201d, de ese pasado de los vencidos, de ese pasado no oficial. Que s\u00f3lo de esa forma se puede pensar el presente y el futuro. La imagen que utiliza Benjamin es la de un rayo. Un rayo de luz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cine podr\u00edan ser 24 rayos de luz por segundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Slaughterhouses of Modernity <\/em>es una pel\u00edcula melanc\u00f3lica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Percib\u00ed mucha indiferencia para con la \u00faltima de Hong Sang Soo. No la comparto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el Museo Hist\u00f3rico Nacional se encuentra exhibido el escudo de la Asamblea de 1813. Investigaciones mediante, pudieron comprobar que dicho escudo fue antepuesto al escudo espa\u00f1ol. Es decir, sobre la misma madera, debajo del \u00edcono por excelencia de nuestra independencia queda el rastro material de nuestros a\u00f1os coloniales. Ese pasado no se borr\u00f3, sino que se escribi\u00f3 por encima de \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pienso mucho en esto: el pasado no se puede borrar ni anular, s\u00ed reescribir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Favio, con sus finales, de cierta forma reescribe el pasado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pienso en pel\u00edculas del festival que utilicen al cine de esta forma. La \u00fanica que se me ocurre es <em>Slaughterhouses of Modernity<\/em> y ese momento genial en que, por medio de una yuxtaposici\u00f3n de im\u00e1genes, vemos una construcci\u00f3n de Freddy Mamani en Berl\u00edn, en el mismo lugar donde est\u00e1 la reconstrucci\u00f3n del Palacio Real de Berl\u00edn, hoy Humboldt Forum.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n del Palacio Real de Berl\u00edn (una suerte de pasteurizaci\u00f3n hist\u00f3rica) es la ant\u00edtesis de la reescritura del escudo de la Asamblea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un ejemplo similar de reescritura es el Centro Cultural Haroldo Conti en la Ex-Esma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s el final <em>faviano<\/em> m\u00e1s complejo es el de <em>Per\u00f3n, sinfon\u00eda de un sentimiento<\/em>. Favio termina la serie con una representaci\u00f3n po\u00e9tica del General pasando de cierta forma a la inmortalidad. Lo curioso es que el momento hist\u00f3rico que utiliza a modo de trampol\u00edn po\u00e9tico es cuando el General est\u00e1 por asumir su tercera presidencia, en el \u201873. Es decir, nada de la Triple A, L\u00f3pez Rega ni Isabel.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace poco fui al cine a ver <em>Lxs desobedientxs<\/em>, pel\u00edcula cordobesa que intenta una suerte de invocaci\u00f3n del Cordobazo. Podr\u00eda dividirse a la pel\u00edcula en dos partes: la ficcional y el archivo documental del Cordobazo. La parte ficcional emula a <em>Invasi\u00f3n<\/em> (con homenaje redundante en una cancha vac\u00eda) en sus intenciones aleg\u00f3ricas. Se busca una distancia confusa a partir de referencias vagas pol\u00edticas (\u201cla derecha neoliberal empresarial\u201d para referirse al macrismo), una suerte de vampiro (interpretado por el director de la pel\u00edcula) que acecha en una f\u00e1brica textil, entre varias m\u00e1s. Por la fecha de estreno no ser\u00eda sorpresa pensar que la pel\u00edcula fue realizada durante la pandemia. Eso explicar\u00eda, al menos, las calles vac\u00edas. Mechado a modo de separadores entra el archivo: las im\u00e1genes reales del Cordobazo. Vemos al pueblo en las calles, manifest\u00e1ndose, logrando que la polic\u00eda retroceda. La soledad de las calles durante la parte ficcional choca de lleno con esas im\u00e1genes. La invocaci\u00f3n no sucede jam\u00e1s y la \u00fanica sensaci\u00f3n que queda es la de que el vampiro\/director chupa la sangre de la Historia para beneficio de su pel\u00edcula.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En uno de los cortos que pasaron en el festival de Mekas se pod\u00eda ver a Miles Davis jugando al basket con John Lennon.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que recuerdo de <em>V\u00eda negativa<\/em> es el cameo de Jairo. Una aparici\u00f3n fantasmag\u00f3rica. Ahora recuerdo un poco m\u00e1s: la pel\u00edcula muestra galer\u00edas comerciales y lobbys de edificios de Belgrano vac\u00edos. Como si con esas ausencias alcanzara para distanciarse, para universalizarse.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se busca tanto la distancia socio-hist\u00f3rica en el cine contempor\u00e1neo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s esa universalizaci\u00f3n (globalizaci\u00f3n) responde a la b\u00fasqueda por un lenguaje com\u00fan a todos los festivales de cine del mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ese sentido, respeto mucho la nueva etapa de Llin\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otra cosa que recuerdo de <em>V\u00eda negativa<\/em>: c\u00f3mo los subt\u00edtulos en ingl\u00e9s, en algunos planos, formaban parte del encuadre. Recuerdo un plano en particular donde se espejan verticalmente el texto en espa\u00f1ol y el texto en ingl\u00e9s. Quiz\u00e1s esa utilizaci\u00f3n delata ese querer ser universal desde la gesti\u00f3n misma de la pel\u00edcula. Ahora bien: \u00bfc\u00f3mo se le explica a alguien de afuera la presencia de Jairo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El fantasma de Jairo trajo a mi cabeza <em>Tangos, el exilio de Gardel<\/em>. All\u00ed est\u00e1n Gardel, Disc\u00e9polo y San Mart\u00edn. Pero no son fantasmas, est\u00e1n presentes. S\u00ed, por medio de actores\/imitadores, pero ah\u00ed est\u00e1n, palpables. Quiz\u00e1s mi escena favorita es cuando visitan la casa del exilio de San Mart\u00edn y vemos la silla donde muri\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otra escena que me hace mierda es cuando el personaje de Sol\u00e1 se entera de la muerte de su madre y la ve frente suyo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cine permite revivir a los muertos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En <em>Shunko<\/em>, Mur\u00faa, dirigiendo y protagonizando, tambi\u00e9n evoca a San Mart\u00edn.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el Museo Hist\u00f3rico Nacional hay una reconstrucci\u00f3n del dormitorio de San Mart\u00edn en Boulogne Sur Mer. El mobiliario, cuadros y objetos no son r\u00e9plicas sino los objetos reales que rodearon a San Mart\u00edn durante su exilio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El desplazamiento del cuarto de San Mart\u00edn del norte de Francia a Buenos Aires responde a un acto de justicia hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El desplazamiento del Palacio Real de Berl\u00edn responde a un intento por olvidar los cr\u00edmenes que all\u00ed acontecieron.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro de los cortos de Mekas que pasaron ten\u00eda un <em>leit motiv<\/em> muy interesante: un intert\u00edtulo casero que dice \u201cLife goes on\u201d seguido de im\u00e1genes de la ciudad: planos robados a sus habitantes mientras compran comida, toman algo o simplemente caminan por las calles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchas pel\u00edculas evitan ese \u201cLife goes on\u201d. Ejemplo: cortar la calle para rodar. O hacerlo en horarios cuando no suele haber nadie.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La luz de la hora m\u00e1gica est\u00e1 sobrevalorada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una forma de integrar el \u201cLife goes on\u201d a las pel\u00edculas mismas: planos robados con teleobjetivos. Pienso en Audrey Hepburn caminando por Nueva York en <em>They all laughed<\/em>. Pienso, tambi\u00e9n, en <em>El sistema KEOPS<\/em>, donde Hendler y Sabbagh caminan por Belgrano y se percibe en la imagen la cadencia del barrio. Los vecinos reales, el tr\u00e1fico, los comercios abiertos, etc., etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En <em>Cambio cambio<\/em> hay planos robados, creo. Pero no termina de sentirse la cadencia de calle Florida. \u00bfHabr\u00e1n cortado Florida? \u00bfHabr\u00e1n rodado en horarios que no suele haber nadie?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Benjamin en el <em>Libro de los pasajes<\/em> se\u00f1ala que el ferrocarril es el primer y \u00faltimo medio de transporte que forma masas. Pienso en el final de <em>La deuda<\/em>, con el personaje de Bel\u00e9n Blanco volviendo en el tren lleno y la marea de gente saliendo de la terminal. \u00bfFue esa una de las \u00faltimas apariciones en el cine argentino de las masas?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el Malba, al lado de La manifestaci\u00f3n de Berni hay una caja de vidrio donde hay fotograf\u00edas que explican un poco la forma en la que trabaj\u00f3 con los rostros. Se trata de personas reales. Caras de trabajadores reales representadas con bastante fidelidad en dicha huelga.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En los cuadros de C\u00e1ndido L\u00f3pez las personas no tienen rostros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el Malba, hace unos d\u00edas, vi <em>El camino a la muerte del viejo Reales<\/em>, de Vallejo. Pel\u00edcula con rostros reales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En <em>Per\u00f3n, sinfon\u00eda de un sentimiento<\/em> hay un montaje por yuxtaposiciones con varios cuadros. Uno de los \u00faltimos en aparecer es <em>Sin pan y sin trabajo<\/em> de Berni.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bela Balasz, en <em>El hombre visible, o la cultura del cine<\/em>, dice que \u201c<em>el buen director s\u00f3lo podr\u00e1 mostrar la fisonom\u00eda viva de la multitud, la m\u00edmica del rostro masivo, mediante primeros planos por medio de los cuales impedir\u00e1 que el individuo desaparezca y sea olvidado por completo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Silvia Schwarzbock, en <em>Los monstruos m\u00e1s fr\u00edos<\/em>, se\u00f1ala casi el opuesto exacto a lo planteado por Balasz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me acord\u00e9 de uno de los planos m\u00e1s terror\u00edficos que vi en mi vida. Creo que est\u00e1 en el \u00faltimo cap\u00edtulo de <em>Out 1<\/em>. Es un primer plano de una cerradura que dura demasiado tiempo. Lo suficiente como para empezar a ver un rostro horrible e imposible espiando detr\u00e1s de ella.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la primera nouvelle de <em>Las esferas invisibles<\/em> de Diego Muzzio aparece una suerte de monstruo en la llanura pampeana descrito s\u00f3lo por los sonidos que hace.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me acord\u00e9 de <em>Muere Monstruo Muere<\/em>. Excesivamente psicoanal\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los personajes de las pel\u00edculas de Ozu se tapan la cara al llorar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Scaloni se tapa brevemente la cara al llorar cuando se quiebra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pens\u00e1ndolo, no llor\u00e9 con ninguna pel\u00edcula del festival.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Ramiro P\u00e9rez R\u00edos<\/strong><\/p>\n<p>Obra de portada: Chaotic Collage de Jir\u00ed Kol\u00e1r<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con el paso de los d\u00edas, lo \u00fanico que queda de las pel\u00edculas en el \u201cpalacio de la memoria\u201d son im\u00e1genes sueltas, que pueden (o no) remitir a una parte de esa narraci\u00f3n. Muchas veces no, menos con un Mundial de por medio. &nbsp; Creo que la mejor forma de abordar la cobertura de un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":67,"featured_media":4217,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,47],"tags":[],"class_list":["post-4216","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine","category-festivales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4216","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/67"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4216"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4216\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4220,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4216\/revisions\/4220"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4216"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4216"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4216"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}