{"id":4192,"date":"2022-12-22T11:57:45","date_gmt":"2022-12-22T14:57:45","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4192"},"modified":"2022-12-22T11:58:34","modified_gmt":"2022-12-22T14:58:34","slug":"la-arana-sobre-aurora-venturini-por-tamara-rutinelli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/12\/22\/la-arana-sobre-aurora-venturini-por-tamara-rutinelli\/","title":{"rendered":"La ara\u00f1a \u2013 Sobre Aurora Venturini \u2013 Por Tamara Rutinelli"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>1- la trama<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201c[mi madre]&#8230; cre\u00eda que las escritoras eran unas locas. Ten\u00eda raz\u00f3n. Como ara\u00f1as.\u201d<sup>1<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Una tarde veo tras la vidriera de una librer\u00eda de usados \u201cLa Plata, mon amour\u201d, de Aurora Venturini. El dise\u00f1o de tapa de la primera y \u00fanica edici\u00f3n existente representa un mapa lineal de la ciudad. Unas horas antes hab\u00eda estado revisando casualmente un texto cuyo t\u00edtulo evocaba tambi\u00e9n la obra de Alain Resnais, con gui\u00f3n de Marguerite Duras, \u201cHiroshima, mon amour\u201d. Era un diario de viaje que discurr\u00eda sobre la forma de las ciudades, sobre La Plata particularmente, donde la aparente transparencia de un trazado regular, monocorde, escenifica una ilusi\u00f3n \u00f3ptica, una especie de trampa donde algo pacientemente nos espera. Alguien me dijo alguna vez que de La Plata no se pod\u00eda salir, que el centro era tambi\u00e9n un pozo, una boca que nos traga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El librero comenta que tengo suerte, que es un ejemplar muy raro. Mientras guardo el libro en la mochila, suena mi celular. Me invitan a escribir un art\u00edculo sobre alguna escritora platense. Acepto contenta, sin mencionar la coincidencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al d\u00eda siguiente, unx de lxs entrevistadorxs de \u201cAurora Venturini, la maldita\u201d, me invita a pasar un tiempo en el Delta del Tigre. Hace a\u00f1os que no hablamos. Creo en las se\u00f1ales, en que hay algo del otro lado, en que lo tocamos con s\u00f3lo estirar el brazo. Como Aurora, lo que tengo de solitaria lo tengo de creyente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en el Delta, vuelve la se\u00f1ora. Revuelvo en la pila de libros que hay sobre una mesa, y doy con \u201cLas amigas\u201d. Lo devoro emocionada, sinti\u00e9ndome cada vez m\u00e1s cerca de la autora. Esa noche veo en youtube el documental \u201cBeatriz Portinari\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aurora habla de Rebeca y Ariadna, madre e hija, dos ara\u00f1itas que viv\u00edan en el quicio de su ventana y con las que conversaba. A la hija le gustaba leer. Un d\u00eda Aurora le muestra un poema de Panchito L\u00f3pez Merino, \u201cLa ara\u00f1a\u201d. M\u00e1s tarde, la encuentra aplastada entre sus p\u00e1ginas. Abre el libro frente a c\u00e1mara y muestra su cad\u00e1ver. Al perder a Ariadna (Rebeca ya hab\u00eda muerto), recibe el p\u00e9same. Dice que es l\u00f3gico, porque eran su familia. \u201cCada cual tiene los parientes que puede\u201d, remata. De pronto, noto que algo se mueve sobre el piso. Pienso que es una cucaracha y prendo la luz. Me baja la presi\u00f3n. Una ara\u00f1a de tama\u00f1o indescriptible se posa junto al ejemplar de \u201cLas amigas\u201d. Baste decir, que el fen\u00f3meno impar, muri\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aurora cre\u00eda en los fantasmas, yo tambi\u00e9n. Su trampa, intuyo, es un gui\u00f1o, una chanza, una aprobaci\u00f3n. Voy a escribir sobre usted que teje la tela como se teje un mapa, como se traza una ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>2- la mujer<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201cYo de pensar en la barriga me muero de horror. (&#8230;) la panza gorda, con algo adentro, siempre me espant\u00f3. Ser\u00e9 anormal, pero imaginate la pobre mujer haciendo fuerza, qu\u00e9 espanto.\u201d<sup>2<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: right;\">\u201c\u2026 ten\u00eda unos ochocientos novios. No era ninguna santa. Me parec\u00eda una estupidez la virginidad, yo era como las chicas de ahora.\u201d<sup>3<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: right;\">\u201cSi una mujer es un intelectual, el hombre tiene un erizamiento, por no poder ser como ella. Si no sabe cocinar, peor.\u201d<sup>4<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: right;\">\u201cTengo para m\u00ed que es antihigi\u00e9nico ayuntarse en pareja ocho horas.\u201d<sup>5<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Vayamos a la d\u00e9cada del \u201840. La Plata. Una joven de 19 a\u00f1os abandona la casa familiar. En su departamento de soltera, escribe poes\u00eda. Publica \u201cVersos del recuerdo\u201d (1942), \u201cCoraz\u00f3n de \u00e1rbol\u201d (1943), \u201cAdi\u00f3s desde la muerte\u201d (1948), \u201cEl anticuario\u201d (1948). Trabaja y se grad\u00faa como profesora en Filosof\u00eda y Ciencias de la Educaci\u00f3n en la UNLP. Mantiene durante alg\u00fan tiempo un romance con un profesor que fue, seg\u00fan ella, el amor de su vida; un fracaso, porque el hombre es casado. El esc\u00e1ndalo es grande. Aurora quiere ser libre. Publica en diarios y revistas, se codea con el n\u00facleo de intelectuales platenses, con quienes integra Ediciones del Bosque, de la que participan Ra\u00fal Amaral, Vicente Barbieri, Mar\u00eda Elena Walsh, Julio Molina, Alberto y Horacio Ponce de Le\u00f3n y Roberto Themis Speroni, entre otros. En el \u201848 recibe de manos de Borges, el premio Iniciaci\u00f3n de la SADE, por su poemario \u201cEl solitario\u201d (1951).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por los mismos a\u00f1os, trabaja como asesora en el Instituto de Psicolog\u00eda y Reeducaci\u00f3n del Menor, donde conoce a Eva Per\u00f3n, una que era, seg\u00fan palabras de Aurora, m\u00e1s salvaje que ella. De familia radical, se hace peronista. Comienza a trabajar en la Fundaci\u00f3n, y las dos mujeres se hacen amigas. En su lecho de muerte, Evita le pide que le cuente chistes verdes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la Libertadora, Aurora es encarcelada y torturada durante cuatro d\u00edas. Al salir, pide prestado unos pesos, consigue un pasaje y se exilia en Par\u00eds. Estudia Psicolog\u00eda en la Sorbona. Publica cinco nuevos poemarios. Va y viene de Francia a Argentina hasta el \u201875. A la poes\u00eda, se suman sus libros de narrativa y sus traducciones. Los paga de su bolsillo porque, seg\u00fan confiesa m\u00e1s tarde, le molesta que le digan que no. Conoce a Jean-Paul Sartre y a Simone de Beauvoir, convive con Violette Leduc y trabaja con Ionesco en el teatro. Traduce las obras de Isidore Ducasse, conde de Lautreamont, Rimbaud y Villon, todos \u201cmalditos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En alg\u00fan momento se casa con un juez, su primer marido. La escasa menci\u00f3n a sus matrimonios, dos en total, hacen del acontecimiento un accidente. Aurora cuenta que cada vez que la cosa se complica, ella se las pica. Ni gesta cr\u00edos, ni los adopta. La maternidad, aparentemente, no es una opci\u00f3n. No, Aurora no era \u201cnormal\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La popularidad y un mayor reconocimiento le llegan con \u201cLas primas\u201d, cuando con 85 a\u00f1os recibe el premio a la nueva novela de P\u00e1gina 12. Aurora ya tiene publicados unos 45 t\u00edtulos. La broma es supina. La \u201cnueva novela\u201d es de la \u00e9poca de Marcelo Torcuato de Alvear. Semejante tardanza s\u00f3lo puede obedecer a la miop\u00eda y al narcisismo de una \u00e9lite literaria para la cual si el mundo no es plano, lo es Buenos Aires. Pasando la general Paz, el vac\u00edo (o la barbarie, para usar una f\u00f3rmula acorde).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>3.\u00a0 la ara\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201cYo no soy muy com\u00fan, soy una entidad rara que s\u00f3lo quiere escribir\u201d<sup>6<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 se hace cuando se nace diferente? Para Aurora, la diferencia representa un destino, una fatalidad, por descuido o por pecado. La diferencia no como bandera, no como consagraci\u00f3n, lejos de la idealizaci\u00f3n rom\u00e1ntica, sino como dato, como constataci\u00f3n de lo real. En distintas entrevistas, Aurora se autodefine como \u201cminusv\u00e1lida manual\u201d, salvaje, maldita, loca, monstruo, alucinada, muy sensible, in\u00fatil, superdotada, isle\u00f1a, solitaria, erizo. En la larga conversaci\u00f3n que sostiene con Mar\u00eda Jos\u00e9 Seoane y Jos\u00e9 Tcherkaski, dice frases como \u201cla muerte se olvid\u00f3 de m\u00ed\u201d, \u201cdios me saltea\u201d, \u201cA m\u00ed el Alt\u00edsimo no me tiene en cuenta. Me hizo por descuido, por eso no me quiere terminar de aceptar\u201d. No hay en estas frases un gesto de suficiencia, ni una muestra de jactancia. En la misma conversaci\u00f3n, recuerda la pregunta que le hiciera un ni\u00f1o con s\u00edndrome de down: \u201c\u00bfqu\u00e9 hay adentro del espejo?\u201d No supo qu\u00e9 responder, no lo sabe todav\u00eda. Aurora entiende que el de la identidad es un asunto dif\u00edcil. Cuando habla de sus matrimonios, repite que fueron dos desastres. Dice: \u201cC\u00f3mo vas a tratar con una persona como yo. Nadie puede\u201d<sup>7<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Dante, Aurora estuvo en el Infierno. \u201cYo estuve muerta\u201d<sup>8<\/sup>, as\u00ed lo asegura y va a narrarlo en su novela \u201cLos Rieles\u201d. Tras haber tenido un accidente dom\u00e9stico en 2011 que la llev\u00f3 a una larga internaci\u00f3n, desciende al averno y, mientras es quemada en una parrilla, ve al Diablo en persona. Poseedora de una profunda fe cat\u00f3lica, amiga del padre Mancuso, exorcista de la Arquidi\u00f3cesis de La Plata, Aurora sabe que \u201ctodas las pruebas de Dios son amargas\u201d<sup>9<\/sup>. Cuando en \u201cLas Velez\u201d<sup>10<\/sup>, Marich\u00fa levanta vuelo sobre una escoba, en la habitaci\u00f3n de los altares, santidad y brujer\u00eda se confunden. Al referirse a Santa Teresa, el texto reza: \u201cque el poder le ven\u00eda de Dios, pero que pod\u00eda venirle del Diablo\u201d. Se sabe, los santos son hostigados por el mal (y a veces tentados). Aurora cree en los fantasmas, dice haberlos visto, hablado con ellos; una vez, uno la empuj\u00f3. Como fatalidad, la anomal\u00eda es tambi\u00e9n entonces una maldici\u00f3n. En muchos de sus libros, esta maldici\u00f3n se hace cuerpo, se presenta en su forma evidente, como visi\u00f3n. Toda una comparsa de contrahechos, deficientes, locxs, enanxs, protagonizan estos relatos. La anomal\u00eda, lo monstruoso, lo singular, se representa sin ribetes. Aurora nos dice, estoicamente: se nace diferente, \u201cy bueno\u201d. Si el mundo es duro, hay que endurecerse. En sus frases cortantes, definitivas, en sus apreciaciones maledicentes pero sin regodeo, la sobriedad es frugalidad. A una existencia diferente, una representaci\u00f3n otra del mundo: el detalle burdo se mezcla en una misma frase con la confirmaci\u00f3n de un valor: \u201cQu\u00e9 buen tipo Jean Paul. Era bizco, pero interesante.\u201d<sup>11<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY qu\u00e9 rol juega en todo esto la literatura? El principal, porque si hay pecado, hay redenci\u00f3n. Como la Yuna Riglos de \u201cLas Primas\u201d que rebasa su dislalia y el cerco de una familia que \u201cno es normal\u201d, gracias a la pintura y luego la escritura, Aurora, a partir de sus cuatro a\u00f1os, da con la puerta de salida del Infierno y se fusiona con Beatrice, esa otra que elegir\u00e1 como pseud\u00f3nimo al presentarse en 2007 al concurso de P\u00e1gina 12. Pero el pasaje que propone la literatura, el arte, no es hacia la normalidad. De Yuna, nos dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201ccuando empieza en Bellas Artes se anima a escribir y anda todo el tiempo con el diccionario, casi casi dir\u00eda se nivela con un normal. Pero ella no quiere ser normal porque ve toda la miseria de la gente normal\u201d<sup>12<\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como recurso, la escritura es tambi\u00e9n un poder. Mientras Marich\u00fa vuela, Aurora escribe. Como Sor Juana, se excusa diciendo no saber hacer otra cosa. La escritura, la literatura, la cruza del otro lado. La diferente ya no es una desvalida. Construye un mundo posible, lo ense\u00f1a, haciendo de la mirada singular un nuevo modo de habitar. La literatura es la red, la malla que la sostiene. No se sabe en verdad, qui\u00e9n tent\u00f3 a qui\u00e9n, pero intuyo que antes de que Aurora tramase, la literatura tramaba para ella. El esquema se repite, en eco, m\u00e1s huella que consciencia. Como buena disc\u00edpula, Aurora aprendi\u00f3. Ac\u00e1 me tiene, unx entre tantxs lectorxs cautivxs, a pura hilada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por Tamara Rutinelli<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>1<\/sup>\u00a0 \u00a0 Seoane, Mar\u00eda Jos\u00e9; Tcherkaski, Jos\u00e9. \u201cAurora Venturini, la maldita. Una larga conversaci\u00f3n\u201d. Lugar Editorial. Buenos Aires, 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>2<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cQui\u00e9n le tema a Aurora Venturini\u201d, entrevista realizada por Leila Guerriero, en 2012 En: gatopardo.com<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>3<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entrevista realizada por Liliana Viola, para P\u00e1gina 12, publicada el 09-12-2007. En: pagina12.com.ar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>4<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00cdb\u00eddem<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>5<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Venturini, Aurora. \u201cLaura L\u00e1inez\u201d. En: \u201cEl marido de mi madrastra\u201d. Mondadori. Buenos Aires, 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>6<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Seoane, Mar\u00eda Jos\u00e9; Tcherkaski, Jos\u00e9. \u201cAurora Venturini, la maldita. Una larga conversaci\u00f3n\u201d. Lugar Editorial. Buenos Aires, 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>7<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cQui\u00e9n le tema a Aurora Venturini\u201d, entrevista realizada por Leila Guerriero, en 2012 En: gatopardo.com<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>8<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entrevista realizada por Jos\u00e9 Mar\u00eda Pallaoro, en 2012. En: poesialaplata.blogspot.com<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>9<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cQui\u00e9n le tema a Aurora Venturini\u201d, entrevista realizada por Leila Guerriero, en 2012 En: gatopardo.com<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>10<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0 Venturini, Aurora. \u201cEl marido de mi madrastra\u201d. Tusquets. Buenos Aires, 2021.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>11<\/sup> \u00a0\u00a0 \u201cQui\u00e9n le tema a Aurora Venturini\u201d, entrevista realizada por Leila Guerriero, en 2012 En: gatopardo.com<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>12<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0 Entrevista realizada por Silvina Friera, para P\u00e1gina 12, publicada el 01-01-2008. En: pagina12.com.ar<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1- la trama \u201c[mi madre]&#8230; cre\u00eda que las escritoras eran unas locas. Ten\u00eda raz\u00f3n. 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