{"id":4176,"date":"2022-12-14T13:52:14","date_gmt":"2022-12-14T16:52:14","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4176"},"modified":"2022-12-15T14:57:40","modified_gmt":"2022-12-15T17:57:40","slug":"poder-popular-y-futuros-posibles-apuntes-en-torno-a-gobernar-la-utopia-de-martin-arboleda-por-nicolas-gonzalez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/12\/14\/poder-popular-y-futuros-posibles-apuntes-en-torno-a-gobernar-la-utopia-de-martin-arboleda-por-nicolas-gonzalez\/","title":{"rendered":"Poder popular y futuros posibles. Apuntes en torno a Gobernar la utop\u00eda de Mart\u00edn Arboleda \u2013 Por Nicol\u00e1s Gonz\u00e1lez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>Texto le\u00eddo en la presentaci\u00f3n del libro Gobernar la utop\u00eda (Caja Negra Editora) de Mart\u00edn Arboleda, el d\u00eda jueves 1 de diciembre en Alma Negra Librer\u00eda.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cNinguna afirmaci\u00f3n comunista ha sido violenta y continuamente impugnada, abolida y mistificada por la tradici\u00f3n y la ideolog\u00eda socialista como la del rechazo del trabajo. \u00a1Si quieres que un socialista se enfurezca, o si quieres poner en evidencia su demagogia, prov\u00f3calo habl\u00e1ndole del rechazo del trabajo!\u201d <\/em>Toni Negri<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Debo admitir que la lectura del libro de Mart\u00edn produjo en m\u00ed cierta emoci\u00f3n indescifrable. Por una parte, propone premisas prometeicas -ese mismo <em>ethos<\/em> que invita a cierta izquierda a retomar- para levantar un programa de planificaci\u00f3n econ\u00f3mica, en el marco de una transici\u00f3n democr\u00e1tica al socialismo, que en su apuesta es un tremendo aporte y desaf\u00edo para el panorama pol\u00edtico actual; al tiempo que me pon\u00eda en guardia ante nociones que iban apareciendo a medida que avanzaba en el libro. Si bien tuve la posibilidad de haber le\u00eddo el libro con anterioridad; quisiera evitar caer en un karaoke mon\u00f3tono, mostrando los aciertos y\/o errores de las premisas contenidas en el libro -qui\u00e9n mejor que Mart\u00edn mismo aqu\u00ed presente para aquello- y no caer en algo as\u00ed como un <em>arboledasplaining<\/em>. Entonces, intentar hacer algo distinto a lo que se suele hacer en situaciones como esta y proponer extraviar a Mart\u00edn Arboleda y usar su libro como excusa para abrirse hacia otros derroteros; evit\u00e1ndome al mismo tiempo hacer el rid\u00edculo, restando as\u00ed posibles lectores much\u00edsimo m\u00e1s l\u00facidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Quisiera partir con una pregunta: <strong>\u00bfCu\u00e1l es el lugar del Estado en la configuraci\u00f3n de las relaciones sociales?<\/strong> En tanto que organizaci\u00f3n pol\u00edtica, es el Estado el que condensa las contradicciones de clase del conjunto de la sociedad, configurando as\u00ed la relaci\u00f3n de fuerzas entre trabajo y capital. A su vez, los modos de producci\u00f3n solamente existen en el entramado complejo de estructuras y de relaciones sociales que caracteriza a una formaci\u00f3n social hist\u00f3ricamente determinada. Si seguimos a Poulantzas -autor que aparece en el libro de Mart\u00edn-, un modo de producci\u00f3n es un <em>\u201cobjeto abstracto-formal\u201d<\/em> que no existe en realidad, puesto que <em>\u201cs\u00f3lo existe de hecho una formaci\u00f3n social hist\u00f3ricamente determinada, es decir, un todo social en un momento de su existencia hist\u00f3rica\u201d<\/em>. La existencia hist\u00f3rica del Estado bajo el actual modo de producci\u00f3n, es un Estado de tipo capitalista que en su matriz contiene adem\u00e1s -de manera estructural- una racionalidad colonial. Si los Estados encarnan procesos y estructuras que interiorizan el mandato globalitario del capital -puesto que si bien la acumulaci\u00f3n es transnacional, su legitimaci\u00f3n sigue siendo nacional-, la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica se vuelve una herramienta que al interior del Estado las masas pueden agitar. Ya que -en palabras de Mart\u00edn- <em>\u201cuno de los elementos cardinales de la planificaci\u00f3n es el despliegue de los instrumentos t\u00e9cnicos del aparato Estatal -leyes, estatutos, planos, dispositivos regulatorios, censos, etc.-\u201d<\/em>. Se vuelve as\u00ed, indispensable disputar el terreno del Estado como uno de los lugares estrat\u00e9gicos desde el cual instaurar una planificaci\u00f3n econ\u00f3mica. Para Mart\u00edn, no bastan las calles y las urnas para confrontar el <em>establishment<\/em>: es necesario, a su vez, disputar el terreno del Estado e intentar romper -en palabras de Mart\u00edn- con <em>\u201cel conseso que rechaza de plano las instituciones y entiende a los movimientos sociales, por s\u00ed mismos, como el \u00fanico sujeto de cambio\u201d<\/em>. Ahora bien, dicho consenso no es tanto por una postura ideol\u00f3gica o una cierta desidia: es m\u00e1s bien una leg\u00edtima desconfianza, una sospecha completamente v\u00e1lida que los pueblos y los mismos movimientos sociales tienen, por justas razones. Para Mart\u00edn, <em>\u201csi una planificaci\u00f3n postcapitalista fuese el producto de un esquema de democracia directa, no queda claro de qu\u00e9 manera el Estado liberal-representativo se transformar\u00eda (o desmantelar\u00eda) para darle paso a una nueva constelaci\u00f3n de instituciones de base. Por otro lado, si una planificaci\u00f3n de esta \u00edndole se desarrolla bajo el sistema de democracia representativa, la arquitectura del aparato de Estado tendr\u00eda que sufrir transformaciones de orden estructural, las cuales a\u00fan no son siquiera discutidas por gran parte de la literatura existente\u201d<\/em>. Cuando en el libro aparece el problema de la libertad en relaci\u00f3n a una forma Estado que, bajo un marco de planificaci\u00f3n democr\u00e1tica, se transformar\u00eda en <em>\u201cun entramado institucional con tal capacidad de vigilancia que deber\u00eda causarnos alarma\u201d<\/em>, el Estado actual, la Democracia actual as\u00ed tal y como est\u00e1n, presentan problemas para disputar intereses econ\u00f3mico-pol\u00edticos entre los propietarios y las clases sublaternas. Puesto que, el problema que a m\u00ed entender puede resultar de todo esto, quiz\u00e1s emana de una concepci\u00f3n acotada de lo que logramos entender cuando decimos \u201cCapitalismo\u201d y los posibles l\u00edmites que intentamos ponerle. Y es que el capitalismo no es tan s\u00f3lo un \u201cmodo de producci\u00f3n\u201d o una relaci\u00f3n social -como lo fue para Marx y cierta tradici\u00f3n ortodoxa-, sino que m\u00e1s bien, <strong>ha representado ser un conjunto de enfrentamientos estrat\u00e9gicos que rebasa la lucha de clases (en singular) entre proletarios y burgueses; para desperdigarse en una multiplicidad de luchas de clases (en plural); esto es, una fractalidad de guerras (de clase, de raza, de sexo) que se introducen en la poblaci\u00f3n y que tienden a indistinguirse de lo que llaman \u201cpaz social\u201d; una m\u00e1quinaria que articula capital y Estado, econom\u00eda y pol\u00edtica, producci\u00f3n y guerra<\/strong>. Si para Mart\u00edn <em>\u201cuna transici\u00f3n postcapitalista<\/em> <em>involucrar\u00eda la exacerbaci\u00f3n de los antagonismos de clase y el desacuerdo entre distintos grupos sociales\u201d<\/em>, me parece que esa exacerbaci\u00f3n del conflicto no afectar\u00eda a todos por igual, entendiendo que la exposici\u00f3n a la violencia de la maquinaria capital\/Estado no es la misma para todos. La conflictivad en alza que, para Mart\u00edn, <em>\u201cser\u00eda un signo de que la comunidad pol\u00edtica por fin se empieza a hacer protagonista de su propio drama vital\u201d<\/em>, traer\u00e1 sin duda persecusi\u00f3n, prisi\u00f3n y muerte, porque creo que los patrones no estar\u00e1n dispuestos a soltar tan f\u00e1cilmente sus intereses, ni menos que les digamos qu\u00e9, c\u00f3mo y cu\u00e1ndo queremos producir para una mejor distribuci\u00f3n de las riquezas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, esto no significa asumir <em>\u201cla ilusi\u00f3n estatista\u201d<\/em> -como dir\u00eda Jacinta Gorriti, leyendo tambi\u00e9n a Poulantzas- que encuentra en \u00e9l la soluci\u00f3n a todos los problemas de la sociedad. Y es que para Mart\u00edn, es necesario tener un anclaje territorial y an\u00edmico, que confronte los nichos identitario-morales acomodados en la l\u00f3gica individualista neoliberal: una cierta micropol\u00edtica que no tiene ninguna relaci\u00f3n con lo chiquitito -como mal se piensa- sino que con la activaci\u00f3n de una dimensi\u00f3n libidinal que la planificaci\u00f3n posibilita, y que en ning\u00fan caso dice relaci\u00f3n con lecturas de tipo \u201cc\u00f3mo tiene que vivir la gente\u201d; sino m\u00e1s bien con una ampliaci\u00f3n del campo de toma de decisiones. Ahora bien, retorna insistentemente en todo el libro la pregunta por una cierta <em>\u201ctransici\u00f3n democr\u00e1tica al socialismo\u201d<\/em>. Y es interesante que para Martin la apuesta no es tanto por una <em>\u201cprofundizaci\u00f3n de la Democracia\u201d<\/em> -esa con MAY\u00daSCULAS de la que tanto habla el progresismo bienpensante-; sino m\u00e1s bien por una <em>\u201cprofundizaci\u00f3n de procesos democr\u00e1ticos\u201d<\/em>, en una apuesta econ\u00f3mica y pol\u00edtica que desaf\u00eda el actual modelo neoliberal. Y aqu\u00ed son claves tanto los ejemplos de municipalismo que da en el libro, como la configuraci\u00f3n de un cierto <strong>poder popular<\/strong>. En relaci\u00f3n a lo \u00faltimo, como dice Mart\u00edn -siguiendo a Dussel en esto- si <em>\u201cel poder popular solamente deviene real cuando coagula en formas institucionales y \u00f3rdenes estatuidos, tanto estatales como extraestatales\u201d<\/em>; nos cabe entonces la pregunta por qu\u00e9 instituciones debemos elaborar. Un desaf\u00edo pol\u00edtico e imaginario que nos obliga a repensar esa dif\u00edcil articulaci\u00f3n entre las organizaciones, movimientos y pueblos con las instituciones. Si el pasaje a la instituci\u00f3n de una u orta manera es ineludible, \u00bfC\u00f3mo hacer para demorar ese pasaje? \u00bfC\u00f3mo hacer para que la geograf\u00eda territorial y micropol\u00edtica, persista incluso m\u00e1s all\u00e1 de su articulaci\u00f3n con el Estado? Insistamos en algo m\u00e1s, porque Democracia y <strong>poder popular<\/strong> no son necesariamente lo mismo: mientras la Democracia -esa con may\u00fasculas- se ha transformado en la alternancia entre gobiernos de una misma \u00e9lite; el <strong>poder popular<\/strong> dice relaci\u00f3n con procesos de democratizaci\u00f3n de la toma de decisiones, que se dan as\u00ed mismas las clases populares y no necesariamente dentro de los marcos de la arquitectura jur\u00eddico-institucional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la posibilidad del despliegue libidinal -que se realiza siempre a trav\u00e9s de agenciamientos anclados a los territorios y su organizaci\u00f3n- y la autonom\u00eda que la planificaci\u00f3n habilita, \u00bfC\u00f3mo pensar un <strong>poder popular<\/strong> sin centralizar los medios de producci\u00f3n en el Estado? \u00bfC\u00f3mo evitar con esto \u00faltimo, la emergencia de la clase de <em>\u201clos gestores\u201d<\/em> -esos que sin ser propietarios de los medios de producci\u00f3n, los gestionan, en palabras de Joao Bernardo- y que siempre va de la mano con gobiernos progresistas? Aparece entonces otro obst\u00e1culo para la planificaci\u00f3n; a saber, el progresismo en tanto subjetividad pol\u00edtica del neoliberalismo. Entonces, \u00bfQu\u00e9 puede una planificaci\u00f3n democr\u00e1tica para transitar al socialismo, ante la planificaci\u00f3n internacional del mercado -favorecida por los gobiernos progresistas, democr\u00e1ticamente electos-? Como dice Mart\u00edn, <em>\u201chay algo en la figura de la planificaci\u00f3n que es subversivo, precisamente porque le imprime una historicidad densa a un momento en el que los excesos del posmodernismo y de la ideolog\u00eda neoliberal clausuran la posibilidad de pensar hist\u00f3ricamente; (\u2026) En otras palabras, la planificaci\u00f3n no solo da forma al futuro-como-ruptura; por su naturaleza eminentemente prefigurativa, conjura mundos alternativos y por tanto es una forma mediada o modo de existencia del futuro\u201d<\/em>. Ahora bien, no s\u00e9 si otros mundos son posibles, o si hay futuros posibles. Cuesta decir <em>\u201cfuturo\u201d, \u201cimaginaci\u00f3n\u201d o \u201cesfuerzo prometeico\u201d <\/em>cuando es precisamente el futuro aquello que se viene obturando, ya desde 1979, fecha de publicaci\u00f3n del informe Charney -informe que alertaba de las consecuencias del incremento de di\u00f3xido de carbono en la atm\u00f3sfera-. Si en palabras de Mart\u00edn <em>\u201clos instrumentos t\u00e9cnicos de la planificaci\u00f3n se pueden entender como una expresi\u00f3n mediada y cosificada de las visiones del futuro que emergen del poder popular constituyente\u201d<\/em>; y nuestro pesimismo no nos enceguese, creo que la apuesta podr\u00eda ser ya no por \u201cotros mundos posibles\u201d, \u201cotros futuros posibles\u201d; sino que m\u00e1s bien por <strong>otros usos posibles de este mundo<\/strong>, en disputa continua con SU mundo: a saber, el mundo del capitalismo. Esto introducir\u00eda la cuesti\u00f3n por la necesidad de elaborar insumos t\u00e9cnicos e infraestructuras que permitan el depliegue libidinal y una cierta autodefensa de la planificaci\u00f3n, \u201c<em>ya que una planificaci\u00f3n econ\u00f3mica socialista debe partir por reapropiarse los medios de producci\u00f3n, comunicaci\u00f3n, log\u00edsticos y, <\/em>-como dice Mart\u00edn-<em>, bases de datos, algoritmos y modelos de aprendizaje maqu\u00ednico, en tanto que potencial t\u00e1ctico-estrat\u00e9gico, para redireccionarlos hacia una vocaci\u00f3n de transformaci\u00f3n hist\u00f3rica<\/em>; a la vez que intenta conjugar los tiempos y problemas del fin de mes, con los tiempos largos y lentos de la planificaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En palabras de Mart\u00edn, <em>\u201cla consolidaci\u00f3n de una nueva pol\u00edtica de masas, ofrece entonces una potente infraestructura social y organizativa sobre la cual se pueda cimentar una planificaci\u00f3n cuyo objetivo primigenio sea la incidencia en pol\u00edtica p\u00fablica y la circulaci\u00f3n de protocolos de intervenci\u00f3n\u201d<\/em>. El desaf\u00edo de la planificaci\u00f3n es tremendo y su reverso a un nivel pol\u00edtico\/estrat\u00e9gico -a m\u00ed entender- es la articulaci\u00f3n de esas <em>\u201cdensas tramas que combinan alcald\u00edas, organizaciones de base, centros de pensamiento e infraestructuras de comunicaci\u00f3n\u201d<\/em>; y la elaboraci\u00f3n de espacios intersticiales entre todos esos elementos, dispuestos a desentumecer el pensamiento emancipatorio y lograr salir del <em>impasse<\/em> del sonambulismo pol\u00edtico actual que, a nuestro entender, representa la peor de las cat\u00e1strofes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><u>Bibliograf\u00eda citada<\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arboleda, Mart\u00edn. <em>Gobernar la utop\u00eda<\/em>. Caja Negra Editora, 2021<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bernardo, Joao. <em>Democracia Totalitaria.<\/em> Editorial Marat, 2020<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gorriti, Jacinta. <em>Nicos Poulantzas. Una teor\u00eda materialista del Estado<\/em>. Doble Ciencia Editorial, 2020<\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\nLazzarato, Maurizio; Alliez, Eric. Guerras y capital. Tinta Lim\u00f3n, 2021<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1250\" height=\"1150\" class=\"alignleft size-large wp-image-4177\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-1024x942.jpeg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-1024x942.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-300x276.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-768x707.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-1040x957.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-1200x1104.jpeg 1200w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2.jpeg 1250w\" sizes=\"auto, (max-width: 1250px) 100vw, 1250px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto le\u00eddo en la presentaci\u00f3n del libro Gobernar la utop\u00eda (Caja Negra Editora) de Mart\u00edn Arboleda, el d\u00eda jueves 1 de diciembre en Alma Negra Librer\u00eda. * \u201cNinguna afirmaci\u00f3n comunista ha sido violenta y continuamente impugnada, abolida y mistificada por la tradici\u00f3n y la ideolog\u00eda socialista como la del rechazo del trabajo. \u00a1Si quieres que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":4178,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10,379],"tags":[],"class_list":["post-4176","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4176","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4176"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4176\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4181,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4176\/revisions\/4181"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4178"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}