{"id":4055,"date":"2022-10-20T14:37:40","date_gmt":"2022-10-20T17:37:40","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=4055"},"modified":"2023-03-22T13:29:58","modified_gmt":"2023-03-22T16:29:58","slug":"de-nancy-por-nancy-hasta-de-algun-modo-nancy-aun-por-ignacio-pantoja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/10\/20\/de-nancy-por-nancy-hasta-de-algun-modo-nancy-aun-por-ignacio-pantoja\/","title":{"rendered":"De Nancy por Nancy hasta, de alg\u00fan modo, Nancy, a\u00fan \u2013 Por Ignacio Pantoja"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Leyendo la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol del texto <em>\u00bfUn sujeto?<\/em> de Jean-Luc Nancy, que re\u00fane dos seminarios presentados por el autor en 1992 y reci\u00e9n publicados en espa\u00f1ol por Ediciones La Cebra en 2014, no pude dejar de tropezarme con el prefacio que el mismo autor escribe a ra\u00edz de esta traducci\u00f3n. A pesar del tiempo transcurrido entre un acontecimiento y otro, no creo percibir en Nancy un af\u00e1n por remendar, renovar o desdecir algo de lo propuesto en sus seminarios d\u00e9cadas atr\u00e1s. M\u00e1s bien, me parece que, considerando la llegada o cruce de otro idioma con su texto, estas p\u00e1ginas representan una oportunidad que el autor aprovecha para recuperar sus propias palabras y, <em>de alg\u00fan modo (a\u00fan)<\/em>, volver a decirlas. En parte, este prefacio es eso: el gesto literario que un texto emprende por recuperarse y pronunciarse a s\u00ed mismo. Es el texto, o mejor dicho \u2013y siguiendo al propio Nancy\u2013 es la oralidad<em> dici\u00e9ndose de nuevo<\/em>, veintid\u00f3s a\u00f1os m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, en esta (re)lectura que Nancy realiza de su propio texto, el autor nos presenta una especie de pliegue al interior de la <em>versi\u00f3n original<\/em> del libro (un pliegue muy peculiar: un pliegue <em>l\u00edquido<\/em>, que est\u00e1 <em>atado a<\/em> un manto y, a su vez, <em>es<\/em> un manto en s\u00ed mismo), al anticipar en este prefacio que \u201c[A]l final del texto de 1992 la cuesti\u00f3n es la de \u00abalguien invent\u00e1ndose a s\u00ed mismo cada vez\u00bb\u201d. En este caso, la frase \u201calguien invent\u00e1ndose a s\u00ed mismo cada vez\u201d intenta responder a la pregunta que da t\u00edtulo al libro (\u00bfun sujeto?), donde ese <em>alguien<\/em>, si es que lo hay, ser\u00eda el <em>sujeto<\/em>. Sin embargo, me es dif\u00edcil no pensar en que ese <em>alguien<\/em> tambi\u00e9n es, a la vez, el propio Nancy de carne y hueso y voz. Puesto de otra forma, creo que este prefacio no solo es el texto <em>reclam\u00e1ndose<\/em> o <em>volviendo a decirse<\/em> como se sostuvo antes, sino que al mismo tiempo es Nancy<em> volviendo a inventar a Nancy<\/em>. Nancy<em> (re)invent\u00e1ndose<\/em>. Y as\u00ed, estas <em>nuevas<\/em> <em>p\u00e1ginas<\/em> emergen desde el texto mismo y se anteponen a este, como una voz escondida entre las inflexiones de otra voz (que podr\u00eda ser la voz del autor, pero esta etiqueta pierde volumen al aproximarse a la oralidad), o como una ola que se forma con agua de lluvia, lo que empuja a preguntarse <em>d\u00f3nde<\/em> o <em>cu\u00e1ndo<\/em> comienzan <em>realmente<\/em> el texto, la voz del autor, o el agua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De alg\u00fan modo, esta traducci\u00f3n, y las voces que ella arrastra, es tanto lluvia como nube. Es lluvia y anuncio de lluvia. Es el mar evapor\u00e1ndose y llovi\u00e9ndose, veintid\u00f3s a\u00f1os m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, todo este menjunje de aguas y voces y <em>decirdenuevos<\/em> y autores y textos reclam\u00e1ndose a s\u00ed mismos, no emerger\u00eda si no es porque, al comienzo de su primer seminario, Nancy aborda la existencia de una tautolog\u00eda (como el propio autor se refiere) que probablemente es cosquilleo inicial para ambos seminarios, y que adem\u00e1s le permite titular el primero de estos, denomin\u00e1ndolo \u201cEl supuesto sujeto\u201d (afirmando que esa frase, debido a las ra\u00edces de ambas palabras, es precisamente una tautolog\u00eda). Tras lo anterior, quisiera detenerme en la idea de la tautolog\u00eda y hacer, si se puede, una apolog\u00eda de ella, entre las muchas que ya existen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <em>tautolog\u00eda<\/em> (del griego <em>\u03c4\u03b1\u03c5\u03c4\u03bf\u03bb\u03bf\u03b3\u03af\u03b1<\/em>, \u201cdecir lo mismo\u201d) a la que aludo en el p\u00e1rrafo anterior, inevitablemente me llev\u00f3 a un evento ocurrido hace algunos meses: la presentaci\u00f3n del libro <em>De alg\u00fan modo a\u00fan. La escritura de Samuel Beckett <\/em>de Sergio Rojas, acompa\u00f1ado por las palabras de Mauricio Barr\u00eda, Franco Pesce y Julieta Marchant. Aqu\u00ed, y pido disculpas de antemano, mantener las citas a raya de quienes presentaron esa noche me es imposible (y hasta podr\u00eda ser algo contradictorio, como dijo una de las voces aquella noche, <em>el habla se emancipa de todo rastro subjetivo<\/em>), pues todas estas voces, las cinco que se mencionan solo en este p\u00e1rrafo (pero a saber que hay muchas m\u00e1s antes, detr\u00e1s, <em>en frente<\/em> y m\u00e1s adelante), se entrecruzan inagotablemente, se reclaman y se vuelven a decir entre s\u00ed, y no dejan de confundirse (afortunadamente si se quiere). Y as\u00ed, en la presentaci\u00f3n del libro hab\u00edan momentos en que se hablaba de Rojas y su libro, y sin embargo parec\u00eda en realidad que se hablaba del propio Beckett, cuando una voz dice <em>Rojas es alguien que, sobre todo, habla<\/em>, cuya idea, parafraseando a Nancy, no deja de remitir a la intenci\u00f3n de este por mantener <em>la mayor oralidad posible<\/em> en su libro. Y luego, otra voz pronuncia que <em>el habla en Beckett yace en ese no entendimiento<\/em>, pero no como algo infructuoso, sino como algo que permite <em>bombardearse a s\u00ed mismo<\/em>, y si bien en Beckett el habla ocurre como forma de estirar el espacio y tiempo de los personajes, a la vez tambi\u00e9n sirve para estirarse a s\u00ed mismo, para devenir en m\u00e1s habla, hasta, como dice Rojas en su libro, <em>agotar la expectativa de sentido, de resoluci\u00f3n, conducir las palabras hasta su extenuaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en esa especie de persecuci\u00f3n o b\u00fasqueda que Rojas reconoce en la literatura de Beckett, emerge un seminario titulado \u201cEl profeta y las comediantes\u201d (que por cierto acaeci\u00f3 tan solo un d\u00eda antes de la presentaci\u00f3n del libro) de la escritora Cynthia Rimsky, quien en un momento cita a C\u00e9sar Aira quien a su vez cita a Marcel Proust, cuando en una novela de este \u00faltimo se lee \u201cpas\u00f3 todo el verano y el malentendido no se disip\u00f3\u201d, y a ra\u00edz de ello, Aira destaca aquel pasaje pues \u201cla realidad no tiene cuarto acto, no tiene resoluci\u00f3n, porque resolverse no es su destino\u201d. Y aqu\u00ed es cuando Rimsky se detiene para desafiar nuestra ya acostumbrada \u201ccultura de la resoluci\u00f3n\u201d, y por ende, para abandonar la carga de infructuosidad que por tantos a\u00f1os se le ha atribuido a la <em>no-resoluci\u00f3n<\/em>. Es m\u00e1s, Rimsky cierra la sesi\u00f3n con una invitaci\u00f3n que, a mi gusto, es fundamental para intentar atar este oleaje: debemos, tanto escritores como lectores (y me atrever\u00eda a agregar, como seres comunicantes), debemos todes <em>emprender la incomprensi\u00f3n<\/em>. Perseguir las tautolog\u00edas, gesto que inevitablemente hace Nancy, para iniciar su seminario en 1992 y para acometer su prefacio en 2014 (no por nada Rimsky habla de <em>La comunidad inoperante <\/em>en la clase antes mencionada).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo llegado hasta aqu\u00ed, y de alguna forma forzando un <em>cierre<\/em>, cabe decir que en estas l\u00edneas se ven cruzadas las voces de las cartas de Barr\u00eda, de Marchant y de Pesce, reunidos en aquella presentaci\u00f3n a trav\u00e9s de la cual cruza otra voz que es Rojas, y con este Beckett, y as\u00ed emerge la voz de Rimsky, que deja pululando las voces de Aira o Proust, y retorna o reclama a Nancy, y volvemos a su tautolog\u00eda, que si bien al comienzo de <em>\u00bfUn sujeto?<\/em> pareciera poseer un halo de queja u obst\u00e1culo, en realidad es una tautolog\u00eda que se dinamita a s\u00ed misma, que dinamita estas voces, y como una bomba lanzada al agua, esta provoca una explosi\u00f3n que reparte las aguas, y con ella las voces, estas voces, y las voces se confunden y se entrecruzan, o tal vez soy yo quien las confunde y las entrecruza, pero al fin y al cabo, lo que s\u00ed es cierto es que todas estas voces, estas aguas, explotan y <em>se asombran<\/em> y se persiguen. Se persiguen a s\u00ed mismas y entre s\u00ed, como las olas o los textos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas estas voces que se entrecruzan a la vez se persiguen, en este gesto de oralidades y literaturas ya desplegadas y a la vez propensas al despliegue, en su m\u00edmesis con el mar. Y es que, al fin y al cabo, el mar es justamente eso: una operaci\u00f3n sin resoluci\u00f3n, incomprendida, inconclusa. Tautol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Por\u00a0<strong>Ignacio Pantoja<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-4056\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Captura-de-Pantalla-2022-10-20-a-las-14.34.30.png\" alt=\"\" width=\"492\" height=\"784\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Captura-de-Pantalla-2022-10-20-a-las-14.34.30.png 595w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Captura-de-Pantalla-2022-10-20-a-las-14.34.30-188x300.png 188w\" sizes=\"auto, (max-width: 492px) 100vw, 492px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfUn sujeto?<\/p>\n<p>Jean-Luc Nancy<\/p>\n<p>Ediciones La Cebra<\/p>\n<p>2014<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leyendo la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol del texto \u00bfUn sujeto? de Jean-Luc Nancy, que re\u00fane dos seminarios presentados por el autor en 1992 y reci\u00e9n publicados en espa\u00f1ol por Ediciones La Cebra en 2014, no pude dejar de tropezarme con el prefacio que el mismo autor escribe a ra\u00edz de esta traducci\u00f3n. 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