{"id":3919,"date":"2022-09-15T10:09:53","date_gmt":"2022-09-15T13:09:53","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3919"},"modified":"2022-09-15T11:44:19","modified_gmt":"2022-09-15T14:44:19","slug":"la-usura-del-tiempo-olivia-de-barrio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/09\/15\/la-usura-del-tiempo-olivia-de-barrio\/","title":{"rendered":"La usura del tiempo &#8211; Por Olivia de Barrio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Este peque\u00f1o archivo se comenz\u00f3 a formular por una contemplaci\u00f3n pasajera que luego, entre pensamientos y m\u00e1s encuentros, devino en una b\u00fasqueda. La serie fotogr\u00e1fica que representa estos intentos de expresar mi mirada fue el primer paso del entramado que luego las palabras trataron de acompa\u00f1ar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hall\u00e9 a mi alrededor un lenguaje, un patr\u00f3n marcado por el paso del tiempo con sus bifurcaciones, y entablamos un di\u00e1logo: una ma\u00f1ana, caminando cabeza abajo ensimismada, mi atenci\u00f3n se fue entre mis pies, donde se dejaron ver peque\u00f1as dendritas que decoraban unas antiguas baldosas. Me sorprendi\u00f3 la firmeza con que se ergu\u00edan arborescencias en tales materiales inertes, tan solo expuestos al tiempo y no a alg\u00fan proceso de expansi\u00f3n, logrando replicar tan admirablemente el crecimiento de las ramas y ra\u00edces de un \u00e1rbol que se extiende. Con mi fiel herramienta de documentaci\u00f3n, mi \u00e1gil filmadora, recort\u00e9 esos instantes de fascinaci\u00f3n para dejar un registro al que luego recurrir, ante el impulso del d\u00eda y de mis emociones. Luego, con cierta apertura, fueron cruz\u00e1ndose a diario figuras an\u00e1logas: en paredes h\u00famedas y su pintura desgastada, en mapas de r\u00edos, o una noche mirando una descarga el\u00e9ctrica en el cielo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"882\" class=\"size-large wp-image-3922 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/3-1024x882.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/3-1024x882.png 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/3-300x258.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/3-768x661.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/3-1040x896.png 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/3.png 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De forma casual, comenc\u00e9 a tropezar con escrituras pr\u00f3ximas a lo que me estaba atravesando. &#8220;Existen leyes vastas que gobiernan al mismo tiempo lo inerte y lo org\u00e1nico&#8221; escribi\u00f3 Caillois en su libro <em>Piedras<\/em>. \u00bfA qu\u00e9 ley o patr\u00f3n se podr\u00edan corresponder estos encuentros repetidos?\u00a0 En este libro, Caillois se entrega a la observaci\u00f3n de las piedras, en donde se dispone a desentra\u00f1ar sus secretos. A eso me entregu\u00e9 desde ese entonces, a observar esos patrones fascinantes que hasta ahora no hab\u00edan tenido lugar consciente en mi mirada. Para Bachelard una imagen material vivida \u00edntimamente, explorada con paciencia, es un <em>reflejo<\/em>. El tacto imaginario que poseemos es quien da vida a las cualidades dormitantes que se disponen en lo que nos rodea.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"882\" class=\"size-large wp-image-3921 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/4-1024x882.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/4-1024x882.png 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/4-300x258.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/4-768x661.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/4-1040x896.png 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/4.png 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida en todos sus despliegues y matices est\u00e1 atravesada por el tiempo: todo, en movimiento o quietud, es moldeado por la usura, todo lleva inscripto cierto patr\u00f3n en donde reconocemos su paso. &#8220;Varios son los caminos que transita el hombre. Quien los sigue y contrasta ver\u00e1 surgir figuras maravillosas, que parecen pertenecer a aquella gran escritura cifrada que se ve por doquier: en alas, en la c\u00e1scara de los huevos, en las nubes, en la palma de una mano, en los cristales y las formaciones rocosas; en las extra\u00f1as coyunturas del azar. En todo ello se adivina la clave de esta prodigiosa escritura, su gram\u00e1tica&#8221;- apunt\u00f3 en alg\u00fan tiempo Novalis; y es esta gram\u00e1tica un misterio, el del tiempo, que sucede sobre todo; son entonces estas ramificaciones rastros que expresan por s\u00ed mismos las leyes ocultas a las que se entrega la naturaleza entera.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"878\" class=\"size-large wp-image-3920 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/2-1024x878.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/2-1024x878.png 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/2-300x257.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/2-768x659.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/2-1040x892.png 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/2.png 1082w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabiendo que quiz\u00e1s jam\u00e1s comprenda estos funcionamientos que nos componen en totalidad, me dispongo tan solo a vivir atenta a los fen\u00f3menos que nos rodean, dejar que se entramen las amplias formas en que se corresponde el mundo, reconociendo en las marcas de nuestras palmas el correr de un r\u00edo. &#8220;El verdadero y gran milagro empieza donde se detiene nuestra mirada&#8221; dej\u00f3 en alg\u00fan manuscrito el grand\u00edsimo Maeterlinck. Con estas im\u00e1genes que fui recolectando, se puede visualizar m\u00e1s claramente la idea de estas peque\u00f1as correspondencias, llevada adelante gracias a una simple curiosidad y fascinaci\u00f3n. \u201c\u00bfQu\u00e9 podemos deducir de estas equivalencias m\u00e1s que el esp\u00edritu humano siente una cierta inclinaci\u00f3n?\u201d (anot\u00e9 desprolijamente al margen alguna vez, leyendo a Marguerite Yourcenar).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fotos y texto por <strong>Olivia de Barrio\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este peque\u00f1o archivo se comenz\u00f3 a formular por una contemplaci\u00f3n pasajera que luego, entre pensamientos y m\u00e1s encuentros, devino en una b\u00fasqueda. La serie fotogr\u00e1fica que representa estos intentos de expresar mi mirada fue el primer paso del entramado que luego las palabras trataron de acompa\u00f1ar. 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