{"id":3907,"date":"2022-09-12T13:03:55","date_gmt":"2022-09-12T16:03:55","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3907"},"modified":"2022-09-12T13:12:24","modified_gmt":"2022-09-12T16:12:24","slug":"el-pequeno-punto-en-la-nariz-sobre-cuando-alice-se-subio-a-la-mesa-de-jonathan-lethem-por-ramiro-perez-rios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/09\/12\/el-pequeno-punto-en-la-nariz-sobre-cuando-alice-se-subio-a-la-mesa-de-jonathan-lethem-por-ramiro-perez-rios\/","title":{"rendered":"El peque\u00f1o punto en la nariz \u2013 Sobre Cuando Alice se subi\u00f3 a la mesa de Jonathan Lethem \u2013 Por Ramiro P\u00e9rez R\u00edos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Barthes, en sus <em>Fragmentos de un discurso amoroso<\/em>, habla del \u201cpeque\u00f1o punto en la nariz\u201d, de aquel momento en que la imagen del ser amado se ve corrompida por algo dicho o hecho. Fogwill, a raz\u00f3n de este libro, dec\u00eda no entender c\u00f3mo Barthes se volvi\u00f3 paradigma del amor dado que s\u00f3lo retrata el \u201cv\u00ednculo servil, perruno, baboso y masoquista que suele ligar a los maestros entrados en a\u00f1os y entrados en carnes con sus esquivos y encarecidos <em>muchachos<\/em>\u201d, y si bien esta discusi\u00f3n podr\u00eda parecer accesoria, el caso es que ese \u201cpeque\u00f1o punto en la nariz\u201d para referir al primer momento en que se nos va el encanto del amor es una gran met\u00e1fora. Otra met\u00e1fora posible pero no tan buena es la de \u201cuna grieta en la pared\u201d. No funciona tanto por lo obvio de la imagen, pero s\u00ed funciona en tanto primer movimiento de aquello que eventualmente se volver\u00e1 ruina. Por supuesto que puede arreglarse en el medio y la met\u00e1fora deja de funcionar, pero mientras nadie haga algo en su beneficio (como sucede en casi todas las parejas en crisis) eso devendr\u00e1 aquello. Y de las ruinas s\u00ed podemos hablar. Ah\u00ed hay una buena met\u00e1fora. Hablan de una historia tanto pasada como perdida y de una posibilidad por recuperarla o transformarla en algo m\u00e1s. Tambi\u00e9n pueden echarse a perder y ya, sin que nadie se detenga jam\u00e1s en ellas. En las ruinas viven fantasmas que narran historias para aquellos que quieran y puedan detenerse a oirlas. Tambi\u00e9n sirven de campo de juego para los ni\u00f1os, entre otras posibilidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 pasa cuando todas esas instancias (el punto en la nariz y\/o grieta y eventuales ruinas) suceden a\u00fan en el marco de la relaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo se define aquello?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Cuando Alice se subi\u00f3 a la mesa<\/em>, de Jonathan Lethem va de una pareja de profesores universitarios cuya relaci\u00f3n comienza a deteriorarse cuando ella se enamora de su experimento: un agujero negro a posibles nuevos universos. Ese disparador <em>high concept<\/em> podr\u00eda haberse quedado en una met\u00e1fora m\u00e1s bien boba de un tercero en discordia pero con convenciones sci-fi. Por suerte no es lo que sucede: Lethem hace uso de un m\u00e9todo muy eficaz que luego repetir\u00e1 en <em>Chronic City<\/em> a mayor escala, pasa del campus universitario a la ciudad de Nueva York en donde mecha la cotidianeidad m\u00e1s \u00ednfima con t\u00f3picos extraordinarios. As\u00ed es que podemos leer una descripci\u00f3n muy precisa sobre c\u00f3mo el protagonista piensa en Alice mientras limpia unas tazas y observa la borra del caf\u00e9 caer empujada por el chorro de agua de la canilla, e inmediatamente despu\u00e9s lee qu\u00e9 nuevos objetos han sido tragados por el agujero negro llamado Vac\u00edo. Este m\u00e9todo fue explicitado por Lethem en una charla que di\u00f3 en el marco del FILBA har\u00e1 unos a\u00f1os. En ella se preguntaba por qu\u00e9 en las novelas los personajes jam\u00e1s van al ba\u00f1o, o duermen (mal o bien), o lo que sea. Planteaba que es en esas peque\u00f1as actividades donde mejor se puede describir a los personajes y, de cierta forma, justificar el proceder que luego van a tener en los puntos claves del relato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto al uso de la met\u00e1fora, Lethem a lo largo de la novela va mutando el sentido de Vac\u00edo. Es decir, aprovechando la di\u00e9gesis en la que nadie sabe bien c\u00f3mo explicar el proceder del agujero negro, el lector va cambiando de opini\u00f3n junto a los personajes. As\u00ed, al principio puede leerse como una met\u00e1fora sobre el agobio de ella en relaci\u00f3n a la pareja, luego como el tercero en discordia, hasta que eventualmente terminamos en el punto en que el agujero negro pasa a ser el protagonista (cabe aclarar, posteriormente a meterse en dicho agujero).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En general, a toda obra de arte de g\u00e9nero se la intenta leer en clave metaf\u00f3rica. Aquello fant\u00e1stico que sucede debe poder ser razonado, debe estar en pos de querer representar algo de la vida real. No creo que todo aquello que escapa a una l\u00f3gica realista deba leerse en clave metaf\u00f3rica, pero es algo que sucede y no se puede hacer mucho contra ello. Se deber\u00eda intentar evitar, sin embargo, y en esta novela esa mutaci\u00f3n constante de sentido ayuda a impedir que se lea en esa clave m\u00e1s bien obvia. Porque ser\u00eda aburrido si sabemos desde la p\u00e1gina 20 que Vac\u00edo representa el final de la relaci\u00f3n y todo lo que queda es ver eso acontecer. Tambi\u00e9n hubiese sido un poco vago si se recurr\u00eda a una estructura c\u00edclica en la cual entendemos que el protagonista, ahora vuelto Vac\u00edo, por alg\u00fan vericueto espacio-temporal fue siempre \u00e9l all\u00ed dentro. Nada de todo esto sucede. En cambio, el final es m\u00e1s bien tr\u00e1gico, ya que Alice entrando al agujero negro que se volvi\u00f3 su pareja permite dos posibilidades: la finitud de ambos al mejor estilo pacto suicida c\u00f3smico, o una existencia total sin limitaciones en la que s\u00f3lo existen ellos en un vac\u00edo absoluto. Ambas me parecen m\u00e1s bien tristes. Se van y con ellos su historia. Nada de ruinas, nada de reconstrucciones. Intimidad absoluta.<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Ramiro P\u00e9rez R\u00edos<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"347\" height=\"500\" class=\"alignleft size-full wp-image-3909\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/418.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/418.jpg 347w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/418-208x300.jpg 208w\" sizes=\"auto, (max-width: 347px) 100vw, 347px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Alice se subi\u00f3 a la mesa<br \/>\nJonathan Lethem<br \/>\nCaballo Negro editorial<br \/>\n2022<br \/>\nTraducci\u00f3n de Alberto Rodr\u00edguez Maiztegui<br \/>\n244 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Barthes, en sus Fragmentos de un discurso amoroso, habla del \u201cpeque\u00f1o punto en la nariz\u201d, de aquel momento en que la imagen del ser amado se ve corrompida por algo dicho o hecho. 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