{"id":3853,"date":"2022-08-18T10:53:06","date_gmt":"2022-08-18T13:53:06","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3853"},"modified":"2022-08-18T10:53:34","modified_gmt":"2022-08-18T13:53:34","slug":"canto-i-grito-puerperio-por-matias-gallardo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/08\/18\/canto-i-grito-puerperio-por-matias-gallardo\/","title":{"rendered":"Canto I \u2013 Grito puerperio \u2013 Por Mat\u00edas Gallardo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">CANTO I<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\">GRITO PUERPERIO<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>LUTO VESPERTINO<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201c\u2026Llenaremos la patria de regalos<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">sabrosos y dorados como el trigo\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Pablo Neruda<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Busca el reflejo de tu patria en medio de las calamidades que esconden tus adentros repartidos en el ba\u00f1o<\/p>\n<p>Busca<\/p>\n<p>Oh escafandra de los r\u00edos denostables cual tesoro escondido por tu pa\u00eds<\/p>\n<p>Alza el canto y maldice las aves que graznan<\/p>\n<p>Golpea las paredes como tormento s\u00fabito de las garzas que caen sobre las latas que llamaron techos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otra ni\u00f1a que esconde el secreto<\/p>\n<p>Otra ni\u00f1a que abre las fauces de la tierra devolviendo la comida que siempre se la ha negado<\/p>\n<p>Besa el espejo y dibuja lo que resiste en la fe de las costillas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cierra los ojos cari\u00f1o<\/p>\n<p>Empuja, desliza con suavidad la paz entablada como mara\u00f1a del absurdo<\/p>\n<p>Empuja la cordillera y grita la devastaci\u00f3n a este pueblo que aplaude la ca\u00edda del cielo<\/p>\n<p>Convierte el rapto de los hombres en una danza de apareamiento<\/p>\n<p>Devuelve las aguas de la tierra y refunda el mito nacional madre<\/p>\n<p>Que esta tierra pierde el jard\u00edn del ed\u00e9n en medio de helic\u00f3pteros<\/p>\n<p>entre alados inclementes de olvido<\/p>\n<p>o traidores profetas de la herrumbre<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Devuelve el agua de tu hocico ferviente de soles<\/p>\n<p>Y levanta el mito de chile que arde como el desierto de Atacama dentro de las casas que circundan la capital, y la alegr\u00eda<\/p>\n<p>Entona el canto nacional como r\u00e9quiem<\/p>\n<p>Como estacas que echan ra\u00edces entre los minerales nacionales<\/p>\n<p>Como grilletes<\/p>\n<p>A la condena irrestricta de tu deseo<\/p>\n<p>Y el fin de los tiempos que se gesta en tus entra\u00f1as<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>iluminarias sorteadas como trincheras<\/p>\n<p>o como el fecundo bracero del mundo<\/p>\n<p>Gesta nuevamente el mundo tricolor que detiene la rotaci\u00f3n planetaria y el fractal amanecer<\/p>\n<p>Del rapto de una estrella sobre el ma\u00f1ana de un cristalino azul imp\u00edo<\/p>\n<p>Y el ocaso frente a la devastaci\u00f3n de lo emp\u00edreo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Claman por ti las estepas poblacionales como menester de calamidades incestuosas<\/p>\n<p>Que vitorean, fervientes de deseo, tu belleza<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un mill\u00f3n de dedos aprietan<\/p>\n<p>un centenar de palabras anuncian la profec\u00eda de los ca\u00eddos<\/p>\n<p>los siglos se anuncian sigilosos ante el canto impronunciable<\/p>\n<p>un centenario es el escarmiento de quienes presagiaron las llamaradas que entonaron un himno sin hogar<\/p>\n<p>una casa sin credo<\/p>\n<p>una tierra sin sangre<\/p>\n<p>una d\u00e9cada m\u00e1s que esconde el racimo de flores dispuestas como el luto encarnecido ahora hijo<\/p>\n<p>un mill\u00f3n de dedos aprietan la agitada luminaria que abre el sello de las 7 naciones<\/p>\n<p>un mill\u00f3n de dedos aprietan la \u00faltima estaci\u00f3n de un sol matutino<\/p>\n<p>un mill\u00f3n de dedos aprietan los \u00f3rganos conjugados como manto planetario bajo el eclipse<\/p>\n<p>un mill\u00f3n de dedos apuntan el escarmiento nacional<\/p>\n<p>como la orfandad t\u00e1cita de la civilizaci\u00f3n imaginaria<\/p>\n<p>de la poblaci\u00f3n raptada entre botas y carabinas<\/p>\n<p>de la provincia que esper\u00f3 otra luna en el estuario prisionero<\/p>\n<p>un centenar de nombres son la providencia de tu tortura y mi venganza<\/p>\n<p>un mill\u00f3n de dedos aprietan el hocico embrutecido que chilla despertando las ra\u00edces de esta tierra arrasada<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Soy el \u00faltimo basti\u00f3n que sostendr\u00e1 tu sonrisa frente al sol incinerado de desgracia<\/p>\n<p>En medio de cantos de adioses que rompen las estaciones y el estuario de l\u00e1grimas fundacionales<\/p>\n<p>Soy la rompiente de tormenta frente al infierno desatado como patria<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 debes ser tu quien sostenga el dolor nacional esparcidos sobre tus ojos<\/p>\n<p>despierta<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Despi\u00e9rtame del espanto<\/p>\n<p>Devora la sangre del sol, como el eclipse inclemente que sofoca los restos de la esfera<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">SILENCIO<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">EL RITUAL YA HA COMENZADO<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rasga. Y empuja tus exquisitos dedos como el postre de un fest\u00edn de co\u00e1gulos<\/p>\n<p>Empuja y acaricia la carne, suave movimiento que invita o incita la refriega<\/p>\n<p>Levanta los lindes de la cat\u00e1strofe fuera de tu herida, y rasga hasta encontrar el pa\u00eds que se acumula en las u\u00f1as<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">sost\u00e9n la mirada cari\u00f1o<\/p>\n<p>Sost\u00e9n la blasfemia como condena del ma\u00f1ana<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Canta de nuevo el desastroso crujir que clama por ayuda<\/p>\n<p>A\u00falla el porvenir al levantar un pa\u00eds en tu cuerpo<\/p>\n<p>De levantar una casa donde antes sonri\u00f3 el fuego<\/p>\n<p>De hacer del hambre un banquete<\/p>\n<p>De la tumba dentro de tu casa un canto<\/p>\n<p>De la Virgen acarici\u00e1ndose sobre la alfombra la fantas\u00eda que carcome tus labios<\/p>\n<p>De Cristo el canal de un pa\u00eds costero que entrega los peces a su gente<\/p>\n<p>De una grieta, un pa\u00eds recuperado<\/p>\n<p>Del luto de una madre<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Un canto puerperio<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">como luto vespertino<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Abraza el deseo m\u00e1s infantil hija de \u00e9pocas<\/p>\n<p>Reconoce tu nombre Soledad como blasfemia y augurio maternal<\/p>\n<p>por quien no devor\u00f3 a su hija ante el peligro<\/p>\n<p>Ante quien no devora su hija como \u00e1gape misericorde<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LA ORFANDAD ES UN MUNDO QUE CLAMA POR DEVORARSE A S\u00cd MISMO<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una herida es el luto que vive en los ojos<\/p>\n<p>Una grieta es un riachuelo donde se ahogan los rostros destinados a la sed<\/p>\n<p>La orfandad es una corona de espinas que limpia la tierra<\/p>\n<p>Una grieta es una hortensia que se erige sobre una l\u00e1pida<\/p>\n<p>Una herida es el velorio de tu madre dentro de tu casa<\/p>\n<p>La orfandad es sostener el sue\u00f1o de ser madre como injerto de justicia<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una grieta es la sangre que se devuelve desde el hocico del mundo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mi pa\u00eds es una grieta con forma de herida.<\/p>\n<p>LA ORFANDAD ES UN MUNDO QUE CLAMA POR DEVORARSE A S\u00cd MISMO<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CANTO I GRITO PUERPERIO LUTO VESPERTINO \u00a0 &nbsp; \u201c\u2026Llenaremos la patria de regalos sabrosos y dorados como el trigo\u201d Pablo Neruda &nbsp; &nbsp; Busca el reflejo de tu patria en medio de las calamidades que esconden tus adentros repartidos en el ba\u00f1o Busca Oh escafandra de los r\u00edos denostables cual tesoro escondido por tu pa\u00eds [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":3854,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-3853","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-poesia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3853","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3853"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3853\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3855,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3853\/revisions\/3855"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3854"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3853"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3853"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3853"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}