{"id":3848,"date":"2022-08-17T12:12:50","date_gmt":"2022-08-17T15:12:50","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3848"},"modified":"2022-09-20T02:32:51","modified_gmt":"2022-09-20T05:32:51","slug":"anunciacion-no-elegiaca-del-derrumbe-del-genio-por-maria-mazzocchi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/08\/17\/anunciacion-no-elegiaca-del-derrumbe-del-genio-por-maria-mazzocchi\/","title":{"rendered":"Anunciaci\u00f3n no eleg\u00edaca del derrumbe del genio \u2013 Por Mar\u00eda Mazzocchi"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">He tenido el honor como pocas veces de ver germinar una idea, una preocupaci\u00f3n que fue creciendo hasta culminar en un libro, este libro, <em>Contra el clich\u00e9: genio y t\u00e9cnica en la poes\u00eda<\/em>, s\u00edntesis de un profuso caudal de pensamiento, lecturas, discusi\u00f3n, contradicciones y titubeos contenidos en p\u00e1ginas de prosa compacta: un destilado paciente y minucioso por Julieta Marchant, que fue separando los sedimentos y organismos acu\u00e1ticos, en el proceso complejo de cristalinizar el agua para avizorar m\u00e1s all\u00e1 de la superficie del r\u00edo. Puedo verla, no est\u00e1 en la orilla. De pie, con medio cuerpo sumergido y el pelo escurriendo, se pone feliz ante el menor hallazgo y lo grita a quienes la esperamos con los pantalones arremangados, el agua a los tobillos, sombrero y bloqueador solar. La corriente la hace tambalear. Cae por momentos. Pero no claudica. Como si rendirse no estuviera dentro de sus posibilidades, y menos ahora, que parece haber encontrado algo en el fondo. As\u00ed permanece inclinada hasta que su anhelo de b\u00fasqueda quede al menos parcialmente satisfecho o hasta que oscurezca y no le quede m\u00e1s remedio que retirarse de mala gana y regresar a la ma\u00f1ana siguiente. As\u00ed la conoc\u00ed y as\u00ed seguir\u00e1 siendo hasta su \u00faltimo d\u00eda. Pero mientras tanto, s\u00e9 que no abandonar\u00e1 el r\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>De la iridiscencia de lo inefable a la opacidad de lo concreto<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque se trate de muerte, <em>Contra el clich\u00e9<\/em> no es una eleg\u00eda. No vamos a encontrar un lamento por lo que se derrumba sino una voz que se alza entre muchas para se\u00f1alar lo que debe morir. Y digo morir no solo porque despu\u00e9s de leerla se ha vuelto mi deseo liberarme tambi\u00e9n de la constricci\u00f3n del clich\u00e9, sino porque estoy convencida de que este libro representa una marca o hito en el proceso de desestabilizar una concepci\u00f3n que de estar tan incrustada en el discurso del arte y sus procedimientos pasa com\u00fanmente inadvertida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una prueba de lo que digo: hace tiempo le comento a Julieta que escribir es una manera de mantenerse a la espera. Esperar que se abra la escritura y conectar con una especie de gran corriente universal que devenga en la expansi\u00f3n de los l\u00edmites de nuestro registro habitual. A veces, le cuento, al volver a un escrito que durante un tiempo se dej\u00f3, se encuentran ciertos destellos en la sintaxis o algunas im\u00e1genes o ideas que no podemos explicar de d\u00f3nde sacamos o qu\u00e9 se puso en juego de nosotros para haberlas vislumbrado. La escritura se abre. Qu\u00e9 ocurrencia. No tarda en llegar su audio en respuesta. Sin rodeos, Julieta me dice que probablemente detr\u00e1s de esa convicci\u00f3n opera el paradigma religioso bajo la representaci\u00f3n de dios o de una divinidad equiparable con la musa del genio. Recuerdo la incomodidad que siento al escuchar su audio (nuestro canal por excelencia). Dejo a un lado el tel\u00e9fono para seguir escribiendo mis cosas. Pero ya no puedo continuar. \u00bfC\u00f3mo seguir? La idea a la que he adscrito, de un plumazo me resulta por lo bajo sospechosa y por lo obvio ingenua. Nunca le dije (hasta ahora) la conmoci\u00f3n que causaron sus palabras. Lo cierto es que esa concepci\u00f3n invisibiliza ineludiblemente el trabajo que implica escribir: trabajo de lectura, de subrayados, de reflexiones, de ensayos de voz, en fin. \u00abCuando echamos mano al clich\u00e9 tomamos el camino f\u00e1cil contra la posibilidad de crear algo nuevo\u00bb, dice Julieta Marchant a prop\u00f3sito de Anne Carson sobre Friedrich H\u00f6lderlin en su \u00faltimo tiempo, loco y encerrado en la torre<strong><em>. <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La precisi\u00f3n desestabiliza la necesidad de hallar consuelo en una voluntad que nos trasciende, con poder de revelarse ante nosotros o abandonarnos al silencio de las palabras. Dir\u00eda que ese es el efecto primario que este libro tiene, desaloja la fe. O acaso sea la desterritorializaci\u00f3n ineludible para reterritorializarla en otro sitio, \u00bfpero en d\u00f3nde?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El locus del oficio <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro interroga las nociones de talento innato e inspiraci\u00f3n, la reticencia a usar la palabra \u00abt\u00e9cnica\u00bb y la idea de que concebir la poes\u00eda t\u00e9cnicamente va en desmedro de la honestidad e incluso de la potencia intensiva del arte. Aqu\u00ed ser\u00eda pertinente que les hablara sobre la experiencia de Julieta como precursora de procesos creativos, me refiero a sus talleres de poes\u00eda, porque son precisamente en estas instancias, espacios horizontales en los que se promueve la escritura, donde se enfrenta a \u00abese campo de dicotom\u00edas, de fuerzas que se buscan y se repelen\u00bb. \u00abT\u00e9cnica versus inspiraci\u00f3n, trabajo versus talentos, artesano versus genio, artificio versus honestidad: los talleres de poes\u00eda, al igual que los poemas y los poetas hablando de poemas, lastran sus propios clich\u00e9s\u00bb. Es la ceguera del di\u00e1logo, la obturaci\u00f3n del pensamiento, la negaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n pol\u00edtica y reflexiva que el problema del genio remite. \u00abEstoy discutiendo con los vestigios de lo indecible del siglo XVII\u00bb, dice Julieta. Y tiene raz\u00f3n, el pasado persiste como todo lo que no se cuestiona. Tengo que seguir, piensa. Y eso hace, a trav\u00e9s de una escritura despojada de avideces, consciente de sus propias reticencias y con el firme prop\u00f3sito de anunciar lo que avizora:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La verdad del genio e, incluso, la verdad, es algo que no ans\u00edo desanudar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me equivoco en las palabras, sin duda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parto de una opini\u00f3n, dec\u00eda, que es la siguiente: el genio no existe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No vacila. Y si lo hace, contin\u00faa de todas maneras. Se frustra. Siente rabia. Utiliza su rabia para investir un golpe que son sus palabras contra la tradici\u00f3n. Y m\u00e1s precisamente contra la injusticia, contra la desigualdad establecida entre un selecto grupo de privilegiados y la masa de infortunados pujando por entrar a cualquier precio. \u00bfDe d\u00f3nde sacar la potencia si no es de su fastidio? \u00bfNo es la rabia la que nos impulsa a la determinaci\u00f3n de abogar por lo que nos parece justo? Esa es la dignidad que Julieta le recuerda al arte. Una suerte de democratizaci\u00f3n, de condena a su condici\u00f3n selectiva que por cierto incomoda a la \u00e9lite que la ostenta. Cito una parte que a mi juicio refleja el tono general del ensayo, un tono ir\u00f3nico, pero a la vez honesto, un tono que es por sobre todo convicci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfTiene o no tiene dedos para el piano? No saben c\u00f3mo me fastidia esa pregunta. La molestia no se vincula a estar defendiendo una comarca propia (que es lo que pensamos todos los poetas sobre los dem\u00e1s poetas), sino que posee un horizonte pol\u00edtico y tambi\u00e9n un deseo en el pensamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La repartici\u00f3n de dones ya se hizo, llegas tarde. O llegas a la hora. \u00bfPara qu\u00e9 perder el tiempo en cambiar el designio? Para qu\u00e9 seguir esforz\u00e1ndose, para qu\u00e9 insistir en algo que no tiene vuelta: <em>eso<\/em> incomprensible e inexplicable que tiene una obra bella, y que es escasamente reconocible, salvo por sus efectos sobre el receptor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta arbitrariedad es la que el libro advierte. Una voluntad caprichosa cuyos antecedentes se remontan al viejo S\u00f3crates empecinado en investir a la poes\u00eda de una funci\u00f3n oracular en lugar de t\u00e9cnica: \u00abLos poetas obedecen a un dictado, no siguen una t\u00e9cnica\u00bb. No deja de haber bastante iron\u00eda en semejante instrumentalizaci\u00f3n del poeta inspirado, dice Silvio Mattoni en <em>Tekhn\u00e9<\/em> (texto con el que adem\u00e1s este libro dialoga), puesto que no se entiende bien por qu\u00e9 dios necesitar\u00eda poemas. La palabra \u00abdon\u00bb desmedra el oficio, invisibiliza el proceso de trabajo del artista con su instrumento durante el curso de su obra. \u00bfDeber\u00eda entonces extra\u00f1arnos que Julieta se haya ocupado del tema? Quienes la conozcan sabr\u00e1n que no. Una mujer que adem\u00e1s de escribir poes\u00eda, adem\u00e1s de sentarse a trabajar con el lenguaje, palabra por palabra, y que dedica sus horas a preparar talleres no puede no resonar a la menor se\u00f1al que menosprecie la labor del artesano. Al menos no Julieta. Como participante de sus talleres s\u00e9 de la solvencia con la que se sostiene ante las dificultades discursivas, sus devoluciones cargadas de precisiones, profusa de lecturas, se\u00f1alan un derrotero que restituye el deseo por continuar con tu proyecto literario pese a las fallas, la torpeza y la frustraci\u00f3n que a veces el acto de escribir conlleva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una \u00e9poca en que se ha excitado la conciencia colectiva de que todo es pol\u00edtica, en que algunos pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica se levantan para socavar el modelo desigual que nos esclaviza, en tiempos de la inmediatez, de la infatuaci\u00f3n del yo cat\u00e1rtico, el libro labra un camino de retorno en el arte y en la poes\u00eda que deshace el descreimiento por la factura a mano, lenta y en apariencia insignificante, cuando se pregunta por el proceso perdido. Julieta es una voz ind\u00f3cil, fastidiada hasta el hartazgo, que busca desestabilizar la tradici\u00f3n y nos empuja a mirar el fondo del r\u00edo, a inclinarnos hacia la corriente que impide percibir algo con nitidez, a dedicar nuestro tiempo a mirar el agua, una piedra, ver pasar una rama de \u00e1rbol o una trucha negra. La raz\u00f3n es simple: por m\u00e1s que hagamos el esfuerzo enorme de permanecer sin perder el equilibrio \u00abse trata de una labor que, de hecho, se toma su tiempo y que requiere de un espesor temporal para macerar\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cu\u00e1n necesaria es esta lectura, pienso mientras escribo esta noche, a dos semanas de la presentaci\u00f3n. Acabo de preguntarle: \u00bfpara qui\u00e9n son las presentaciones de libros, para los invitados que asisten el d\u00eda del evento, m\u00e1s o menos a ciegas del texto (o incluso del autor), o para el escritor que es esa persona querida que te confi\u00f3 el espacio? Hablamos de la presentaci\u00f3n que ella misma prepara para su mentor, el escritor chileno Sergio Rojas, de sus dudas respecto de c\u00f3mo trazar un terreno que aloje ambos campos (\u00e9l, fil\u00f3sofo; ella, poeta), hablamos de la enorme responsabilidad que implica pararse ante un p\u00fablico y ser capaz de hilar un cuerpo de sentido que resuene en un otro, \u00bfen qui\u00e9n? Ella dice que en quien escribe el libro que se presenta, yo digo que en ustedes. Pasa un rato. Le preguntamos a Sergio Rojas. M\u00e1s bien, Julieta le escribe. \u00bfQu\u00e9 dijo? Cito textual: \u00abLa cuesti\u00f3n esencial no es para qui\u00e9n escribo la presentaci\u00f3n, sino desde d\u00f3nde escribo\u00bb. No conozco a Sergio Rojas, pero ya me cae bien. Pienso entonces desde d\u00f3nde hago yo esta presentaci\u00f3n. Y la respuesta, aunque insoportablemente obvia y rid\u00edculamente cursi, me saca una sonrisa: desde la amistad. Le digo: \u00bfte diste cuenta de que subimos el flyer a Instagram hoy, 20 de julio, el d\u00eda del amigo? Se r\u00ede: es que en Chile ese d\u00eda no es ahora, sino en octubre. Le digo: pero como el lanzamiento es ac\u00e1, este es el d\u00eda del amigue que cuenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Texto y foto por Mar\u00eda Mazzocchi<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3850\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Captura-de-Pantalla-2022-08-17-a-las-12.02.08.png\" alt=\"\" width=\"344\" height=\"457\" \/><\/p>\n<p>Contra el clich\u00e9<br \/>\ngenio y t\u00e9cnica en la poes\u00eda<br \/>\nJulieta Marchant<br \/>\n2022<br \/>\nMundana Ediciones<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He tenido el honor como pocas veces de ver germinar una idea, una preocupaci\u00f3n que fue creciendo hasta culminar en un libro, este libro, Contra el clich\u00e9: genio y t\u00e9cnica en la poes\u00eda, s\u00edntesis de un profuso caudal de pensamiento, lecturas, discusi\u00f3n, contradicciones y titubeos contenidos en p\u00e1ginas de prosa compacta: un destilado paciente y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":74,"featured_media":3849,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-3848","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3848","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/74"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3848"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3848\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3852,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3848\/revisions\/3852"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3849"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3848"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3848"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3848"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}