{"id":3844,"date":"2022-08-16T08:50:28","date_gmt":"2022-08-16T11:50:28","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3844"},"modified":"2022-08-16T08:50:46","modified_gmt":"2022-08-16T11:50:46","slug":"como-conoci-la-infinidad-sobre-la-biblioteca-de-babel-y-la-imaginacion-por-nicolas-bouilly","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/08\/16\/como-conoci-la-infinidad-sobre-la-biblioteca-de-babel-y-la-imaginacion-por-nicolas-bouilly\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo conoc\u00ed la infinidad \u2013 Sobre La biblioteca de Babel y la imaginaci\u00f3n \u2013 Por Nicol\u00e1s Bouilly"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Lo que vive seg\u00fan la raz\u00f3n, vive contra el esp\u00edritu.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0Paracelso<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>The idea of infinity cannot be expressed in words or even described, <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>but it can be apprehended through art, which makes infinity tangible.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Andrei Tarkovsky<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin final. Nunca termina. \u00bfD\u00f3nde empieza?. En ning\u00fan lado, y a\u00fan as\u00ed est\u00e1 en todos. No fue ni ser\u00e1. Es. Es constante movimiento. Su final es el comienzo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde peque\u00f1o he intentado, en reiteradas ocasiones y de diferentes maneras, comprender la idea de infinidad, sin jam\u00e1s lograrlo. Comprendo ahora el error que comet\u00eda una y otra vez; signos matem\u00e1ticos y deducciones, ambos pertenecen al pensamiento, al vallado terreno de la raz\u00f3n, que, no me oiga Plat\u00f3n, raramente revela o puede explicar tan clara o intensamente como la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras leer <em>La Biblioteca de Babel, <\/em>sent\u00ed, por primera vez, c\u00f3mo se sent\u00eda (valga la redundancia) la infinidad. Porque la infinidad \u2013o <em>inmensidad, <\/em>como la llamar\u00eda Gast\u00f3n Bachelard\u2013 no se piensa, se siente (\u00edntimamente). S\u00ed, uno puede comprender el concepto matem\u00e1tico o filos\u00f3fico de infinidad, pero continuar\u00eda, a\u00fan as\u00ed, sin saber <em>qu\u00e9<\/em> es la infinidad (frase aplicable a casi cualquier cosa entendida por la raz\u00f3n, pero desconocida para nuestro ser). La virtud del escritor reside en la sutileza con que habla de tan delicado y enigm\u00e1tico tema. No s\u00e9, ni sabr\u00e9 jam\u00e1s, que ha querido retratar exactamente Borges en aquel aleg\u00f3rico cuento \u2013suposiciones, imagino no \u00fanicamente m\u00edas, me llevan a pensar en su versi\u00f3n del universo, de la infinidad\u2013. Tampoco me interesa, pues por s\u00ed solo habla \u2013como el s\u00edmbolo\u2013 el texto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contrario a la filosof\u00eda, la literatura no busca del misterio la verdad; sirve a este como espejo, esclareciendo sus formas difusas, iluminando, como una vela en un cuadro barroco, los detalles escondidos en el vac\u00edo, en la oscuridad. Este espejo, cuando hablamos de la literatura, es la imaginaci\u00f3n; tierra et\u00e9rea donde las palabras toman forma, donde el esp\u00edritu literario goza de la ilimitaci\u00f3n de esta m\u00e1gica y enigm\u00e1tica noci\u00f3n. Volviendo la mirada completamente hacia el cuento, se leen, tal cual uno empieza, las siguientes palabras: \u201cEl universo (que otros llaman biblioteca) se compone de un n\u00famero indefinido, y tal vez infinito, de galer\u00edas hexagonales, con vastos pozos de ventilaci\u00f3n en el medio, cercados por barandas baj\u00edsimas\u201d. He aqu\u00ed la imagen del infinito. Le basta a Borges la descripci\u00f3n de una sala hexagonal para mostrarnos el infinito, pues, nosotros lectores, no imaginamos <em>la<\/em> sala hexagonal, las imaginamos <em>todas<\/em> a un tiempo. Una vez toma forma, ese vasto pozo, esa cantidad de galer\u00edas hexagonales repetidas indefinidamente se vuelve interminable. No quiero condicionar su emoci\u00f3n al leer el pasaje, pero este evoca, al menos en m\u00ed, una vertiginosa sensaci\u00f3n de movimiento: miro hacia abajo, no veo m\u00e1s que el negro interminable del pozo. Imagino una ca\u00edda, donde no ver\u00eda m\u00e1s que luces tenues, bibliotecas y \u201cbarandas baj\u00edsimas\u201d; no ver\u00eda m\u00e1s que las galer\u00edas hexagonales, repetidas eternamente. Lean las palabras que usa Borges: <em>N\u00famero indefinido, vasto, pozo<\/em> (adem\u00e1s de obviamente la palabra <em>infinito<\/em> en s\u00ed misma). Adem\u00e1s de la tan curiosa aunque excelente analog\u00eda entre Universo (infinito)-Biblioteca (todo el que haya pasado m\u00e1s de diez minutos leyendo t\u00edtulos y nombres de autores en el lomo de los libros amontonados en las estanter\u00edas de una biblioteca habr\u00e1 sentido la tan peculiar sensaci\u00f3n de mareo, dolor de cabeza y agobio que \u00e9sta pr\u00e1ctica parad\u00f3jicamente placentera genera), agrega \u201cdesde cualquier hex\u00e1gono, se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente\u201d, y luego \u201cLa distribuci\u00f3n de las galer\u00edas es invariable [&#8230;] En el zagu\u00e1n hay un espejo, que fielmente duplica las apariencias. Los hombres suelen inferir de ese espejo que la biblioteca no es infinita (si lo fuera realmente \u00bfa qu\u00e9 esa duplicaci\u00f3n ilusoria?); yo prefiero so\u00f1ar que las superficies bru\u00f1idas figuran y prometen el infinito\u2026\u201d. As\u00ed, la palabra biblioteca se vuelve un sin\u00f3nimo de la palabra universo o infinito dentro del cuento, y, para el lector, una manifestaci\u00f3n de la idea (comprendida en su connotaci\u00f3n m\u00e1s idealista), del arquetipo de la infinidad. Finalmente, y en mi edici\u00f3n por lo menos, en letra cursiva, se dispone el narrador a dar la definici\u00f3n de la biblioteca-infinito, el <em>dictamen cl\u00e1sico<\/em>, como lo llama en el texto: <em>\u201cLa biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hex\u00e1gono, cuya circunferencia es inaccesible\u201d. <\/em>Es entonces el infinito una biblioteca con vastos pozos, un n\u00famero indefinido de galer\u00edas (cuya apariencia es invariable), desde las cuales pueden verse otras id\u00e9nticas <em>-interminablemente-<\/em> con espejos en los zaguanes. Es esf\u00e9rica, sin centro -o con infinitos centros-. Es entonces, la biblioteca \u201ciluminada, solitaria, infinita, perfectamente inm\u00f3vil, armada de vol\u00famenes preciosos, in\u00fatil, incorruptible, secreta [&#8230;] la biblioteca es ilimitada y peri\u00f3dica\u201d. La palabra <em>infinita<\/em> sirve para describir la biblioteca, y la palabra <em>biblioteca<\/em> nos sirve para describir (y entender) la infinidad\u00b2. \u00bfNo sienten ahora, la infinidad?. Lean, no mis palabras -pues no son m\u00edas-, sino las de Borges \u201ccon los ojos cerrados\u201d. Dejen que su voz relate estas palabras a ustedes mismos, e imaginen, experimenten el universo entero abrirse en su interior. Imaginen, pues es all\u00ed la \u00fanica tierra donde no tenemos m\u00e1s l\u00edmites que lo que nos ate al pensamiento (curiosamente, Borges dice, en el cuento, \u201cquienes lo <em>imaginan sin l\u00edmites\u2026\u201d<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ilimitado, peri\u00f3dico, infinito, son palabras que podr\u00edan tranquilamente encontrarse en una clase de f\u00edsica o matem\u00e1tica, pero no esta vez; con ellas Borges se refiere a la biblioteca (as\u00ed, estas abstracciones meramente conceptuales o num\u00e9ricas toman forma, se vuelven <em>imaginables<\/em>). La sala hexagonal, todas las que podamos ver, <em>imaginar<\/em>, se repiten peri\u00f3dicamente. Adem\u00e1s, la biblioteca est\u00e1, como es de esperarse, repleta de libros \u201carmada de vol\u00famenes preciosos\u201d. Estos libros son tambi\u00e9n descritos en el cuento \u201ca cada uno de los muros de cada hex\u00e1gono corresponden cinco anaqueles; cada anaquel encierra treinta y dos libros de formato uniforme; cada libro es de cuatrocientas diez p\u00e1ginas; cada p\u00e1gina, de cuarenta renglones; cada rengl\u00f3n, de unas ochenta letras de color negro. Tambi\u00e9n hay letras en el dorso de cada libro; esas letras no indican o prefiguran lo que dir\u00e1n las p\u00e1ginas. [&#8230;] (las letras son) puntuales, delicadas, negr\u00edsimas, inimitablemente sim\u00e9tricas [&#8230;] cada ejemplar es \u00fanico, irreemplazable, pero siempre hay varios centenares de miles de facs\u00edmiles imperfectos: de obras que no difieren sino por una letra o por una coma\u201d. Los libros forman tambi\u00e9n parte del infinito; ellos parecen ser infinitos, inconmensurables al menos para el humano.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNo hay, en la biblioteca, dos libros id\u00e9nticos. De esas premisas incontrovertibles se dedujo que la biblioteca es total y que sus anaqueles registran todas las posibles combinaciones de los veinticinco s\u00edmbolos ortogr\u00e1ficos (n\u00famero, aunque vast\u00edsimo, <em>no infinito<\/em>)\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto conduce a las \u00faltimas frases del libro, donde se lee \u201cQuienes lo juzgan limitado, postulan que en lugares remotos los corredores y escaleras y hex\u00e1gonos pueden inconcebiblemente cesar \u2013lo cual es absurdo. Quienes lo imaginan sin l\u00edmites, olvidan que los tiene el n\u00famero posible de libros\u201d. En este punto, se siente la paradoja, la gran contradicci\u00f3n de principios que conlleva el infinito. Borges agrega \u201cYo me atrevo a insinuar esta soluci\u00f3n del antiguo problema: <em>la biblioteca es ilimitada y peri\u00f3dica<\/em>.\u201d Esto, sumado a otro pasaje, que aparece casi al comienzo del cuento \u201cyo prefiero so\u00f1ar que las superficies bru\u00f1idas figuran y prometen el infinito\u2026\u201d, sugiere que, para el humano, la biblioteca es infinita por inconmensurable, por la \u201cinfinidad\u201d misma que a todos nos confiere. Jam\u00e1s podremos ver la infinitud, sino m\u00e1s que en forma peri\u00f3dica, una repetici\u00f3n casi invariable (con cambios peque\u00f1\u00edsimos, como ocurre con los libros en el cuento) de lo que s\u00ed podemos ver.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, hablando del efecto del cuento en el lector, me atrevo a decir que dentro nuestro, en nuestra imaginaci\u00f3n, podemos tener el infinito en nuestras manos. Podemos examinarlo, contemplarlo, hundirnos en \u00e9l, sentirlo, agobiarnos, pero <em>entenderlo <\/em>mucho m\u00e1s claramente que vivi\u00e9ndolo (fuera de nosotros). Pues la literatura ilumina, esclarece el misterio \u2013sin quitarle su naturaleza de misterio\u2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se entienda por esto que la infinidad <em>es<\/em> la biblioteca; es la forma en la que podemos, o al menos yo puedo <em>entender y sentir<\/em> la infinidad, y esa <em>forma<\/em> (y por ende la comprensi\u00f3n) es posible gracias a la imaginaci\u00f3n (tierra intermedia donde lo material de espiritualiza y lo espiritual se materializa). Gaston Bachelard, en la introducci\u00f3n en su libro <em>La Po\u00e9tique de l&#8217;espace <\/em>(La Po\u00e9tica del Espacio), dice \u201cla impresi\u00f3n de inmensidad est\u00e1 en nosotros, no est\u00e1 ligada a ning\u00fan objeto\u201d. Bachelard explica porque la infinidad debe ser comprendida desde la imaginaci\u00f3n, no desde la raz\u00f3n, despeg\u00e1ndose casi de la palabra (no del lenguaje, pues la imaginaci\u00f3n tiene un lenguaje: la lengua primordial, la de los s\u00edmbolos) &#8220;Cuando vive verdaderamente la palabra <em>inmenso<\/em>, el so\u00f1ador se ve liberado de sus preocupaciones, de sus pensamientos\u2026&#8221;\u00b3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, si algo aparentemente in\u00fatil (como en parte lo es todo libro) hab\u00eda logrado explicarme algo que ninguna otra cosa, suceso o pensamiento, hab\u00eda podido \u00bfno le daba esto un sentido, una utilidad?. Como los mitos narrados antiguamente en templos o en desiertos, escritos no m\u00e1s que en la memoria de los oradores que contaban, a forma de cuento, las historias del g\u00e9nesis o los mitos primordiales \u00bfno es la literatura, algo similar?. Ambos transcurren en una tierra com\u00fan: la imaginaci\u00f3n, despertada por, en ambos casos, los sucesos narrados por alguien m\u00e1s (oradores y escritores).Y es esta noci\u00f3n, la imaginaci\u00f3n, que habla la lengua arcaica de los s\u00edmbolos, quien es capaz de comunicarnos m\u00e1s de lo que com\u00fanmente pensamos &#8220;La imagen ha tocado las profundidades antes de conmover las superficies&#8221;\u2074, dice Bachelard. As\u00ed, no somos <em>nosotros<\/em>, los mismos que pensamos, los que comprendemos, por medio de un mito o de un cuento, cosas que de otra manera no podr\u00edamos; es un ser m\u00e1s profundo, que <em>vive<\/em> el cuento, <em>siente<\/em> lo que sucede en el relato, <em>experimenta<\/em>, en esa tierra ubicua e informe, lo que no puede fuera de ella; el misterio (que, como dije antes, no es tratado de igual manera por la filosof\u00eda \u2013que busca deshacerlo\u2013, que por la literatura \u2013que busca ahondarlo\u2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La literatura, en su inutilidad, ilumina. En ella el lector es testigo de los sucesos narrados <em>desde dentro<\/em> de ellos. Ense\u00f1a de la misma manera que nos ense\u00f1a un sue\u00f1o; por medio de sensaciones, de s\u00edmbolos. El lector que se regale a lo narrado, aquel obtendr\u00e1 m\u00e1s del texto, y de s\u00ed mismo. Aquel experimentar\u00e1 lo inexperimentable. Aquel vivir\u00e1 el misterio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues no son las palabras en s\u00ed mismas, o por s\u00ed solas, las que puedan revelarnos mucho m\u00e1s de lo que vemos. No son las palabras, la <em>raz\u00f3n discursiva<\/em>, como es llamado por ciertas doctrinas contemplativas <em>el pensamiento. <\/em>Es lo po\u00e9tico, lo que hable el m\u00e1gico lenguaje de los s\u00edmbolos \u2013catena \u00e1urea\u2013, lo que revele al humano parte de su camino. Porque es la emoci\u00f3n y no el pensamiento quien talla, en la memoria del alma, los mas intr\u00ednsecos recuerdos. As\u00ed, en la imaginaci\u00f3n, conoc\u00ed la infinidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Notas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>1<\/sup>Cuento de Jorge Luis Borges, del libro Ficciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00b2En el cuento, las palabras con las que Borges se refiere a la biblioteca, para generar esta <em>sensaci\u00f3n de infinidad<\/em>, son &#8220;n\u00famero indefinido, vasto, pozo, invariable, interminable, esfera \u2013cuya circunferencia es inaccesible\u2013, iluminada, solitaria, perfectamente inm\u00f3vil, ilimitada, peri\u00f3dica.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00b3La Po\u00e9tica del espacio, La Inmensidad \u00cdntima; de Gast\u00f3n Bachelard.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2074La Po\u00e9tica del Espacio, Introducci\u00f3n; de Gast\u00f3n Bachelard.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Nicol\u00e1s Bouilly<\/strong><\/p>\n<p>Foto por Robert Capa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Lo que vive seg\u00fan la raz\u00f3n, vive contra el esp\u00edritu. \u00a0Paracelso \u00a0 The idea of infinity cannot be expressed in words or even described, but it can be apprehended through art, which makes infinity tangible. 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