{"id":3822,"date":"2022-08-04T13:18:47","date_gmt":"2022-08-04T16:18:47","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3822"},"modified":"2022-08-04T13:19:08","modified_gmt":"2022-08-04T16:19:08","slug":"a-free-replay-notas-sobre-vertigo-por-chris-marker-traduccion-de-maximiliano-mendez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/08\/04\/a-free-replay-notas-sobre-vertigo-por-chris-marker-traduccion-de-maximiliano-mendez\/","title":{"rendered":"A free replay (notas sobre Vertigo) \u2013 Por Chris Marker \u2013 Traducci\u00f3n de Maximiliano M\u00e9ndez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Texto publicado originalmente en la revista Positif n\u00b0400 (junio de 1994): 79-84.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En chrismarker.org se puede encontrar el texto original franc\u00e9s y una traducci\u00f3n al ingl\u00e9s realizada por el mismo Marker. Esta traducci\u00f3n fue hecha tomando en cuenta las dos versiones, la \u00fanica diferencia digna de mencionar entre ambas es la frase que cierra el texto, la cual s\u00f3lo existe en la traducci\u00f3n al ingl\u00e9s, aqu\u00ed la agregamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A free replay (notas sobre Vertigo)<\/strong> por Chris Marker.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2018Poder y libertad\u2019. Unidas, estas dos palabras se repiten tres veces en <em>Vertigo<\/em>. Primero, al minuto doce por Gavin Elster (\u2018libertad\u2019 subrayada por un movimiento dirigido hacia un primer plano) quien, mirando una imagen del viejo San Francisco, expresa su nostalgia a Scottie (\u201cSan francisco ha cambiado. Las cosas que para m\u00ed la definen est\u00e1n desapareciendo r\u00e1pido\u201d), nostalgia por un tiempo en donde los hombres -bueno, algunos hombres- ten\u00edan \u2018poder y libertad\u2019. \u2013 Se dice por segunda vez a los treinta y cinco minutos, en la librer\u00eda donde \u2018Pop\u2019 Liebel explica c\u00f3mo el rico amante de Carlotta Valdes la expuls\u00f3 y se qued\u00f3 con su hijo: \u201cLos hombres pod\u00edan hacer eso durante esos d\u00edas. Ellos ten\u00edan el poder y la libertad\u2026\u201d. Y finalmente, se dicen en el minuto ciento cincuenta y cinco -y cincuenta y cinco segundos para ser preciso- pero en orden inverso (lo que es l\u00f3gico, dado que ac\u00e1 estamos en la segunda parte, al otro lado del espejo) es dicho por Scottie, al darse cuenta del funcionamiento de la trampa tendida por el libre y poderoso Elster, dice que \u00e9l se qued\u00f3 \u201ccon todo el dinero de su esposa y con toda la libertad y poder\u2026\u201d s\u00f3lo unos segundos antes de la ca\u00edda de Judy -la que para \u00e9l ser\u00e1 la segunda muerte de Madeleine-. Intenten decirme que estas son coincidencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tales signos tan precisos deben tener un significado. \u00bfPodr\u00eda ser algo psicol\u00f3gico, una explicaci\u00f3n de los motivos del criminal? Si es as\u00ed, el esfuerzo parece un tanto desperdiciado en quien es, despu\u00e9s de todo, un personaje secundario. Esta triada estrat\u00e9gica me entreg\u00f3 el primer indicio para una posible lectura de <em>Vertigo<\/em>. El v\u00e9rtigo que la pel\u00edcula trata no se relaciona con caer por el espacio; Es una clara, entendible y espectacular met\u00e1fora sobre otro tipo de v\u00e9rtigo, mucho m\u00e1s dif\u00edcil de representar \u2013 el v\u00e9rtigo del tiempo. El \u2018crimen perfecto\u2019 de Elster casi logra lo imposible: reinventar un tiempo en donde el hombre, la mujer y San Francisco eran diferentes de lo que son ahora. Y su perfecci\u00f3n, como toda perfecci\u00f3n en Hitchcock, existe dualmente. Scottie va a absorber la locura del tiempo que Elster le infunde a trav\u00e9s de Madeleine\/Judy. Pero donde Elster reduce la fantas\u00eda a manifestaciones mediocres (riqueza, poder, etc.), el honesto Scottie la lleva hacia su extremo ut\u00f3pico: sobrepone el da\u00f1o m\u00e1s irreparable que causa el tiempo y resucita\u00a0a una amada muerta. Toda la segunda parte del film, al otro lado del espejo, no es nada m\u00e1s que un desquiciado, maniaco y aterrador intento de negar el tiempo, de recrear a trav\u00e9s de triviales pero necesarios signos (como los de una liturgia: ropas, maquillaje, cabello) a la mujer cuya p\u00e9rdida nunca ha sido capaz de aceptar. Sus propios sentimientos de responsabilidad y culpa por esta p\u00e9rdida son meros parches cristianos para una herida metaf\u00edsica mucho m\u00e1s profunda. Si alguien citara las escrituras, Corintios I (una ep\u00edstola que uno de los personajes de Bergman utiliza para definir el amor) dir\u00eda: \u201cMuerte, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 tu victoria?\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces Elster infunde en Scottie la locura del tiempo. Es interesante ver c\u00f3mo se hace esto. Como siempre con Alfred, las estratagemas s\u00f3lo sirven\u00a0para sostener un espejo (y hay muchos espejos en esta historia) frente al h\u00e9roe y sacar a la luz sus deseos reprimidos. En <em>Strangers in a train<\/em>, Bruno ofrece a Guy el crimen que este no se atreve a desear. En <em>Vertigo<\/em>, Scottie, aunque reacio, siempre est\u00e1 dispuesto, siempre es el primero que da el primer paso. Una vez en la oficina de Gavin y de nuevo frente a su propia casa (la ma\u00f1ana siguiente luego del falso ahogo), los dos manipuladores fingen rendirse: Gavin se sienta y se disculpa por haber pedido lo imposible; Madeleine vuelve al auto y se prepara para partir. Todo pudo terminar ah\u00ed. Pero, en ambas ocasiones, Scottie toma la iniciativa y reinicia la m\u00e1quina. Gavin apenas tiene que persuadir a Scottie para que este emprenda la b\u00fasqueda: \u00e9l simplemente sugiere que observe a Madeleine, sabiendo perfectamente que s\u00f3lo un destello suyo va a ser suficiente para poner en movimiento al manipulador supremo, el destino. Luego de un plano de Madeleine vislumbrada en \u2018Ernie\u2019s\u2019,\u00a0sigue un plano de Scottie iniciando su vigilancia frente a la casa de Elster. La aceptaci\u00f3n (el embrujo) no requiere de una escena para si misma: est\u00e1 contenida en ese fundido en negro que separa ambas escenas. Esta es la primera de las tres elipsis utilizadas en momentos esenciales, todos estos esquivados, momentos que otro director se habr\u00eda sentido obligado a mostrar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda elipsis es la primera escena de amor f\u00edsico entre Judy y Scottie, la que claramente toma lugar en una habitaci\u00f3n de hotel tras la \u00faltima transformaci\u00f3n (la correcci\u00f3n del cabello en el ba\u00f1o). \u00bfC\u00f3mo es posible, luego de un momento tan fabuloso y alucinatorio, sostener tal intensidad? En este caso, la censura de la \u00e9poca salv\u00f3 a Hitchcock de una situaci\u00f3n doblemente imposible. Tal escena s\u00f3lo puede existir en la imaginaci\u00f3n (o en la vida). Pero cuando en una pel\u00edcula que ha apelado a la fantas\u00eda s\u00f3lo en el muy codificado contexto de los sue\u00f1os, vemos a los dos amantes abrazarse en el set realista de una habitaci\u00f3n de hotel; y uno de ellos, Scottie, gracias al movimiento de c\u00e1mara m\u00e1s m\u00e1gico de la historia del cine, descubre otro set alrededor suyo, el del establo de la misi\u00f3n de Dolores donde \u00e9l bes\u00f3 por \u00faltima vez a la mujer cuyo doble \u00e9l acaba de crear; \u00bfno es <em>esa<\/em> escena acaso la met\u00e1fora de una escena de amor que Hitchcock no puede mostrar? Y si es el amor el \u00fanico que triunfa frente al tiempo, \u00bfno es esa escena en s\u00ed misma, <em>la<\/em> escena de amor?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera elipsis, que es hace tiempo un disfrute para los conocedores, la voy a mencionar por el puro placer de hacerlo. Ocurre mucho antes, en la primera parte. Acabamos de ver a Scottie sacar a una Madeleine inconsciente de la bah\u00eda de San Francisco (en Fort Point). Fundido en negro. Scottie est\u00e1 en casa, encendiendo la chimenea. Mientras se va a sentar la c\u00e1mara lo sigue, \u00e9l mira al frente. La c\u00e1mara sigue su mirada y termina en Madeleine, vista a trav\u00e9s de la puerta abierta de la habitaci\u00f3n. dormida en la cama con una manta hasta el cuello. Pero mientras la c\u00e1mara se mueve hacia ella, tambi\u00e9n registra sus ropas y su ropa interior colgando en el tendero en la cocina. El tel\u00e9fono suena y la despierta. Scottie, quien entra en la habitaci\u00f3n, se marcha cerrando la puerta. Madeleine reaparece vestida con la bata roja que \u00e9l casualmente ten\u00eda sobre la cama. Ninguno de los dos alude a ese momento, solo est\u00e1 el doble sentido en la frase de Scottie la ma\u00f1ana siguiente: \u201cdisfrut\u00e9 eh\u2026 conversar contigo\u201d Tres escenas, por lo tanto, en donde la imaginaci\u00f3n triunfa por sobre la representaci\u00f3n; tres momentos, tres llaves que se vuelven cerraduras, pero que ning\u00fan director actual siquiera pensar\u00eda en dejar fuera. Preferir\u00eda filmarlas de manera expl\u00edcita y eso ser\u00eda banal. A fuerza de decirse a s\u00ed mismo que puede mostrar lo que sea, el cine ha abandonado su poder sobre la imaginaci\u00f3n, ver ambas versiones de <em>Cat people<\/em>. Y al igual que el cine, este siglo est\u00e1 quiz\u00e1s empezando a pagar una alta deuda por su traici\u00f3n a la imaginaci\u00f3n \u2013 o, m\u00e1s precisamente, aquellos quienes a\u00fan tienen imaginaci\u00f3n, aunque una pobre, est\u00e1n siendo obligados a pagar ese costo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfDoble sentido? Todos los gestos, miradas, frases en Vertigo, tienen un doble sentido, y todos saben que es probablemente la \u00fanica pel\u00edcula en donde una visi\u00f3n \u2018doble\u2019 no es solo recomendable, sino que indispensable para releer la primera parte del film a la luz de la segunda. Cabrera Infante la llam\u00f3 \u201cla primera gran pel\u00edcula surrealista\u201d, y si hay un tema presenta en el imaginario surrealista, y tambi\u00e9n en el imaginario rom\u00e1ntico, seguramente es el tema del doble, el \u2018Doppelg\u00e4nger\u2019 (el que desde <em>Doctor Jekyll <\/em>hasta <em>Kagemusha<\/em>, desde <em>Prisoner of Zenda<\/em> a <em>Persona<\/em> ha recorrido un camino privilegiado en la historia del medio).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>Vertigo<\/em> el tema es incluso reflejado en la duplicaci\u00f3n de detalles: la mirada de Madeleine hacia la torre (la primera escena de San Juan Bautista, ella mira hacia la derecha mientras Scottie la besa) y la frase \u201cdemasiado tarde\u201d que la acompa\u00f1a; esto tiene un significado preciso para el espectador ingenuo, desprevenido de la estratagema, pero tiene otro significado, igual de preciso, para un espectador alerta que mira por segunda vez. La mirada y la frase son repetidas al final, en un plano exactamente sim\u00e9trico con el primero, ahora por Scottie, quien mira esta vez hacia la izquierda, \u201cdemasiado tarde\u201d dice, justo antes de la ca\u00edda de Judy. Porque hay un Otro del Otro, hay tambi\u00e9n un Doble del Doble. El perfil derecho de la primera revelaci\u00f3n, cuando Madeleine moment\u00e1neamente permanece parada detr\u00e1s de Scottie en \u201cErnie\u2019s\u201d, ese momento que lo decide todo, es repetido al comienzo de la segunda parte tan precisamente que es Scottie quien, la segunda vez, est\u00e1 \u2018al frente\u2019 de Judy. Inici\u00e1ndose as\u00ed un juego de espejos que s\u00f3lo puede terminar en su destrucci\u00f3n. Nosotros, la audiencia, descubrimos la estratagema por la carta que Judy no env\u00eda. Scottie la descubre al final por el collar. (N\u00f3tese que este momento tambi\u00e9n tiene su doble: Scottie acaba de ver el collar frente a frente y no ha reaccionado. Es cuando lo ve a trav\u00e9s del espejo que lo reconoce) Entre medio, la atracci\u00f3n de Scottie por Judy, quien al comienzo s\u00f3lo fue un cuarto caso de confusi\u00f3n de identidad (la constante de un amor tocado por la muerte; ver a Proust) que Scottie buscaba en los lugares donde su pasado juntos pudo haber dejado alguna huella, esta atracci\u00f3n se ha cristalizado con el perfil de ella en frente a una ventana (\u00bfTe recuerdo a ella?\u201d) en esa verde luz de ne\u00f3n por la cual Hitchcock, al parecer, eligi\u00f3 especialmente el hotel Empire: Su perfil izquierdo. Este es el momento cuando Scottie cruza hacia el otro lado del espejo y nace su locura\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2026Si uno cree que en las aparentes intenciones de los autores (autores en plural porque el escritor, Samuel Taylor, fue en gran medida un c\u00f3mplice de Alfred). La ingeniosa estratagema, la manera de hacernos entender que hemos sido enga\u00f1ados, la genialidad de revelarnos la verdad mucho antes que al h\u00e9roe, todo el asunto ba\u00f1ado en la luz de un \u2018<em>amour fou<\/em>\u2019, acompa\u00f1ado por lo que Cabrera (quien deber\u00eda saber mejor) ha llamado las \u201cdecadentes habaneras\u201d de Bernard Herrman \u2013 todo eso no es malo. Pero \u00bfqu\u00e9 tal si<em> ellos<\/em> nos estaban mintiendo tambi\u00e9n? a Resnais le gustaba decir que nada nos fuerza a creerle a la hero\u00edna de <em>Hiroshima<\/em>: ella podr\u00eda estar invent\u00e1ndolo todo, los flashbacks no son una confirmaci\u00f3n del escritor, son historias que cuenta un personaje. Todo lo que sabemos sobre Scottie al inicio de la segunda parte es que \u00e9l est\u00e1 en un completo estado de catatonia, que \u00e9l est\u00e1 en \u201cotro lugar\u201d, que \u201cpodr\u00eda durar mucho tiempo\u201d (seg\u00fan el doctor), que \u00e9l amaba a una mujer muerta \u201cy a\u00fan lo hace\u201d (Seg\u00fan Midge). \u00bfEs acaso demasiado absurdo imaginar que esta agonizante, aunque razonable, y obstinada alma (\u201ccontundente\u201d dice Gavin) imagin\u00f3 este escenario totalmente extravagante, lleno de coincidencias y enredos incre\u00edbles, aunque lo suficientemente l\u00f3gicos para llevar a una conclusi\u00f3n salvadora?: Esta mujer no est\u00e1 muerta, \u00bfla puedo encontrar?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchos argumentos a favor de una lectura de la segunda parte de <em>Vertigo<\/em> como un sue\u00f1o. La desaparici\u00f3n de Barbara Bel Geddes (Midge, su amiga y confidente, secretamente enamorada de \u00e9l) es uno de ellos. S\u00e9 perfectamente que mientras tanto se cas\u00f3 con un petrolero de Texas, y que est\u00e1 preparando una terrible reaparici\u00f3n como una viuda en el clan de Erwig; pero aun as\u00ed, su desaparici\u00f3n de <em>Vertigo<\/em> probablemente no tiene precedentes en la econom\u00eda serial de los guiones de Hollywood. Un personaje importante durante la mitad de la pel\u00edcula desaparece sin dejar rastro -ni siquiera hay una alusi\u00f3n a ella en los di\u00e1logos siguientes- hasta el final de la segunda parte. Esta ausencia s\u00f3lo se explicar\u00eda, en una lectura on\u00edrica, por su \u00faltima frase a Scottie en el hospital: \u201cNi siquiera sabes que estoy aqu\u00ed\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este caso, toda la segunda parte no ser\u00eda nada mas que una fantas\u00eda, revelando en definitiva el doble del doble. Nos enga\u00f1aron para que crey\u00e9ramos que la primera parte era la verdad, luego nos dijeron que era una mentira nacida de una mente perversa, que era la segunda parte la que conten\u00eda la verdad. Pero \u00bfqu\u00e9 tal si la primera parte fue la real y la segunda el producto una mente enferma? En ese caso, lo que uno puede encontrar sobrecargado y escandalosamente expresionista en las im\u00e1genes pesadillescas que preceden a la habitaci\u00f3n del hospital no ser\u00edan nada m\u00e1s que un truco, una cortina de humo que camufla la fantas\u00eda que va a ocuparnos por otra hora para llevarnos a\u00fan m\u00e1s lejos de la apariencia de realismo. La \u00fanica excepci\u00f3n es el momento que ya mencion\u00e9, el cambio de set durante el beso, escena que bajo esta perspectiva adquiere un nuevo significado: es una fugaz confesi\u00f3n, un detalle revelador, el parpadeo de los ojos de un loco mientras estos se nublan, el tipo de mirada que a veces delata a los locos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sol\u00eda haber en las pel\u00edculas antiguas un efecto especial de sobreimpresi\u00f3n en donde un personaje se sale de su propio cuerpo dormido o muerto, y su forma transparenta flota hasta el cielo o hacia una tierra de sue\u00f1os. En el juego de espejo de <em>Vertigo <\/em>hay un momento similar, pero en una forma m\u00e1s sutil: en la tienda de ropa donde Judy, d\u00e1ndose cuenta que Scottie la est\u00e1 transformando en Madeleine pieza por pieza (en otras palabras, en la realidad que se supone \u00e9l no deber\u00eda saber, haci\u00e9ndola repetir lo que hizo por Elster), se marcha y choca con un <em>espejo<\/em>. Scottie la alcanza frente a un espejo y, mientras le dicta a una sorprendida vendedora los detalles de uno de los vestidos de Madeleine, un fabuloso plano nos muestra \u2018los cuatro vestidos\u2019 juntos: \u00c9l y su doble, ella y su doble. En ese momento, Scottie realmente ha escapado de su silla de hospital: hay dos Scotties al igual que dos Judys. Podemos por lo tanto agregar esquizofrenia a las enfermedades cuyos s\u00edntomas otros han juiciosamente diagnosticado en el comportamiento de Scottie. Personalmente, sin embargo, dejar\u00eda fuera la necrofilia, tan mencionada, la cual me parece m\u00e1s indicativa de la neurosis de los cr\u00edticos que del personaje: Es a una Madeleine que est\u00e1 viva y coleando a quien Scottie sigue amando, de su vida \u00e9l busca pruebas, en medio del delirio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 muy bien razonar as\u00ed, pero uno tambi\u00e9n debe volver a la apariencia de los hechos, por obstinados que estos sean. Hay un aplastante argumento a favor de una lectura fantasmag\u00f3rica de la segunda parte. Cuando, luego de la transformaci\u00f3n y la alucinaci\u00f3n, Madeleine\/Judy, con la alegr\u00eda de un cuerpo satisfecho, se prepara para cenar y Scottie le pregunta a cu\u00e1l restor\u00e1n le gustar\u00eda ir, ella inmediatamente sugiere \u2018Ernie\u2019s\u2019, es el lugar en donde se conocieron (Pero no se supone que Scottie sepa esto \u2013La descuidada frase de Judy \u201ces nuestro lugar\u201d es el primer indicio antes del collar). Van <em>sin hacer una reservaci\u00f3n<\/em>. Intenten hacer esto en San Francisco y se dar\u00e1n cuenta que estamos en un sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como dice Gavin, San Francisco ha cambiado. Durante una exhibici\u00f3n en Berkeley a comienzo de los a\u00f1os 80, cuando todos hab\u00edan olvidado la pel\u00edcula (el viejo zorro hab\u00eda guardado los derechos para venderlos m\u00e1s caro a la televisi\u00f3n, y por lo tanto con cortes para publicidad y con el final cambiado) y se dec\u00eda que era s\u00f3lo otro thriller menor, recuerdo a la audiencia jadeando de asombro al ver el plano panor\u00e1mica de la ciudad que abre la segunda parte. Es otra ciudad, sin rascacielos (adem\u00e1s del edificio \u2018Sentinel\u2019 de Coppola), una imagen tan fechada como el grabado que Scottie observa cuando Elster pronuncia por primera vez esas dos fat\u00eddicas palabras. Y fue s\u00f3lo hace veinte a\u00f1os\u2026 San Francisco, por supuesto, no es sino otro personaje de la pel\u00edcula. Samuel Taylor me escribi\u00f3 estando de acuerdo con que a Hitchcock le gustaba la ciudad pero que solo conoc\u00eda \u201clo que ve\u00eda desde los hoteles o restoranes o desde la ventana de la limosina\u201d. \u00c9l fue \u201clo que se podr\u00eda llamar una persona sedentaria\u201d. Pero aun as\u00ed \u00e9l decidi\u00f3 usar la misi\u00f3n de Dolores y, extra\u00f1amente, usar la casa en Lombard Street como la casa de Scottie \u201cpor la puerta roja\u201d. Taylor estaba enamorado de su ciudad (Alex Coppel, el primer escritor, fue \u201cun ingl\u00e9s trasplantado\u201d) y puso todo su amor en el guion; y quiz\u00e1s incluso m\u00e1s que eso, si tengo que creer en una frase bastante cr\u00edptica al final de su carta: \u201creescrib\u00ed el guion a medida que exploraba San Francisco y recapturaba mi pasado\u201d&#8230; Palabras que podr\u00edan aplicarse tanto a los personajes como al autor, y que nos permite otra interpretaci\u00f3n de la indicaci\u00f3n dada por Ester a Scottie, al comienzo de la pel\u00edcula, cuando est\u00e1 describiendo los vagabundeos de Madeleine; ella se queda mirando por largos ratos hacia el otro lado del r\u00edo Lloyd, los unos pilares con nombres emblem\u00e1ticos \u2013 los <em>Portales del pasado<\/em>. Esta nota personal explicar\u00eda muchas cosas: el \u2018<em>amour fou<\/em>\u2019, los indicios on\u00edricos, todas las cosas que hacen de <em>Vertigo <\/em>una pel\u00edcula que es a la vez t\u00edpica y at\u00edpicamente hitchcockiana en relaci\u00f3n con el resto de su trabajo, el trabajo de un perfecto c\u00ednico. C\u00ednico al punto de agregar para la televisi\u00f3n -un medio ansiosamente moral, como sabemos- un nuevo final: Scottie se re\u00fane con Midge y la radio reporta el arresto de Elster. El crimen no paga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diez a\u00f1os despu\u00e9s, el tiempo sigue ejerciendo su efecto. Lo que sol\u00eda definir a San Francisco para m\u00ed est\u00e1 desapareciendo r\u00e1pido. El espiral del tiempo, como el espiral de Saul Bass en los cr\u00e9ditos, el espiral en el cabello de Madeleine y en el retrato de Carlota, no puede dejar de tragarse al presente y alargar los contornos del pasado. El hotel Empire ahora se llama York y ha perdido su luz verde de ne\u00f3n, el hotel McKittrick, la casa victoriana donde Madeleine desaparece como un fantasma (otro detalle inexplicable si ignoramos la lectura on\u00edrica; \u00bfy qu\u00e9 de la misteriosa conserje? \u201cuna c\u00f3mplice pagada\u201d fue la respuesta de Hitchcock a Truffaut. \u00a1Vamos, Alfred!) ha sido reemplazada por una escuela de concreto. Pero \u2018Ernie\u2019s\u2019 sigue all\u00ed, al igual que la florer\u00eda de Podest\u00e0 Baldocchi con sus baldosas en mosaico donde orgullosamente uno recuerda a Kim Novak eligiendo una bouquet. El corte de la secoya sigue en la entrada del bosque de Muir, al otro lado de la bah\u00eda. Los jardines bot\u00e1nicos fueron menos afortunados: ahora est\u00e1n bajo tierra. (<em>Vertigo<\/em> casi podr\u00eda ser grabada en las mismas locaciones, a diferencia de su remake en Paris) El museo de los veteranos sigue all\u00ed, al igual que el cementerio de la misi\u00f3n de Dolores y San Juan Bautista, donde Hitchcock agreg\u00f3 (mediante efectos especiales) una alta torre al ser la real tan baja que apenas te lastimar\u00edas un tobillo si cayeras de ella, esto junto a un establo, carretas y caballos de mentira usados en la pel\u00edcula de la misma manera que se usan en la vida real. Y por supuesto, est\u00e1 Fort Point, bajo el puente Golden Gate, el cual \u00e9l quiso cubrir con p\u00e1jaros al final de <em>Los p\u00e1jaro<\/em>s. El tour de <em>Vertigo <\/em>es ahora obligatorio para amantes de San Francisco. Incluso el papa, pretendiendo hacer otra cosa, visit\u00f3 dos locaciones: el puente Golden Gate y (bajo el pretexto de besar a un paciente de SIDA) la misi\u00f3n de Dolores. Ya sea que uno acepte la lectura del sue\u00f1o o no, el poder de este film, que alguna vez fue ignorado, se ha vuelto un lugar com\u00fan, probando que la idea de resucitar a un amor perdido puede tocar cualquier coraz\u00f3n humano, independiente de lo que \u00e9l o ella pueda decir. \u201c\u00a1Eres mi segunda oportunidad!\u201d grita Scottie mientras arrastra a Judy por las escaleras de la torre. Nadie quiere interpretar estas palabras en su sentido superficial, significando que su v\u00e9rtigo ha sido conquistado: se trata de aliviar un momento perdido en el pasado, de devolverlo a la vida s\u00f3lo para perderlo otra vez. Uno no revive a los muertos, uno no mira atr\u00e1s hacia Eur\u00eddice. Scottie experimenta la mayor alegr\u00eda que un hombre puede imaginar, una segunda vida, en intercambio por la mayor tragedia, una segunda muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los videojuegos, que pueden contarnos sobre el inconsciente m\u00e1s que los trabajos de Lacan, \u00bfqu\u00e9 pueden ofrecernos? ni dinero ni gloria, pero un nuevo juego. La posibilidad de jugar otra vez. \u201cUna segunda oportunidad\u201d.<em> a free replay<\/em>. Y otra cosa: Madeleine le dice a Scottie que logr\u00f3 encontrar su camino de vuelta a casa \u201cobservando la torre Coit\u201d \u2013la torre que domina las colinas cercanas y cuyo nombre hace re\u00edr a los turistas franceses. \u201ces la primera vez que he debido agradecer a las torres Coit\u201d dice Scottie, el franciscano cansado. Madeleine nunca encontrar\u00eda su camino de vuelta hoy en d\u00eda. Los arbustos han crecido en la calle Lombard escondiendo todos los hitos. La casa en s\u00ed misma, n\u00famero 900, ha cambiado, los nuevos due\u00f1os se han deshecho (los viejos los mantuvieron) de los balcones de hierro con inscripciones chinas \u2018felicidad doble\u2019. La puerta sigue siendo roja, pero ahora bendecida con una noticia que, a su manera, es un tributo a Alfred: \u2018Precauci\u00f3n: escena del crimen\u2019. Y, desde los pasos donde Kim Novak y James Stewart se re\u00fanen por primera vez, nadie puede ver m\u00e1s la torre \u201ccon forma de manguera\u201d ofrecida como regalo p\u00f3stumo a la Brigada de incendio de San Francisco por una dama millonaria llamada Lilli Hitchcock Coit\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obviamente, este texto est\u00e1 dirigido a esos que conocen <em>Vertigo<\/em> de memoria. Pero aquellos que no, \u00bfacaso merecen algo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por Chris Marker, traducci\u00f3n de Maximiliano M\u00e9ndez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto publicado originalmente en la revista Positif n\u00b0400 (junio de 1994): 79-84. En chrismarker.org se puede encontrar el texto original franc\u00e9s y una traducci\u00f3n al ingl\u00e9s realizada por el mismo Marker. 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