{"id":3799,"date":"2022-07-25T14:11:35","date_gmt":"2022-07-25T17:11:35","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3799"},"modified":"2022-07-25T22:35:29","modified_gmt":"2022-07-26T01:35:29","slug":"cual-es-la-funcion-de-este-nuevo-organo-sobre-crimes-of-the-future","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/07\/25\/cual-es-la-funcion-de-este-nuevo-organo-sobre-crimes-of-the-future\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1l es la funci\u00f3n de este nuevo \u00f3rgano? Sobre Crimes of the future \u2013 Por Diego Soto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">1996. Cronenberg entrevista a J.G. Ballard, autor de la novela <em>Crash<\/em>. Un poco aburrido de la reacci\u00f3n morbosa de la cr\u00edtica y la prensa ante la pel\u00edcula inspirada en la novela, Cronenberg deja entrever que no basta con pensar en ella como un relato aleccionador. La pel\u00edcula, sobre un grupo de personas que mezclan el sexo con los accidentes automovil\u00edsticos, no se detiene a decir \u201cno intenten esto en casa\u201d. Le pregunta a Ballard, \u00bfa qu\u00e9 te refer\u00edas realmente cuando dijiste, en una entrevista, que pensabas que la novela era un relato aleccionador? Ballard le responde: tiene que ser un relato aleccionador, sino ser\u00eda la declaraci\u00f3n de un psic\u00f3pata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego aclara: pero no lo pensaba as\u00ed mientras la escrib\u00eda. Entonces se trataba de explorar los v\u00ednculos entre violencia y sexualidad, o entre los autos y el sexo, que, seg\u00fan \u00e9l, se percib\u00edan a comienzos de los a\u00f1os 70. Explorar: inmiscuirse, involucrarse, sentir, contaminarse. Hacer de abogado del diablo. No se escribe con moral, mientras se escribe se es, de manera moment\u00e1nea, psic\u00f3pata. Luego, cuando se publica y se dan las entrevistas, se vuelve a ser el ciudadano modelo, obediente de la ley y las buenas costumbres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">James Dean muri\u00f3 con el cuello quebrado y se volvi\u00f3 inmortal, dice Vaughan, el l\u00edder de la secta de fetichistas de la cat\u00e1strofe de <em>Crash<\/em>. \u00bfEs realmente el l\u00edder de una secta? No, es un artista de performance, como Saul Tenser, el protagonista de <em>Crimes of the future<\/em>. Pero si estos personajes ficticios pasaran a una historia del arte igualmente ficticia, dir\u00edamos que, incluso formando parte de una misma tradici\u00f3n, pertenecen a per\u00edodos hist\u00f3ricos completamente diferentes. <em>Crash <\/em>es ahora una pel\u00edcula de \u00e9poca, su corriente est\u00e9tica: el tecno-nihilismo. <em>Live fast, die young, leave a beautiful body<\/em>. Una carrera acelerada hacia la muerte, la reacci\u00f3n contraf\u00f3bica a lo mortal. Preferir la glamorosa muerte r\u00e1pida antes que la vejez, la enfermedad y la debilidad. En este sentido, <em>Crash <\/em>es el opuesto absoluto de <em>Crimes of the future<\/em>. La era del tecno-nihilismo debe terminar, para abrir paso \u00bfa qu\u00e9?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY cu\u00e1l exactamente es tu proyecto?, le pregunta el protagonista de <em>Crash <\/em>a Vaughan, \u00bfUn libro de colisiones de autos? \u00bfUn estudio m\u00e9dico? \u00bfUn documental sensacionalista?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es algo en lo que todos estamos \u00edntimamente envueltos. La modificaci\u00f3n del cuerpo humano por la tecnolog\u00eda moderna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia del surrealismo comienza con Freud y el descubrimiento del inconsciente. Mientras la cultura judeocristiana le teme a ese otro que est\u00e1 en nosotros, los surrealistas se lanzan a la exploraci\u00f3n. Quiz\u00e1s se pueda rastrear la l\u00ednea gen\u00e9tica de <em>Crash <\/em>a una imagen de <em>Tristana <\/em>de Luis Bu\u00f1uel. La pierna amputada de Catherine Deneuve, y su pr\u00f3tesis vestida con una media y un zapato, a la que la mirada de la c\u00e1mara vuelve insistentemente (se dice que esta imagen obsesionaba a Hitchcock). Tecnolog\u00eda corporal, objeto extra\u00f1ado, habitante siniestro del mundo de lo animado y de lo inanimado: la nueva carne.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfDe d\u00f3nde proviene el hambre, el deseo, el magnetismo? Imposible que provengan de m\u00ed mismo, dentro m\u00edo hay <em>otra cosa<\/em>. Debo decidir: la oculto, la silencio, la a\u00edslo, o entro en relaci\u00f3n con ella, la alimento, la fortalezco y, como efecto, me fortalezco a m\u00ed mismo. Luego me abro el abdomen, la saco de mi interior y la exhibo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se necesita un nuevo sexo, el que invent\u00f3 nuestra civilizaci\u00f3n ya no nos basta. Podr\u00e1 sostener la ilusi\u00f3n de satisfacci\u00f3n de la conciencia bienintencionada, pero no prende al inconsciente. Las necesidades de seguridad, afecto y contenci\u00f3n que propugnan el amor y la pareja moderna tienen un gran defecto, son demasiado sensatas, demasiado racionales. En su primer largometraje, <em>Stereo<\/em>, Cronenberg funda la Academia Canadiense para la Investigaci\u00f3n Er\u00f3tica. Su primera propuesta, sexo telep\u00e1tico. Pero pronto pasar\u00edan a otro campo de estudios, retornar\u00edan al cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sexo era la quimera de llegar al otrx. Luego fue la promesa de llegar a unx mismx. Ahora: <em>surgery is the new sex<\/em>. Un nuevo tipo de afecto en que no hay otrx ni unx mismx: la frialdad cirujana solo abre carne, y dentro encuentra m\u00e1s carne.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nuevo sexo no se parece en nada al anterior, no hay analog\u00eda posible, no hay interior\/exterior, no es lo mismo en un nuevo terreno, no es rebeld\u00eda contra la prohibici\u00f3n. Ya no hay \u00f3rgano sexual, todo \u00f3rgano es sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Linda Williams, cr\u00edtica norteamericana, va camino al cine con Matt, su hijo de 7 a\u00f1os, discutiendo sobre qu\u00e9 pel\u00edcula deber\u00edan ver. Est\u00e1n de acuerdo en que quieren ver una pel\u00edcula \u201casquerosa\u201d (en ingl\u00e9s, \u201c<em>gross<\/em>\u201d), un t\u00e9rmino que han inventado para referirse a cierto tipo de experiencia intensamente f\u00edsica del cine, pero ambos buscan distintas experiencias de lo asqueroso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Distintos tipos de pel\u00edculas asquerosas, pero todas comparten el mismo mecanismo: la connivencia f\u00edsica entre espectador y personaje. Si el personaje llora, el espectador llora y es un melodrama. Si el personaje se aterra, tambi\u00e9n el espectador y es una pel\u00edcula de terror. Si el personaje se excita, se excita el espectador y es pornograf\u00eda. El asco es la constataci\u00f3n de ese ap\u00e9ndice invisible que conecta los cuerpos de las butacas a los cuerpos en la pantalla. Cronenberg sugerir\u00eda hacerlo visible, un entramado de venas palpitantes, cubierto de una pel\u00edcula viscosa, saliendo desde el est\u00f3mago del espectador, desparram\u00e1ndose por el suelo del cine hasta penetrar y hundirse en el centro de la pantalla. Un l\u00edquido espeso y oscuro recorre las arterias, cambiando de tonalidad a medida que cambia tambi\u00e9n el tono de la pel\u00edcula.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero <em>Crimes of the future <\/em>no emociona, ni aterra, ni excita. Es un nuevo \u00f3rgano que cumple una nueva funci\u00f3n, hasta ahora, desconocida. S\u00f3lo sabemos esto: es un \u00f3rgano que piensa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El texto empezaba as\u00ed: me dispongo a escribir sobre <em>Crimes of the future<\/em>, o m\u00e1s bien, a organizar el rico entramado de ideas y referencias que me abrumaron en un primer visionado. Pero dos cosas me detienen. Primero, la pel\u00edcula es clara, concisa, transparente, las ideas est\u00e1n a la vista, no es necesario extirparlas. Incisi\u00f3n, una primera capa de carne: el artista como alguien que expone sus interiores (interioridad) al p\u00fablico; el Estado como enemigo de un progreso que solo es posible en la clandestinidad, que nos proh\u00edbe ir m\u00e1s all\u00e1 de lo humano (el post-humanismo de Nietzsche a Haraway); el artista no controla su creaci\u00f3n, esta m\u00e1s bien pertenece a <em>lo otro <\/em>que crece dentro suyo, como el tripulante de <em>Alien <\/em>cuyo pecho revienta una vez que el bicho lo ha dejado de necesitar, el artista s\u00f3lo interesa como lugar de gestaci\u00f3n; una nueva forma de ecolog\u00eda que consiste en la adaptaci\u00f3n al estado de desastre, el apocalipsis solo es un cuerpo que se resiste a ser apocal\u00edptico, si la cat\u00e1strofe es de pl\u00e1stico, hay que aprender a comer pl\u00e1stico. Todo esto Cronenberg lo piensa, y el cord\u00f3n umbilical nos lo hace pensar a nosotros tambi\u00e9n. Pero es demasiado claro, demasiado pr\u00edstino, a\u00fan no es sangre sino apenas suero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La otra cosa que me detiene: la ciencia ficci\u00f3n como herida abierta, indefensa ante las manos infectas de los interpretadores, que hurgan sin cuidado y con frialdad quir\u00fargica. Buscan y encuentran algo similar al p\u00e1rrafo anterior. En el mejor de los casos, dan con lo que el autor quiso decir. Pero en \u00faltima instancia, eso no interesa. Lo verdaderamente crucial es aquello que palpita al interior de la pel\u00edcula, lo que da pulso, el l\u00edquido viscoso, el \u00f3rgano nuevo que crece en nosotros como efecto de la contaminaci\u00f3n asquerosa. Las im\u00e1genes que nunca son digeridas, y que dentro nuestro no hacen m\u00e1s que proliferar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arte es la indigesti\u00f3n; la evoluci\u00f3n es, ante todo, un asunto alimentario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nietzsche distingue y encarna al mismo tiempo dos tipos humanos: el decadente y el bien constituido. En <em>Ecce homo <\/em>hace un recuento de sus enfermedades, \u201creca\u00edda, hundimiento, periodicidad de una especie de decadencia\u201d. Misterio absoluto, los doctores no saben la causa, se la atribuyen a los nervios, sin evidencia, y hoy los bi\u00f3grafos esbozan la hip\u00f3tesis de una s\u00edfilis mal tratada. Pero no, no soy verdaderamente decadente, dice Nietzsche, porque siempre supe c\u00f3mo tratarme, \u201csiempre he elegido instintivamente los remedios justos contra los estados malos; en cambio, el decadente en s\u00ed elige siempre los medios que lo perjudican\u201d. Decadente: el personaje de James Ballard en <em>Crash<\/em>, choque tras choque buscando despertar el ardor entumecido. Ante la incapacidad del orgasmo, la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, Nietzsche es el bien constituido: \u201cle gusta s\u00f3lo lo que le resulta saludable; su agrado, su placer, cesan cuando se ha rebasado la medida de lo saludable. Adivina remedios curativos contra los da\u00f1os, saca ventaja de sus contrariedades; lo que no lo mata lo hace m\u00e1s fuerte\u201d. La verdadera salud.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl instinto de autorestablecimiento me prohibi\u00f3 una filosof\u00eda de la pobreza y del desaliento\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Saul Tenser se retuerce sobre un enorme aparato de apariencia org\u00e1nica, dise\u00f1ado para apaciguar los dolores que el crecimiento de los nuevos \u00f3rganos en su interior produce al comer y al dormir. Despierta y le dice a su compa\u00f1era, Caprice, que hay que revisar el software de la m\u00e1quina. Esta es la imagen m\u00e1s esperanzadora que el cine ha producido en las \u00faltimas d\u00e9cadas: un h\u00e9roe enfermo, que se retuerce en su malestar, y dentro de \u00e9l, algo nuevo y bello que se produce sin que medie su conciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Deleuze, se llega a ser vidente a trav\u00e9s de un impedimento o una situaci\u00f3n de colapso del cuerpo. Enfermo, en posici\u00f3n horizontal, rendido, impotente, incapaz de actuar, se abre el verdadero ojo, ese que ve el mundo no en funci\u00f3n de su propia acci\u00f3n posible o de su imposibilidad de actuar, ese que deshace los hilos que conectan lo que es posible tocar, y que, enmara\u00f1ados, impiden ver lo que aparece frente al vidente: lo que no se puede tocar y aun as\u00ed nos atraviesa. La mirada del vidente no es una mirada humana. Prolifera un nuevo \u00f3rgano de la visi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No solo oponemos a <em>Crash <\/em>y <em>Crimes of the future<\/em>, a James Ballard y a Saul Tenser, al decadente y al bien constituido. Oponemos tambi\u00e9n dos \u00e9pocas. Cuando apareci\u00f3 <em>Crash<\/em>, la reacci\u00f3n generalizada fue el morbo y el esc\u00e1ndalo. La discusi\u00f3n se centraba en lo pornogr\u00e1fico, lo grotesco, y, ante todo, el campo de la moral. Ahora no hay discusi\u00f3n, <em>Crimes of the future <\/em>es elogiada transversalmente. Nadie habla de la escena en que Caprice le realiza sexo oral a Saul a trav\u00e9s de la herida que este tiene en su abdomen. Pero en la sala, los espectadores a\u00fan se remecen y salen inquietos, interrog\u00e1ndose a s\u00ed mismos sobre aquello que sintieron \u00bfRepulsi\u00f3n, asco, fascinaci\u00f3n o excitaci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>Crash <\/em>la herida es la huella de una gran fuerza ejercida sobre el cuerpo. Las abolladuras del metal siniestrado, una marca sensual (sensible). El sexo segu\u00eda siendo esa herida antigua, un miembro que falta, la carencia. En <em>Crimes of the future <\/em>el sexo es asomarse a la herida y echar un vistazo, y ver que dentro no hay ninguna carencia, sino, proliferaci\u00f3n de algo imposible de identificar. Inevitable, imparable, dentro nuestro. Aprender a dejar que crezca sin extirpar. El nuevo sexo es la aparici\u00f3n de un \u00f3rgano sexual ah\u00ed donde no lo hab\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una hip\u00f3tesis sobre por qu\u00e9 Cronenberg se interesa en adaptar la novela de Ballard. En su ensayo sobre la novela, Baudrillard se\u00f1ala:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAqu\u00ed, todos los t\u00e9rminos er\u00f3ticos son t\u00e9cnicos. Nada de <em>ass<\/em>, <em>dick<\/em>, o <em>cunt<\/em>, sino: el ano, el recto, la vulva, el pene, coito. Nada de <em>slang<\/em>, es decir nada de la intimidad de la violencia sexual, sino un lenguaje funcional: la adecuaci\u00f3n del cromo y la mucosa como si se pasara de una forma a la otra.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>slang <\/em>sexual pertenece al terreno de la moral, la excitaci\u00f3n de la mala palabra como trasgresi\u00f3n es solo se\u00f1al de que a\u00fan estamos en el \u00e1mbito del viejo sexo, a\u00fan el sexo es rebeli\u00f3n y oposici\u00f3n. Solo ah\u00ed donde hay represi\u00f3n se libra la batalla contra la represi\u00f3n. Fuera del campo moral, el lenguaje t\u00e9cnico es er\u00f3tico, el polimorfismo solo admite un lenguaje llano, quir\u00fargico. Por eso la cirug\u00eda es el nuevo sexo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Crash <\/em>recorr\u00eda la senda indicada con las herramientas err\u00f3neas. Necesitaba de la violencia porque se segu\u00eda pensando en oposici\u00f3n a la moral. Hay que pasar por la violencia que inaugura la herida, mutilar el cuerpo para inventarse uno nuevo, donde todo terreno es sexual, es decir, lugar de conexi\u00f3n y descarga pulsional. Ahora que vimos <em>Crimes of the future <\/em>sabemos que no es necesaria ninguna violencia, ning\u00fan horror, ninguna trasgresi\u00f3n, si nos desplazamos fuera del campo de batalla de la moral. Hay un nuevo cuerpo y una nueva carne, pero no hay un nuevo esc\u00e1ndalo. Nada en <em>Crimes of the future <\/em>es reaccionario, ni siquiera nosotrxs, espectadorxs. Abrir y penetrar, y ser abierto y penetrado, hasta el centro de la carne y las v\u00edsceras, como un acto de descubrimiento y no de violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los 58 indicios sobre el cuerpo de Jean Luc Nancy, el n\u00famero 30:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCuerpo propio: para ser propio, el cuerpo debe ser extra\u00f1o, y as\u00ed encontrarse apropiado. El ni\u00f1o mira su mano, su pie, su ombligo. El cuerpo es el intruso que no puede sin fractura penetrar en el punto presente a s\u00ed que es el esp\u00edritu. Este \u00faltimo es por lo dem\u00e1s tan puntual y est\u00e1 tan ce\u00f1ido a su ser-a-s\u00ed-en-s\u00ed, que el cuerpo no lo penetra m\u00e1s que exorbitando o exogastrulando su masa como un bulto, como un tumor, fuera del esp\u00edritu. Tumor maligno del que el esp\u00edritu no se recuperar\u00e1.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">No eres t\u00fa, Saul Tenser, el creador de esos nuevos \u00f3rganos. Si estos se crean, es contra toda voluntad, toda intenci\u00f3n del esp\u00edritu. El esp\u00edritu no crea nada nuevo; es cuerpo, solo es lo nuevo cuando atenta contra el esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muerte a la identidad del esp\u00edritu, larga vida a la diferencia del cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre un televisor antiguo que acompa\u00f1a la performance en <em>Crimes of the future<\/em>, la frase: <em>Body is reality<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se anuncia la muerte de la realidad moral. La putrefacci\u00f3n de su cad\u00e1ver abre paso a una realidad resbalosa, desparramada, palpitante, tibia, ya no gris pero s\u00ed gris\u00e1cea. Una realidad corp\u00f3rea. Un beso con lengua a la herida del abdomen, la imagen de la \u00fanica alegr\u00eda posible, alimentarse de la cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Diego Soto<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1996. Cronenberg entrevista a J.G. Ballard, autor de la novela Crash. Un poco aburrido de la reacci\u00f3n morbosa de la cr\u00edtica y la prensa ante la pel\u00edcula inspirada en la novela, Cronenberg deja entrever que no basta con pensar en ella como un relato aleccionador. 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