{"id":3722,"date":"2022-07-05T12:23:51","date_gmt":"2022-07-05T15:23:51","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3722"},"modified":"2022-07-05T12:24:35","modified_gmt":"2022-07-05T15:24:35","slug":"la-contrainsurreccion-en-curso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/07\/05\/la-contrainsurreccion-en-curso\/","title":{"rendered":"La contrainsurrecci\u00f3n en curso \u2013 Por Nicol\u00e1s Gonz\u00e1lez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>a la memoria de Francisca Sandoval. Por ella y por todxs nuestrxs muertxs, venceremos<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cEl control de las masas a trav\u00e9s de una severa organizaci\u00f3n, algunas en combinaci\u00f3n con otras organizaciones semejantes, constituye en estos momentos el arma b\u00e1sica de la guerra moderna.\u201d<\/em> <strong>Cristian Guti\u00e9rrez Tapia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cY es m\u00e1s probable que dichos hombres prefieran crucificar a aquellos que vienen a disipar la ilusi\u00f3n de su seguridad, que a aquellos que la amenazan verdaderamente. No les basta con ser indiferentes a la verdad. La quieren muerta. D\u00eda tras d\u00eda, exponen su cad\u00e1ver, pero \u00e9ste no se corrompe en absoluto.\u201d<\/em> <strong>Tiqqun<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cLa causa de la guerra civil no es la \u201cnaturaleza\u201d (hobbesiana) del hombre, sino la propiedad y la divis\u00f3n social del trabajo. O tambi\u00e9n: es la \u201cserenidad\u201d y\u00a0 la \u201cfelicidad\u201d de los afortunados la que hay que proteger por todos los medios, contra \u201cla miseria e infortunio\u201d de los pobres.\u201d <\/em><strong>\u00c9ric Alliez y Maurizio Lazzarato<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Habr\u00eda que asumir la confusi\u00f3n, la perplejidad, el desasosiego, todo eso mezclado. Y entre el humo, los gritos y los disparos correr, agacharse, ponerse fuera de tiro. Son balas contra piedras de nuevo, como siempre. Pero ha ocurrido un desplazamiento. Ya no son los pacos quienes nos disparan, o s\u00ed, tambi\u00e9n, pero de un modo diferente. El 25 de marzo del 2022 una manifestaci\u00f3n de estudiantes secundarixs fue atacada a la altura del barrio Meiggs en la comuna de Estaci\u00f3n Central, quedando un estudiante en estado de gravedad. El d\u00eda de lxs trabajadorxs, en el mismo sector la marcha convocada por la Central Clasista de Trabajadorxs fue igualmente atacada, pero con un mayor calibre de fuego, cuya principal afectada <strong>Francisca Sandoval<\/strong> muere el d\u00eda jueves 12 de mayo, despu\u00e9s de haberle llegado un disparo ese 1\u00b0 de mayo. Mucho se dijo en los minutos siguientes con respecto a que si eran pacos o no, si eran infiltrados o no, si eran lumpenes desclasados o no, que si la mafia, el narco o no, etc\u2026 Lo cierto es que a pesar de lo mucho que pudimos haber dicho, nos quedamos mudxs.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Y es que pareciera ser que todo eso es la polic\u00eda<\/strong>: civil y no, FFAA y no, narco y no. Habr\u00eda, entonces, que volver a mirar de frente al horror. Y evitar caer en reclamos del corte <em>\u201cExigir al gobierno una reforma de las polic\u00edas\u201d<\/em>; <em>\u201cla desfinanciaci\u00f3n o la disoluci\u00f3n\u201d<\/em>. Hay ya, no solo una militarizaci\u00f3n de las fuerzas policiales sino que tambi\u00e9n un despliegue a nivel capilar de <strong>la polic\u00eda por otros medios<\/strong>. Hay un resguardo por cualquier medio tanto del Estado como de las condiciones de miseria, de la propiedad privada y de la acumulaci\u00f3n. Eso es la polic\u00eda. Lo que vivimos el pasado 1\u00b0 de mayo no es sino eso, el despliegue en acto de una fuerza policial que de lleno siempre ha actuado en alianza con otros y por fuera de la Ley: una ofensiva del monopolio de la violencia, pero en tanto que <strong>fuerza paraestatal<\/strong>. Es el estado que, al soltar sus m\u00e1quinas de guerra (sus <strong><em>freikorps<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/strong>), evidencia la latencia cotidiana de <strong>la guerra civil que vivimos<\/strong> (y que venimos viviendo y habitando desde que Pi\u00f1era nos declarara la guerra en medio de la insurrecci\u00f3n de Octubre del 2019; y desde mucho antes tambi\u00e9n, qu\u00e9 duda cabe). Y es que ya no basta con decir \u201c<em>son delincuentes\u201d<\/em>, o decir \u201c<em>son infiltrados\u201d<\/em>. No basta con pedir una reforma a las polic\u00edas ni mucho menos con exigir m\u00e1s presencia policial en las calles: invocar la figura del delincuente s\u00f3lo servir\u00e1 para una mayor y mejor securitizaci\u00f3n (proceso que sin duda terminar\u00e1 por ocurrir). Ahora bien, <strong>lo que ac\u00e1 est\u00e1 en juego es el despliegue y gesti\u00f3n de ciertas formas en las que ha derivado la guerra (su violencia y su operatividad) en las fronteras de la Ley<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">2. La fuerza destituyente que irrumpi\u00f3 en octubre del 2019 puso en jaque tanto al modelo de capitalizaci\u00f3n, precarizaci\u00f3n y aislamiento como a las instituciones de representaci\u00f3n pol\u00edtica Estatal (partidos, diputados, senadores, sindicatos, instituciones m\u00e1s o menos ligadas al Estado, etc.) No cabe duda que la captura institucional de dichas fuerzas no ha podido clausurarse: ni la CC ni el gobierno de Boric han logrado reponer el orden que naufrag\u00f3 en octubre del 2019 (vayan todas nuestras bendiciones a la CC; todo nuestro repudio a Boric). Los llamados al orden m\u00e1s bien vienen de aquellos que ven en peligro sus intereses y bajan l\u00edneas para fortalecer su ofensiva, ante el m\u00ednimo tambalear de sus privilegios: <strong>el pasaje al acto de la guerra civil que estamos atravesando, donde toda ofensiva nuestra ser\u00e1 criminalizada<\/strong>. A la violencia del desorden, la fuerza de la represi\u00f3n m\u00e1s brutal: una <strong>violencia conservadora<\/strong> en la que los <em>freikorps<\/em> operan como un refuerzo de las polic\u00edas, con los cuales comparten la misma funci\u00f3n represiva. La sabidur\u00eda popular es esencial, como siempre: <em>\u201cA r\u00edo revuelto, ganancia de pescadores\u201d<\/em>. Y es que por un lado, <strong>se vuelve ubicuo el discurso securitario<\/strong> (habr\u00eda delincuentes con armas de fuego en las calles a plena luz del d\u00eda), <strong>a la vez que se busca una reforma<\/strong> (no la disoluci\u00f3n) <strong>de las polic\u00edas<\/strong> (ante la sospecha de que estos actuar\u00edan en conjunto con los anteriores). Que haya un actuar en conjunto, una alianza y una complicidad entre los pacos y la (ultra)derecha no es nuevo. Lo novedoso podr\u00eda ser <strong>el tipo de violencia y el aumento en el calibre de fuego por parte de La-nueva-Vanguardia<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> con reclutamiento entre sectores de <em>\u201cextracci\u00f3n popular\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al proceso revolucionario que estall\u00f3 en octubre de 2019 (y que ven\u00eda desarroll\u00e1ndose desde 2006, 2010-2011, 2018) como reacci\u00f3n le vino el despliegue de los <em>freikorps <\/em>y el pasaje al acto de la <strong>guerra civil<\/strong>. Insistamos, porque no se trata aqu\u00ed de una defensa del gobierno progresista, feminista y paritario de Boric; sino de evidenciar que al naufragio del modelo de acumulaci\u00f3n y de la pol\u00edtica representacional, es el Estado (cierta definici\u00f3n <strong>policial y corporativista<\/strong> del Estado) el que sale en defensa de los intereses del capital, en su recurso a los <em>freikorps <\/em>y el sicariato: <strong>apuntar, atentar, (re)disciplinar y aterrorizar a un segmento importante de las personas que se enfrent\u00f3 a las condiciones de precarizaci\u00f3n en un marco de reorganizaci\u00f3n del monopolio de la violencia<\/strong>. Hay que atender y no perder de vista que fue la marcha clasista y no la convocada por la CUT la que fue atacada. Y que, en ese mismo sector, anteriormente fueron atacadxs estudiantes secundarixs.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Al poner el foco en la (re)monopolizaci\u00f3n del uso de la violencia y las armas (que se atomiz\u00f3 desde octubre-19), la (re)configuraci\u00f3n de la alianza criminal narco-estado puede ser vista como un desplazamiento en los llamados al orden del soberano: se sueltan los <em>freikorps <\/em>para cazar aquellas m\u00e1quinas de guerra que opon\u00edan resistencia tanto a las polic\u00edas como a los procesos de subjetivaci\u00f3n capital\u00edsticos. En otros t\u00e9rminos, se ponen en marcha procesos de securitizaci\u00f3n desplegados <strong>por otros medios<\/strong> en un marco de guerra civil para evitar la subversi\u00f3n y la simpat\u00eda con esta. De nuevo: <strong>a la violencia del desorden, la fuerza de la represi\u00f3n m\u00e1s brutal<\/strong>. Lo ejemplificador de este m\u00e9todo de control, cacer\u00eda y muerte afecta a la totalidad de la sociedad; pero principalmente a las alianzas de contrapoder que estamos dispuestas a dar forma. Se trata de acciones que apuntan a <strong>instaurar el terror en la poblaci\u00f3n<\/strong> -entorno y medio en el que se infiltran las fuerzas reaccionarias en su <strong>guerra sucia<\/strong>&#8211; y el miedo a la acci\u00f3n pol\u00edtica. Y cuando esta falla, no es necesario guardar las proporciones. Por tanto, <strong>la acci\u00f3n criminal conjunta entre narco y estado se vuelve evidente<\/strong>. Toda la poblaci\u00f3n, con s\u00f3lo haber sido aterrorizada, queda del lado de la resistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habr\u00eda que analizar los hechos entonces (primero el ataque a lxs secundarixs y luego, el ataque a la marcha clasista del 1\u00b0 de mayo), a la luz de la insurrecci\u00f3n de octubre: <strong>el ejercicio de un terror que tendr\u00eda como fin la remonopolizaci\u00f3n del uso de la violencia; la adhesi\u00f3n al orden y la creaci\u00f3n de un clima de miedo; la normalizaci\u00f3n de la impunidad; y la ejemplificaci\u00f3n de la amenaza contra quienes pretendan sublevarse<\/strong>. Ahora bien, eso explica una parte. Por otra, la rearticulaci\u00f3n de la alianza terrorista criminal entre polic\u00edas y narco podr\u00eda ser vista a la luz de la articulaci\u00f3n de bandas que en coordinaci\u00f3n con la polic\u00eda pretenden proveer seguridad y mantener los espacios de comercializaci\u00f3n ambulante en su poder, con una mano de obra migrante ilegal, trata de blancas, tr\u00e1fico de drogas, etc. Las autoridades conocen a los asesinos y su inacci\u00f3n oculta turbadoras cuestiones pol\u00edticas. Habr\u00eda entonces en esta alianza, <strong>una defensa de las condiciones de precarizaci\u00f3n, explotaci\u00f3n y capitalizaci\u00f3n del comercio ambulante; a la vez que se procura cazar todo reducto disidente de la <em>\u201cfiesta democr\u00e1tica\u201d<\/em><\/strong> (recordemos que en ese mismo momento se realizaba la marcha convocada por la CUT, con presencia de personeros del Gobierno y autoridades de Estado). Entonces doble articulaci\u00f3n: <strong>por un lado, defensa de las condiciones de precarizaci\u00f3n del comercio ambulante, gracias a la alianza narco-polic\u00edas; y despliegue del terror sobre las fuerzas destituyentes del octubre-19<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Mucho ha circulado de manera oficial con respecto a quienes propiciaron la <em>\u201cdesestabilizaci\u00f3n del Gobierno de Pi\u00f1era\u201d<\/em> desde el Octubre-19. El informe Big Data que arrojara a Ismael Serrano, el chavismo, el K-Pop, fueron algunos de los posibles cabecillas que llevaron la pol\u00edtica representacional y el <em>\u201coasis chileno\u201d<\/em> a su naufragio. En ese contexto, la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Molecular Disipada del neonazi chileno <strong>Alexis L\u00f3pez<\/strong> argumentaba que <em>\u201cla violencia callejera que se ve\u00eda en Chile era parte de un secreto proceso revolucionario de toma del poder, dirigido en parte desde el extranjero\u201d<\/em>. Seg\u00fan un art\u00edculo de Interferencia<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a>, funcionarios policiales que han estado en la sede central de la <strong>Dipolcar<\/strong> recuerdan c\u00f3mo a fines de 2019 su director general <strong>Luigi Lopresti <\/strong>insist\u00eda en que<strong> la explicaci\u00f3n de todo lo que estaba ocurriendo en las calles y plazas del pa\u00eds durante la revuelta encontraba una respuesta coherente en las teor\u00edas de Alexis L\u00f3pez<\/strong>. Seg\u00fan el mismo art\u00edculo, todas las fuentes consultadas insisten en que la actual direcci\u00f3n de la Dipolcar est\u00e1 integrada mayoritariamente por oficiales que no s\u00f3lo son abiertamente de derecha, sino que suscriben a viejas ideolog\u00edas como la <strong>Doctrina de Seguridad Nacional<\/strong>. La DSN nace en un contexto de conflictos globales en donde la evoluci\u00f3n de la pol\u00edtica nacional era tomada en un contexto de Guerra Fr\u00eda y de la emergencia de un <strong>nuevo tipo de enemigo <\/strong>al cual deb\u00edan hacer frente las fuerzas armadas. En el contexto de la Guerra Fr\u00eda, para los heraldos de La Doctrina lo que estaba viviendo el mundo Occidental era una <em>\u201cacci\u00f3n demoledora por parte de los agentes del comunismo internacional, desparramados por toda Latinoam\u00e9rica\u201d<\/em>. La Doctrina se desarroll\u00f3 como una <em>\u201cideolog\u00eda de la seguridad nacional\u201d<\/em>, en tanto que trama de poderes, relaciones e influencias interamericanas en <strong>la lucha por el orden occidental y cristiano<\/strong>. Si bien antecedentes de la DSN pueden rastrearse desde las d\u00e9cadas del &#8217;50 y &#8217;60, no es sino despu\u00e9s del golpe de estado de 1973 en que es llevada a la pr\u00e1ctica en su total brutalidad: una pol\u00edtica sistematizada y profunda de represi\u00f3n, terror y genocidio con el objetivo de refundar toda una sociedad. Podr\u00edamos proponer entonces, cierto continuo entre <strong>la lucha contra la subversi\u00f3n<\/strong> (durante la dictadura) y <strong>la lucha contra la insurrecci\u00f3n<\/strong> (actualmente) que se ve reflejado en la necesidad de <strong>reponer el orden moral de la Patria<\/strong> que se fisur\u00f3 con la insurrecci\u00f3n de octubre: el <em>\u201calma nacional\u201d<\/em> que tanto da\u00f1o ha recibido por la imposibildiad de <em>\u201cgenerar di\u00e1logos\u201d<\/em> y <em>\u201cacuerdos amplios\u201d <\/em>entre los <em>\u201cdistintos actores y sectores de la sociedad\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">5. El <strong>terror<\/strong> tiene como efecto t\u00e9cnico y pr\u00e1ctico un <em>\u201cdisciplinamiento social\u201d<\/em>. No s\u00f3lo se trata de t\u00e9cnicas especialmente creadas para <strong>un nuevo tipo de conflicto<\/strong>, sino que adem\u00e1s se trata de un <strong>conjunto global de atribuciones pol\u00edticas y jur\u00eddicas<\/strong> necesarias para poner en curso dichas t\u00e9cnicas. As\u00ed, los principales debates originarios de la DSN girar\u00e1n en torno al rol de la justicia en este tipo de conflicto, que, si bien se entiende como <strong>guerra<\/strong>, no lo es en los t\u00e9rminos cl\u00e1sicos de \u00e9sta, por lo que se requiere una adecuaci\u00f3n de la legalidad; en otras palabras, <strong>una legalidad de excepci\u00f3n para combatir la subversi\u00f3n<\/strong>. Declarar <strong>Estado (de) guerra<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/strong> (todos los <em>\u201cEstamos en guerra\u201d <\/em>que se han pronunciado hist\u00f3ricamente), de sitio o de excepci\u00f3n, es fundamental para que los <em>freikorps<\/em> tomen pleno control del territorio y, de esta manera, puedan desarrollar el m\u00e9todo represivo y de enfrentamiento adecuado. Hay entonces un fuerte componente <em>agonal<\/em> que act\u00faa como eje gravitante que distribuye los roles entre <strong>amigo\/enemigo<\/strong>, pilar fundamental este para el reajuste del Estado en el marco de La Doctrina y su continuo hist\u00f3rico: <strong>la contrainsurrecci\u00f3n como pol\u00edtica (en tanto que verdad \u00faltima) de toda estrategia de guerra<\/strong>. En otras palabras, <strong>la pol\u00edtica es la continuaci\u00f3n de la guerra por todos los medios, donde guerra ac\u00e1 quiere siempre decir contrainsurrecci\u00f3n<\/strong>. Pero continuaci\u00f3n no de cualquier guerra, sino de una donde la <strong>poblaci\u00f3n civil<\/strong> es clave. Si para la <em>\u201cdoctrina de guerra revolucionaria\u201d<\/em> (la <em>\u201cguerra sucia\u201d<\/em>, la <em>\u201cguerra irregular\u201d<\/em> o <em>\u201cguerra contrasubversiva<\/em>\u201d, distintos nombres que ha recibido este tipo de guerra por parte de las fuerzas reaccionarias) es esencial una diferenciaci\u00f3n entre <em>\u201cenemigo a neutralizar\u201d<\/em> y <em>\u201cpoblaci\u00f3n a fascinar\/aterrorizar\u201d<\/em>, \u00bfqu\u00e9 sucede cuando es la poblaci\u00f3n en su totalidad la que es declarada enemigo a neutralizar (control de la poblaci\u00f3n local)? Aqu\u00ed, es clave la militarizaci\u00f3n de las polic\u00edas y el cambio de eje de un <strong>enemigo for\u00e1neo<\/strong> a un <strong>enemigo interno<\/strong>; a la vez que habr\u00eda una especie de tercerizaci\u00f3n donde las mafias o <em>freikorps<\/em> (o, para el caso de la puesta en marcha de La Doctrina, la DINA y la Dipolcar entre otras) que act\u00faan por fuera del marco legal, <strong>garantizan tanto la securitizaci\u00f3n como el disciplinamiento de la poblaci\u00f3n entera<\/strong>. Sin embargo, lo que podemos constatar desde el 1\u00b0 de mayo pasado hacia adelante es que habr\u00eda cierta intenci\u00f3n por una apuesta mayor en la intensificaci\u00f3n del conflicto, donde sujetos como el desaparecido Sebasti\u00e1n Izquierdo ya no ser\u00edan necesarios, puesto que ser\u00edan insuficientes. Entonces, hay una convocatoria de sujetos de extracci\u00f3n popular o <em>lumpen<\/em>, etc. que estar\u00edan dispuestos a lo que las vanguardias de la extrema derecha cuicas no est\u00e1n dispuestas a hacer: empu\u00f1ar un arma de fuego y estar dispuestos a matar en defensa de unos <em>\u201cintereses particulares\u201d<\/em>. Es decir, <strong>la movilizaci\u00f3n del narco, de la derecha y la polic\u00eda al servicio de la propiedad privada<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Los <strong>gestos paramilitares<\/strong> (la alianza entre polic\u00edas, mafia y derecha) constituyen en s\u00ed una t\u00e9cnica de poder que garantiza y asegura la disciplina y el orden al interior del Estado (insistamos: en tanto que <em>guerra civil<\/em>). Para Emilio Gentile, el prototipo del fascista totalitario era el miembro del <strong>partido-milicia<\/strong>, que encarnaba el mito de la juventud y la vitalidad contrario a la sensibilidad y a la vileza del hombre burgu\u00e9s, liberal y democr\u00e1tico. Desarrollado a partir de este modelo originario, el fascista totalitario deb\u00eda ser un creyente y un combatiente por la religi\u00f3n de la patria. El fascista totalitario era el <strong>ciudadano soldado<\/strong>, criado seg\u00fan el mandamiento \u00fanico de la religi\u00f3n fascista: <em>credere<\/em> (creer), <em>obbedire<\/em> (obedecer), <em>comb\u00e1ttere<\/em> (combatir). Para Gentile, el fascista totalitario enaltec\u00eda el desaf\u00edo de la modernidad proyect\u00e1ndose <strong>hacia el futuro como un conquistador<\/strong>. El partido-milicia (la alianza criminal entre polic\u00edas y mafia) al que podr\u00edamos estar presenciando en su conformaci\u00f3n, se basa en un sentimiento de camarader\u00eda cuya misi\u00f3n de regeneraci\u00f3n y protecci\u00f3n nacional, se concept\u00faa en un <strong>estado de guerra<\/strong> (contra los enemigos pol\u00edticos se\u00f1alados) cuyos medios son el terror, la t\u00e1ctica parlamentaria y el compromiso con los grupos dirigentes: las guerras (<strong>por todos los medios posibles<\/strong>) como fundamento del orden interior y del orden exterior, como principio organizacional de la sociedad. Las guerras, no solo entre clases, sino tambi\u00e9n militares, paramilitares, civiles, etc. est\u00e1n integradas de un modo constituyente en la definici\u00f3n del Capital. Para \u00c9ric Alliez y Maurizio Lazaratto, en todos los momentos decisivos del capitalismo, lo que siempre encontraremos ser\u00e1 <strong>la iniciativa de las guerras civiles<\/strong>. En tanto que aparato organizacional, el partido-milicia previene, controla y reprime recurriendo a el terror organizado y el enfrentamiento; al tiempo que se securitizan los espacios para la acumulaci\u00f3n: <strong>ante la crisis del Estado y su monopolio del uso leg\u00edtimo de la violencia para asegurar las condiciones de explotaci\u00f3n, es que se vuelve necesario el recurso al partido-milicia<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">7. El fascismo para Gentile tendr\u00eda como matriz verdadera e inagotable, <strong>el persistente dominio de la burgues\u00eda reaccionaria<em>.<\/em><\/strong> Acabar con el fascismo, vuelve inminente la necesidad de acabar al mismo tiempo con la sociedad de clases. Es decir, con el capitalismo y el Estado. No pasar\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Freikorps<\/em> (del alem\u00e1n &#8220;cuerpos libres&#8221; o &#8220;cuerpos francos\u201d) fue la designaci\u00f3n aplicada originalmente a los ej\u00e9rcitos de voluntarios formados en peque\u00f1os estados alemanes entre los siglos XVII y XVIII. Originalmente se trataba de un cuerpo de <strong>soldados irregulares<\/strong>, pero tras la Primera Guerra Mundial se dio este nombre a las <strong>tropas improvisadas<\/strong> donde se integraban veteranos alemanes del Reichsheer. Estas organizaciones del periodo de entreguerras del siglo XX se caracterizaban por su <strong>fuerte car\u00e1cter nacionalista y su anticomunismo<\/strong>; durante la Rep\u00fablica de Weimar colaboraron con el gobierno en la represi\u00f3n del movimiento obrero y organizaciones izquierdistas (como el Levantamiento Espartaquista o el Levantamiento del Ruhr). Los <em>freikorps<\/em> fueron inicialmente vistos con bastante desconfianza por el ej\u00e9rcito regular prusiano, de modo que serv\u00edan principalmente como <strong>centinelas<\/strong> y para los deberes de menor importancia al considerarse como poco expertos en el combate. No obstante, el Romanticismo nacionalista alem\u00e1n de inicios del siglo XIX elabor\u00f3 una imagen idealizada del <em>freikorps<\/em> como <strong>combatiente movido por un impulso puramente idealista y patri\u00f3tico<\/strong>, en contra de un invasor extranjero, y actuando m\u00e1s all\u00e1 del deber de un militar profesional. Hacia fines de 1923, los <em>freikorps<\/em> alemanes desaparecieron aceleradamente como agrupaciones, pero sus integrantes m\u00e1s radicales continuaron formando peque\u00f1os grupos <strong>ultranacionalistas<\/strong> y de <strong>extrema derecha<\/strong>, realizando espor\u00e1dicos atentados contra las autoridades republicanas, y algunos de sus miembros m\u00e1s j\u00f3venes pasaron a formar parte de las milicias del <strong>Partido Nacional Socialista<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La Vanguardia<\/strong> (cuica, podr\u00edamos decir) o tambi\u00e9n denominada \u201cPrimera l\u00ednea del rechazo\u201d es una secci\u00f3n de choque que participa en distintas protestas de movimientos de extrema derecha en Chile. Ha estado involucrada en m\u00faltiples hechos de \u201cviolencia pol\u00edtica callejera\u201d. Su l\u00edder y creador, <strong>Sebasti\u00e1n Izquierdo<\/strong>, habr\u00eda declarado que es necesario crear grupos que ejerzan la violencia en la pol\u00edtica y en las manifestaciones. Con <strong>La-nueva-Vanguardia<\/strong> queremos intentar definir grupos de choque conformados por sujetos de \u201cextracci\u00f3n popular\u201d como el <strong>Team Patriota<\/strong> (liderado por el ex barra brava <strong>Pancho Malo<\/strong>) o sujetos como <strong>Mantequilla<\/strong>. Este \u00faltimo se encontraba en el mismo lugar desde donde dispararon la bala que mat\u00f3 a Francisca Sandoval. En sus redes puede verse junto a <strong>\u00c1varo Pezoa<\/strong>, candidato a Senador para la RM por el <strong>Partido Republicano<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 https:\/\/interferencia.cl\/articulos\/la-silenciosa-estrategia-del-general-lopresti-jefe-de-la-dipolcar-para-socavar-al-gobierno<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A muy groseros y grandes rasgos, para Santiago L\u00f3pez Petit el <strong>Estado guerra<\/strong> se diferenciar\u00eda de otras concepciones del Estado (a lo largo de toda la historia y de toda la teor\u00eda pol\u00edtica) por erigirse este <strong>ya no para instaurar la paz en medio de la guerra de \u201ctodos contra todos\u201d; sino m\u00e1s bien, para hacer la guerra a un enemigo espec\u00edfico<\/strong>. SLP analiza esta formaci\u00f3n del Estado posterior a los atentados a las torres gemelas en Estados Unidos, ocurridos el 11 de septiembre de 2001.<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Nicol\u00e1s Gonz\u00e1lez<br \/>\n<\/strong>Imagen: Serigraf\u00eda de Guillermo N\u00fa\u00f1ez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>a la memoria de Francisca Sandoval. Por ella y por todxs nuestrxs muertxs, venceremos \u00a0 \u201cEl control de las masas a trav\u00e9s de una severa organizaci\u00f3n, algunas en combinaci\u00f3n con otras organizaciones semejantes, constituye en estos momentos el arma b\u00e1sica de la guerra moderna.\u201d Cristian Guti\u00e9rrez Tapia \u201cY es m\u00e1s probable que dichos hombres prefieran [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":3723,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[],"class_list":["post-3722","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3722","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3722"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3722\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3725,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3722\/revisions\/3725"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3723"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3722"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3722"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}