{"id":3640,"date":"2022-06-08T10:33:41","date_gmt":"2022-06-08T13:33:41","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3640"},"modified":"2022-06-08T18:21:42","modified_gmt":"2022-06-08T21:21:42","slug":"columbidas-por-maria-jose-escobar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/06\/08\/columbidas-por-maria-jose-escobar\/","title":{"rendered":"Col\u00fambidas \u2013 Por Mar\u00eda Jos\u00e9 Escobar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAs\u00ed es como tiene que ser\u201d, le dan a entender. Tiene que ser rechazada de los espacios y no puede desplazarse con libertad por una ciudad que tambi\u00e9n le pertenece. \u201cSer repudiada est\u00e1 en nuestra naturaleza\u201d, as\u00ed dicen, pero decide que no lo quiere. Las patas agrietadas y las garras desgastadas traspasan la calle con mucha naturalidad. A la infeliz se le cierran las alas con abatimiento. Ellos manejan las palabras y conceptos muy a la ligera, \u201cexterminio\u201d, \u201celiminaci\u00f3n\u201d, mallas anti tal cosa, p\u00faas ante tal cosa, repelentes naturales y, buscando siempre m\u00e1s opciones, artificiales; esas invenciones aplicados en ellos, en masa. Son todos b\u00e1rbaros, piensa. Es dif\u00edcil existir sabi\u00e9ndose indeseable. Se habla de c\u00f3mo el patrimonio arquitect\u00f3nico \u2013que, por cierto, tiene esa facultad art\u00edstica que ellos se inventan\u2013 resulta severamente da\u00f1ado por los tumultos de seres alados que se posan, comen y evac\u00faan sobre esos inmaculados cuerpos de concreto. A \u00e9l, sin embargo, las patas se le llenan de raspones durante toda una vida y llega a consumir alimentos que le son da\u00f1inos en demas\u00eda; el buche se le llena de piedritas indeseables. Es com\u00fan, es lo que tiene que pasar. Ah\u00ed es donde nacen, su presencia tambi\u00e9n es parte de la infraestructura, aprende mientras crece. Una plaga la mayor\u00eda de las veces, es as\u00ed concebida por la otredad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ha visto los m\u00e1s atroces cr\u00edmenes de exterminaci\u00f3n cometidos contra sus iguales, ha visto c\u00f3mo, resignada, alguien como ella se sienta en el asfalto y espera el momento a dejarse caer m\u00e1s abajo. No hay \u00faltimas palabras, s\u00f3lo una cabeza ladeada y un cuerpo incapaz de levantarse. Eso s\u00ed, \u00bfqu\u00e9 cosa podr\u00eda decir cuando se est\u00e1 muriendo?\u00a0 \u00bfDe qu\u00e9 se habla cuando no se sabe de nada? A veces mira las nubes y no se le sobreviene un solo pensamiento. Es bonito el cielo, s\u00ed, se le ocurre que el cielo es el mundo entero. Pero no es enteramente del cielo ni el cielo es enteramente suyo, necesita de la tierra para aterrizar, descansar el cuerpo. Pero en \u00e9sta \u00faltima no le gusta permanecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy por fin ha encontrado una resoluci\u00f3n. Piensa que salir del cuerpo de uno lo desfasar\u00eda de todas las dificultades que enfrenta como criatura viviente; salir de amarres silenciosos que no pidi\u00f3. Hoy se encuentra sin agua, no obstante, tampoco necesita de la sed. El hambre la halla indiferente. Ha desdibujado la l\u00ednea entre lo que la protege del peligro mundano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un ruido fuerte le interrumpe la angustia; es un hombre montado en su coche que busca cruzar la avenida. La resequedad se le resalta en las esquinas de los labios y el bigote negro ya est\u00e1 medio deste\u00f1ido de tantos improperios que se grita entre sus cong\u00e9neres en medio de un embotellamiento, desconoce por qu\u00e9 otro motivo la frente se llenar\u00eda de tantos pliegues y el pelaje se ir\u00eda decolorando. Otros como \u00e9l se impacientan y piden que avance en su m\u00e1s asertivo lenguaje. \u00a1Est\u00e1 en verde! \u00a1Est\u00e1 en verde! Es com\u00fan esto que le pasa al hombre, est\u00e1 acostumbrado, se apoya contra su mano en una mucha de aburrimiento. Trata de buscar su mirada para decirle que lo entiende a medias, pero no que no suceder\u00e1 lo que \u00e9l espera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autos que formaban la fila pitaban con una furia inaguantable, el tiempo de espera ha traspasado los l\u00edmites y, sin darse cuenta, el sem\u00e1foro volvi\u00f3 a colocarse en rojo. Cada uno de ellos se revolv\u00eda en sus asientos luchando por descifrar el sinsentido de lo que ve\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira al hombre que, antes ensimismado en su rutina, ahora se paraliza ante el espanto de saberse percibido. Suda dentro la ropa y el par de ojos le revuelan entre el espejo retrovisor y el diminuto cuerpo que se posa bajo el sem\u00e1foro en verde. Las pesta\u00f1as le peinan las mejillas con un abatimiento al que no encuentra sentido. Parec\u00eda que pensaba: re\u00fano desdichas para cubrirme de ellas. Ella, desesperadamente, quiere verse reflejada en su angustia. \u00bfQu\u00e9 acontecimientos lo habr\u00e1n llevado hasta este momento en el que un ser como \u00e9l irrumpe en su cotidianidad? Recuerda que el desasosiego la llev\u00f3 a posarse justo en la intersecci\u00f3n sobre la que pasar\u00edan las llantas del coche de ese hombre, \u00bfhabr\u00e1 puesto el hombre las llantas justo en su trayecto? Quiz\u00e1s no, no es que una serie de infortunios lo llevaran a este punto; no exist\u00eda una serie de tales cosas, se trataba de la simple y llana coincidencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, s\u00f3lo pod\u00eda regocijarse entre su plumaje y estirar las patas, una por una. Alg\u00fan sonido se habr\u00e1 dejado escapar del pico. Recuerda las preguntas sobre el cielo y las palabras que no llegan para adornar las respuestas, ya incapaz de darse m\u00e1s aliento. No obstante, la vida se le iba en im\u00e1genes preciosas; pens\u00f3 en la luna en un cielo durante el mediod\u00eda, la luz que traspasa un edificio de fachada colonial antes de las diez de la ma\u00f1ana; la persona que se sienta al medio de una banca para contemplarse a s\u00ed misma. Tambi\u00e9n pens\u00f3 en ese mismo edificio que se corroe con la precisi\u00f3n que el sol pone sobre su pintura con los a\u00f1os, en un cielo nocturno que traspone su manto obre su alma fatigada. A veces tambi\u00e9n piensa en esa persona a la que le cambia la vida cuando defeca sobre su hombro en pleno vuelo. Piensa, por la brisa que baila en su rostro, que las plumas deber\u00edan estar acostumbradas a este estremecimiento; se pregunta si, al igual que arriba, hay algo de azul espeso en el viento; si hace que te aferres al suelo con todo y vida. Concluye que no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es inaudito lo que pasa, la hilera que se posiciona tras el coche de Ignacio comienza a hacer efecto en la apreciaci\u00f3n de lo que pasa; ahora es cuando debe tomar una decisi\u00f3n. El calor que ondula sobre las superficies le hacen efecto en su propio cerebro, se dice que tiene las opciones contadas. \u00bfPor qu\u00e9 no salir y mover al animal del lugar con sus propias manos? Algo lo detiene; la presi\u00f3n, la ridiculez. No sabe si la paloma lo est\u00e1 mirando a \u00e9l, pero as\u00ed es como lo decide; es dif\u00edcil porque se trata de un ser que vivo como \u00e9l. El ave ladea su cabeza apenas unos cent\u00edmetros para conectar uno de sus ojos con los suyos. Tiene una mirada sonsacadora, as\u00ed le parece. Ambos son distintos. Entonces emprende marcha.<\/p>\n<p><strong>Por Mar\u00eda Jos\u00e9 Escobar<\/strong><\/p>\n<p>Foto por Harold Feinstein<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAs\u00ed es como tiene que ser\u201d, le dan a entender. Tiene que ser rechazada de los espacios y no puede desplazarse con libertad por una ciudad que tambi\u00e9n le pertenece. \u201cSer repudiada est\u00e1 en nuestra naturaleza\u201d, as\u00ed dicen, pero decide que no lo quiere. 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