{"id":359,"date":"2018-03-06T14:42:04","date_gmt":"2018-03-06T17:42:04","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=359"},"modified":"2018-09-03T12:07:18","modified_gmt":"2018-09-03T15:07:18","slug":"zama-la-enferma-espera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2018\/03\/06\/zama-la-enferma-espera\/","title":{"rendered":"Zama: la enferma espera"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Revista Oropel estuvo presente en la vig\u00e9simo cuarta edici\u00f3n del Festival Internacional de Cine de Valdivia, un evento sumamente bien organizado, con m\u00e1s de siete salas habilitadas a pocos pasos de distancia y una selecci\u00f3n de pel\u00edculas impresionante. El panorama cinematogr\u00e1fico iba desde las siempre atractivas competencias nacionales e internacionales, una secci\u00f3n de gala con renombrados directores, a focos en realizadores espec\u00edficos, tales como Sion Sono y la estadounidense Deborah Stratman, conformando una programaci\u00f3n con m\u00e1s de 17 categor\u00edas y m\u00e1s de 100 pel\u00edculas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La categor\u00eda denominada \u201cGala\u201d, caracterizada por la presencia de directores con una larga carrera como el coreano Hong Sang-Soo, y los franceses vigentes de la <em>nouvelle vague<\/em> Jean Luc Godard y Philippe Garrel, estrenaba tambi\u00e9n la \u00faltima pel\u00edcula de la realizadora argentina Lucrecia Martel, Zama, basada en la novela hom\u00f3nima escrita en 1956 por Antonio Di Benedetto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cA las v\u00edctimas de la espera\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Centrada en el personaje de Diego de Zama, corregidor de la corona espa\u00f1ola en la provincia del Chaco al norte de Argentina, ambientada en el a\u00f1o 1790. La pel\u00edcula posee dos momentos marcadamente distintos, tanto a nivel narrativo como de tratamiento audiovisual. La primera parte se extiende en el estudio de la identidad del corregidor y el territorio ajeno en el que se sit\u00faa, donde lo \u00fanico que motiva al personaje es un nuevo cargo que lo posibilite estar m\u00e1s cerca de su familia -que se encuentra en Buenos Aires- o volver a Europa. El modo de Diego de Zama de lidiar con el tedio que estar ah\u00ed le produce es pujar por tener m\u00e1s poder y as\u00ed tener m\u00e1s regal\u00edas para hacer de su estad\u00eda algo m\u00e1s acorde a su deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-360 size-full aligncenter\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Zama-de-Lucrecia-Martel-Algo-salvaje_landscape.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Zama-de-Lucrecia-Martel-Algo-salvaje_landscape.jpg 600w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Zama-de-Lucrecia-Martel-Algo-salvaje_landscape-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El deseo de Diego de Zama es un personaje m\u00e1s. Al principio de la pel\u00edcula un plano general magistral lo muestra esperando una embarcaci\u00f3n con pose de conquistador, y luego se tentar\u00e1 con un conjunto de mujeres locales que est\u00e1n desnudas cerca de ese lugar. El personaje de Luciana Pi\u00f1ares de Luenga se transforma en el fetiche del corregidor, esposa de un tipo con un cargo m\u00e1s alto que \u00e9l, posee una doble dimensi\u00f3n del deseo, por un lado sexual, por otro lado de poder. Zama perseguir\u00e1 su deseo por ella como un perro arrastrado en un juego histri\u00f3nico que siempre termina perdiendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poder que Zama desea tiene su inicio en su insatisfacci\u00f3n, un mareo permanente amplificado por el gran uso del sonido al que Lucrecia Martel nos tiene malacostumbrados. Es la espera su enfermedad, a la que lo somete Luciana y su superior, a un posible ascenso o a la satisfacci\u00f3n de su deseo. Zama pide a su superior repetidas veces un ascenso, y \u00e9l, al igual que Luciana Pi\u00f1ares de Luenga nunca le da lo que desea, dejando a Zama inm\u00f3vil, imposibilitado de acceder a cualquier cosa que le pueda entregar un poco de satisfacci\u00f3n. Los encuadres presentes en este primer tiempo de pel\u00edcula encierran al personaje, lo someten claustrof\u00f3bicamente a la extra\u00f1eza con su medio, a una inadecuaci\u00f3n irreversible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-364 size-full\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/zmamamama.jpg\" alt=\"\" width=\"510\" height=\"295\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/zmamamama.jpg 510w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/zmamamama-300x174.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 510px) 100vw, 510px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda parte de Zama, marcada por su resignaci\u00f3n a la espera, libera al personaje de su encierro y lo hace chocar de frente con otros mundos que parecen un delirio en respuesta al tedio. Zama recibe el encargo de atrapar a Vicu\u00f1a Porto, bandido conocido por su crueldad y su fama de violador. El personaje, ante este nuevo llamado para impartir la justicia, accede a emprender la misi\u00f3n de traer al bandido para enjuiciarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la pel\u00edcula el escenario cambia completamente, los encuadres pasan a ser en su mayor\u00eda planos generales que muestran la inmensidad de lo hasta ahora desconocido, vegetaci\u00f3n ex\u00f3tica, indios pintados con atuendos de distintos colores y variados accesorios y lenguas por momentos irreconocibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-363 size-full\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/zmaaaaa.png\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/zmaaaaa.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/zmaaaaa-300x169.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entramos en la \u00faltima media hora de pel\u00edcula a un delirio sin igual, el estado febril en el que Zama cae ti\u00f1e cada elemento en la pantalla, dando una sensaci\u00f3n on\u00edrica de no estar en ninguna parte, de estar siendo parte de algo mucho m\u00e1s grande que no somos capaces de entender a medida que las tomas avanzan. Zama pierde toda esperanza y es libre de la espera, su mundo se destruye completamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien Lucrecia Martel en sus anteriores pel\u00edculas ha dado c\u00e1tedra de ser una directora que domina lo perceptivo y sensorial, es Zama su c\u00e9nit. El uso del fuera de campo es grandioso, en la mayor\u00eda de la primera parte no vemos m\u00e1s que a Zama hablar, al resto de los personajes solo se los escucha mientras la c\u00e1mara se posa en un primer plano de Zama, el efecto que dicho movimiento genera en su constante repetici\u00f3n alimenta la inquietud del espectador sobre si Zama es algo que sucede realmente o es todo un completo delirio del personaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-365 size-full\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/zzzzz.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/zzzzz.jpg 800w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/zzzzz-300x158.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/zzzzz-768x403.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a sonido dieg\u00e9tico, Martel domina la escena a partir de la escucha de los objetos presentes, en la primera parte las copas, abanicos, puertas, ventanas, etc. amplifican el encierro de Zama; en la segunda los sonidos de bichos, ranas, agua afianzan el estado febril del protagonista. Por \u00faltimo, el sonido extradieg\u00e9tico tambi\u00e9n es magistral, la banda sonora es totalmente anacr\u00f3nica pero en ning\u00fan caso fuera de lugar, la elecci\u00f3n de Los Indios Tabajaras, d\u00fao brasile\u00f1o de guitarristas de los 60\u2019s, nunca parece forzada, sino que acompa\u00f1a la dimensi\u00f3n irrisoria del relato en su segunda parte. Martel tambi\u00e9n innova en este aspecto con el uso del Shepard Tone, usado por Hans Zimmer en Dunkirk, una serie de notas que entrega la ilusi\u00f3n de estar subiendo o bajando, cuando en realidad es una repetici\u00f3n de la misma secuencia. Martel la usa para significar a trav\u00e9s del sonido el delirio de Zama en la parte final, que en apariencia va aumentando pero es siempre el mismo. La cineasta argentina demuestra otra vez que para ella el sonido no es solo potencial narrativo sino tambi\u00e9n el elemento que gu\u00eda el tono y emoci\u00f3n de la pel\u00edcula.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como epilogo, esperamos que Zama pueda estrenarse en algunas de las salas independientes del cine chileno as\u00ed tenemos la oportunidad de volver a ver esta gran pel\u00edcula, una de las mejores del cine latinoamericano del presente siglo, que nos somete a un mundo on\u00edrico inaprensible donde nos sentimos igual de extra\u00f1ados que el protagonista, pero con ese goce que solo una buena pel\u00edcula puede transmitir.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=U3gvUYlNRFE\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=U3gvUYlNRFE<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Indios Tabajaras, parte de la banda sonora de Zama<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por Miguel Guti\u00e9rrez.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Revista Oropel estuvo presente en la vig\u00e9simo cuarta edici\u00f3n del Festival Internacional de Cine de Valdivia, un evento sumamente bien organizado, con m\u00e1s de siete salas habilitadas a pocos pasos de distancia y una selecci\u00f3n de pel\u00edculas impresionante. 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