{"id":3556,"date":"2022-05-17T09:11:31","date_gmt":"2022-05-17T12:11:31","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3556"},"modified":"2022-05-17T09:12:53","modified_gmt":"2022-05-17T12:12:53","slug":"a-la-gran-noche-o-el-engano-surrealista-por-antonin-artaud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/05\/17\/a-la-gran-noche-o-el-engano-surrealista-por-antonin-artaud\/","title":{"rendered":"A la gran noche o el enga\u00f1o surrealista \u2013 Por Antonin Artaud"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">(1927)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que los surrealistas me hayan ahuyentado o que yo mismo me haya liberado de sus grotescos simulacros, ya no es la pregunta principal. Esto porque tuve suficiente de una payasada que hab\u00eda durado demasiado, raz\u00f3n por la cual me retir\u00e9 de ella, bastante seguro, adem\u00e1s, de que en el nuevo marco que hab\u00edan elegido, los surrealistas no har\u00edan m\u00e1s que en cualquier otro. Y el tiempo y los hechos no han dejado de darme la raz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya sea que el surrealismo est\u00e9 de acuerdo con la Revoluci\u00f3n o que la Revoluci\u00f3n deba hacerse fuera y por encima de la aventura surrealista, nos deja la pregunta sobre qu\u00e9 puede aportar esto al mundo cuando consideramos la poca influencia que los surrealistas han logrado tener sobre los h\u00e1bitos y las ideas de esta \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, \u00bfHay todav\u00eda una aventura surrealista? \u00bfNo muri\u00f3 el surrealismo el d\u00eda en que Breton y sus adeptos creyeron que deb\u00edan unirse al comunismo y buscar en el dominio de los hechos y de la materia inmediata, la culminaci\u00f3n de una acci\u00f3n que normalmente solo podr\u00eda desarrollarse en los entornos \u00edntimos del cerebro?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creen que pueden permitirse el lujo de burlarse de m\u00ed cuando hablo de una metamorfosis de las condiciones internas del alma, como si yo concibiera el alma en el sentido infecto bajo el cual ellos mismos la entienden y como si del punto de vista del absoluto, pudiese ser menos interesante ver cambiar la armadura social del mundo o ver pasar el poder de las manos de la burgues\u00eda a las del proletariado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si todav\u00eda los surrealistas estuvieran buscando realmente eso, al menos ser\u00edan excusables. Su objetivo ser\u00eda banal y restringido, pero al menos existir\u00eda. Pero, \u00bftienen alg\u00fan m\u00ednimo objetivo hacia el cual lanzar una acci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1ndo diablos quedaron impedidos de formular uno?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfTrabajamos con un prop\u00f3sito? \u00bfTrabajamos con alg\u00fan m\u00f3vil? \u00bfCreen los surrealistas que pueden justificar sus expectativas por el simple hecho de ser conscientes de ellas? La expectativa no es un estado mental. Cuando nada hacemos no arriesgamos a romper nada. Pero esta no es una raz\u00f3n suficiente para hacer hablar de s\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desprecio demasiado la vida para pensar que un cambio, cualquiera que se desarrolle en el marco de las apariencias, pueda modificarle nada a mi detestable condici\u00f3n. Lo que me separa de los surrealistas es que adoran demasiado la vida mientras yo la desprecio. Gozar en cada ocasi\u00f3n y por todos los poros es el centro de sus obsesiones. Pero el ascetismo no hace carne con la magia verdadera, ni la m\u00e1s sucia, ni la m\u00e1s negra. El mismo gozo diab\u00f3lico a los costados del asceta, un cierto esp\u00edritu de maceraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No me refiero a sus escritos que son resplandecientes aunque vanos cualquiera sea el punto de vista en que se miren. Hablo de su actitud central, del ejemplo de todas sus vidas. No tengo un odio individual. Los rechazo y los condeno en bloque, rindiendo a cada uno de ellos toda la estima e incluso toda la admiraci\u00f3n que merecen por sus obras o por su genio. En todo caso, y desde este punto de vista, no tendr\u00e9, como ellos, el infantilismo de hacer volteretas contra ellos, y de negarles todo talento desde que han dejado de ser mis amigos. Pero, afortunadamente, no se trata de eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata del desajuste del centro espiritual del mundo, de este desnivel de las apariencias, de esta transfiguraci\u00f3n de lo posible que el surrealismo deb\u00eda contribuir a provocar. Toda materia comienza con una perturbaci\u00f3n espiritual. Confiarse en las cosas, en sus transformaciones, con el cuidado de conducirnos, es un punto de vista de bruto obsceno, utilitario de la realidad. Nadie entiende nada y los mismos surrealistas no logran entender ni prever d\u00f3nde los llevar\u00e1 su voluntad de Revoluci\u00f3n. Incapaces de imaginar, de representarse una Revoluci\u00f3n que libre de evolucionar en los desesperantes marcos de la materia, se entregan a la fatalidad, a un cierto azar de impotencia y debilidad que les es propia para explicar su inercia, su eterna esterilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El surrealismo nunca ha sido para m\u00ed m\u00e1s que una nueva forma de magia. La imaginaci\u00f3n, el sue\u00f1o, toda la intensa liberaci\u00f3n del inconsciente que tiene como objetivo aflorar a la superficie del alma, lo que habitualmente ha tenido escondido, debe necesariamente introducir profundas transformaciones en la escala de lo aparente, en el valor de significaci\u00f3n y simbolismo de lo creado. Lo concreto cambia completamente de envoltorio, de corteza, ya no se aplica a los mismos gestos mentales. El m\u00e1s all\u00e1, lo invisible, repele la realidad. El mundo ya no aguanta. Es momento entonces de comenzar a tamizar fantasmas, a detener las falsas apariencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que la espesa muralla del ocultismo se desplome de una vez por todas sobre todos estos impotentes lenguaraces que consumen su vida con reproches y vanas amenazas, sobre aquellos revolucionarios que no revolucionan nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas bestias me convencen de mi conversi\u00f3n. Ciertamente los necesitar\u00eda. Pero al menos me reconozco sucio y enfermo. Aspiro despu\u00e9s a otra vida. Y todo bien contado prefiero estar en mi lugar que en el de ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 queda de la aventura surrealista? No mucho, salvo una gran esperanza decepcionada, pero en el campo de la literatura quiz\u00e1s haya aportado algo en efecto. Este enojo, este asco ardiente derramado sobre la cosa escrita constituye una actitud fecunda y que quiz\u00e1s sirva alg\u00fan d\u00eda, m\u00e1s tarde. La literatura se purifica, se acerca a la verdad esencial del cerebro. Pero eso es todo. De conquistas positivas, al margen de la literatura, im\u00e1genes, no las hay y por tanto lo \u00fanico que importa. De la correcta utilizaci\u00f3n de los sue\u00f1os podr\u00eda nacer una nueva manera de conducir el pensamiento, de tenerse en medio de las apariencias. La verdad psicol\u00f3gica era despojada de toda excrecencia parasitaria, in\u00fatil, cercada de mucho m\u00e1s cerca. Viv\u00edamos entonces con seguridad, pero quiz\u00e1s sea una ley espiritual que el abandonar la realidad no pueda jam\u00e1s conducir m\u00e1s que a los fantasmas. En el marco exiguo de nuestro dominio palpable estamos presionados, demandados por todas partes. Hemos visto claramente en esta aberraci\u00f3n, que ha llevado a los revolucionarios al plano m\u00e1s alto posible, a abandonar literalmente este plan, a adjuntar a esta palabra de revoluci\u00f3n su sentido utilitario pr\u00e1ctico, el sentido social que se pretende como el \u00fanico v\u00e1lido, porque no queremos pagarnos de palabras. Extra\u00f1o regreso a uno mismo, extra\u00f1a nivelaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSe cree que una actitud meramente moral puede bastar si esta actitud est\u00e1 marcada por la inercia? El interior del surrealismo lo conduce hasta la Revoluci\u00f3n. Eso es lo positivo. La \u00fanica soluci\u00f3n eficaz posible (dicen ellos) y a la que un gran n\u00famero de surrealistas ha rehusado unirse; pero, al resto, esta adhesi\u00f3n al comunismo, \u00bfqu\u00e9 les ha dado, qu\u00e9 les ha hecho rendir? No los ha hecho avanzar ni un paso. Esta moral del devenir, de la que parece depender la Revoluci\u00f3n, nunca he sentido su necesidad en el c\u00edrculo cerrado de mi persona. Pongo por encima de toda necesidad real las exigencias l\u00f3gicas de mi propia realidad. \u00c9sta es la \u00fanica l\u00f3gica que me parece v\u00e1lida y no una l\u00f3gica superior cuyas irradiaciones s\u00f3lo me afectan en la medida en que afectan mi sensibilidad. No hay disciplina a la cual me sienta obligado a someterme, por riguroso que sea el razonamiento que me lleve a recurrir a ella. Dos o tres principios de muerte y vida est\u00e1n para m\u00ed por encima de toda precaria sumisi\u00f3n. Y toda l\u00f3gica me ha parecido siempre tomada de prestado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El surrealismo est\u00e1 muerto por el sectarismo idiota de sus adeptos. Lo que queda de \u00e9l es una especie de agrupaci\u00f3n h\u00edbrida que ni los propios surrealistas son capaces de bautizar. Perpetuamente al borde de las apariencias, incapaz de instalarse en la vida, el surrealismo sigue buscando un fin, pis\u00e1ndose los talones. Impotente para elegir, para determinarse ya sea totalmente por la mentira o totalmente por la verdad (verdadera falsedad del espiritual ilusorio, falsa verdad del real inmediato, pero destructible), el surrealismo persigue este insondable, este indefinible intersticio de la realidad donde apoya su palanca anta\u00f1o poderosa, ahora ca\u00edda en manos de castrados. Pero mi debilidad mental, mi conocida cobard\u00eda, se niegan a encontrar el m\u00e1s m\u00ednimo inter\u00e9s en conmociones que s\u00f3lo afectar\u00edan a este lado externo, inmediatamente perceptible, de la realidad. La metamorfosis externa es algo que, en mi opini\u00f3n, s\u00f3lo se puede dar por a\u00f1adidura. El plan social, el plan material hacia el cual los surrealistas dirigen sus pobres veleidades de acci\u00f3n, sus odios para siempre virtuales no son para m\u00e1s que para ajustar una representaci\u00f3n in\u00fatil y sobrentendida. S\u00e9 que en el debate actual tengo conmigo a todos los hombres libres, a todos los revolucionarios verdaderos que piensan que la libertad individual es un bien superior a la de cualquier conquista obtenida en el plano relativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfMis escr\u00fapulos frente a cualquier acci\u00f3n real?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son escr\u00fapulos absolutos y son de dos clases. Apuntan, absolutamente hablando, a este sentido arraigado de la inutilidad profunda de cualquier acci\u00f3n espont\u00e1nea o no espont\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el punto de vista del pesimismo integral. Pero una cierta forma de pesimismo lleva consigo su lucidez. La lucidez de la desesperaci\u00f3n, de sentidos exacerbados y como a la orilla de los abismos. Y junto a la horrible relatividad de cualquier acci\u00f3n humana esta espontaneidad inconsciente que impulsa, a pesar de todo, a la acci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tambi\u00e9n en el dominio equ\u00edvoco e insondable del inconsciente, de los signos, de las perspectivas, de las percepciones, toda una vida que crece cuando se la fija y se revela capaz de perturbar a\u00fan m\u00e1s la mente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos son nuestros escr\u00fapulos comunes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero se han decidido, al parecer, en beneficio de la acci\u00f3n. Pero una vez reconocida la necesidad de esta acci\u00f3n, se apresuran a declararse incapaces. Esta es una esfera en la que la configuraci\u00f3n de sus mentes los aleja para siempre. Y yo, en lo que a m\u00ed respecta, \u00bfhe dicho alguna vez otra cosa? Con, a mi favor, todo tipo de circunstancias psicol\u00f3gicas y fisiol\u00f3gicas desesperadamente anormales las cuales, ellos, no supieron valerse.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Antonin Artaud<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3557\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Artaud-tapa-1-1_page-0001-669x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"437\" height=\"669\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Artaud-tapa-1-1_page-0001-669x1024.jpeg 669w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Artaud-tapa-1-1_page-0001-196x300.jpeg 196w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Artaud-tapa-1-1_page-0001-768x1176.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Artaud-tapa-1-1_page-0001.jpeg 795w\" sizes=\"auto, (max-width: 437px) 100vw, 437px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Deriva Artaud<br \/>\nAntonin Artaud<br \/>\n2022<br \/>\nTraducci\u00f3n de Galo Ghigliotto<br \/>\nAlquimia Ediciones<br \/>\n88 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(1927) El que los surrealistas me hayan ahuyentado o que yo mismo me haya liberado de sus grotescos simulacros, ya no es la pregunta principal. 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