{"id":3501,"date":"2022-05-09T10:08:16","date_gmt":"2022-05-09T13:08:16","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3501"},"modified":"2022-05-01T22:50:07","modified_gmt":"2022-05-02T01:50:07","slug":"la-memoria-de-lo-inolvidable-o-los-futuros-perdidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/05\/09\/la-memoria-de-lo-inolvidable-o-los-futuros-perdidos\/","title":{"rendered":"La memoria de lo inolvidable o los futuros perdidos \u2013 Por Joaqu\u00edn Pinto Godoy"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Revisi\u00f3n de caso, la Villa San Luis de Las Condes.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>Los Espantos, est\u00e9tica y postdictadura<\/em> Silvia Schwarzb\u00f6ck plantea lo que pudiera ser una de las preguntas fundamentales para nuestra reflexi\u00f3n pol\u00edtica en vistas al futuro: \u00bfhasta qu\u00e9 punto se extiende hoy la victoria de la dictadura? O bien, \u00bfhasta qu\u00e9 punto nuestra democracia se circunscribe bajo ese paradigma present\u00e1ndose, en continuidad con la dictadura, como postdictadura? Sin intenci\u00f3n de dar una respuesta, este es el trasfondo del an\u00e1lisis que pretendo en este ensayo, siguiendo a Schwarzb\u00f6ck, de \u201cpensar materialmente la ficcionalidad de lo dado\u201d (13). Por su parte, la revisi\u00f3n del caso, el devenir de la Villa San Luis de Las Condes, es ejemplar para iniciar esta tarea y, siendo reiterativo al respecto, paradigm\u00e1tica al permanecer a\u00fan como posibilidad de ruptura en la historia. Pol\u00edtica y memoria son los ejes clave con los que busco establecer el v\u00ednculo indisociable \u2013infinitamente fr\u00e1gil, por estar hecho de tiempo, dir\u00e1 Oyarz\u00fan (9)\u2013, entre historia y justicia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u058e<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qui\u00e9n ha estado aqu\u00ed\/ mirando el fin de la calle\/(&#8230;)\/ No hab\u00eda casas\/ no hab\u00eda sino un ruido\/ pero no era un ruido\/ sino el ruido de un r\u00edo\/ y qui\u00e9n estar\u00e1\/ en cien a\u00f1os m\u00e1s\/ en el lugar que ahora llamo yo mi casa\/ cuando yo no sea sino el silencio\/ qui\u00e9n estar\u00e1 en un vac\u00edo rodeado por la noche\/ sin saber nunca si aqu\u00ed hubo casas o calles\/ y nadie sino el ruido de un r\u00edo silencioso podr\u00eda recordarlo (Tellier 48).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Villa San Luis de Las Condes fue un proyecto de integraci\u00f3n social urbana que, al igual que Quimant\u00fa durante 1971 a 1973, rozaba con lo que Schwarzb\u00f6ck, desde nuestro presente, llama la vida verdadera. Ese orden social justo que reclama la organizaci\u00f3n revolucionaria en nombre del Pueblo, pero que tras el golpe permanece irrepresentable. Luego del horror, de la violencia de la dictadura y los desalojos constantes de las y los pobladores de la villa hacia las zonas perif\u00e9ricas de Santiago, esta vida \u2013la vida verdadera\u2013 sigue siendo desconocida. Y as\u00ed tambi\u00e9n lo es para quienes estuvieron ah\u00ed. \u201cLa vida de izquierda, [vivida en los albores de la patria socialista], no es m\u00e1s que el sentimiento de que la vida verdadera existe\u201d (41), dir\u00e1 la autora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fueron 116 familias las que permanecieron en la villa desde 1973 hasta el d\u00eda en que la \u00faltima pobladora se retir\u00f3 en 2015. Luego de una serie de traspasos desde el Servicio de Vivienda y Urbanismo a Bienes Nacionales, y de Bienes Nacionales al Ej\u00e9rcito, se perpetu\u00f3 en democracia la operaci\u00f3n que inici\u00f3 la dictadura con la venta ilegal de los terrenos a la Inmobiliaria Parque San Luis, dando pie a una nueva ola de desalojos; esta vez no con fusiles en las manos, sino billetes.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"823\" height=\"409\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3504\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-Villa-San-Luis_edificios-1972-lugar-de-memoria-y-olvido-1.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-Villa-San-Luis_edificios-1972-lugar-de-memoria-y-olvido-1.png 823w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-Villa-San-Luis_edificios-1972-lugar-de-memoria-y-olvido-1-300x149.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4-Villa-San-Luis_edificios-1972-lugar-de-memoria-y-olvido-1-768x382.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 823px) 100vw, 823px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El deterioro de la materia, causado por el abandono forzado de los departamentos de hormig\u00f3n armado que plasmaban el sue\u00f1o de la v\u00eda chilena al socialismo, junta a la presencia de uno de los centros de negocios m\u00e1s importantes del pa\u00eds, Nueva Las Condes marca, en definitiva, lo que es hoy la villa, sitiada por esas grandes torres de cristal. Es la imagen de \u201clo que en democracia no se puede concebir de la dictadura (\u2026) aquello que se vuelve representable: la victoria de su proyecto econ\u00f3mico (\u2026), la rehabilitaci\u00f3n de la vida de derecha como la \u00fanica vida posible\u201d (Schwarszb\u00f6ck 24). La ruinificaci\u00f3n y el futuro museo de la villa, en ese sentido, no se comprende sin la representaci\u00f3n que adquiere la dictadura en democracia, como postdictadura, con la partici\u00f3n activa en la continuidad de sus pr\u00e1cticas de desaparici\u00f3n, como repetici\u00f3n de lo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es Joaqu\u00edn Lav\u00edn, defensor de Pinochet y alcalde la comuna, en 1997 posando para una fotograf\u00eda del Mercurio, arriba de una retroexcavadora lista a derribar los edificios de la villa, o Joaqu\u00edn Lav\u00edn en 2017 autorizando la demolici\u00f3n del \u00faltimo lote, el lote 18, cuando el comit\u00e9 de defensa de la Villa San Luis solicitaba al Consejo de Monumentos Nacionales declarar esos mismos cuatro blocks como monumento hist\u00f3rico nacional. Pero la man\u00eda de convertir la ruina en escombros, para que esta pierda legibilidad y borrar el acontecimiento que fue la Villa San Luis, se detiene por un \u201chist\u00f3rico acuerdo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00faltima pelea de la Fundaci\u00f3n Villa San Luis (FVSL) para que los cimientos de lo que alguna vez fue una promesa de futuro no desaparecieran, termin\u00f3 por sellar el devenir de su arquitectura, cifrada de tres formas: ruinas, escombros y patrimonio. Luego de la firma de todos los actores, Inmobiliaria Presidente Riesco, FVSL y el Consejo de Monumentos Nacionales, se buscar\u00e1 recuperar los vestigios del block 14, \u00faltimo block en pie de la villa, junto con la instalaci\u00f3n en el mismo edificio de un museo memorial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la firma de este \u201chist\u00f3rico acuerdo\u201d el presidente de la FVSL, Jaime D\u00edaz Lavanchy, afirm\u00f3 que en \u00e9l \u201cse concilian los intereses econ\u00f3micos de la constructora, los patrimoniales y la defensa de los derechos humanos que se merecen los pobladores desalojados\u201d (<a href=\"https:\/\/www.elmostrador.cl\/dia\/2021\/04\/30\/firman-historico-acuerdo-para-ex-villa-san-luis-y-lanzan-concurso-publico-de-arquitectura-para-nuevo-memorial\/\">El Mostrador<\/a>, 30 de abril de 2021). La frase es \u00fanica y acierta definitivamente a eso dado y paradojal que guarda la postdictadura. Vemos una contradicci\u00f3n pol\u00edtica en la que los intereses econ\u00f3micos, poder al cual la dictadura sirvi\u00f3, estrechan la mano con los mismos derechos que estos violaron. Por otra parte podemos agregar, como comenta Schwarzb\u00f6ck, que con la rehabilitaci\u00f3n del Estado de derecho la izquierda adopta una visi\u00f3n positiva respecto a los derechos humanos. Pero al demandar por justicia para \u201clos damnificados por derechos de sangre [olvida al mismo tiempo que] se hablar\u00e1 de una sociedad damnificada en sus derechos de propiedad\u201d (60), lo que justamente es el caso de toda la historia de la Villa San Luis.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3506\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-Pantalla-2022-05-01-a-las-22.15.41-1024x683.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-Pantalla-2022-05-01-a-las-22.15.41-1024x683.png 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-Pantalla-2022-05-01-a-las-22.15.41-300x200.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-Pantalla-2022-05-01-a-las-22.15.41-768x512.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-Pantalla-2022-05-01-a-las-22.15.41-1040x693.png 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-Pantalla-2022-05-01-a-las-22.15.41.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo anterior, una reflexi\u00f3n moralizante del asunto, se decide rechazar el acuerdo entre la FVSL, la inmobiliaria y la instituci\u00f3n estatal, probablemente denunciando \u201cuna farsa\u201d. Sin embargo, en su rechazo se cumple el mismo gesto que identifica nuestra autora en la pel\u00edcula <em>La mujer sin cabeza<\/em> de Lucrecia Martel. La injusticia que asecha a la democracia es un fantasma que al ser visto en este \u201chist\u00f3rico acuerdo\u201d genera incomodidad, extra\u00f1eza. Con ello, seguimos las palabras que Lala le dirige a Vero en la pel\u00edcula: \u201cson espantos. No los mires y se van\u201d. No asumir \u201clo dado\u201d es rehuir de la victoria de la vida de derecha que determina una nueva sem\u00e1ntica, un nuevo paradigma. Por el contrario, asumir la derrota y pensar la contradicci\u00f3n intr\u00ednseca de este acuerdo implica abordar la manera en que nuestro pensamiento, discurso y sensibilidad, es cooptado por este modo de representaci\u00f3n, la est\u00e9tica pol\u00edtica de una lengua de la derrota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paradojamente hablamos de derrota aun cuando \u2013asumimos\u2013 no hubo guerra, una \u201cderrota sin guerra\u201d. Pero los vencedores tampoco pueden afanarse de su victoria pues, para la vigencia de la vida que instaura, deben <em>callar <\/em>mientras los vencidos hablan (Schwarzb\u00f6ck 62). No pueden pensar ni narrar su victoria y as\u00ed tampoco podr\u00e1n escribir la historia \u2013triunfo y derrota para ellos. Y a pesar de que podamos ver con buenos ojos este acuerdo, la victoria simb\u00f3lica y concreta de la dictadura es que la Villa San Luis est\u00e9 ad portas de convertirse en un museo. Esta victoria, para los vencidos, en la lucha por la memoria, no transgrede ninguna frontera que no haya ya delimitado la dictadura; es el enemigo quien genera la est\u00e9tica de su enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Elizabeth Collingwood-Selby en <em>El filo fotogr\u00e1fico de la historia <\/em>nos advierte de igual forma al constatar que la inversi\u00f3n de la sentencia <em>la historia la escriben los vencedores<\/em> por <em>la historia la escriben los vencidos<\/em>, no es remedio suficiente para enmendar la injusticia que pesquisa la memoria en la historia. La pretensi\u00f3n de revivir una \u00e9poca o revivir la vida de izquierda en los albores de la patria socialista, es proceder a partir del historicismo emp\u00e1tico que recusa Benjamin, por el olvido del transcurso ulterior de la historia, es decir, suspender la contemporaneidad de significados del presente y del pasado<strong>.<\/strong> Lo que ha vencido, plantea la autora, no se reduce a la historia oficial de las instituciones, sea cual sea, empat\u00eda con los vencidos o empat\u00eda con los vencedores, sino que \u201cnombra tambi\u00e9n las categor\u00edas y los mecanismos de percepci\u00f3n, de interpretaci\u00f3n y clasificaci\u00f3n que (\u2026) determinan y organizan epocalmente el r\u00e9gimen general de representaci\u00f3n\u201d (31); es el enemigo quien genera la est\u00e9tica de su enemigo, afirmar\u00edamos nuevamente con Schwarzb\u00f6ck. De esta forma la victoria-derrota o derrota-victoria que media la dictadura en democracia, delimita una frontera de sentido que debemos remover m\u00e1s all\u00e1 de lo solamente acontecido. Nos atenemos, ahora, a la tarea contra el olvido de lo inolvidable, por la memoria los <em>futuros perdidos<\/em>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3503\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-1280px-Villa_San_Luis_01-1024x576.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-1280px-Villa_San_Luis_01-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-1280px-Villa_San_Luis_01-300x169.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-1280px-Villa_San_Luis_01-768x432.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-1280px-Villa_San_Luis_01-1040x585.jpg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-1280px-Villa_San_Luis_01-1200x676.jpg 1200w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2-1280px-Villa_San_Luis_01.jpg 1279w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed la contradicci\u00f3n de la historia:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta \u201cdebe recordar el pasado, pero el pasado que puede recordar no es entonces otra cosa que el presente mismo en la medida en que el presente rescata, como pasado, s\u00f3lo los antecedentes en los que es capaz de reconocer los hitos de su propia canonizaci\u00f3n\u201d (Collingwood-Selby 40).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s de lo que reconoce el presente como su pasado, detr\u00e1s de lo que el presente est\u00e1 dispuesto a reconocer como su propia consolidaci\u00f3n, se encuentra lo verdaderamente excluido del pasado. Aquello que, a pesar de tener lugar, jam\u00e1s pudo llegar a ser representado (Collingwood-Selby 25). Es lo no inscrito sobre ninguna superficie, sin registro, lo completamente otro que no pueden ni la historia ni la memoria y que toma la forma de lo inmemorial. El olvido de la desmemoria de la historia, ser\u00eda en este caso el olvido de lo inolvidable, de lo radicalmente vencido. E inolvidable porque, carentes de inscripci\u00f3n, jam\u00e1s pudieran llegar a ser recordados:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLo radicalmente vencido ser\u00eda aquello que inevitablemente se sustrae a la posibilidad de ser voluntaria y conscientemente percibido, identificado, representado, preservado e incorporado a la trama narrativa de la historia y del conocimiento\u201d (Collingwood-Selby 35).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNo hay historia sin memoria ni memoria sin algo que recordar\u201d (Colingwood Selby 15), pero \u00bfc\u00f3mo recordar lo que no puede ser recordado ni tampoco olvidado? Es esta la tensi\u00f3n entre historia y memoria a la que se enfrenta el museo de la Villa San Luis. Y en ella gravita la labor de la escritura de lo memorable \u2013lo que el presente toma como antecedente y causa\u2013 y en hacer legible aquello que la propia escritura de la historia omite (Collingwood-Selby 234). Solo reconociendo la existencia de una distancia hist\u00f3ricamente irreductible entre el acontecimiento que fue la Villa San Luis y su dimensi\u00f3n representacional (el museo memorial), generada por la omisi\u00f3n de la escritura, de aquello inolvidable inmemorial, nos trasladamos al l\u00edmite de la experiencia del conocimiento de la historia y de la memoria, para dar con la experiencia del fin del testimonio, del testimonio en su fin.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"771\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3505\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-Pantalla-2022-05-01-a-las-22.16.01-1024x771.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-Pantalla-2022-05-01-a-las-22.16.01-1024x771.png 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-Pantalla-2022-05-01-a-las-22.16.01-300x226.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-Pantalla-2022-05-01-a-las-22.16.01-768x578.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-Pantalla-2022-05-01-a-las-22.16.01-1040x783.png 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-Pantalla-2022-05-01-a-las-22.16.01-510x383.png 510w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Captura-de-Pantalla-2022-05-01-a-las-22.16.01.png 1063w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablamos de <em>futuro <\/em>y <em>perdido<\/em> puesto que, en tanto <em>futuro<\/em>, se manifiesta no como una \u201cutop\u00eda pasada\u201d sino una \u201cutop\u00eda en el seno de su pasado\u201d (D\u00e9otte 291), es decir, por el acontecimiento de la promesa. Y, en ese mismo sentido, <em>perdido<\/em>, por un lado, al estar a la espera de ser descifrado y, por otro, al tener lugar pero no registro no determinamos <em>cu\u00e1ndo<\/em>. En esa dislocaci\u00f3n temporal, recordando el poema de Tellier citado en un principio \u2013 \u201cqui\u00e9n ha estado y qui\u00e9n estar\u00e1 aqu\u00ed\u201d\u2013, la aparici\u00f3n espectral de un <em>futuro perdido<\/em> consiste, al contrario de una identificaci\u00f3n del presente con su pasado, en la interrupci\u00f3n del curso continuo de la historia. Con ello, el asombro abre una discontinuidad en el paradigma de la derrota que, dir\u00edamos con Nelly Richard, activa la experiencia cr\u00edtica \u201cdel espectador que [lleva] a la memoria a curarse por la v\u00eda de la disociaci\u00f3n\u201d (235) y se proyecta \u201cla tragedia de lo ilimitado de la p\u00e9rdida\u201d (238) para leer lo que a\u00fan no ha sido escrito. En la idea de un <em>futuro perdido<\/em>, como exceso de vida \u2013de la vida de izquierda\u2013 que se resiste a desaparecer, depende, finalmente, la pol\u00edtica est\u00e9tica del Museo Memorial de la Villa San Luis para contrarrestar el r\u00e9gimen de representaci\u00f3n que lo delimita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benjamin, Walter. Trad. Pablo Oyarz\u00fan, <em>La Dial\u00e9ctica En Suspenso: Fragmentos Sobre Historia<\/em>. Santiafo, Chile. LOM, 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Collingwood-Selby, Elizabeth. <em>El filo fotogr\u00e1fico de la historia. Walter Benjamin y el olvido de lo inolvidable<\/em>. Santiago, Chile. Metales Pesados, 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Mostrador. <em>Firman hist\u00f3rico acuerdo para ex Villa San Luis y lanzan concurso p\u00fablico de arquitectura para nuevo memorial<\/em>. 30 de abril, 2021; medio digital: <a href=\"https:\/\/www.elmostrador.cl\/dia\/2021\/04\/30\/firman-historico-acuerdo-para-ex-villa-san-luis-y-lanzan-concurso-publico-de-arquitectura-para-nuevo-memorial\/\">https:\/\/www.elmostrador.cl\/dia\/2021\/04\/30\/firman-historico-acuerdo-para-ex-villa-san-luis-y-lanzan-concurso-publico-de-arquitectura-para-nuevo-memorial\/<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Richard, Nelly. Critica De La Memoria: (1990-2010). Universidad Diego Portales, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Schwarzb\u00f6ck, Silvia. <em>Los espantos: est\u00e9tica y postdictadura<\/em>. Buenos Aires, Argentina Cuarenta R\u00edos, 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tellier, Jorge. <em>Qui\u00e9n ha estado aqu\u00ed <\/em>en <em>El \u00e1rbol de la memoria y otros poemas<\/em>. LOM,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por<strong> Joaqu\u00edn Pinto Godoy<\/strong><\/p>\n<p>Cr\u00e9ditos fotograf\u00edas<\/p>\n<p>(1) Extra\u00edda del documental Villa San Luis: la consagraci\u00f3n de la pobreza de Jaime D\u00edaz. Villa San Luis 1972.<\/p>\n<p>(2) Extra\u00edda del archivo personal de Miguel Lawner en el ensayo La Villa San Luis, lugar de olvido y memoria (Chiara, Mar\u00eda y Pulgar, Claudio). Villa San Luis 1972.<\/p>\n<div>(3) Tomada por el autor; fotograf\u00eda an\u00e1loga 120 mm. El \u00faltimo bloque en pie de la Villa San Luis (2021).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>(4) Extra\u00edda de Plataforma Arquitectura (<a href=\"https:\/\/www.plataformaarquitectura.cl\/cl\/tag\/villa-san-luis\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.plataformaarquitectura.cl\/cl\/tag\/villa-san-luis&amp;source=gmail&amp;ust=1651537729761000&amp;usg=AOvVaw0MA6oc2MAJ5OAg7-oHmwR_\">https:\/\/www.<wbr \/>plataformaarquitectura.cl\/cl\/<wbr \/>tag\/villa-san-luis<\/a>).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>(5) Tomada por el autor; fotograf\u00eda digital. Bloques de la Villa San Luis luego de la demolici\u00f3n (2017).<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Revisi\u00f3n de caso, la Villa San Luis de Las Condes. \u00a0 En Los Espantos, est\u00e9tica y postdictadura Silvia Schwarzb\u00f6ck plantea lo que pudiera ser una de las preguntas fundamentales para nuestra reflexi\u00f3n pol\u00edtica en vistas al futuro: \u00bfhasta qu\u00e9 punto se extiende hoy la victoria de la dictadura? O bien, \u00bfhasta qu\u00e9 punto nuestra democracia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":3502,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[],"class_list":["post-3501","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3501","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3501"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3501\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3516,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3501\/revisions\/3516"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3502"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}