{"id":3497,"date":"2022-05-06T10:00:37","date_gmt":"2022-05-06T13:00:37","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3497"},"modified":"2022-05-01T22:53:20","modified_gmt":"2022-05-02T01:53:20","slug":"gratitud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/05\/06\/gratitud\/","title":{"rendered":"Gratitud \u2013 Por Miguel Spallone"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo 1996 como el per\u00edodo de tiempo en el que comenc\u00e9, con una serie de dificultades, a leer y escribir. Quiero decir: yo ten\u00eda seis a\u00f1os y escrib\u00eda vocablos extensos que comprend\u00edan varias palabras dentro de s\u00ed. Quiero decir: no alcanzaba todav\u00eda a poder descifrar c\u00f3mo y por qu\u00e9 cada termino deb\u00eda ser escrito separado por espacios en blanco. Le\u00eda entrecortado, lentamente, sin interpretar signos de puntuaci\u00f3n, sin metabolizar a\u00fan la sintaxis, la m\u00fasica de los textos. Entonces, mi madre, ya entrado el a\u00f1o, llegando casi a la mitad del ciclo lectivo, se acerc\u00f3 a hablar con Magal\u00ed, mi maestra de primer grado, una mujer de unos treinta a\u00f1os que ten\u00eda a cargo uno o dos cursos m\u00e1s, para comentarle una inquietud: que su hijo todav\u00eda no sab\u00eda leer y que esto le parec\u00eda <em>grave<\/em>. La maestra le pregunt\u00f3 si en casa ten\u00edamos biblioteca. Mi madre le respondi\u00f3 que no. Entonces acordaron un plan: ella me comprar\u00eda todas las semanas revistas y libros infantiles y Magal\u00ed, en la escuela, me instar\u00eda a leer en voz alta; mi madre me ayudar\u00eda a terminar los ejercicios de escritura que tendr\u00eda como tarea y Magal\u00ed en la escuela los corregir\u00eda. As\u00ed construyeron la biblioteca de casa: mi padre arm\u00f3 unos estantes de madera que instal\u00f3 en un rinc\u00f3n de mi habitaci\u00f3n y, cuando sal\u00edamos a hacer las compras, con mi madre nos deten\u00edamos frente a un kiosco de diarios y yo eleg\u00eda alg\u00fan comic o alg\u00fan ejemplar de <em>Anteojito<\/em> de la \u00e9poca en que sol\u00eda venir acompa\u00f1ada por cl\u00e1sicos como <em>Hansel y gretel<\/em> o <em>Blancanieves<\/em>. Mi abuelo me regal\u00f3, obviamente, <em>Mi planta de naranja lima<\/em>. \u00a0Y ya de adolescente, cuando empec\u00e9 a estudiar en la facultad, mi padre me preguntaba si necesitaba libros y yo ment\u00eda dici\u00e9ndole que necesitaba los <em>Cuentos completos<\/em> de Fogwill o <em>Punctum<\/em> de Mart\u00edn Gambarotta mientras le\u00eda, en paralelo, filosof\u00eda antigua en fotocopias. Todo ese material se fue reuniendo en la biblioteca que comenzaron a elaborar algunos a\u00f1os antes. Desde entonces, me acompa\u00f1a la certeza de que la relaci\u00f3n con la t\u00e9cnica y los diferentes mecanismos civilizatorios algunas veces puede ser dif\u00edcil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, es de noche, tengo varias cosas que hacer, pero solo doy vueltas en Twitter. Las luces del edificio de enfrente est\u00e1n apagadas. &#8220;Ya no hay sol en este mundo&#8221; pareciera decirme todo alrededor. Scrolleo un poco: \u201cMe parece que voy a empezar a bloquear a los que tienen contratos albertistas&#8230; o que no entienden un carajo de pol\u00edtica\u201d. Sigo: &#8220;soy la persona que m\u00e1s est\u00e1 haciendo una cosa y se pone a hacer otra que conozco\u201d. Sigo: \u201c\u00bfPer\u00f3n era militar?\u201d. Me da gracia esa iron\u00eda. Le doy like. Sigo: \u201cPoes\u00eda y oralidad\u201d, \u201cMarino Mariano y trece personas m\u00e1s lo siguen\u201d. Sigo: \u201cAl var\u00f3n le mostr\u00e1s literalmente media teta y lo ten\u00e9s salivando como un perro al que le mostr\u00e1s un asado. C\u00f3mo no los vamos a querer un poco?\u201d. Oh, hermosas e improductivas oraciones breves de fuerte impacto. Oh, sintaxis publicitaria. Tweets que funcionan como si fueran publicidades de uno mismo, de una interioridad \u00fanica. Dejo mi tel\u00e9fono a un costado y miro el techo. Ya no me alumbra la luz de la pantalla. No tengo sue\u00f1o. Cierro los ojos. Pienso en c\u00f3mo se vinculan lectura, escritura y t\u00e9cnicas de poder, en c\u00f3mo regulan las redes sociales la producci\u00f3n de sentido, en c\u00f3mo estos dispositivos condicionan nuestra forma de amar y estar con los otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>Teor\u00eda de la mediatizaci\u00f3n: una perspectiva semio-antropol\u00f3gica,<\/em> Eliseo Ver\u00f3n sostiene que hace dos millones y medio de a\u00f1os atr\u00e1s se habr\u00edan producido sistem\u00e1ticamente las primeras herramientas de piedra que se constituir\u00edan, seg\u00fan Claude L\u00e9vi-Strauss, en un sistema de significaci\u00f3n secundario, dado que la percepci\u00f3n por parte de los miembros de una comunidad primitiva de una punta de flecha implicaba la activaci\u00f3n de un proceso semi\u00f3tico propiamente dicho, quiero decir: hab\u00eda que comprender en su instancia de producci\u00f3n c\u00f3mo fabricarla y en su instancia de recepci\u00f3n c\u00f3mo hacer uso de este instrumento para obtener alimento. Este ser\u00eda un hito fundamental para pensar la historia de la mediatizaci\u00f3n. Luego seguir\u00eda la aparici\u00f3n de la escritura, el pasaje del rollo al c\u00f3dice, la aparici\u00f3n del libro, la revoluci\u00f3n que constituir\u00eda la imprenta. Cada uno de estos avances t\u00e9cnicos supondr\u00eda efectos radiales y transversales que afectar\u00edan de diferentes formas y con diferentes intensidades todos los niveles de la sociedad de manera no lineal en tanto implicar\u00edan una red extensa de relaciones que se retroalimentar\u00eda. As\u00ed la alfabetizaci\u00f3n y la escritura se constituir\u00edan en los primeros fen\u00f3menos medi\u00e1ticos, trayendo como consecuencias la posibilidad de reflexionar sobre el lenguaje, el est\u00edmulo del sentido cr\u00edtico, la racionalidad, el escepticismo y la l\u00f3gica, al dejar de ser las palabras se\u00f1ales audibles que no quedaran fijadas en el tiempo para pasar a ser objetos duraderos. Entonces, los textos adquirieron el car\u00e1cter de testimonios materiales del transcurso del tiempo medidos por diferentes calendarios que comenzaron a tomar forma y por un proto-g\u00e9nero de gran protagonismo como la <em>lista,<\/em> en tanto habr\u00eda cumplido un rol fundamental en el control pol\u00edtico y administrativo de las nuevas sociedades. Esto nos indicar\u00eda que la escritura produjo desde sus comienzos un instrumento ideal de nuevas formas de control, burocratizaci\u00f3n y dominaci\u00f3n que hicieron posible la expansi\u00f3n y estabilizaci\u00f3n de los crecientes grandes imperios. Lejos de poder concebir a la escritura ligada a la expresi\u00f3n o a la noci\u00f3n de<em> escritura creativa<\/em>, la mayor parte del material escrito con el que podemos encontrarnos no tiene como t\u00f3pico el relato o la narrativa como forma de creaci\u00f3n literaria o de registro del mito, sino que en su lugar tiene la forma de documentos administrativos y econ\u00f3micos. Ver\u00f3n afirma, entonces, que podr\u00eda pensarse la cultura escrita como una facilitadora de las dimensiones organizacionales y burocr\u00e1ticas de la sociedad. Entonces, si los prop\u00f3sitos iniciales de este avance t\u00e9cnico se relacionan con escrituras que funcionan como sistemas de registro y con din\u00e1micas estatales vinculadas a la documentaci\u00f3n de transacciones, pagos de tributos, registros de actos celebratorios, de movimientos de bienes, administraci\u00f3n de la justicia y fijaci\u00f3n del sentido, estableciendo el poder un universo simb\u00f3lico anclado en la din\u00e1mica estatal \u00bfQu\u00e9 suceder\u00eda si pens\u00e1ramos a partir de esta perspectiva las diferentes implicaciones que trajo consigo la aparici\u00f3n de internet y las redes sociales? Seg\u00fan Oscar Traversa en <em>Sobre la noci\u00f3n de dispositivo<\/em>, no habr\u00eda posibilidad de semiosis que no se presente dentro de un dispositivo semi\u00f3tico determinado, por lo que siempre estar\u00eda regulada por las condiciones que ofrezcan los dispositivos en los que se emplaza el discurso, \u00bfPodemos pensar, entonces, hoy las t\u00e9cnicas de poder vinculadas a una l\u00f3gica ligada a intereses privados m\u00e1s que a la administraci\u00f3n de bienes p\u00fablicos? \u00bfC\u00f3mo inciden las redes sociales en tanto dispositivos t\u00e9cnicos en nuestra forma de amar y producir sentido?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veo una selfie de una amiga en una quinta, detr\u00e1s suyo hay un cielo celeste que cubre toda la tarde. Sigo scrolleando y veo la foto de un plato de comida en la cuenta de un desconocido. Un familiar lejano fue pap\u00e1 y sube una foto de su hijo reci\u00e9n nacido. Pareciera imperar una l\u00f3gica de la transparencia, como si no hubiera distinci\u00f3n entre la vida privada y la vida p\u00fablica y en una supuesta exhibici\u00f3n clara y di\u00e1fana de la intimidad, como si hubiese alg\u00fan tipo de recompensa social, como si todo se exteriorizara para volverse informaci\u00f3n (m\u00e1s informaci\u00f3n y m\u00e1s comunicaci\u00f3n en las redes sociales significan m\u00e1s productividad). Pareciera no haber secretos, extra\u00f1eza, alteridad en este espacio. Quiz\u00e1s estos representen obst\u00e1culos para una comunicaci\u00f3n ilimitada, en tanto la comunicaci\u00f3n se acelera cuando se allana, cuando se eliminan barreras, muros. Pero tambi\u00e9n se desinterioriza a las personas porque la interioridad ralentiza y obstaculiza la comunicaci\u00f3n. Y esta desinteriorizaci\u00f3n no se da de forma violenta sino m\u00e1s bien voluntaria. Se desinterioriza la negatividad de la otredad o de la extra\u00f1eza en pos de una diferencia o de una diversidad comunicables. As\u00ed se puede generar un efecto de conformidad como si cada uno vigilara al otro. Pensado en t\u00e9rminos pol\u00edticos, podr\u00edamos decir que la vida p\u00fablica y la ciudadan\u00eda, estar\u00edan as\u00ed m\u00e1s vinculadas a una l\u00f3gica del consumo pasivo que a la libertad de un sujeto civil: podemos ver en Twitter que los usuarios tienden a reaccionar de forma pasiva a la pol\u00edtica a trav\u00e9s de la queja, como un consumidor ante un producto o servicio que le desagrada. Pareciera no haber af\u00e1n real por comprender la configuraci\u00f3n activa de la comunidad, ni por ejercer una acci\u00f3n pol\u00edtica com\u00fan sino m\u00e1s bien la expectaci\u00f3n escandalizada de la vida pol\u00edtico institucional. As\u00ed Twitter, como dispositivo, puede ser pensado como una t\u00e9cnica de dominaci\u00f3n que cumple un rol similar, en contextos y periodos hist\u00f3ricos diferentes a la escritura en su comienzo. Se controla la vida p\u00fablica pero ya no por parte de una maquinaria burocr\u00e1tica estatal sino por corporaciones privadas que disputan ese espacio. A diferencia de las t\u00e9cnicas de poder en la modernidad, no se tiende a prohibir o eliminar palabras, sino que su incremento ser\u00eda una de las caracter\u00edsticas de la sociedad de la informaci\u00f3n actual. La t\u00e9cnica del poder en nuestra \u00e9poca no es inhibitoria o represiva, sino m\u00e1s bien permisiva y proyectiva. El consumo no se reprime, por el contrario, se maximiza. Y se explota esta libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su art\u00edculo titulado <em>Mr. Spectator y la esfera p\u00fablica de las coffeehouses<\/em>, Brian Cowan critica la idea de que las casas de caf\u00e9 surgidas en la Inglaterra pos-Restauraci\u00f3n representar\u00edan una clase de forma social que encarnar\u00eda en lo que Jurgen Habermas conceptualiz\u00f3 como <em>esfera p\u00fablica<\/em>, consider\u00e1ndolas una forma novedosa de vida p\u00fablica burguesa dedicada a la producci\u00f3n de discursos de alto nivel sobre un amplio rango de asuntos. Este \u00e1mbito ser\u00eda considerado por el pensador alem\u00e1n un espacio abierto a la participaci\u00f3n de cualquier persona, impulsado por una creciente habilidad de los individuos para distinguir entre la vida privada y la vida p\u00fablica y por el desarrollo de una variedad de nuevas formas de interacci\u00f3n social y comunicaci\u00f3n, como los clubes y la prensa. Cowan, por el contrario, sostiene que una de las principales fuentes del concepto habermasiano de<em> esfera p\u00fablica<\/em> fue la imagen idealizada que el periodismo de la \u00e9poca elabor\u00f3 sobre la sociedad de las <em>cofeehouses, <\/em>considerando que este proceso ofreci\u00f3 el cimiento cr\u00edtico para la expresi\u00f3n y legitimaci\u00f3n de una opini\u00f3n p\u00fablica, democr\u00e1tica y racional. Entonces, plantea que publicaciones como <em>The Spectator<\/em> colocaron la reforma y la disciplina de la sociabilidad p\u00fablica en el centro de su agenda como parte de un proyecto de reforma social vinculado al cierre y la moderaci\u00f3n en lugar de la apertura de espacios para el debate p\u00fablico y especialmente el debate sobre asuntos de importancia pol\u00edtica. Lejos de defender la existencia de una <em>esfera p\u00fablica<\/em> encarnada en <em>coffeehouses<\/em>, ten\u00eda como objetivo moderar y disciplinar estas pr\u00e1cticas buscando aplacar y volver anodino lo que Habermas llamar\u00eda <em>p\u00fablico pol\u00edtico<\/em>, de manera tal que nos encontramos con la promoci\u00f3n de una vida p\u00fablica m\u00e1s civilizada por parte de la articulaci\u00f3n entre la prensa y el poder burocr\u00e1tico estatal. \u00bfDe qu\u00e9 manera podemos pensar esta articulaci\u00f3n entre los dispositivos donde se emplazan los discursos a trav\u00e9s de los que se produce sentido, el desarrollo t\u00e9cnico de la era digital y nuestras conductas en el espacio p\u00fablico y privado? \u00bfC\u00f3mo se introyectan estos dispositivos en nuestra intimidad? \u00bfCondicionan nuestra forma de amar? <em>silenciar, reaccionar, postear, comentar, retweetar, megustear<\/em> \u00bfC\u00f3mo las redes sociales, en tanto dispositivo t\u00e9cnico, regulan y condicionan la producci\u00f3n de sentido en nuestra \u00e9poca? \u00bfRetweetear es una demostraci\u00f3n de afecto? \u00bfEstamos ante una transformaci\u00f3n civilizatoria que alcanza nuestras formas de concebir y practicar el amor? \u00bfEl narcisismo contempor\u00e1neo y la dimensi\u00f3n del inter\u00e9s con el que hoy parecieran organizarse las conductas amenazan la posibilidad de amar? De fondo subyace una cuesti\u00f3n com\u00fan a todas estas preguntas: nuestra relaci\u00f3n con la t\u00e9cnica. Si el amor no es un simple pacto de coexistencia agradable entre dos personas, sino una experiencia radical de la existencia del otro, \u00bfPodemos amar sin quedarnos antes anonadados, sorprendidos, abrumados? En su pr\u00f3logo a <em>La agon\u00eda del Eros<\/em> de Byung Chul-Han, Alain Badiou afirma que la irrupci\u00f3n de lo puramente externo, de lo <em>totalmente otro, <\/em>constituye un desastre para el equilibrio habitual del individuo, pero a su vez permite un vaciamiento del mismo que constituye una v\u00eda de salvaci\u00f3n. Pero por la configuraci\u00f3n misma de estos dispositivos podr\u00eda dificultarse tener una relaci\u00f3n satisfactoria con un <em>otro <\/em>o una<em> otra<\/em>. As\u00ed estar\u00edamos ante el peligro de transitar por mapas que nos conectan m\u00e1s bien con iguales antes que con quienes nos distancia alg\u00fan tipo de alteridad. Pero una cr\u00edtica rom\u00e1ntica a los avances de la t\u00e9cnica tampoco puede augurarse como una soluci\u00f3n. Porque la t\u00e9cnica constituye una dimensi\u00f3n propia de la especie humana. \u00bfY si nuestra apuesta fuera redefinir nuestra relaci\u00f3n con lo humano en lugar de solo repensar nuestra relaci\u00f3n con la t\u00e9cnica?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recuerdo 1996 como el per\u00edodo de tiempo en el que comenc\u00e9, con una serie de dificultades, a leer y escribir. Quiero decir: yo ten\u00eda seis a\u00f1os y escrib\u00eda vocablos extensos que comprend\u00edan varias palabras dentro de s\u00ed. 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