{"id":3366,"date":"2022-03-23T12:58:20","date_gmt":"2022-03-23T15:58:20","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3366"},"modified":"2022-03-29T11:54:05","modified_gmt":"2022-03-29T14:54:05","slug":"sobre-el-trabajo-de-la-imaginacion-por-denise-levertov","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/03\/23\/sobre-el-trabajo-de-la-imaginacion-por-denise-levertov\/","title":{"rendered":"Sobre el trabajo de la imaginaci\u00f3n \u2013 Por Denise Levertov"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El <em>trabajo <\/em>de la imaginaci\u00f3n, su penetraci\u00f3n aguda y exacta en los detalles que, en una obra de arte, iluminan el conjunto, me fue recientemente ilustrado con particular claridad en un sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">So\u00f1aba con una gran casa situada en un paisaje llano, y con la historia de la casa, pero eso no es importante. A cierta altura me despert\u00e9 a medias y cuando volv\u00ed al sue\u00f1o era consciente de que estaba so\u00f1ando. Todav\u00eda pr\u00f3xima al umbral de la vigilia, sab\u00eda muy bien que estaba acostada para dormir una siesta en el cuarto de mi hijo, porque all\u00ed dif\u00edcilmente me alcanzar\u00edan los ruidos de la calle; que aunque ten\u00eda una cobija encima, ten\u00eda fr\u00edo; que \u00e9l pronto regresar\u00eda de la escuela y deb\u00eda levantarme. Pero todo esto carec\u00eda de importancia: lo que me dominaba era la conciencia de que v\u00edvidamente estaba so\u00f1ando. Cruc\u00e9 una calle de baldosas negras, blancas y grises \u2013qu\u00e9 &#8220;real&#8221; la sent\u00eda bajo mis pies! Era agradable ver, c\u00f3mo ve\u00eda, la avenida con \u00e1lamos, los campos azules y brumosos alrededor de los grandes edificios, pero siempre es f\u00e1cil evocar escenas con los ojos de la mente; lo que me interesaba, por ser muy completas, aunque sab\u00eda que estaba so\u00f1ando, eran las sensaciones t\u00e1ctiles \u2013el pavimento a trav\u00e9s de las plantas de los pies, la manija de una puerta en mi mano\u2013 y espaciales, primero la sensaci\u00f3n de exterior, luego el \u00e1mbito de los cuartos y el encierro de los corredores y sus vueltas cuando volv\u00ed a entrar en la casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente llegu\u00e9 a un peque\u00f1o dormitorio donde hab\u00eda un lavamanos y un espejo, se me ocurri\u00f3 mirarme en \u00e9l para saber hasta d\u00f3nde llegar\u00eda la fidelidad del sue\u00f1o; pero tuve miedo de que el espejo me mostrara un vac\u00edo o un rostro extra\u00f1o. Tuve miedo del miedo que esto me producir\u00eda. Sin embargo cobr\u00e9 \u00e1nimo: me acerqu\u00e9 al espejo. Estaba un poco alto en la pared, y no estaba inclinado; as\u00ed, lo que apareci\u00f3 primero, a medida que me iba acercando lentamente, fue la parte superior de mi cabeza. Pero s\u00ed, seguramente algo andaba mal: una blancura nebulosa resplandec\u00eda all\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con dificultad me acerqu\u00e9 un poco m\u00e1s, y parada r\u00edgidamente, casi en las puntas de mis pies, pod\u00eda ver ahora toda mi cara, el reflejo normal de mi cara en el espejo: p\u00e1lida, los ojos oscuros un tanto ansiosos, pero de ninguna manera cambiada o mutilada, y sin que me causara temor. \u00bfQu\u00e9 era, entonces, ese brillo radiante que poco antes me hab\u00eda dejado perpleja?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cabello oscuro y esponjoso hab\u00eda una red de peque\u00f1os diamantes de roc\u00edo y bruma \u2013\u00a1como una tela de ara\u00f1a en una ma\u00f1ana de oto\u00f1o! El inconsciente creativo \u2013la imaginaci\u00f3n\u2013 hab\u00eda <em>proporcionado<\/em>, en lugar de un susto, ese detalle exquisitamente realista. \u00bfAcaso no ven\u00eda yo de caminar por los campos brumosos a la hora del roc\u00edo? Es as\u00ed como se ver\u00eda entonces mi cabello h\u00famedo. Me despert\u00e9 fascinada, recordando forzosamente con nitidez qu\u00e9 es lo que amamos en los grandes escritores, aquella cualidad, por encima de todas las dem\u00e1s, que muy probablemente hace que nos abramos libremente ante Homero, Shakespeare, Tolstoi, Hardy: esa <em>continuidad<\/em>, ese <em>permear<\/em> en el detalle relevante e iluminador que distingue la imaginaci\u00f3n total en funcionamiento como algo distinto del intelecto. &#8220;La lengua de la mente, trabajando y probando el coraz\u00f3n mismo de la roca&#8221;, como escribi\u00f3 Ruskin refiri\u00e9ndose a Turner. El temido vac\u00edo hoffmaniano \u2013el monstruo posible o extra\u00f1o\u2013 habr\u00eda ilustrado el trabajo de la Fantas\u00eda, que &#8220;con hilos invisibles pone en movimiento marionetas, y prende mariposas en papel secante, y juega con las Hadas&#8221; (Landor, en <em>Imaginary Conversations<\/em>). S\u00f3lo la Raz\u00f3n puede colocar dos ojos y una nariz donde se supone que deben estar. Pero fue la Imaginaci\u00f3n quien puso peque\u00f1as perlas de bruma estival en el cabello de Tess Durbeyfield (&#8220;una peque\u00f1a bruma m\u00e1s intensa que la que prevalec\u00eda&#8221;, cuando una vaca amistosa respir\u00f3 en se\u00f1al de reconocimiento por su cercan\u00eda), y fue esa misma facultad sagrada e independiente la que roci\u00f3 mi cabello con diamantes de noche invernal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1oramos \u2013yo al menos\u2013 los d\u00edas en que las culturas enteras estaban impregnadas de una noble sencillez; cuando, a pesar de la crueldad y el dolor, no hab\u00eda fealdad; cuando el propio rey Alc\u00ednoo escond\u00eda las ollas de bronce para Odiseo bajo los asientos de los remeros; cuando desde el caramillo del pastor y la sandalia del guerrero hasta la puerta del palacio y el canto del bardo estaban <em>bien hechos<\/em>. En realidad, toda cultura que merezca ese nombre posee la cualidad de la armon\u00eda, aunque la &#8220;noble sencillez&#8221; puede ser en parte una ilusi\u00f3n; la corriente sangu\u00ednea fluye directamente hacia la punta de los dedos de las manos y los pies; independientemente de lo complejo de la estructura, las partes concuerdan con el todo. Nuestra \u00e9poca se me presenta como un caos y nuestro ambiente carece de las cualidades por las que uno pudiera llamarle una cultura. A modo de consuelo, contamos con el conocimiento de ese poder que quiz\u00e1 nadie tuvo en esos tiempos supuestamente tan arm\u00f3nicos; lo que en los m\u00e1s grandes poetas se reconoce como Imaginaci\u00f3n, ese insuflarle vida al polvo, est\u00e1 presente en todos nosotros en estado embrionario \u2013se manifiesta en la vida del sue\u00f1o\u2013, y en esa manifestaci\u00f3n nos muestra la posibilidad de penetrar, de acelerar toda nuestra vida y aun los trabajos que realizamos. \u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda que la verdad del sue\u00f1o nos recuerde que la Imaginaci\u00f3n no surge del ambiente sino que tiene el poder de crearlo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Denise Levertov<\/strong><\/p>\n<p>En Un paisaje interior, Alci\u00f3n Editora, 2020. Traducci\u00f3n y notas por Patricia Gola. Todos los derechos son de ellos, para comprar el libro pueden ir al siguiente enlace <a href=\"https:\/\/alcioneditora.com.ar\/libro\/paisaje-interior\/\">https:\/\/alcioneditora.com.ar\/libro\/paisaje-interior\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El trabajo de la imaginaci\u00f3n, su penetraci\u00f3n aguda y exacta en los detalles que, en una obra de arte, iluminan el conjunto, me fue recientemente ilustrado con particular claridad en un sue\u00f1o. So\u00f1aba con una gran casa situada en un paisaje llano, y con la historia de la casa, pero eso no es importante. 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