{"id":3342,"date":"2022-03-16T10:30:41","date_gmt":"2022-03-16T13:30:41","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3342"},"modified":"2022-03-16T12:23:30","modified_gmt":"2022-03-16T15:23:30","slug":"los-hijos-del-padre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/03\/16\/los-hijos-del-padre\/","title":{"rendered":"Los hijos del Padre\u00a0\u2013 Por Guillermina Tenenbaum"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La reconstrucci\u00f3n del cuerpo para la autopsia final tard\u00f3 casi el mismo tiempo en que nosotros, los hijos del padre, tardamos en planear la obra c\u00falmine. Cuando decimos tiempo (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">tempi<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, la velocidad del pulso musical, seg\u00fan nos hab\u00eda ense\u00f1ado nuestra madre) pensamos en ese segundo puntual donde se alteran los sucesos. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">In crescendo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, agregar\u00eda mam\u00e1. Es decir, en ese tiempo del cual nos libramos del apellido que nos conden\u00f3. Luego, existe el tiempo de las chusmas medi\u00e1ticas, que se abalanzaron por resolver el porqu\u00e9 del hecho y le dedicaron semanas y meses al caso, mientras en el mundo pasaban otras cosas m\u00e1s importantes. Por ejemplo, en Kazajist\u00e1n, la gente se hab\u00eda cansado de los aumentos abruptos de su mandatario progresista y andaba cortando cabezas de polic\u00edas y funcionarios corruptos. Lo transmit\u00edan en vivo, ya que la alcald\u00eda hab\u00eda dado la orden de disparar con armas de fuego a sus kazajos. Pero esa noticia fue olvidada. As\u00ed vimos que la globalizaci\u00f3n triunfante de 1991 tiene sus propios muros berlineses y censuradores en todo el planeta. \u00bfNosotros? S\u00ed, toda una vida decadente llena de tedio y de resentimiento. No, no estamos locos. Pero preferimos hacer eje en los acontecimientos, porque depende en cu\u00e1l situaci\u00f3n del mundo nos encontremos haciendo historia y en cu\u00e1l no, se deja as\u00ed, restos de ausencias, una cabeza laureada de espinas o el ment\u00f3n golpeado de pena; \u00bfnosotros? un poco de cada cosa, aunque lo importante es que la reconstrucci\u00f3n del cuerpo no se pudo realizar del todo, y ese fue nuestro punto de partida. Y m\u00e1s tarde, nuestra victoria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La prensa lo titul\u00f3 como aberrante y agreg\u00f3 que deb\u00eda ser de conmoci\u00f3n nacional, no es raro que a los ambientes de realidad los creen de antemano. Pero la verdad es que a nosotros no nos mov\u00eda un pelo, seguro hab\u00eda m\u00e1s personas con las mismas ganas, aunque desanimados. Volviendo al tema, el hecho de que ellos no hayan encontrado algunas partes, para nosotros quiere decir que logramos el cometido. Sabemos que las mejores piezas descansan a lo largo y ancho de nuestro cuerpo, un tiempo que yace en la piel del est\u00f3mago, que se expande como <em>big bang<\/em> e implosiona como aquel d\u00eda de revelaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Los forenses lo sabr\u00e1n. El trabajo es costoso y pocas veces tiene momentos jubilosos. Nosotros tambi\u00e9n lo supimos, por eso nos inyectamos de lleno al sacrilegio para tener nuestra recompensa. No hablamos de gloria <em>in excelsis deo<\/em> como anhelo de mediocre, sino que sab\u00edamos que hurgando la sangre animal tendr\u00edamos m\u00e1s \u00e9xito que cualquier buen ciudadano que se embellece con un rosario bendecido por el Papa. Nuestra corona ser\u00eda de espinas, de ella saldr\u00eda el flujo rub\u00ed del linaje liberado, la progenie liberada y oculta durante tanto tiempo. Eso es una obviedad: est\u00e1 manuscrito en los primeros soportes de escritura cristiana del pasado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">D\u00edas previos a nuestro trabajo final, el vicepresidente del hedonismo hab\u00eda publicado que el partido apoyaba la medida de la oposici\u00f3n de privatizar del Astillero R\u00edo Santiago, para recaudar fondos que solventar\u00edan la deuda nacional. El astillero se convertir\u00eda en la f\u00e1brica de buques m\u00e1s grande del mundo para romper el mar, oscurecerlo con veneno, y desarmarlo en un infierno vil tercermundista de aceite caliente. \u00bfVieron? Pasaban otras cosas. Pero la prensa nacional, como ya dijimos, impuso que nuestro caso ten\u00eda que conmocionar al pa\u00eds y as\u00ed lo hicieron los <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">chusmas de siempre, los imberbes predecibles del sentido com\u00fan, los \u201cverdaderos\u201d que llaman a la valent\u00eda en pos de la defensa moral, aquella que se retroalimenta de una atm\u00f3sfera polarizada entre el bien y el mal. El Partido Hedonista, el partido de los buenos, se favoreci\u00f3. Sali\u00f3 la primicia en primera plana, nuestras caras en todas partes, para tapar los sucesos de gran relevancia, de gran impacto social. As\u00ed que, logrando su objetivo, pasamos a ser los psic\u00f3patas m\u00e1s temibles y el s\u00e9quito de lectores nos dedic\u00f3, en las redes y en los medios, los m\u00e9todos m\u00e1s innovadores de tortura.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Matar al padre es una ambici\u00f3n que contempla toda una tradici\u00f3n humana, un rito que lleva a\u00f1os, d\u00e9cadas y, por qu\u00e9 no, siglos, sin poder concretarse en lo material en la mayor\u00eda de los casos. Eso fue lo que hicimos simplemente, matamos a pap\u00e1. So\u00f1amos con la muerte, despertamos con ansiedad. Fuimos a trabajar y no construimos ninguna familia: rompimos el ciclo, porque matamos a pap\u00e1. Nunca, ni la prensa, ni la radio, ni la TV, nos preguntaron. Nunca, ni los vecinos, ni los familiares, ni las autoridades, ni los cercanos. Solo nuestra soledad. No importaba las cosas que \u00e9l nos hizo, a mam\u00e1 y a nosotros durante tantos a\u00f1os, y seguramente a otras personas tambi\u00e9n. \u00c9l era una respetable figura pol\u00edtica y p\u00fablica de trayectoria (como dec\u00edan sus compa\u00f1eros del PH), y eso val\u00eda por encima de todo lo que puedan imaginarse. No exist\u00eda otra cosa m\u00e1s que el silencio prevaleciendo como una estrella muerta a punto de desaparecer, por eso hicimos lo que hicimos, aunque no nos crean o nos llamen locos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Al tercer d\u00eda nos encontraron durmiendo junto a \u00e9l. Seguro alg\u00fan chusma hab\u00eda llamado a la famosa autoridad y, la prensa, la primera chusma, comenz\u00f3 a redactar la escena de manera que predominaron los detalles. Dem\u00e1s est\u00e1 decir que <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">a sus seguidores les encantan los casos policiales m\u00e1s abominables para canalizar sus regocijos en las perversidades ajenas, a\u00fan m\u00e1s si es de alcance nacional, as\u00ed se relamen en los valores patri\u00f3ticos. Entonces, la poderosa prensa nacional escribi\u00f3 en el copete: &#8220;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">el cad\u00e1ver fue encontrado muerto, estrangulado y mutilado y a su lado se encontraban sus hijos durmiendo junto a \u00e9l<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">&#8220;. Desde luego, la estructura gramatical de la hegemon\u00eda medi\u00e1tica siempre es voluntariamente espantosa.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">S\u00ed. Es cierto que hab\u00edamos arrancado con fuerza iracunda, pero con determinaci\u00f3n, las mejores partes para guardarlas en lo m\u00e1s profundo de nuestras entra\u00f1as. Confesamos que jam\u00e1s olvidaremos el sonido de los nervios desgarr\u00e1ndose, ni el sabor met\u00e1lico de la desesperaci\u00f3n por el desamparo. Pero m\u00e1s all\u00e1 de estos detalles, el de saborear la carne de progenitor, nos parece una gran idea rememorar el estrangulamiento de manera m\u00e1s rom\u00e1ntica y menos sensacionalista, para que el p\u00fablico tenga otra impresi\u00f3n, nuestra visi\u00f3n, nuestra cr\u00f3nica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Aquel d\u00eda desenvainamos el cuchillo. Miramos a nuestro padre que dormitaba en la cama matrimonial donde mam\u00e1 ya no estaba y comenzamos a pelar una manzana. Con tranquilidad, cont\u00e1bamos las vueltas que la carcasa colorada iba completando a medida que se convert\u00eda en un resorte dulce. Los ojos del padre estaban entreabiertos, pero la abertura era suficiente para que dos cuerpos enteros entraran directo a las pupilas. M\u00e1s abajo, el tubo de ox\u00edgeno que ingresaba por la nariz, los cables y la bolsa del fluido que serpenteaba por la intravenosa derecha. Hab\u00eda tenido un accidente, nada grave y por el confinamiento -y su privilegio-, estaba internado en casa. Nos acercamos a la ventana que se ubicaba del lado izquierdo de la cama para ver el tr\u00e1nsito que flu\u00eda con ordenada prontitud, pero en <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">realidad busc\u00e1bamos chocar las caras contra la luz solar que se montaba en las primeras horas de la ciudad. Los rayos nos ba\u00f1aban hermosamente la piel, desde ni\u00f1os nos gustaba quedarnos bajo el sol hasta sentir ardor en los p\u00e1rpados. Pelamos la manzana con delicada meticulosidad, \u00e9ramos expertos en sacar toda la c\u00e1scara de un solo corte, dej\u00e1bamos la carne blanca, limpia y con escasa rugosidad. La manzana era la fruta preferida de nuestro padre, la que nos hab\u00eda obligado a comer luego de cada almuerzo y cena.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Limpiamos el cuchillo para comenzar la segunda parte, que consist\u00eda en desarmar el fruto cortando piezas casi del mismo tama\u00f1o, en gajos. Como una falsa mandarina, despacito, de arriba hacia abajo. Nuestro padre estaba volviendo a hidratarse. Con deliberada paciencia de hijos lejanos, le acercamos el primer gajo a los labios y \u00e9l comenz\u00f3 a masticar de a poco, sorprendido. Apenas termin\u00f3 el primero, le metimos dos gajos m\u00e1s en la boca. \u00c9l empez\u00f3 a masticar m\u00e1s r\u00e1pido. Con continuidad pausada, preparamos dos gajos m\u00e1s. Pero antes, volvimos a mirar a la ventana con mutua complicidad, para recordar a nuestra madre sentada en el piano, practicando una y otra vez <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Love me or leave me <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Nina Simone, su canci\u00f3n favorita. La canci\u00f3n que hab\u00eda conocido por Ina, su mejor amiga, y que nos la tocaba a esa hora del sol, mientras nos dec\u00eda que Nina Simone era mejor pianista que cualquier compositor de la m\u00fasica cl\u00e1sica. Cuando intent\u00f3 tragar, le rellenamos la boca con el par de gajos, y fuimos preparando otros. Despacio, nada puede salir mal. Ten\u00eda la boca llena por fin, tomaba voluntad extra para tragar y respirar a la vez, cuando comenz\u00f3 a acelerar la respiraci\u00f3n de manera sobreexcitada. En ese pico tan emocionante decidimos terminar con todos los gajos de la manzana, y pelar otra. Uno por uno, hurgando lentamente, con precisi\u00f3n, con extrema prolijidad, como si dentro de su boca estuvi\u00e9semos tocando el solo de piano que nos hab\u00eda <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">ense\u00f1ado nuestra madre: gajo por gajo, tecla por tecla. Su boca estallada luchaba por encontrar un respiro, pero nuestras palmas presionaron con sutil fuerza todo espacio de aire. En consecuencia, el cuerpo del viejo comenz\u00f3 a convulsionar. Lo vimos vivo por \u00faltima vez mientras el jugo de manzana le rebalsaba por la nariz. Esta fantas\u00eda hab\u00eda sido la experiencia de nuestras cortas vidas, ya estaba realizada: nuestro padre estaba bien muerto.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El resto de la historia ya se sabe. Ha circulado hasta en medios internacionales que, como toda prensa oportunista, se enfatiz\u00f3 morbosamente la conjunci\u00f3n entre parricidio y antropofagia. Ya no nos importa, ahora tenemos la seguridad que nunca se podr\u00e1 reconstruir su figura, que ahora emana otro color, un rojo vivo encarnado en una obra contempor\u00e1nea ominosa. Por primera vez nos sentimos en paz por haber hecho algo realmente bueno. Nuestra obra est\u00e1 servida y contada con gui\u00f1o a todos los seres vestidos de honestidad que esconden sus muertos de manera m\u00e1s obscena, pero se les notan en las miradas, en las manos, o en los gestos. Nosotros quisimos que se nos note en todo el cuerpo, como s\u00edntoma viviente. Por lo tanto decidimos masticarlo, luego dormir una siesta acoplados, como las cr\u00edas que yacen junto a su presa.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por <strong>Guillermina Tenenbaum<\/strong>\u00a0<\/span><\/p>\n<p>La pintura es de Artemisia Gentileschi<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reconstrucci\u00f3n del cuerpo para la autopsia final tard\u00f3 casi el mismo tiempo en que nosotros, los hijos del padre, tardamos en planear la obra c\u00falmine. Cuando decimos tiempo (tempi, la velocidad del pulso musical, seg\u00fan nos hab\u00eda ense\u00f1ado nuestra madre) pensamos en ese segundo puntual donde se alteran los sucesos. In crescendo, agregar\u00eda mam\u00e1. 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