{"id":3311,"date":"2022-03-04T10:48:32","date_gmt":"2022-03-04T13:48:32","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3311"},"modified":"2022-03-04T12:01:26","modified_gmt":"2022-03-04T15:01:26","slug":"esquejes-que-vuelven-a-brotar-sobre-teoria-del-polen-de-victoria-ramirez-por-daniela-catrileo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2022\/03\/04\/esquejes-que-vuelven-a-brotar-sobre-teoria-del-polen-de-victoria-ramirez-por-daniela-catrileo\/","title":{"rendered":"Esquejes que vuelven a brotar &#8211; Sobre Teor\u00eda del Polen de Victoria Ram\u00edrez &#8211; Por Daniela Catrileo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Hace poco tiempo, en pleno valle del norte, territorio devastado por la sequ\u00eda, fue la primera vez que vi \u00e1rboles frutales envueltos en mantos blancos. Siembras verdes entre los matices siena como peque\u00f1os t\u00famulos ajenos al paisaje. No se trataba de ning\u00fan milagro, sino de monocultivos de mandarinas preparadas para su exportaci\u00f3n. El velo blanco es una t\u00e9cnica agr\u00edcola contra la polinizaci\u00f3n de las abejas para cumplir as\u00ed con los requerimientos de los consumidores norteamericanos: frutas sin semillas. En ese momento supe que clementinas y mandarinas son autoincompatibles. Es decir, su polen no es capaz de fecundarlas. Por tanto, cuando est\u00e1n en una plantaci\u00f3n aislada no producen semillas. Pero el polen es compatible entre distintas especies, lo que significa que, si en las cercan\u00edas se encuentran otros \u00e1rboles de frutas c\u00edtricas, aquellas especies les entregar\u00e1n polen f\u00e9rtil y provocar\u00e1n la aparici\u00f3n de semillas. La protagonista de esta polinizaci\u00f3n indeseada por el mercado es la abeja. A diferencia de otros frutales, donde diversos insectos contribuyen a la polinizaci\u00f3n, en el caso de los c\u00edtricos si no hay abejas no habr\u00e1 semillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este acontecimiento es parte de una \u201cteor\u00eda del polen\u201d bajo el voraz modelo neoliberal. No hay procesos naturales, hay innovaci\u00f3n mercantil. El problema no es ya la transformaci\u00f3n, sino la interrupci\u00f3n del <em>soplo<\/em>, la respiraci\u00f3n de la mixtura, la forma m\u00e1s radical de vivir en el mundo, seg\u00fan se\u00f1ala el fil\u00f3sofo Emanuele Coccia. Sin embargo, Victoria Ram\u00edrez evidencia otros tiempos, una contra-celeridad mediada por la mirada, por la percepci\u00f3n sensible de quien testimonia asombrada sin agitarse: \u201csemillas \/demoran a\u00f1os \/nada apura \/ni siquiera \/la ansiedad \/de la belleza\u201d. Murmura, susurra casi. Lo que aparece es aquello que se constata cuando nos implicamos con el cuerpo y nos afectamos ante una existencia anterior a nosotres. Porque el acto de mirar est\u00e1 contaminado por otros sentidos. Somos parte de la impureza de la vida, en tanto estamos rodeadas de la urdimbre vegetal. Siguiendo a Coccia, nuestro h\u00e1bitat es un \u201checho vegetal\u201d antes que uno antropoc\u00e9ntrico y zooc\u00e9ntrico. Jam\u00e1s podemos comprender una planta sin haber comprendido lo que es el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de Victoria Ram\u00edrez est\u00e1 compuesto por tres momentos o procesos: Inflorescencia, Polinizaci\u00f3n y Fecundaci\u00f3n. La escritura est\u00e1 imbricada en fragmentos. Hay un montaje de poemas, aforismos y citas de quienes han entregado su vida a los seres que crecen hacia la luz del sol. En estos poemas acompa\u00f1amos al mundo vegetal en el proceso de su vida, en sus acciones m\u00ednimas e invisibles frente al tiempo humano. Aunque tambi\u00e9n aparecen ferocidades que no son m\u00e1s que el \u00edmpetu de la existencia y, por tanto, el \u00edmpetu por sobrevivir y expandirse como parte de todo lo que nos rodea. Aristot\u00e9licamente se presenta la fuerza de creaci\u00f3n de las plantas, el principio de animaci\u00f3n de la naturaleza, como origen, aquello que la poeta traduce en palabras como altaner\u00eda, violencia, deformaci\u00f3n, devorar, tropezones y manotazos. Se nos advierte sobre la resistencia al enemigo, la defensa con veneno, espinas y secreciones pegajosas; o aun m\u00e1s, la capacidad de recordar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>La vida de las plantas<\/em>, Coccia se\u00f1ala ciertas jerarqu\u00edas actuales en el pensamiento occidental, donde ha primado el valor de la vida animal por sobre la vida vegetal como una forma de \u201cdarwinismo interiorizado\u201d. En otras palabras, pone en evidencia la identificaci\u00f3n con la existencia animal como un principio del humanismo, donde no se presentan otras formas de v\u00ednculo ni relaciones posibles. Al contrario de ello, los poemas de Ram\u00edrez no se escinden de la voluntad cotidiana de quienes han inventado un mundo previo a nuestra existencia, de quienes han imaginado las formas antes que pudi\u00e9semos notarlas. All\u00ed donde el sujeto ha abandonado el conocimiento del cosmos aparece la lengua vegetal: \u201cAl echar ra\u00edces desmantelan sus dialectos. Ese h\u00e1bito subterr\u00e1neo causa extra\u00f1eza en los humanos\u201d. Aquella desafecci\u00f3n se revela en los nombres latinos de las plantas, nominaciones narcisistas que plantaron banderas sin afectaci\u00f3n, sin interrogaci\u00f3n al nominar un mundo previo. No ocurre as\u00ed en el di\u00e1logo de diversos pueblos ind\u00edgenas que buscaron traducir el espacio, el gesto, el sonido. Desde el Pueblo Mapuche, a esto lo conocemos como Itrofill mongen: reciprocidad, relaci\u00f3n interespecies. Porque \u201cEl verdadero lenguaje es la omisi\u00f3n. Una planta no miente si guarda silencio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquello imperceptible, que se nos olvida por demasiado humanos, demasiado animales, la poeta lo transforma en una se\u00f1a sutil: \u201ca\u00fan es posible ver\u201d, dice. Mientras, enumera especies en peligro de extinci\u00f3n: a\u00f1a\u00f1ucas, garras de le\u00f3n, hueles, araucarias volc\u00e1nicas, orqu\u00eddeas de Nahuelbuta. Se conmueve ante el suceso de la existencia o el recuerdo de la planta como ser sexuado. Y entre las fisuras de las observaciones y la recolecci\u00f3n de especies propone un recuento en pleno ambiente apocal\u00edptico: \u201cel mundo se puede acabar y aun as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como se observan los peque\u00f1os gestos de las plantas en este mundo demasiado animal, en <em>Teor\u00eda del polen<\/em> se presentan los restos cotidianos de lo humano como posibilidad que sobrevive al modelo. Son interrupciones del tiempo neoliberal. Estos vestigios los contemplamos en m\u00ednimas acciones que nos recuerdan que somos una comunidad que puede sobrevivir de <em>otro<\/em> <em>modo<\/em>. Una propuesta \u00e9tica de quienes tienen una relaci\u00f3n vincular m\u00e1s all\u00e1 de la tragedia inmediata: \u201cpodemos sentir el aire de alga marina\u201d, \u201ces posible tararear una canci\u00f3n por el miedo de caminar a oscuras\u201d, \u201cver monta\u00f1as nubes sobre cumbres punzantes\u201d, \u201cni\u00f1os que juegan pulcros sobre la arena que construyen canales para que pase el mar\u201d, \u201cver volantines que caen en picada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La observaci\u00f3n en este poemario h\u00edbrido es tambi\u00e9n un registro de lo ef\u00edmero. Y es que son m\u00faltiples los tiempos que nos sobreviven m\u00e1s all\u00e1 de la m\u00e1quina humana. La poeta recolecta las especies con rigor sensible, da cuenta de sus procesos complejos, su crecimiento expansivo, su sexualidad y erotismo; mas ya no como herbarios prisioneros, inertes y empolvados en una sala de museo, sino como esquejes que vuelven a brotar en los poemas: part\u00edculas interminables que seguir\u00e1n ac\u00e1 despu\u00e9s de nosotres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un archivo en movimiento se ofrece en estas p\u00e1ginas, una documentaci\u00f3n como memoria ardiente de nuestra barbarie como especie. Porque ante el presente en crisis cabe \u201chacerse cargo de las im\u00e1genes \/confiar en la plenitud en los registros \/decir las cosas tal como suenan \/una especie \/se extingue\u201d. Poemas para no olvidar que no somos un mero \u201crecurso productivo\u201d. Como escribe Coccia, \u201cla raz\u00f3n vegetal propone comprender el devenir del mundo y la vida como un estado de inmersi\u00f3n en donde los l\u00edmites impuestos por la racionalidad se desdibujan y reina la mixtura de los seres y los elementos\u201d. Hay que entender esto como una \u00e9tica pol\u00edtica del cuidado, la experiencia de la ternura como teor\u00eda, hoy m\u00e1s que nunca. Es imperativo, pues confiamos en estos versos de Victoria como se\u00f1as sensibles de un deseo colectivo: \u201cSi existen afuera limpios prop\u00f3sitos de los afectos\u201d, \u201cSi existen afuera certezas corazonadas intuiciones\u201d, \u201cSi existen afuera. Sinton\u00edas alianzas\u201d. Con estos poemas, a falta de certezas, tenemos la posibilidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por <strong>Daniela Catrileo<\/strong><\/p>\n<p>Foto de portada: Ilse Bing<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3312\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Polen-812x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"406\" height=\"513\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Polen-812x1024.jpeg 812w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Polen-238x300.jpeg 238w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Polen-768x969.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Polen-1218x1536.jpeg 1218w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Polen-1623x2048.jpeg 1623w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Polen-1040x1312.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Polen-1200x1514.jpeg 1200w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Polen.jpeg 1870w\" sizes=\"auto, (max-width: 406px) 100vw, 406px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Teor\u00eda del polen<br \/>\nVictoria Ram\u00edrez<br \/>\n2021<br \/>\nProvincianos Editores<br \/>\n60 pp.<br \/>\nM\u00e1s info en <a href=\"https:\/\/www.provincianoseditores.com\/product-page\/teor%C3%ADa-del-polen\">https:\/\/www.provincianoseditores.com\/product-page\/teor%C3%ADa-del-polen<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace poco tiempo, en pleno valle del norte, territorio devastado por la sequ\u00eda, fue la primera vez que vi \u00e1rboles frutales envueltos en mantos blancos. 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