{"id":3105,"date":"2021-12-27T10:50:33","date_gmt":"2021-12-27T13:50:33","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3105"},"modified":"2021-12-27T11:36:55","modified_gmt":"2021-12-27T14:36:55","slug":"hacernos-visibles-los-costos-del-gesto-politico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/12\/27\/hacernos-visibles-los-costos-del-gesto-politico\/","title":{"rendered":"Hacernos visibles: Los costos del gesto pol\u00edtico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Disculpen, quiz\u00e1s me demoro m\u00e1s, pero trato de hacer mis clases nombrando el masculino y el femenino, se\u00f1al\u00f3 la profesora dentro de un rect\u00e1ngulo en una pantalla, ese espacio l\u00edquido e \u00ednfimo que ocupamos cuando aceptamos entrar a una clase remota. La gratitud que me produjo esa declaratoria no deja de parecerme extra\u00f1a, casi molesta. \u00bfPor qu\u00e9 hay que pedir disculpas por darse un par de fracciones de segundo para reconocer que hay mujeres y hombres presentes en una instancia acad\u00e9mica o en cualquier lugar? \u00bfPor qu\u00e9, al mismo tiempo, agradezco en mi interior que la presencia de mis compa\u00f1eras y la m\u00eda sean nombradas, incluso cuando somos mayor\u00eda? El hacernos visibles a trav\u00e9s del lenguaje es, a\u00fan en 2021, un gesto pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabido es que la negaci\u00f3n de nuestra presencia trasciende los espacios de poder, permeando la mayor\u00eda de los lugares que habitamos, donde se sobreentiende que la enunciaci\u00f3n en masculino alude al general, en una ficci\u00f3n de igualdad motivada, principalmente, por las ganas de dejar todo como est\u00e1. Toda una tradici\u00f3n patriarcal sobre el lenguaje, intacta. Porque los siglos de invisibilizaci\u00f3n y la consecuente deslegitimaci\u00f3n social y pol\u00edtica de las sujetas femeninas se convierten en tradici\u00f3n bajo un pacto machista de ra\u00edces milenarias, que cruz\u00f3 oc\u00e9anos para vulnerar nuestros cuerpos, presencias, e incluso, nuestro lugar en el lenguaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero estas contradicciones son probablemente hist\u00f3ricas, pese a la iron\u00eda de no importarles real ni materialmente a la historia capital. Darle prioridad a la realidad de los hombres. Hace m\u00e1s de tres siglos, en 1791, plena Revoluci\u00f3n Francesa, una mujer llamada Marie Gouze se dio el trabajo de reescribir la Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre y el Ciudadano Franc\u00e9s. Firmada, en may\u00fasculas, por Olympe de Gouges, la Declaraci\u00f3n de los derechos de la mujer y la ciudadana apareci\u00f3 a fines del verano franc\u00e9s, escindida de su car\u00e1cter patriarcal en pronombres, art\u00edculos, sustantivos y la terminaci\u00f3n de los verbos que indican siempre \u201chombre\u201d. En palabras de Lina Meruane, quien prologa esta traducci\u00f3n de sus <em>Escritos disidentes <\/em>(2019, parte de la Colecci\u00f3n Perdita de Banda Propia Editoras), se trata de un texto en el que usar\u00e1 de estrategia un parafraseo que apenas disimula la parodia. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, fue guillotinada en la actual Place de la Concorde de Par\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta correcci\u00f3n, en su contexto, no se trataba s\u00f3lo de hacernos presentes por medio de la palabra, esa que casi un siglo despu\u00e9s ser\u00eda un arma para la lituana Emma Goldman, sino tambi\u00e9n de promover la igualdad en la vida pol\u00edtica y literaria. Para de Gouges, la justicia era requisito indispensable del vivir juntos y juntas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace 31 a\u00f1os en Latinoam\u00e9rica se hizo visible la necesidad de una educaci\u00f3n no sexista gracias al trabajo de la Red de Educaci\u00f3n Popular entre Mujeres (REPEM). Sin embargo, la flojera o el apego a la tradici\u00f3n, al ser interpelado hace aparecer resabios de ese incondicional amor a la RAE y a la pulcritud ling\u00fc\u00edstica del h\u00e1bito, refiri\u00e9ndose al docente, profesor, apoderado, padres, alumnos, en masculino. Pese a que la meta, en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, era modificar y mejorar los materiales did\u00e1cticos y la formaci\u00f3n de profesoras y profesores, la resistencia a ampliar el uso del lenguaje sigue vigente por parecer poco operativo e incluso artificioso en el trabajo de desdoblar sustantivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra presencia no s\u00f3lo se ve eclipsada por la norma del masculino gen\u00e9rico, tambi\u00e9n es escindida por el paradigma de la \u201cinclusi\u00f3n\u201d, una expresi\u00f3n que afirma la marginaci\u00f3n y hace el favor de \u201cincluir\u201d a la vida social. El uso de la \u201ce\u201d contiende como una salida f\u00e1cil a ser pol\u00edticamente correcto en un mundo que ha cambiado, donde el humor de los noventas est\u00e1 m\u00e1s que vencido y la \u201cpicard\u00eda\u201d del acoso sexual callejero puede llegar a ser penada por la ley (ya era hora). La sustituci\u00f3n de los \u201ctics machistas\u201d por el uso de la \u201ce\u201d para hablar en general tambi\u00e9n invisibiliza a las mujeres y evita, de manera sutil, reconocer de manera m\u00e1s concreta la existencia\/presencia de otras identidades m\u00e1s all\u00e1 de la tradici\u00f3n binaria, del masculino evidente, relevante y el femenino, complementario, cat\u00f3lico, biol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Subvertir el uso del g\u00e9nero produce molestia, porque intr\u00ednsecamente lo femenino ser\u00eda inferior. Las mujeres no deber\u00edamos molestarnos por el masculino gen\u00e9rico, pero si los hombres cuando se les trata en femenino. Una molestia evidente o que se traduce en una risa que no hace m\u00e1s que confirmar lo rid\u00edculo que ser\u00eda para un hombre ser tratado como mujer, en una clave muy heterosexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo el gesto de Olympe de Gouges, que sumado a su producci\u00f3n teatral y cartas directamente dirigidas a la \u00e9lite en b\u00fasqueda de justicia, reconocimiento y trato justo a las mujeres, no ha resonado en los m\u00e1s de tres siglos que le suceden? \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en esas Europas que han sido tan centrales para la academia latinoamericana? Es porque no se trata tanto sobre el lenguaje sexista, sino del comportamiento sexista de las personas y el uso instrumental del lenguaje. Y la violencia que deviene de esa costumbre peyorativa sigue castigando la insumisi\u00f3n de las mujeres, condicionando el deslenguarse, la denuncia y la puesta en tensi\u00f3n desde el juicio moral y la violencia material, tanto en el \u00e1mbito privado como en el \u00e1mbito p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claudia Guichard Bello introduce su <em>Manual de comunicaci\u00f3n no sexista. Hacia un lenguaje incluyente<\/em> declarando que \u201cen el lenguaje tambi\u00e9n se manifiestan las asimetr\u00edas, las desigualdades y las brechas entre los sexos\u201d. La autora de esta publicaci\u00f3n impulsada por el Instituto Nacional de las Mujeres de Ciudad de M\u00e9xico, postula que el masculino gen\u00e9rico deviene un conocimiento sesgado de la realidad, que fomenta la invisibilidad y exclusi\u00f3n de las mujeres en todos los \u00e1mbitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es el diccionario el que no te permite nombrarme, es tu machismo. Por eso, gracias a las profesoras feministas. Gracias a las mujeres valientes de todos los tiempos y sus gestos pol\u00edticos diarios, en la academia, en la feria, en la fila del colectivo, en el arte, en la organizaci\u00f3n y la activaci\u00f3n. Por m\u00e1s contradictorias que nos resulten las disculpas previas, hoy y siempre, a riesgo de cuestionamientos y violencias, el hacernos visibles levanta esos agenciamientos hist\u00f3ricos, imperecederos, de quienes cimentaron los caminos que d\u00eda a d\u00eda recorremos sembrando para otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nota al pie: mientras escrib\u00eda la frase final, el auto corrector me sugiri\u00f3 \u201cotros\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por <strong>Maite M\u00e9rida<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Disculpen, quiz\u00e1s me demoro m\u00e1s, pero trato de hacer mis clases nombrando el masculino y el femenino, se\u00f1al\u00f3 la profesora dentro de un rect\u00e1ngulo en una pantalla, ese espacio l\u00edquido e \u00ednfimo que ocupamos cuando aceptamos entrar a una clase remota. La gratitud que me produjo esa declaratoria no deja de parecerme extra\u00f1a, casi molesta. 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