{"id":3084,"date":"2021-12-16T10:48:10","date_gmt":"2021-12-16T13:48:10","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=3084"},"modified":"2021-12-16T13:03:35","modified_gmt":"2021-12-16T16:03:35","slug":"en-busca-de-la-imagen-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/12\/16\/en-busca-de-la-imagen-cuerpo\/","title":{"rendered":"En busca de la imagen-cuerpo"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0<\/strong><strong><em>A prop\u00f3sito de Cam<\/em><\/strong><strong> (2018) de Daniel Goldhaber<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensadores como Aby Warburg y Walter Benjamin anticiparon uno de los giros epistemol\u00f3gicos m\u00e1s importantes para la cr\u00edtica en la actualidad: el estudio de las im\u00e1genes. En nuestros d\u00edas, la imagen se valida no solo en cuanto objeto de conocimiento est\u00e9tico y consideraci\u00f3n cr\u00edtica, sino tambi\u00e9n como objeto de circulaci\u00f3n masiva. Ante la proliferaci\u00f3n del internet, con sus \u201cflujos de informaci\u00f3n veloces y agresivos\u201d (Berardi 75), los dispositivos tecnol\u00f3gicos y los espacios digitales, la imagen-supervivencia de Warburg y la imagen dial\u00e9ctica de Benjamin subrayan su relevancia te\u00f3rica como discursos que legitiman el acento en el imperativo visual, lo que confirma lo planteado por la cr\u00edtica argentina Margarita Mart\u00ednez (2019): \u201cEl vector de toda sensibilidad . . . pasa por las im\u00e1genes\u201d (97).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pel\u00edcula <em>Cam <\/em>(2018) de Daniel Goldhaber me interesa, entre otras razones, por complejizar el estatuto sobre la imagen digital y la subjetividad. El filme aborda la historia de Alice, una <em>cam girl<\/em> que ofrece servicios sexuales por medio de la plataforma digital Free Girls Live. El argumento se complejiza al momento en que la cuenta de la protagonista es hackeada y un sujeto de origen desconocido realiza shows en su nombre, haciendo libre uso de su identidad. En este contexto, \u00bfc\u00f3mo se concatena la relaci\u00f3n entre imagen y cuerpo? \u00bfEs posible separarlas en tanto entidades diferenciadas o resulta m\u00e1s productivo agruparlas bajo un mismo significante?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente texto tiene por objetivo explorar, por medio del concepto de \u2018imagen-cuerpo\u2019, la propuesta est\u00e9tica de la pel\u00edcula <em>Cam<\/em> bajo la consideraci\u00f3n de que la subjetividad de la protagonista se desplaza por medio de un intersticio entre lo corporal y lo digital. Dicho de otra manera, el espacio del internet posibilita nuevas bifurcaciones para pensar la subjetividad, en la medida en que la corporalidad se enuncia por medio de lo digital y viceversa. De esta forma, la imagen-cuerpo se esboza como una articulaci\u00f3n de sentido para reflexionar en torno al imperativo visual y las nuevas formas de conocimiento que suscitan los espacios digitales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Cam <\/em><\/strong><strong>y la permeabilidad de los espacios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera escena de la pel\u00edcula <em>Cam<\/em> se asemeja, en cierto sentido, al cap\u00edtulo que da inicio a la novela <em>Kentukis<\/em> (2018), de Samanta Schweblin. En ambas obras, publicadas el mismo a\u00f1o, se exhiben los espacios interiores de la cotidianeidad y la intromisi\u00f3n de los dispositivos tecnol\u00f3gicos en el lugar de la intimidad. El plano secuencia de la primera escena de <em>Cam<\/em> muestra una habitaci\u00f3n cubierta de luces rosadas, en cuya esquina se ubica un peluche de felpa. Luego aparece Alice, la protagonista, iluminada por una luz que emite la pantalla de su computador. Excusa la tardanza de su llegada y explica a sus seguidores que estaba en el ba\u00f1o, para luego iniciar uno de sus shows en vivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con la pensadora argentina Margarita Mart\u00ednez, las nuevas m\u00e1quinas tecnol\u00f3gicas \u201cinducen terceros estados\u201d (93) y se constituyen como espacios abiertos por la t\u00e9cnica, al romper con las dicotom\u00edas cl\u00e1sicas de lo real. La imagen inaugural de <em>Cam <\/em>da cuenta, precisamente, de una fractura en la dicotom\u00eda de lo p\u00fablico\/privado y lo real\/virtual. Estos espacios, m\u00e1s que esgrimirse en tanto pares antit\u00e9ticos, se unen en una compleja concatenaci\u00f3n, en la medida en que la protagonista comparte con sus seguidores el escenario de su habitaci\u00f3n y ofrece servicios sexuales sin que su corporalidad se haga presente como materia concreta. Las tensiones dicot\u00f3micas, por ende, se muestran como permeables: lo p\u00fablico se nutre de lo privado y el cuerpo f\u00edsico se proyecta por medio de la computabilidad digital. Es decir, estamos ante lo que Paula Sibilia denomina \u2018extimidad\u2019: \u201cuna intimidad que ha nacido para ser p\u00fablica\u201d (Mart\u00ednez 94).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo el cauce de esta extimidad, es posible rastrear, adem\u00e1s, la permeabilidad de las dicotom\u00edas en el \u00e1mbito de la subjetividad. La protagonista de <em>Cam<\/em> se presenta a su familia y amigos como \u2018Alice\u2019. Lleva una vida normal y realiza las actividades cotidianas de una joven de su edad. En el espacio digital y, concretamente, en su lugar de trabajo, se presenta con el nombre de usuario Lola_Lola. Bajo esta identidad trabaja en Free Girls Live y ofrece shows en vivo. Pese a que en un comienzo ambos lugares permanezcan diferenciados, durante el transcurso de la pel\u00edcula se observa una tensi\u00f3n que imposibilita la separaci\u00f3n entre el mundo de lo real y el mundo de lo virtual. Al momento en que Alice es v\u00edctima del hackeo de su cuenta y pierde el control de Lola es cuando se disuelven las categor\u00edas e irrumpe <em>lo raro<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La irrupci\u00f3n de lo raro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda, Alice intenta ingresar a su cuenta, pero descubre que la han hackeado. Llama al servicio t\u00e9cnico de la empresa para la que trabaja, pero no le ofrecen ninguna soluci\u00f3n. A continuaci\u00f3n, ingresa a su perfil en Free Girls Live y se sorprende al verse a s\u00ed misma montando un show en vivo. Frente a la pantalla, en la interfaz del sitio donde realiza sus shows, es testigo de la espectacularizaci\u00f3n de su cuerpo, sin poder dar, por medio del lenguaje, una explicaci\u00f3n l\u00f3gica de lo que ocurre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La propuesta te\u00f3rica de Mark Fisher (2018) sobre <em>lo raro <\/em>me permite pensar cr\u00edticamente el conflicto argumental de la pel\u00edcula <em>Cam<\/em>. Para Fisher, \u201clo raro es <em>aquello que no deber\u00eda estar all\u00ed<\/em>\u201d (12), figur\u00e1ndose como una experiencia que \u201ctrae al dominio de lo familiar algo que, por lo general, est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de esos dominios y que no se puede reconciliar con lo \u2018dom\u00e9stico\u2019\u201d (12). Lo <em>raro <\/em>habita los lugares \u00edntimos, \u201ccerrados, dom\u00e9sticos y habitados\u201d (13) y se plantea como una perturbaci\u00f3n particular que \u201cConlleva la sensaci\u00f3n de algo <em>err\u00f3neo<\/em>\u201d (19). Desde un sitial de intimidad y en la contemplaci\u00f3n de su identidad digital, Alice es v\u00edctima no solo de un posible hackeo, sino tambi\u00e9n de la experiencia de <em>lo raro<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la pel\u00edcula de Goldhaber, la desfamiliarizaci\u00f3n de lo dom\u00e9stico ocurre en su intervenci\u00f3n al lugar m\u00e1s \u00edntimo del ser humano: el cuerpo. La experiencia de <em>lo raro<\/em> acontece, en espec\u00edfico, por la ocupaci\u00f3n de un cuerpo digital, el de Lola, sin embargo, resulta imposible pensar en esta intervenci\u00f3n sin la consideraci\u00f3n de que ese cuerpo halla su lugar tambi\u00e9n dentro de la experiencia de lo real. El cuerpo f\u00edsico de Alice se reproduce, como en una copia id\u00e9ntica, en el sitio de la interfaz digital, y desde este lugar, un sujeto desconocido controla lo que este cuerpo realiza y lo que no. Por esta raz\u00f3n, la escisi\u00f3n real\/virtual no act\u00faa como un compartimento de unidades independientes; m\u00e1s bien, se posiciona como un lugar m\u00f3vil en donde se da lugar a un desplazamiento de la subjetividad. Lo digital funciona, por ende, como una \u201cpr\u00f3tesis subjetiva\u201d (Mart\u00ednez 94) y el sujeto \u201cse percibe como un conjunto de fragmentos tempo-informacionales disponibles para entrar en conexi\u00f3n\u201d (Berardi 79). El conflicto fundamental ocurre cuando la protagonista pierde su agencia en lo virtual, lo cual repercute de manera significativa en su realidad material.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La p\u00e9rdida de la agencia es lo que desemboca el sentimiento de <em>lo raro<\/em>, fundamentalmente porque Alice pierde acceso al control de su enunciaci\u00f3n digital. Observa el perfil de Lola como una espectadora de s\u00ed misma y no puede explicar l\u00f3gicamente c\u00f3mo es posible que sus shows en vivo puedan seguir efectu\u00e1ndose sin ning\u00fan \u00e1pice de su presencia en cuanto sujeto material. La recuperaci\u00f3n de esa subjetividad digital y el deseo por concatenarla a su experiencia de lo real es la lucha de la protagonista durante el resto de la pel\u00edcula.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La pol\u00edtica de los <em>tokens<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La propuesta est\u00e9tica de <em>Cam<\/em> resulta interesante no solo por brindar nuevas luces sobre el estatuto de la subjetividad digital, sino, adem\u00e1s, por abordar la problem\u00e1tica del trabajo sexual. Sin embargo, es necesario considerar que esta labor se realiza no desde la experiencia material del cuerpo a cuerpo, sino a trav\u00e9s de una relaci\u00f3n digital entre la <em>cam girl<\/em> y sus espectadores o seguidores. La mediaci\u00f3n entre ambos se da a trav\u00e9s de los <em>tokens<\/em>, algo as\u00ed como monedas digitales asociadas a datos bancarios que los usuarios utilizan para pagar por los servicios de la <em>cam girl<\/em>. Asimismo, en la plataforma Free Girls Live, donde Alice exhibe sus shows en vivo, hay otras <em>cam girls<\/em> que, seg\u00fan el n\u00famero de espectadores, son posicionadas en un ranking virtual: a mayor n\u00famero de observadores, mejor es la posici\u00f3n de la <em>cam girl<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, los <em>tokens<\/em> determinan las acciones a realizar por las <em>cam girls<\/em> en cada uno de sus shows en vivo. Una de las escenas m\u00e1s significativas de la pel\u00edcula ocurre cuando desde la cuenta hackeada de Alice realizan un show en vivo con una pistola. Los <em>tokens<\/em>, en este contexto, son unidades de medida para las acciones a realizar con el arma: \u201c10.000 <em>tokens<\/em> para que la chupe. 50.000 para que la cargue. 100.000 para que la dispare\u201d. De esta forma, los <em>tokens <\/em>son constitutivos de una pol\u00edtica asociada a la competencia que se enmarca bajo la forma de un capitalismo postindustrial. El objeto de la transacci\u00f3n entre productor y espectador es el cuerpo mismo de la <em>cam girl<\/em>, que se computabiliza y se transforma en una imagen digital que tiene la capacidad de reproducirse en los dispositivos tecnol\u00f3gicos de miles de usuarios. La corporalidad, en este sentido, sigue el principio de la representaci\u00f3n num\u00e9rica advertido por Lev Manovich (2005): \u201cTodos los medios se traducen a datos num\u00e9ricos a los que se accede por ordenador . . . se vuelven computables; es decir, conjuntos simples de datos inform\u00e1ticos\u201d (71). El yo real, por lo tanto, tambi\u00e9n tiene el potencial de reproducirse como imagen y su materialidad se presenta, en su forma digital, como el conjunto de n\u00fameros traducidos por un computador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n con este punto, Margarita Mart\u00ednez advierte el devenir del cuerpo material al estatuto de mercanc\u00eda: \u201cmientras que mi cuerpo pasa a ser una suerte de mercanc\u00eda social que hay que visibilizar, mi cuerpo deja de ser una unidad, incluso una propiedad\u201d (95). Esto conlleva a pensar el cuerpo, adem\u00e1s, como un \u201cnuevo tipo de materia prima\u201d (95). En el contexto de <em>Cam<\/em>, esta consideraci\u00f3n se subraya al considerar el intercambio de <em>tokens<\/em> por determinadas disposiciones corporales de las <em>cam girls<\/em>. Asimismo, el hecho de que en la pel\u00edcula el espacio del trabajo sea el equivalente al lugar de la intimidad confirma la suposici\u00f3n de Berardi de que \u201cLa distinci\u00f3n entre tiempo de trabajo y tiempo de ocio ha sido progresivamente cancelada\u201d (27). El sitio donde se ejerce el trabajo es, por ende, el mismo espacio donde se practica el ocio y se desenvuelve la intimidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Apuntes finales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anteriormente, plante\u00e9 que el conflicto de la pel\u00edcula <em>Cam <\/em>ocurr\u00eda por la experiencia de Alice con <em>lo raro<\/em>. Ahora, vale preguntarse por el desenlace: \u00bfqui\u00e9n estaba detr\u00e1s del hackeo y c\u00f3mo era posible que el cuerpo de Alice\/Lola pudiera ser reproducido y controlado por alguien m\u00e1s? Quiz\u00e1s este sea el punto m\u00e1s ambiguo de la pel\u00edcula, en tanto no se da una explicaci\u00f3n concreta que aluda de manera espec\u00edfica al usuario o la entidad responsable del hackeo. Una de las posibles hip\u00f3tesis que podr\u00eda responder a esta presentaci\u00f3n ambigua del desenlace lo constituye la inteligencia artificial. En la pel\u00edcula, Alice descubre una p\u00e1gina paralela, Girls4Download, en la que los shows de las <em>cam girls<\/em> son grabados, guardados y distribuidos de manera libre. La p\u00e1gina mencionada funciona como un archivo digital en el que es posible tener acceso a cada uno de los shows ofrecidos por las <em>cam girls<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfDe qu\u00e9 manera se relaciona este archivo con la inteligencia artificial? Recordemos lo planteado por Manovich: para este, una de las consecuencias de la conversi\u00f3n computable es que \u201cUn objeto de los nuevos medios est\u00e1 sometido a manipulaci\u00f3n algor\u00edtmica\u201d (72); es decir, las im\u00e1genes pueden alterarse por medio de una codificaci\u00f3n particular. En el caso de <em>Cam<\/em>, se puede inferir que el hacker involucrado manipula las im\u00e1genes del sitio Girls4Download y las presenta como <em>reales<\/em>. En una escena de la pel\u00edcula, Alice descubre que una frase emitida en uno de sus shows se repite de manera exacta en uno de los shows de otra <em>cam girl<\/em>, lo que confirma esta suposici\u00f3n. La pel\u00edcula induce a pensar, por ende, que el hacker interviene algor\u00edtmicamente las im\u00e1genes de las <em>cam girls<\/em> y emite shows que simulan estar en tiempo real. Ninguno de los espectadores duda de lo que observa, lo que confirma la suposici\u00f3n del fil\u00f3sofo franc\u00e9s \u00c9ric Sadin (2019): la inteligencia artificial se convierte en un \u201cnuevo r\u00e9gimen de verdad\u201d (95). La denominada <em>aletheia<\/em> algor\u00edtmica no necesita de una comprobaci\u00f3n o verificaci\u00f3n, porque en s\u00ed misma se concentra su autentificaci\u00f3n. La imagen-cuerpo, en este sentido, se presenta como una realidad que no necesita de una comprobaci\u00f3n particular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estatuto de verdad de la inteligencia artificial hace que los cuerpos de las <em>cam girls<\/em> se supediten a los de las im\u00e1genes que se reproducen. En este sentido, resulta imposible separar imagen, subjetividad y corporalidad en conjuntos diferenciados, porque se constituyen como fragmentos o fractales de un mismo <em>continuum<\/em>. Esta consideraci\u00f3n, explorada a lo largo del texto, es la que yo entiendo por \u2018imagen-cuerpo\u2019: un nuevo estatuto para pensar en torno a la subjetividad digital y las formas de enunciaci\u00f3n en los espacios del internet.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una de las escenas finales de <em>Cam<\/em>, Alice se enfrenta a su doble digital y le advierte: \u201cMe robaste la cara y ahora voy a recuperarla\u201d. La conjunci\u00f3n entre humano y m\u00e1quina permite adscribir la imagen-cuerpo a la inscripci\u00f3n de una subjetividad relacional, que, en palabras de Carolina Gainza (2018), \u201cse establece en las redes de relaciones que construimos entre agentes humanos y no humanos . . . en t\u00e9rminos de agentes actantes\u201d (230). Desde mi perspectiva, la consideraci\u00f3n de la imagen-cuerpo es solo el inicio de un largo camino para reflexionar en torno a las posibilidades de la subjetividad en el espacio del internet y me conduce a explorar otros objetos est\u00e9ticos que problematicen o dialoguen el lugar del cuerpo en la digitalidad.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Por<strong> Joaqu\u00edn Jim\u00e9nez Barrera<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Obras citadas<\/p>\n<p>Berardi, Franco. <em>Generaci\u00f3n post-alfa<\/em>. <em>Patolog\u00edas e imaginarios en el semiocapitalismo<\/em>. Buenos Aires: Tinta Lim\u00f3n, 2007.<\/p>\n<p><em>Cam<\/em>. Dir. Daniel Goldhaber. Netflix, 2018.<\/p>\n<p>Fisher, Mark. <em>Lo raro y lo espeluznante<\/em>. Barcelona: Alpha Decay, 2018.<\/p>\n<p>Gainza, Carolina. <em>Narrativas y po\u00e9ticas digitales en Am\u00e9rica Latina<\/em>. Santiago: Cuarto Propio, 2018.<\/p>\n<p>Manovich, Lev. <em>El lenguaje de los nuevos medios de comunicaci\u00f3n<\/em>. <em>La imagen en la era de lo digital<\/em>. Barcelona: Paid\u00f3s, 2005.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez, Margarita. \u201cEl derrame de lo subjetivo y la construcci\u00f3n de un real asistido\u201d. En Speranza, Graciela (comp.), <em>Futuro presente, perspectivas desde el arte y la pol\u00edtica sobre la crisis ecol\u00f3gica y el mundo digital<\/em>. Buenos Aires: Siglo XXI, 2019.<\/p>\n<p>Sadin, \u00c9ric. <em>La inteligencia artificial o el desaf\u00edo del siglo<\/em>. Buenos Aires: Caja Negra, 2020.<\/p>\n<p>Schweblin, Samanta. <em>Kentukis<\/em>. Barcelona: Penguin Random House, 2018.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0A prop\u00f3sito de Cam (2018) de Daniel Goldhaber Pensadores como Aby Warburg y Walter Benjamin anticiparon uno de los giros epistemol\u00f3gicos m\u00e1s importantes para la cr\u00edtica en la actualidad: el estudio de las im\u00e1genes. 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