{"id":2998,"date":"2021-11-26T09:27:25","date_gmt":"2021-11-26T12:27:25","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2998"},"modified":"2021-11-26T09:33:32","modified_gmt":"2021-11-26T12:33:32","slug":"tension-en-las-redes-sobre-el-vasto-territorio-de-simon-lopez-trujillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/11\/26\/tension-en-las-redes-sobre-el-vasto-territorio-de-simon-lopez-trujillo\/","title":{"rendered":"Tensi\u00f3n en las redes &#8211; Sobre El vasto territorio de Sim\u00f3n L\u00f3pez Trujillo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">\u2014El m\u00e9dico me ha dicho que se debe a un\u00a0<em>hongus focus,<\/em>\u00a0un hongo que vive en el aire. Yo, en cambio, vivo como los suicidas, me sumerjo en la muerte y al despertar me entrego a los placeres de la resurrecci\u00f3n, mi asma llega hasta m\u00ed en dos ondas: primero, desaparece por debajo del mar, y luego arriba al gran acuario donde todos los peces saborean el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tractatus m\u00ednimo del asma y otras cosas, Jos\u00e9 Lezama Lima<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El vasto territorio, primera novela de Sim\u00f3n L\u00f3pez Trujillo, nos narra dos historias que se entrelazan. Por un lado est\u00e1 Pedro Marambio, viudo de Mar\u00eda Lem\u00fan, pap\u00e1 <em>Pato <\/em>y Catalina, quien trabaja de le\u00f1ador, subcontratado, en una de las forestales en zonas de sacrificio y cae enfermo producto de un hongo. Por el otro, est\u00e1 Giovanna, mic\u00f3loga, que vuelve a Chile a realizar actividades del Fondecyt y que tambi\u00e9n es consultora para uno de los gigantes forestales. Ambas hebras se abren y bifurcan, por lo que no ser\u00eda justo hablar de solo dos ejes. Y creo que ese es uno de los sellos de la novela. Est\u00e1 en constante apertura.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Pedro talaba como si su tos no existiese. Le hac\u00eda o\u00eddos sordos, confundi\u00e9ndola con el ruido de la motosierra. Una tos puede ignorarse por un tiempo, pero al fin y al cabo es como el plazo de una deuda. Hab\u00eda empeorado y todo el mundo se la comentaba. Ten\u00eds que ir a verte esa cuesti\u00f3n, Marambio, le dec\u00eda a veces el Juan Carlos. Parec\u00eds perro botao a morir.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se podr\u00eda decir que la novela tiene tintes corales. No solo est\u00e1 la voz en tercera persona, hay otros registros que se intercalan en la narraci\u00f3n. Por un lado, las enso\u00f1aciones y dictados de Pedro, especie de avatar de El vasto territorio:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Las definiciones son semillas. Por gracilidad suya la esencia nos da sus brotares y sabemos las cosas. Lo que conoc\u00ed no viene de lo visto plegado en uno mismo. Las esencias lisas, caras nobles, sin grabar, bajan si sabemos prepararnos, abrirnos al gran nervio, o\u00edr por debajo. Su voz define la semilla, respira despacio y da verdad. Quien la oye guarda un bosque adentro. Rasga la tela. Su palabra hace la g\u00e9nesis de lo que dice.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra voz, muy particular, que parecen ser las conexiones subterr\u00e1neas que tienen los hongos, un hiperv\u00ednculo que se abre tras la menci\u00f3n de ciertas palabras, a los pies de p\u00e1gina. Por ejemplo, al mencionar a \u201cLa barata\u201d, el subtexto se abre en el fondo de la p\u00e1gina. <em>Blatta orientalis: insecto com\u00fan cuya admirable opacidad perdura hurgando entre los siglos<\/em>. Ah\u00ed es donde me gustar\u00eda detenerme. El hiperv\u00ednculo arroja datos curiosos, y extensiones de la novela. Relatos que no caben dentro del gran texto y que solo tienen sentido como un suplemento. A partir del vocablo <em>maestro <\/em>se abre el siguiente texto: <em>Esto no ten\u00eda \u00fanicamente fundamentos espirituales: el dictado de Pedro a ratos formaba un balbuceo ronco, muy dif\u00edcil de entender. Por esta raz\u00f3n, es posible que el Compendio tuviera elementos creativos del propio Baltasar que literalidad en su traducci\u00f3n. <\/em>El autor se regodea en estos fragmentos. El hiperv\u00ednculo apunta en todas direcciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras los cuerpos sufren al beber aguas rojas, los brotes y la putrefacci\u00f3n, la mic\u00f3loga se maravilla con ojos nuevos al contacto con las especies y el lenguaje. M\u00e1s all\u00e1 de un choque est\u00e9tico, entre lo bello y el horror, los dos ejes principales comparten el hecho de que hay un ente superior y oscuro, y no me refiero a Pedro el vasto. Para unos esta presencia oscura ha modificado su estilo de vida, y para otros es inevitable.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Catalina regreso a la cocina, se sac\u00f3 la mochila y levant\u00f3 un pesado bid\u00f3n de cinco litros del que se sirvi\u00f3 un vaso de agua rojiza.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La figura de Giovanna es interesante en este sentido, porque los conflictos \u00e9ticos que aparecen, la hacen sentir prescindible ante el horror. De todas formas la rueda seguir\u00eda girando. Como pudimos ver tambi\u00e9n en Nancy, de Bruno Lloret, el territorio se vuelve inh\u00f3spito. La nube de podredumbre crece y sigue los pasos de quienes lo habitan, y transforman sus vidas en funci\u00f3n de esta presencia oscura que tala y consume los recursos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>\u00c1lvaro Gaete\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Foto de portada: Mario Giacomelli<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-2999\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Captura-de-Pantalla-2021-11-26-a-las-09.22.26-183x300.png\" alt=\"\" width=\"246\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Captura-de-Pantalla-2021-11-26-a-las-09.22.26-183x300.png 183w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Captura-de-Pantalla-2021-11-26-a-las-09.22.26.png 358w\" sizes=\"auto, (max-width: 246px) 100vw, 246px\" \/><br \/>\nEl vasto territorio<br \/>\nSim\u00f3n L\u00f3pez Trujillo<br \/>\n2021<br \/>\n156 pp.<br \/>\nAlfaguara<br \/>\nM\u00e1s detalles en https:\/\/www.penguinlibros.com\/cl\/novela-romantica\/257399-libro-el-vasto-territorio-9789563842319<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2014El m\u00e9dico me ha dicho que se debe a un\u00a0hongus focus,\u00a0un hongo que vive en el aire. 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